
Con este sugerente lema Emakunde ha lanzado una campaña que va más allá de las celebraciones o reivindicaciones del 8 de marzo.
Nos plantea una reflexión a fondo sobre la injusta asignación del trabajo domestico a las mujeres, sobre su visualización pública y sobre el retroceso que en tiempos de crisis se empieza a imponer por los despidos de mujeres y el deterioro de los servicios sociales.
La campaña nos tiene que incitar, a percibir la necesidad de que los hombres asumanos nuestra responsabilidad en los trabajos domesticos; ya que son algo propio a nuestra condición como personas. Nos debe incitar a que rompamos radicalmente con esa injusta, opresiva y explotadora división de tareas que se ejerce sobre las mujeres. Y además nos debe de incitar a cuestionar este sistema capitalista y patriarcal, que en épocas como esta, siempre ahonda mucho más en las situaciones de injusticia hacia las personas más desvorecidas, en este caso hacia las mujeres.
En la página de Emakunde se pueden encontrar una serie de propuestas de actividades, que pueden incidir en la concienciación de todos y todas. Entre las relizaciones aportadas por personas y colectivos he encontrado un buen video, que no he conseguido añadir a este blog, pero que se puede ver en esta dirección. Daros una vueltita por las páginas de Emakunde, ¡os va gustar!
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