martes, 31 de marzo de 2009

HUELGA GENERAL, EL 21 DE MAYO


"Bueno ayer lo pedíamos a gritos desde este blog, hoy ya tenemos una convocatoria de HUELGA GENERAL, EL 21 DE MAYO"

"El proceso de maduración de la convocatoria ha sido largo y difícil, pero el llamamiento esta hecho. A la gente de izquierda nos gustaría que ESTA HUELGA fuese lo más unitaria posible. Nos gustaría que la voluntad de los dirigentes de CCOO y UGT fuese movilizar, pero seguimos esperando. Los despidos y el deterioro de las condiciones de vida no esperan. La ofensiva patronal no cesa y el dinero para los banqueros tampoco.

Tenemos que empezar YA a debatir, preparar y organizarnos, para que el 21 de mayo la huelga sea un éxito rotundo. Este será un primer paso del duro pulso y de las movilización que nos esperan, si de verdad intentamos hacerle frente a la brutalidad de los planes que nos prepara el capital" Marce

HUELGA GENERAL

La mayoría sindical vasca llama a la huelga general el próximo 21 de mayo

La huelga general convocada por ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, EHNE e HIRU afectará a todo Hego Euskal Herria y tratará de concitar otras adhesiones sociales.

La destrucción de empleo y el chantaje patronal, la ausencia de políticas sociales y presupuestarias y la exigencia de instrumentos para abordar la crisis en Euskal Herria constituirán los ejes reivindicativos de la jornada

Un llamamiento al conjunto de la sociedad vasca

La mayoría sindical vasca representada por ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, EHNE e HIRU ha decidido convocar una huelga general para el próximo día 21 de mayo en el conjunto de Hego Euskal Herria. Las organizaciones consideran que la situación de crisis exige una respuesta contundente por parte del mundo del trabajo, principal víctima de una situación social y económica que no ha provocado.

La jornada debe traducirse asimismo en una amplia movilización de solidaridad con los trabajadores y trabajadoras que han perdido su empleo, o que nunca lo han tenido, con los trabajadores y trabajadoras que están viendo cómo las diversas patronales, con la ayuda inestimable de las administraciones, conculcan reiteradamente sus derechos y degradan las condiciones laborales y de acceso a un puesto de trabajo; una jornada de denuncia de un sistema económico y social que no tiene en cuenta a la clase trabajadora.

La sociedad en general está sufriendo las consecuencias de la crisis, por lo que entendemos que la respuesta a dar debe aglutinar a todos los sectores populares.

Hacer frente a la destrucción de empleo y el chantaje patronal

Las decisiones empresariales y administrativas en el contexto de la crisis están provocando una importante destrucción de puestos de trabajo. La mitad de las personas que han pasado a engrosar las listas del paro en el último año son eventuales a quienes no se les ha renovado el contrato. Más de un tercio lo han hecho por despido. Y 4 de cada 100 lo están haciendo por medio de un expediente de regulación. Esta situación se está dando incluso en empresas con beneficios.

Además, se está provocando intencionadamente un desequilibrio cada vez más agudizado en el modelo de relaciones laborales a favor de la patronal. Más allá de las dificultades objetivas, el empresariado está aprovechando la situación y ha decidido que la resultante de la crisis debe ser un ajuste estructural de las plantillas que asegure en el presente y en el futuro sus beneficios. Un ajuste que se traduzca en plantillas menores, más atomizadas y más vulnerables, incrementando para ello la temporalidad, la subcontratación y la participación de las empresas de trabajo temporal, así como un amplio abanico de medidas flexibilizadoras.

Al mismo tiempo, la patronal presiona políticamente para que se abarate el despido, se rebajen las cotizaciones sociales y se utilicen para subvencionar al empresariado o se impida la participación de la administración en la aprobación de los EREs.

Finalmente, el empresariado está tratando de utilizar el chantaje y la incertidumbre en la negociación de los convenios, culpando a los salarios de la crisis y pretendiendo hacer creer que el mantenimiento del empleo pasa inexorablemente por la moderación. Se trata de una amenaza inaceptable para amedrentar y disciplinar a la clase trabajadora, para reforzar su situación de privilegio e incrementar sus beneficios.

Impulsar el cambio de las políticas públicas

La huelga tiene también entre sus objetivos la denuncia de la actuación de los gobiernos e instituciones públicas. Las administraciones públicas de la CAPV y Nafarroa vienen desarrollando una política ultralberal claramente favorable a los intereses económicos y empresariales en perjuicio de las necesidades y prioridades de las clases más desfavorecidas (fiscalidad favorable a las rentas más altas, rebaja de impuestos, permisividad con el fraude fiscal... y disminución de los gastos sociales, renunciando al fortalecimiento de los servicios públicos). Hego Euskal Herria está a la cola de Europa en presión fiscal y gasto social y los gobiernos y diputaciones han cerrado además sus últimos ejercicios con superávit. Al mismo tiempo, miles de ciudadanas y ciudadanos y familias no tienen cubiertas necesidades básicas y ven incrementarse su endeudamiento. Asimismo, las políticas públicas que se están desarrollando tanto en el sector des transporte como en el sector primario, están contribuyendo a la disminución del número de personas que ejercen estas actividades, poniendo en serio peligro el mantenimiento de las mismas.

Desde el ámbito estatal, se ha desregularizado ampliamente el mercado laboral (precarizando los contratos, permitiendo la flexibilidad, abaratando el despido) y se han rebajado continuamente las cotizaciones y prestaciones sociales. La consecuencia es una desprotección y una vulnerabilidad enorme, tanto de las trabajadoras y trabajadores activos como de los parados, muchos de los cuales no tienen derecho ni a prestación ni a subsidio.

Cuando hablamos de crisis, es el modelo económico y social lo que ponemos en entredicho; el modelo económico imperante es el que nos ha traído a la actual situación. Quienes están gestionando esta crisis solicitando el apoyo y acuerdo del conjunto de la clase trabajadora, sólo buscan repetir y perpetuar el modelo, en ningún momento lo ponen en cuestión, no quieren crear alternativas al mismo, sino reproducirlo. Es por ello que el modelo es lo que debe cambiar para poder hacer frente a los verdaderos problemas sociales y económicos.

La falta de capacidad de decisión a la hora de abordar temáticas económicas y sociales es fundamental para que se mantenga el actual modelo y continúen prevaleciendo los intereses empresariales de unos pocos frente a los de la clase trabajadora. Es por ello que exigimos que las políticas económicas, sociales y laborales se decidan en Euskal Herria y estén al servicio de los intereses de la clase trabajadora.

ELA LAB ESK STEE-EILAS EHNE HIRU

En Bilbao a 31 de marzo de 2009

Euskal gehiengo sindikalaren deialdia:

maiatzaren 21ean greba orokorra.

ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, EHNE eta HIRU sindikatuek Hego Euskal Herrian greba orokorra egiteko deia zabaldu dute, eta beste gizartemugimenduen atxikimendua ere lortzeko ahaleginak egingo dituzte.

Greba-egunaren puntu nagusiak enplegu-suntsipena eta patronalaren xantaiaren salaketa, egungo gizarte- eta aurrekontu-politiken kritika, eta krisiari aurre egiteko Euskal Herri mailako tresnak aldarrikatzea dira.

Euskal Gizarte osoari deitzen zaio

ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, EHNE eta HIRU sindikatuek euskal gehiengo sindikala osatzen dute, eta maiatzaren 21ean Hego Euskal Herrian greba orokorra egitea erabaki dute. Antolatzaileen ustez, lan-munduak erabateko erantzuna eman behar dio krisiari, langileak baitira biktima nagusiak, egoera sozial eta ekonomiko horren sortzaileak izan gabe.

Greba-egunean, gainera, elkartasunezko mobilizazio zabal bat bultzatu behar da, lehenik, lanpostua galdu duten langileei edota sekulan izan ez dutenei gure elkartasuna adierazteko, eta bigarren, patronal desberdinen eraginez eta administrazio publikoen ordainezinezko laguntzaz, eskubideak urratuak, lan-baldintza okerragoak, eta laneratzea zailagoa dituzten langileei gure sostengua eskaintzeko. Greba-egunean, azken batean, langileak kontuan hartzen ez dituen sistema ekonomiko eta soziala salatuko dugu. Gainera, gizarte osoa ari da jasaten krisiaren ondorioak; horregatik, eman beharreko erantzunean gizartearen talde guztiek parte hartu behar dutelakoan gaud

Aurre egin enplegu-suntsipenari eta patronalaren xantaiari

Enpresariek eta administrazio publikoek krisi-garaian hartu izan dituzten erabakieneraginez enplegua neurriz gainezka galdu da. Eta iaz langabeziara joandakoen erdiak behin-behineko langileak izan dira, ez baitzaie berritu kontratua. Langabe berrietanhirutik baten arrazoia enpresatik kaleratzea izan da. Eta %4ek erregulazio-espediente bidez galdu dute lanpostua. Horrelako egoerak etekinak dituzten enpresetan ere gertatu dira.

Gainera, lan-harremanen ereduan gero eta desoreka handiagoa bultzatu da, beti ere patronalaren mesedetan. Eragozpen objektibo guztien gainetik, patronala krisiaz baliatu da, eta plantillen egituretan doikuntza zorrotza egin gura dute, etekinak orain eta gero ziurtatzearren. Horrela, doikuntza horren ondorioz, plantillak txikiagoak izango dira, atomizatuagoak eta babesgabeagoak, non aldi baterako kontratuak eta azpikontratazioak ugalduko diren. Era berean, Aldi Baterako Laneko Enpresen zeregina ere areagotuko da, malgutasunezko neurri sorta zabalarekin batera.

Bestalde, patronala indarra egiten ari da politika-arloan langileen kaleratzea merkatzeko, gizarte-segurantzaren kotizazioak beheratzeko, enpresarien aldeko dirulaguntzak handitzeko, eta Administrazioak zeresanik ez izateko EEEak (ERE) onartzeko orduan. Azkenik, enpresariak xantaiaz eta ziurgabetasunaz baliatzen dira hitzarmenak negoziatzean, krisiaren errua soldata-mailari leporatuz, eta enplegua bere hartan mantentzeko halabeharrezko baldintza soldaten neurritasuna dela sinestaraziz. Onartezinezko mehatxu hori langileria kikiltzeko eta diziplinatzeko baliabidea da, beti ere dituzten pribilegioak iraunarazteko eta etekinak areagotzeko.

Politika publikoak aldarazi

Grebaren jomuga ere bada gobernuen eta herri-erakundeen jokabidea salatzea. EAEko eta Nafarroako administrazio publikoek eraman izan duten politika arras liberala izan da, kapitalaren eta enpresarien interesen mesedetan, eta egoera ahuleko taldeen beharrizanen eta lehentasunen kaltetan (fiskalitatea errenta altuen mesedetan, zergak jaitsi, zerga-iruzurrarekin ez ikusiarena egin… eta gastu sozialen murrizketa, zerbitzu publikoen indartzeari uko eginez). Hego Euskal Herria Europako azken postuetan dago, presio fiskalari eta gizarte-gastuari dagokienez. Eta hemengo gobernuek eta aldundiek superabitaz itxi dituzte ekitaldiak azken urteetan. Aldi berean, milaka herritarrek ez dituzte ezta oinarrizko beharrizanak ere eta gero eta zorpetuago daude. Era berean, garraioan nahiz oinarrizko arloan garatzen ari diren politika publikoak jarduera horietan diharduten pertsonen kopurua gutxitzea dakar, eta jarduera horien mantentzea bera arrisku bizian jarri ere.

Estatuko esparrutik lan-merkatua, hein handi batean, araugabetu da —kontratuak prekarizatuz, malgutasuna handituz, kaleratzeak merkatuz—, eta gainera, gizartekotizazioak eta prestazioak murriztu dira etengabe. Horren ondorioz langileen babesgabetasuna itzela da, bai jarduneko langileena, bai langabeena. Azken horietako askok eta askok ez dute prestaziorik, ezta diru-laguntzarik jasotzen. Horrekin batera, Zapateroren Gobernuak krisiaren kontra atera dituen neurriak, funtsean, diru-sailak bankari ematean dautza. Hori horrela, denonak diren baliabide horiek ez doaz gehien behar dituzten eskuetara: familiak eta enpresak. Krisiaz aritzen garenean, auzitan jartzen duguna eredu ekonomiko-soziala da, nagusitu den eredu ekonomikoak ekarri baikaitu oraingo egoerara. Krisia bideratzen arduratzen direnek sostengua eta adostasuna eskatzen dizkigute langileoi, baina eredua errepikatzea eta iraunaraztea besterik ez dute buruan, eredua ez dute inola zalantzan jartzen, ez dute bestelako aukerarik bilatzen, berriro islatzea baizik. Baina benetako arazo sozial eta ekonomikoei aurre egin nahi badiegu, eredua bera aldatu beharko dugu.

Gai ekonomiko eta sozialei heltzeko orduan ez badugu erabakitzeko ahalmenik, oraingo eredua nagusituko da berriz, eta horrekin batera enpresari bakan batzuen interesak, langile jendearen aurretik. Horregatik, irmo eskatzen dugu politika ekonomiko, social eta laboralak Euskal Herrian erabaki daitezela, beti ere langileen interesen zerbitzura.

ELA LAB STEE-EILAS ESK EHNE HIRU

Bilbao, 2009ko martxoaren 31a.



lunes, 30 de marzo de 2009

La izquierda y la crisis


¿De que vamos hablar? ¿Comó dar respuestas a la crisis?

Desde Ezker Alternatiboa luchamos por empezar a organizar una HUELGA GENERAL desde nuestros centros de trabajo y estudio, desde nuestros barrios ,con todas y todos los parad@s y excluid@s, convocada por los sindicatos.

"¡AQUÍ HACE FALTA YA UNA HUELGA UNA HUELGA, AQUÍ HACE FALTA YA UNA HUELGA GENERAL!"

domingo, 29 de marzo de 2009

La pobreza, un mal que no se quiere curar


Tras largos años de crecimiento económico, de beneficios históricos de empresas y bancos, las tasas de la pobreza en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa no han disminuido, tal y como evidencia un informe presentado por ELA, basado en la Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales del Gobierno de Lakua, por lo que existe el riesgo de que esas tasas se acrecienten en la actual situación de crisis económica. La pobreza en estos tres territorios no afecta exclusivamente a personas desempleadas, sino que se extiende al 2,5% de la población ocupada, lo cual es una clara muestra del grado de precariedad laboral existente. Otro dato que no sorprende es que los más afectados por la pobreza son colectivos como mujeres, jóvenes e inmigrantes.

La responsabilidad de un sistema económico que junto a la riqueza que no reparte genera pobreza es compartida por la Administración. Así lo constata ELA en su informe y califica de fracasadas las políticas públicas. Resulta sangrante que mientras se inyecta a los bancos ingentes cantidades de dinero, el gasto social, justamente cuando más necesario resulta, no sólo no aumenta, sino que se recorta e incluso se dificulta el acceso a las prestaciones. Muestra de ello es la nueva Ley para la Garantía de Ingresos y para la Inclusión Social, que desaprovecha la oportunidad de abordar la exclusión social como la situación lo requiere. No es admisible que en tiempos de crisis ésta sirva de disculpa para recortar el gasto social a la par que se hacen enormes «esfuerzos» con el dinero de todos y, sin embargo, el crecimiento económico que supone enormes beneficios para algunos no sea motivo para dedicar más recursos a una política social más justa y solidaria.

Es posible poner remedio a ese mal social llamado pobreza. Si no se hace es sencillamente por falta de voluntad de los administradores que actúan en sintonía con la lógica del máximo beneficio e inciden en la tendencia capitalista de acumulación de riqueza en unas pocas manos en detrimento de la gran mayoría, en algunos casos hasta cotas de verdadera miseria.

ELA advierte de que la crisis aumentará la exclusión

Doce años de crecimiento no han reducido las tasas de pobreza

http://www.gara.net/paperezkoa/20090324/128712/es/Doce/anos/de/crecimiento/no/han/reducido/las/tasas/de/pobreza/


Ongi etorri Korrikara!



Korrika

Ongi etorri! Etorri berria abegitsu hartzen dela adierazteko esapidea.

Hizkuntza bat galtzeko arriskuan dagoenean, hizkuntza hori salbatzeko lehenengo baldintza berau dagoen herriak berreskuratu nahi izatea da. Euskararen kasuan, herriak sarri erakutsi du euskara berreskuratu nahi duela. Korrika, hain zuzen ere, borondate horren adierazpen grafikoa da. Baina nahi izatea ez da nahikoa. Gure mezua, gure ongietorria, harago doa. Herritarren borondateari atxikirik, Korrika 16ra etorri ez ezik, Korrikan azaleratuko den nahiari kasu egiteko deia luzatu nahi diegu Euskal Herriko norbanako, erakunde eta administrazio guztiei. Erakunde eta administrazioek euskararen normalizazioa bultzatzea nahi dugu, euskaldunok leku guztietan (lantokian, kalean, etxean...), euskara erabiltzea nahi dugu, eta euskaldundu nahi dutenek euskara ikastea nahi dugu. Euskarak, Korrikak bezala, pausoa arin eta gelditu gabe egin behar du aurrera, aurreraka ez doana atzeraka hasteko arriskua baitago. Eta horretarako denok parte hartzea derrigorrezkoa da. Korrikan bezala, lekukoa lurrera eror ez dadin, esku guztiak dira beharrezko.

Euskaldunok ongietorria egiten diegu gure herrira, gure etxera, gure artera datozen lagunei. AEK-k berdin egin nahi du Korrika 16rekin: ONGI ETORRI! handi bat luzatu nahi die euskararen berreskurapenean lagundu behar duten erakunde guztiei, euskalgintzan dabiltzan guztiei, euskaltzale guztiei, euskaldunei eta euskaldundu nahi duten guztiei, bertokoei eta kanpotik datozenei.

Ongi etorri Korrikara!
Ongi etorri euskaraz bizi nahi dugunon herrira!

Ongi etorri euskaraz gozatzeko, lan egiteko, maitatzeko, saltzeko eta erosteko, negar egiteko, jolasteko... hautua egin dugunon herrira!

Ongi etorri euskaraz bizi nahi dugunon artera! Korrika

sábado, 28 de marzo de 2009

Kapitalismoaren aurka - Otro mundo es urgente


ELA llama a los trabajadores a salir a la calle por el empleo



"No cabe duda de que la tremenda agresión que estamos sufriendo al empleo y a nuestras condiciones de vida, con motivo de la crisis del capital y como escusa de los capitalista y sus gobiernos necesita de una respuesta organizada y contundente por parte de las y los asalariados y de toda la sociedad.

"Tenemos que ir a la HUELGA GENERAL, tenemos que salir a la calle"

Los sindicatos deben organizar y convocar esta movilización. Es
ta noticia es una buena señal de la disposición manifestada por ELA hacia lucha. Esperamos que pronto se pronuncien todos los sindicatos. Que no se olvide que para actuar con rotundidad hace falta la más amplia unidad sindical para luchar"
Marce


DONOSTIA. El secretario general del sindicato ELA, Txiki Muñoz, aseguró ayer, durante la samblea que este sindicato celebró en Oñati (Gipuzkoa) dentro de la campaña que está llevando a cabo a favor de los trabajadores, que no aceptará "el chantaje" de la patronal que en estos momentos cuenta con "plena libertad para destruir empleo".

Muñoz destacó la "necesidad" de que la clase trabajadora "tome las calles para hacer frente al chantaje de la patronal y la destrucción de empleo y para forzar el cambio de las políticas públicas".

A su juicio, el sindicalismo reivindicativo no puede aceptar "que carguen sobre las espaldas de los más débiles las consecuencias de una crisis que no han provocado". También denunció que en Euskadi se está produciendo una importante destrucción de empleo. >DEIA

Afectos, cuerpo, sentimientos, deseos, emociones,… en relaciones de igualdad



Todas las personas, tenemos un cuerpo sexuado que nos permite pensar, entender, expresar, comunicar, disfrutar, sentir y hacer sentir. La sexualidad es la forma en la que cada cual expresa, comunica, siente, intima, da y recibe placer con la palabra y los cinco sentidos de su cuerpo sexuado. La sexualidad es por lo tanto, algo más que una dimensión de la persona: es algo que somos. De ahí que favorecer el desarrollo sano y placentero de la sexualidad sea favorecer el desarrollo integral de una persona.


La educación afectiva y sexual por lo tanto, representa un aspecto de gran importancia en la formación integral de niñas y niños.

La necesidad física y afectiva de tocarnos, de darnos placer y de intimidad, nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos. Pero las personas tenemos distintas sensibilidades y no nos gustan las mismas expresiones de afecto, por eso es necesario adquirir la capacidad para escuchar y escucharnos, reconocer qué queremos, qué nos gusta y qué no nos gusta, hacer y disfrutar como queremos y sentimos sin hacer ni hacernos daño.


Las niñas, niños, adolescentes y jóvenes tienen derecho a una educación rigurosa, objetiva y completa a nivel biológico, psíquico y social, entendiendo la sexualidad como comunicación humana y fuente de salud, placer y afectividad.


Si pretendemos construir una sociedad en la que mujeres y hombres podamos convivir en igualdad y sin discriminaciones, y lograr unas relaciones personales comunicativas, placenteras, igualitarias, responsables y libres, tenemos que proporcionar al alumnado una educación afectiva y sexual de calidad, pues la anuncia de ésta no sólo influirá en posibles disfunciones sexuales sino que también impedirá transformar las bases sociales para favorecer la construcción de una sociedad igualitaria.


La educación sexual, como hemos dicho, nos ayuda a crecer como personas, pero si nos centramos sólo en lo biológico estaremos negando la posibilidad de construir una personalidad sana y de modificar aquellas ideas que, en muchos casos, están cargadas de prejuicios y estereotipos sexistas.


Por todo ello, coincidiendo con la celebración del 8 de marzo, y unido a la campaña que lanzamos para el 25 de noviembre sobre la importancia de los buenos tratos, desde STEE-EILAS y desde este humilde blog queremos hacer un llamamiento para trabajar en las aulas la educación afectivo sexual que, entre otros objetivos, permita sentir y experimentar el gusto de vivir el cuerpo, las relaciones, los afectos sin violencia y con placer. Este es el tema que os proponemos en una unidad didáctica que podéis encontrar en esta dirección:


http://www.stee-eilas.org/dok/arloak/emakumea/martxoak8/090220%20UNITATEA%20Afektibo%20sexuala%20_g.pdf



La historia no tiene fin, la sexualidad tampoco





“Este artículo se lo dedico a mis amigos Fernando y Angel, con todo mi amor. Desde que los conocí he tenido la fortuna de compartir una sensibilidad y un cariño exquisito. Con ellos, a cada encuentro, no paro de aprender a ser una mejor persona. Un besazo”

Marce


“El socialismo también se construye por una vida nueva, un amor nuevo más libre, más igual y más solidario; es además así como se hace más fuerte” Bruno Maia. VIENTO SUR.

La homofobia, la lesbofobia, la bifobia y la transfobia, a semejanza del patriarcado y de la discriminación de las mujeres, no surgen en el mundo con la aparición de la sociedad capitalista industrial: son previas a ella. Paralelamente, la homosexualidad y la transexualidad no son invenciones modernas en la historia humana. Estuvieron siempre presentes en nuestra realidad. Las grandes civilizaciones de la era pre-católica del Mediterráneo, Oriente Medio o Extremo Oriente vivían la sexualidad de forma tan distinta como la distancia que las separaba, desde historias de transexualidad pública en sociedades hindúes a túmulos egipcios con inscripciones de amor entre hombres.
La aparición de las primeras sociedades íntimamente conectadas al dominio judeocristiano marcan el inicio de una persecución sistemática a todo tipo de sexualidad no reproductora que dura hasta nuestros días. La homosexualidad, a través del poder religioso y del catolicismo, asume su primer gran papel histórico: el de pecado.
Más tarde, la austeridad de la Edad Media profundiza en esta persecución, al mismo tiempo que los conquistadores europeos en su expansión por el mundo afroamericano usan la “sodomía” como una de las justificaciones ideológicas para la conquista y “moralización” de otros pueblos. Muchos de estos países excoloniales, hoy independientes, aún tienen leyes contra la homosexualidad que fueron impuestas por los colonizadores: las ex colonias portuguesas del centro y del sur de África son un buen ejemplo.


Estado, capitalismo y familia tradicional. Con la revolución industrial inglesa y su expansión por Europa, surge un nuevo protagonista en la historia: el proletariado industrial y urbano. Paralelamente, las ciudades se desarrollan a un ritmo alucinante, situando en la lista de preocupaciones del Estado burgués el conocimiento demográfico de sus habitantes. La urgencia de este conocimiento es la expresión de una necesidad básica del capitalismo: preservar la fuerza de trabajo, procurando controlarla y reproducirla de acuerdo con las exigencias de la nueva industria. El miedo de la clase dominante es el miedo a la emancipación social de la clase oprimida y en función de esa posible realidad, la burguesía va a recurrir a los más diversos medios de “fiscalización” que permitan prevenirla; lo hace a nivel político, de desarrollo personal y, claro está, de la sexualidad y la organización familiar. La unidad familiar tradicional, previa también a la era industrial, es apropiada por la clase explotadora dado que es un instrumento de control social y un obstáculo a la emancipación de los trabajadores.
Es también por este tiempo cuando surgen los primeros desarrollos de la medicina científica, con los avances en anatomía patológica de Charcot. Casi simultáneamente se crea una medicina de Estado (desarrollada inicialmente en Prusia), volcada en el conocimiento epidemiológico de las grandes poblaciones y con la intención de higienizar a las clases oprimidas y apartarlas de la clase dominante, por el peligro de “contaminación” (se crean los hospicios y los sanatorios y se desarrolla la técnica de la cuarentena). La medicina estatalizada sirve así, oportunamente, a un propósito básico de control: la salud pública permite que no se desperdicie la fuerza de trabajo, ofreciendo a los trabajadores cuidados básicos sanitarios que los mantengan físicamente aptos para el trabajo en las fábricas.
La burguesía encuentra así mecanismos para perpetuar la dependencia del individuo en relación con una estructura de familia que lo mantiene “controlado”. Lo hace, por una parte, a través de la división sexual del trabajo –el hombre desarrolla la fuerza física, mientras que a la mujer le está reservado un papel de organización doméstica y de reproductora de la fuerza de trabajo– hombres y mujeres se vuelven, en un primer análisis, interdependientes, pero el trabajo que es considerado productivo es aquel que es desempeñado por el hombre y que le confiere el papel central en las relaciones de producción, justificándose así la figura del jefe de familia; la mujer es, en último análisis, un complemento económico de la familia y dependiente de la figura patriarcal. Por otra parte el Estado reserva a la mujer el papel de “cuidadora” de los dependientes. La familia es responsable del sustento económico y emocional de los niños y de los ancianos, volviéndose estos últimos supervivientes de y por la familia. A este trabajo de cuidados, Marx lo llamó “plusvalía no reconocida” por representar fuerza de trabajo no remunerada y por desempeñar un papel fundamental en la economía: exime al Estado de esta función social y sobrecarga con los deberes familiares a la mujer dejando al hombre libre para el trabajo físico. Este tipo de economía informal asociada a la división sexual del trabajo vuelve a los individuos dependientes de la estructura familiar tradicional y hace imposible cualquier otra forma de organización social. Las relaciones de producción son mantenidas por la familia tradicional. Es ésta una de las formas en las que la burguesía controla materialmente a sus explotados.
Pero no sólo la superestructura de la sociedad capitalista se ocupó de complementar aquello que la infraestructura garantizaba: la ley consagra beneficios a las familias exclusivamente heterosexuales y procreadoras, los saberes y el conocimiento caracterizan a los individuos fuera de esta estructura como aberrantes, las fuerzas represivas criminalizan y persiguen y la medicina categoriza a estos individuos como “patológicos” y aseguran su “ desvío” como potencialmente tratable. En estas categoría se incluyen muchos individuos: prostitutas, estériles y homosexuales. La sicopatología gana en importancia en la medida en que va clasificando los “disturbios del foro sexual” como resultantes de la disfunción familiar: hombre y mujer asumen papeles específicos tanto social como sexualmente y el escapar de ellos supone pasar al dominio
de la enfermedad, de la “peste”. Los homosexuales son rechazados de la vida social, internados en asilos y perseguidos por las policías del Estado. La homosexualidad asume su segundo gran papel histórico: el de enfermedad.
El modo de producción capitalista es asegurado por la familia tradicional; la clase dominante se apropia, para defender esta unidad estructural, del patriarcado y del sexismo. La moral dominante es burguesa y los instrumentos de control social son múltiples y al servicio de esta necesidad.

El heterosexismo. Los primeros blancos de esta “moral sexual burguesa” son, naturalmente, las mujeres. La necesidad de regular su capacidad reproductiva y el papel masivo que desempeñan en la economía informal es un objetivo primordial de las sociedades capitalistas a través del refuerzo y de la continua readaptación de los valores patriarcales. Sin embargo, el desmoronamiento de los modos de vida tradicionales, de la dependencia económica de las grandes familias frente a las condiciones de vida del nuevo proletariado urbano, exigía igualmente la persecución moral de todas las identidades y vivencias que cuestionaran el patriarcado y la ideología de la familia tradicional, el carácter inevitable de la unión hombre-mujer y de la sexualidad como únicamente procreadora. El rechazo moral de las identidades homosexuales, junto con la totalidad de las normas y valores del patriarcado, es asumida como estructurante en las nuevas sociedades capitalistas: se convierten en ejes fundamentales de control social del nuevo proletariado.
El heterosexismo surge como complemento del patriarcado. Se constituye como norma cultural y sistema político que eleva la heterosexualidad y los modos de vida tradicionales al estatuto exclusivo de “naturales”, en oposición a los modelos “desviados”: la homosexualidad y las identidades y comportamientos de género que no se ajustan a la dualidad hombre-mujer y a la desigualdad reservada a esos dos papeles de género.
Los sentimientos homofóbicos, lesbofóbicos, bifóbicos, transfóbicos y, en general, el rechazo de todas las sexualidades contrarias a la primacía procreadora de la moral sexual burguesa son, de esta manera, no solo un reflejo cultural y universal de esta moral sino, casi globalmente, verdaderas políticas de Estado.

El combate al patriarcado y la lucha anticapitalista. No existe ninguna ideología o combate político que pretenda cambiar el orden capitalista del mundo, si no es capaz de combatir y destruir los cimientos que los sustentan. La lucha contra el patriarcado es indispensable para la construcción del socialismo: no hay socialismo sin igualdad entre hombres y mujeres.
Hemos analizado aquí de qué forma la relación entre los individuos y su sexualidad pueden depender de las relaciones de producción en una sociedad capitalista. Aún más, hemos señalado cómo el capitalismo instrumentaliza las relaciones entre los individuos para asegurar su modo de producción y la acumulación de plusvalías. Estratégicamente, combatir el modo de producción capitalista es despojar a la clase dominante de esos mismos instrumentos y es así como la lucha por el fin del sexismo y de la lesbigaytransfobia es una lucha anticapitalista.
Pero con esto no podemos concluir que la lucha de las y los trabajadores contra la explotación vaya a acabar con estos sistemas de dominación y con este modo de producción. Tal como hemos señalado en el primer apartado, sexismo y homofobia son previos al dominio de la burguesía, tienen raíces milenarias, forman parte del imaginario colectivo y de las culturas más antiguas de la humanidad. La lucha feminista y la lucha LGTB son combates culturales esenciales a la construcción socialista, pero no pueden subordinarse a ninguna prioridad: son parte de la lucha anticapitalista y no parientes menores de ésta.
Por otra parte, el feminismo y la lucha LGBT no son únicamente el combate por conquistas legales o la igualdad formal en el marco de los Estados capitalistas: son el cuestionamiento profundo de las relaciones entre hombres y mujeres y de la vida sexual de cada uno o cada una. Una estrategia revolucionaria no puede considerarse como tal si no revoluciona también ella los papeles de género que desempeñamos y si no cuestiona también lo que significan los conceptos de hombre y mujer en la vida cotidiana de los individuos, en sus relaciones y en sus afectos. El amor, la amistad, el sexo, el género y los papeles que desempeñamos en la sociedad están imbuidos de prácticas y símbolos de la dominación patriarcal: también luchamos contra estas “pequeñas cosas” de la vida cotidiana, que perpetúan esta dominación. El socialismo también se
construye por una vida nueva, un amor nuevo más libre, más igual y más solidario; es además así como se hace más fuerte.

La homofobia: sistema político y universal. La universalidad de la homofobia es hoy incuestionable: nueve países del mundo contemplan y aplican la pena de muerte para los “actos de sodomía”. Setenta y cinco países aplican penas que van desde el pago de multas hasta la, más frecuente, pena de prisión, incluyendo la prisión perpetua. Para gran parte de la población LGBT
mundial la represión es la realidad cotidiana, enfrentándose a la cárcel, a la tortura, la violación e, incluso, el asesinato. No obstante, en ningún país del mundo las identidades sexuales y de género fuera de la norma están libres de discriminación, incluso cuando no existe una persecución social y/o legal sistemática y en ninguno de ellos existe igualdad completa para la población LGBT. En éstos la homofobia se expresa en todas las esferas de la política, el trabajo, la familia, la educación y hasta en los aspectos más íntimos de la vida cotidiana.
Para millones de personas en todo el mundo, particularmente en los países dependientes, las relaciones entre personas del mismo sexo son vividas en los márgenes de la vida familiar, frecuentemente de forma clandestina o escondida tras la fachada de una boda heterosexual, de la que las mujeres son dependientes en términos de supervivencia. Paralelamente, millares de personas transgénero, no conformes con la norma binaria masculino-femenino, no pudiendo o no queriendo encajar dentro de la familia reconocida socialmente, son expulsados a los márgenes del mercado de trabajo más estigmatizado y de la vida social, mucho más expuestas al rechazo moral y a las expresiones más violentas de la discriminación.
Europa no es la excepción, a pesar de los recientes avances en la legislación de algunos países: jóvenes en edad escolar expulsados de casa, agresiones populares, policiales o de la extrema derecha, discriminación en el empleo, en el acceso al trabajo, en los centros de salud, negación de donación de sangre a los homosexuales masculinos, persecución escolar a parejas de jóvenes homosexuales, agresividad social generalizada ante la visibilidad cotidiana de afectos entre personas del mismo sexo o contra personas transgénero, discriminación en las decisiones judiciales relativas a la custodia de los hijos, en el acceso a la vivienda y en los préstamos para adquirirla, son apenas algunas de las más recientes situaciones que se han hecho públicas en el espacio europeo.


Neoliberalismo, dependencia y mercado rosa. Las conquistas sociales alcanzadas por el proletariado a lo largo siglo XX en Europa, que permitieron en muchos casos el fortalecimiento del Estado social, proporcionaron espacio para algunas de las emancipaciones sociales en el dominio familiar: el voto para las mujeres, el divorcio, la criminalización de la violencia doméstica,
entre otros. Pero la caída del llamado “bloque socialista” y el desarrollo desenfrenado del neoliberalismo van a confrontar a la clase explotada con una nueva realidad: la desestructuración del Estado Social va a devolver a las familias muchas de las responsabilidades económicas antes asumidas por el erario público: gastos como la salud, la educación, los cuidados a dependientes, etc... Esta realidad, conjugada con el no reconocimiento legal de otros tipos de familia u organización que no sea la célula del patriarcado, crea una dificultad creciente a la población LGBT: la emancipación de sus sexualidades no es posible mientras éstos sigan siendo dependientes de su familia original. Muchos jóvenes homosexuales, desempleados, estudiantes y precarios entre otros, esconden muchas veces su sexualidad por miedo a las represalias dentro de la propia familia de origen, de la que dependen económicamente. La “salida del armario” queda así reservada a individuos económicamente solventes. Esto representa una diferenciación brutal dentro de la comunidad LGBT: sólo quienes tienen empleo estable y posibilidades financieras medias o superiores pueden atreverse a asumirse públicamente, estando una gran mayoría de individuos LGBT escondidos dentro del “viejo armario”.
Por esta razón el neoliberalismo empezó a mirar hacia la comunidad LGBT pública, mayoritariamente constituida por hombres blancos de clase media alta como un nicho de mercado de inversiones prioritarias. El llamado “mercado rosa” representa en las grandes ciudades europeas y americanas la inversión de capital en la comercialización de bienes de consumo específicos para una comunidad económicamente poderosa. Los bares, las tiendas, barrios como Chueca en Madrid, Soho en Londres o Le Marais en París, representan guetos de inversión privada que ofrecen la oportunidad a una determinada élite económica y cultural (el hombre blanco de clase media) de una vida asumida públicamente, apartada y protegida relativamente de la violencia discriminatoria. Estos grandes centros urbanos ofrecen una especie de “liberación” a través del consumo. Pero estas realidades enmascaran, sobre todo, la cuestión de clase: la clase explotada no tiene acceso a los bienes de consumo, por tanto no tiene “derecho” a su liberación. El mercado crea dos tipos de ciudadanos LGBT: aquellos que integra por el consumo y todos los demás que no considera y que están expuestos a la discriminación diaria en el empleo, en la escuela, en la familia o que se esconden, muy al fondo del armario, para poder sobrevivir.
La lucha contra la discriminación tiene que ser hoy parte del mismo combate que se alza contra la precariedad, el desempleo, la privatización de la escuela o de los sistemas de salud. Porque la lucha por una vida más digna y con más derechos sociales para todos y todas es la que permite que todas y todos puedan disfrutar de su sexualidad, sin condicionamientos de orden económico.


Crisis, xenofobia y extrema derecha. El neoliberalismo atraviesa una de las crisis financiera más graves del último siglo. En los últimos diez años, más allá de la actual crisis financiera, el mundo occidental ha visto acentuarse una crisis social: el aumento del desempleo, la precariedad, la no sostenibilidad ecológica del modelo liberal, el aumento de la inmigración sin derechos proveedora de trabajo casi esclavo para los países europeos, dibujan el cuadro de esta creciente crisis. Ésta corresponde en muchos países europeos a la degradación de las condiciones de vida de las poblaciones sin que exista un resurgimiento del movimiento obrero o una alternativa de masas a la izquierda para responder al descontento generalizado. La aparición de los movimientos alterglobalizadores y del movimiento contra la guerra representó, en un determinado momento, una esperanza creíble, para luego ser escenario de desmotivaciones y abandonos. Todo este contexto es, históricamente, favorable a una cierta polarización de la sociedad en torno a campos políticos más “extremistas” y así vimos en los últimos años el resurgimiento de la extrema derecha organizada y violenta, donde muchos encontraron alguna respuesta para la crisis. En otros casos, incluso cuando la extrema derecha no crece, asistimos a la apropiación de alguno de sus ideales por los partidos liberales más a la derecha, como sucedió con la elección de Sarkozy en Francia. La xenofobia y el racismo aparecen en la escena política y en la sociedad de forma creciente, representando el deseo general de encontrar un “chivo expiatorio” para todos los problemas, siendo, en la mayor parte de los casos, los inmigrantes las primeras víctimas. Homo, bi y transexuales son muy frecuentemente víctimas de este contexto social, tal como observamos en los últimos años por los casos de asesinatos de ciudadanos transgénero (Gisberta en Portugal o Rosa Passos en Sevilla). La crisis genera desconfianza colectiva y quiebra lazos de solidaridad. La diferencia es sentida como amenaza y la sexualidad no heteronormalizada representa esa amenaza y esa desconfianza –la profundización de la crisis capitalista neoliberal genera racismo y les-bi-gay-transfobia, sobre todo en tiempos históricos en los cuales estas identidades están más visibles y, por tanto, más expuestas al rechazo colectivo.
Las luchas feministas y LGBT se presentan en este nuevo siglo en varios frentes: se encuentran en diversas redes de solidaridad y se confrontan con nuevas realidades. La lucha contra la precariedad, contra el racismo, por un mundo ecológicamente sostenible, entre otras, son luchas cada vez más aliadas del combate sexual y cada vez más necesarias para derribar la plaga explotadora de los hombres y las mujeres que es el capitalismo.
El neoliberalismo se fortaleció después de la caída del muro de Berlín y a partir de ahí se afirmó como ideología y modelo único. Pero a todos aquellos que proclamaron el fin de la historia en la década de los noventa respondemos hoy con su propia crisis pues ella representa su gran contradicción: la historia nunca tendrá fin mientras existan posibilidades de volver el mundo un lugar más justo y más solidario y mientras haya mujeres y hombres dispuestos a luchar por eso.

Bruno Maia es militante del Bloco de Esquerda www.bloco.org

viernes, 27 de marzo de 2009

¡No! ¡No me gustaría!

Cuadro de Sara Diciero "En busca de lo soñado"


“Intenciones, sentimientos, intuiciones, convicciones de ayer y de hoy” Jerónimo.

No me gustaría ser como tú,

no me gustaría ser flor de jarrón,

no me gustaría ver la belleza en lo vacío,

no me gustaría sentirme un frío gesto acostumbrado,

no me gustaría ser sonrisa envasada,

no me gustaría tener cerradas las ventanas de mi casa a la luz,

no me gustaría estar por siempre seguro de mis convicciones,

no me gustaría no ser yo mismo,

no me gustaría ser acompañado tan solo por mi sombra,

como no me gustaría ser sombra de otro.


No me gustaría ser razonadamente razonado,

no me gustaría quedarme callado cuando tengo algo que decir,

no me gustaría sentirme salvado o acorralado en los brazos de una mujer.

No, no me gustaría ser ajeno a mi mismo,

no me gustaría no poder compartir el inmenso sentimiento del amor comunitario,

como no me gustaría, que este sentimiento no se pudiese materializar en mi vida cotidiana.


No, no me gustaría, no poder escuchar la música, el sonido interior de los demás seres y cosas existentes.

No me gustaría, no poder inhalar el suave aroma de lo humano, cuando una persona nos abre su corazón como las rosas.

No, no me gustaría, no poder ver la luz que irradian los rostros de algunas personas.


No me gustaría carecer del genio, la fuerza y coraje suficiente para afrontar mi propia vida y mis ideas, por duras o fatales que fuesen las consecuencias.

No me gustaría no haber sentido al menos una vez el amor, porque ahora sería incapaz de sentirlo desde dentro.

No, no me gustaría no haber sentido hasta el miedo de mi mismo.


No me gustaría ser tan solo una imagen agradable,

como no me gustaría tan solo arañar en la superficie de las cosas,

No me gustaría simplemente ser libre, solo para traerme la comida a la boca,

como no me gustaría sentirme un sapito henchido en mi propia satisfacción.


No, no me gustaría no haber nacido,

como no me gustaría no poder cambiar.


No me gustaría no haber sufrido nunca,

porque me hubiese perdido el placer de los sentimientos.

No me gustaría no haber sentido ganas de morir, ni el miedo frío de la muerte,

porque no me gustaría haberme perdido la maravillosa lección de la vida.


No me gustaría odiar con afán destructivo a los demás,

sin antes haber luchado por transformarlos,

como no me gustaría nunca rezar por los demás,

sin antes haber luchado, combatido por ellos.


No me gustaría no poder construir cada día un mañana,

con mi sudor, mis manos y mi inteligencia.


¡No me gustarían tantas cosas!


Que no me gustaría tener que expresarlas,

para intentar transmitir lo sencillo, lo maravilloso y lo positivo

que tiene sentir cada día la vida y la humanidad en tu propia piel.


No me gustaría que nadie cerrarse sus ojos ante al verdad y la belleza,

que todos, todos los días nos sale al camino.

¡Si¡ ¡Frente a ti, frente a mi, frente a todos!


No me gustaría no haber comprendido,

no haber hecho,

no haber sentido,

no haber compartido,

no haber percibido,

no haber sido,

no haber expresado,

no haber…


¡No! ¡No me gustaría!

domingo, 22 de marzo de 2009

PAREMOS AL RACISMO


EDUCACIÓN INTERCULTURAL

En todos los centros, con todo el alumnado, entre todos/as


Un nuevo 21 de marzo nos recordará uno de los principales retos que tenemos como humanidad: terminar con el racismo. Este año vendrá precedido en el estado español por los datos de una encuesta realizada a jóvenes previamente a lo mas duro de la crisis, cuyos datos conocimos el 9 de febrero pasado: en seis años, ha crecido en 3 puntos el minoritario porcentaje de jóvenes (14%) que votaría a partidos políticos xenófobos, crecimiento que se da, sobre todo, entre las y los más jóvenes (15-18 años).

Desde STEE-EILAS queremos cortar el avance del racismo entre la población más joven y pensamos que desde los centros educativos podemos y debemos aportar nuestro esfuerzo en esta tarea colectiva. Es por ello que hemos reunido y te ofrecemos un conjunto de recursos didácticos que nos ayuden en el trabajo y reflexión con nuestro alumnado. Nos parece imperativo que la educación para serlo, sea intercultural. Pero no nos engañemos: no todo es interculturalidad.

El éxito retórico de lo políticamente correcto no ha cambiado gran cosa nuestras prácticas (programas, recursos, materiales,…) en lo cual la administración educativa tiene una enorme responsabilidad.

A veces se identifica la diferencia como deficiencia (bajo nivel cultural) y se considera homo génea la sociedad mayoritaria por lo que solo se plantea la intervención en los lugares donde hay una diversidad “añadida”, pero en nuestro país existe una heterogeneidad cultural interna evidente por lo que hay que considerar que la educación intercultural nos compete a todos y todas.

ALGUNAS PROPUESTAS

  1. Hacer patente que la diversidad social y cultural es natural y que conviene hacer de esta circunstancia un motivo educativo.
  2. Elaborar un análisis cultural global, no vinculado al factor étnico-racial ya que nos conduce a un modelo negativo muy sesgado dedicado a la adaptación y compensación únicamente en contextos concretos.
  3. Hacer de la diversidad una ventaja para la sociedad, una realidad deseable, alejándonos del argumento de las amenazas (demográficas, laborales y culturales) del discurso racista.
  4. Trabajar para asegurar que el individuo se sienta aceptado y reconocido, garantizando que la expresión y la vivenciación de los identitario sea un hecho natural, no problemático.
  5. Organizar un marco de relaciones basado en el igualitarismo, para poder participar con garantías de derechos.
  6. Evidenciar la naturaleza política de los conflictos presuntamente culturales ya que mejorar la existencia de las personas es la mejor manera de mejorar las relaciones.
  7. Educar en el tratamiento de los conflictos culturales, siendo conscientes de nuestro etnocentrismo cultural y desvelando la construcción interesada de estereotipos.

BALIABIDE DIDAKTIKOAK

Hemos preparado una guía de recursos didácticos que puedes encontrar en:

www.stee-eilas.org

La explosión del desempleo

"La crisis es de ellos, la solución es nuestra"

Ignacio Ramonet. Le monde diplomatique.

Hay que repetirlo: la crisis aún no ha tocado fondo. Y las próximas noticias van a ser peores. Las Bolsas siguen desplomándose. Los planes de rescate fracasan uno tras otro. No impiden que las principales economías del mundo -Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, España- entren en recesión. Grandes o pequeños, los bancos se hallan en situación objetiva de quiebra. Si no se nacionaliza la banca urgentemente y en bloque, el sistema financiero occidental podría perecer.

Lo más grave es que esta nueva fase de la crisis arrastrará a algún país en su caída. Por ejemplo: Irlanda, inmersa en una grave recesión, con un sector bancario muy vapuleado y un déficit público que podría elevarse hasta el 11% del PIB. Otros países (Letonia, Estonia, Ucrania, Pakistán) podrían declararse en quiebra.

El huracán económico se ha llevado por delante una cuarta parte de la riqueza mundial. Y está provocando, en casi todo el planeta, el cierre de fábricas, la explosión del desempleo, una escalada proteccionista y la radicalización de las protestas sociales.
Causa de pobreza, de angustia y de exclusión, la lepra del desempleo se extiende. En Estados Unidos, la recesión ha destruido 3,6 millones de puestos de trabajo, a un ritmo nunca visto. La mitad durante los últimos tres meses. El total de parados ya asciende a 11,6 millones. Y firmas gigantes como Microsoft, Boeing, Caterpilar, Kodak, Pfizer, Macy's, Starbucks, Home Depot, SprintNextel o Ford Motor planean desprenderse de 250.000 asalariados en 2009. La confianza de los consumidores se ha desplomado.

En China, la caída de las exportaciones provoca el hundimiento de la producción fabril y despidos masivos. Más de 20 millones de trabajadores venidos del campo han perdido su empleo. En la India, entre octubre y diciembre de 2008, medio millón de puestos de trabajo se destruyeron.
En Francia, una cifra resume la magnitud del seísmo: el número de horas de paro forzoso pasó de 200.000 en enero de 2008 a 13 millones en diciembre (1). Ya hay más de 2,5 millones de desempleados. Y para los menores de 25 años, el aumento de la tasa de paro alcanzó, en 2008, el 20%...
En España, durante el pasado mes de enero, el número de despidos aumentó en casi 200.000 personas; y el total de desocupados sobrepasa ya los 3.320.000. En 2009, el paro afectará a unos 850.000 trabajadores más, con lo cual la suma de parados superará los cuatro millones... Más de 827.000 hogares cuentan con todos sus miembros desempleados...

En la UE, el número de parados es de 17,5 millones, 1,6 millones más que hace un año. Y para 2009, se prevé la pérdida de 3,5 millones de empleos. En 2010, la desocupación escalará hasta el 10% de la población activa.

En Sudamérica, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2009, se registrará un aumento de 2,4 millones de desempleados. Si bien los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay), así como Venezuela, Bolivia y Ecuador, podrían capear el temporal, varios Estados centroamericanos, México y Perú, por sus lazos con la economía estadounidense, sufrirán.

El director general de la OIT, Juan Somavía, estima que el número de desempleados en el mundo (190 millones en 2008) podría incrementarse en 51 millones más a lo largo de 2009. Y recuerda que los trabajadores pobres (que ganan apenas dos euros diarios) serán 1.400 millones, o sea el 45% de la población activa mundial (2).

La brutal explosión del desempleo provoca naturalmente el retorno del nacionalismo económico. Rusia ha decidido elevar el gravamen para los coches importados y ha introducido aranceles a la carne de ave y de cerdo. Ecuador lo ha hecho para los teléfonos móviles y el material de transporte. La India ha anunciado que prohibirá durante seis meses la importación de juguetes de China. Argentina e Indonesia han creado nuevos aranceles para limitar algunas importaciones.
Grecia ha prohibido a sus bancos que socorran a las sucursales en otros países balcánicos. EEUU ha decidido apoyar a las Big Three (Chrysler, Ford, General Motors) de Detroit, pero sólo para que salven sus plantas en el país. No ayuda a las multinacionales extranjeras (Toyota, Kia, Volkswagen, Volvo) instaladas en su territorio. Francia y Suecia han anunciado que condicionarán las ayudas a sus industrias automotoras: sólo podrán beneficiarse los centros ubicados en sus respectivos países. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, declaró que el protectionismo podía ser "un mal necesario en tiempos de crisis". El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, insta a "consumir productos españoles". Y en Alemania, gran país exportador, una reciente encuesta reveló que el 78% de los empresarios de PYME eran favorables a medidas protectionistas (3).

Este auge del nacionalismo económico está provocando brotes de xenofobia. En Reino Unido, uno de los países más golpeados por la crisis, con unas previsiones de reducción de la actividad del 2,8%, miles de obreros del sector de la energía, gritando la consigna " UK jobs for British workers! " ("Empleos británicos para trabajadores británicos"), se declararon en huelga contra la contratación de trabajadores portugueses e italianos en las obras de la refinería Total de Lindsey (Lincolnshire). Al mismo tiempo, en ese mismo país, cientos de miles de polacos eran "invitados" a regresar a su tierra natal. Igual en Irlanda, donde el sentimiento antipolaco crece a medida que aumenta el índice de desempleo. En Italia se está expulsando sin miramientos a los rumanos. Y en todas partes se cuestiona el derecho de residencia de los inmigrantes legalmente establecidos (l éase, p. 3, el artículo de Javier de Lucas ).

En numerosos países, grandes empresarios o banqueros que reclaman a gritos -y obtienen del Estado- ayudas millonarias, se aprovechan de la crisis para despedir a mansalva y reducir costes. Una actitud que, en el actual contexto de crecimiento descontrolado del desempleo, enfurece. Por eso se multiplican las protestas sociales. Las turbulencias ya han causado la caída de los Gobiernos de Bélgica, Islandia y Letonia. Se han registrado manifestaciones en Francia, con una huelga nacional el 29 de enero, enfrentamientos violentos en Guadalupe y una nueva jornada nacional de acción prevista para el 19 de este mes. Los países más vulnerables de la UE: Hungría, Bulgaria, Grecia, Letonia, Lituania... también han registrado protestas y disturbios más o menos violentos.

Para los ciudadanos, el desempleo es una de las peores formas de represión; una demostración en carne propia de la violencia del capitalismo. Por eso la rabia. Se avecinan tiempos sombríos. El concepto de crisis no alcanza a explicar el momento que estamos viviendo. Un cambio de era. Una mutación de valores. ¿Una esperanza de justicia y de progreso?


Notas:
(1) Sami Nair, "¿Xenofobia o Europa social?", El País , Madrid, 7 de febrero de 2009.
(2) Le Monde , París, 28 de enero de 2009.
(3) Time Magazine , 4 de febrero de 2009.

La izquierda abertzale guarda un comodín


Una reflexión necesaria e inteligente entre las palabras y los hechos de la izquierda abertzale oficial, por parte de:

Mariano Ferrer. DEIA

tres semanas han pasado desde las elecciones, cada una con su afán. La primera, dilucidar quien podía reclamar la victoria, el partido más votado o el que podía sumar los 38 parlamentarios. La segunda, elegir al socio de gobierno. La tercera, fijar el precio del PP. Resuelto el quién (López), casi por completo el cómo (con el PP sí o sí), se ha puesto en marcha el cuándo con la acreditación de los 25 parlamentarios que inicia el proceso de la investidura. Y cuando nos íbamos a ir de puente sin saber si el acuerdo PSE-PP iba a ser verbal o por escrito, de compromisos o sólo de intenciones, la izquierda abertzale histórica, muda desde el 1-M, ha dado señales de vida.

Que iba a dejarse oír estaba cantado. Encauzada la alternancia, el debate viraba ya hacia el escenario posinvestidura, con un doble dilema: el de un Gobierno-López con propósito transversal pero apariencia frentista, y el de un PNV entre el interés propio como oposición y su responsabilidad hacia el país como fuerza política mayoritaria. En este contexto, Otegi comparece para decirnos que no nos distraigamos con el juego político coyuntural. Las elecciones no han variado las constantes vitales: hay un marco político agotado, un conflicto político pendiente y una mayoría abertzale dispuesta a abrir un proceso democrático que haga posibles todos los proyectos políticos sin otra limitación que la voluntad popular expresada de forma libre y pacífica. Y a renglón seguido anuncia contactos con las formaciones políticas, sociales y sindicales que creen en Euskal Herria y aspiran a formar un Estado, para articular una estrategia independentista eficaz que abra el camino a la expresión de esa mayoría social.

Ninguna sorpresa. Ni en las palabras de Arnaldo Otegi, ni en el manifiesto escepticismo de la opinión publicada. Para la mayoría, ni ha dicho nada nuevo, ni ha dicho lo que tenía que decir. La sociedad vasca está harta de intentar leer entre líneas propósitos que a la hora de la verdad embarrancan en lo mismo, lo que decida ETA.

Pero si la intervención de Otegi puede considerarse más de lo mismo, la puesta en escena no. El interés de Gara en destacarlo nos devuelve a McLuhan: el medio es el mensaje. Últimamente Otegi había hablado a título personal, pero esta vez, dice Gara, lo ha hecho como portavoz de una representación plural y aglutinadora de distintas generaciones de la izquierda abertzale. ¿Quiere decir que frente a quienes hablan de una izquierda abertzale desorientada, fracturada por el debate entre la fidelidad al pasado y la eficacia política, se ha querido transmitir precisamente que el debate está cerrado y que en aras de una estrategia política eficaz se va a aparcar, por sus pasos, pero con todas las consecuencias, cuanto lo impida? A la luz de tantas esperanzas fallidas, parece ingenuo apresurarse a esa conclusión, pero ¿estamos obligados a excluirla?

La dirección política de la izquierda abertzale sabe que tiene agotado el cupo de "iniciativas democráticas" que no empiecen por un desmarque indubitable de la violencia política. Tiene que ser consciente de su precaria situación y que ésta no va a mejorar en el escenario político que se está configurando. Su fuerza electoral está en declive, el colapso de EA fractura el prefigurado proyecto de polo soberanista, y el afianzamiento de Aralar visibiliza una izquierda abertzale sin ETA que puede disputarle la hegemonía si se atrinchera en la fase de resistencia sin presencia institucional. La tendencia de la sociedad vasca a encauzar su futuro a partir del actual marco no tiene marcha atrás. Por mucho que ETA se empeñe, adiós al sueño de poner el contador a cero y volver a empezar. La izquierda aber-tzale tiene que coger un tren en marcha. A todo lo que puede aspirar es a reconducirlo.

Vista su actual situación, no parece fácil que pueda liderar esa "mayoría social" que quiere otra cosa. Pero la izquierda aber-tzale dispone de un comodín: tiene en su mano más que nadie dar cauce al impulso político que lo haga posible. Ya lo ha empleado otras veces, pero sin la convicción necesaria, a la manera de los concursos televisivos, con dudas y para salir de apuros: tras el encarcelamiento de la Mesa Nacional, Lizarra; tras la ilegalización, Loiola. Esta vez sabe que, si quiere jugar, es a todo o nada. Y antes de invitar a otros, tiene que ganar la partida en casa.