miércoles, 29 de abril de 2009

Campaña por la Objeción fiscal a los gastos militares




NI UNA MUJER, NI UN HOMBRE, NI UN EURO PARA LA GUERRA

 

En plena expansión militar de guerras y ocupación de territorios las administraciones siguen aumentando las partidas presupuestarias destinadas al Militarismo y continúan sin dar solución y respuestas concretas a las situaciones y problemas más graves que las mujeres, como colectivo e individualmente, padecen- agresiones y malos tratos, separaciones y divorcios, discriminación laboral y feminización de la pobreza, carencia de servicios socio-comunitarios: guarderías, residencias de la tercera edad,...-. Por ello invitamos a la ciudadanía a poner en práctica la Objeción Fiscal al Gasto Militar. Proponemos objetar una determinada cantidad de dinero, en la próxima declaración de la renta, para los proyectos impulsados por los siguientes colectivos de mujeres de Bizkaia:

 

Centro Asesor de la Mujer “ARGITAN” de Barakaldo.

Centro Asesor de la Mujer”NEBA-NEBA” de Sestao.

Posada de los ABRAS.O.S. Bilbao.

 

Para socializar esta iniciativa, los diferentes grupos implicados en esta campaña, editaremos 75.000 hojas informativas y se realizarán varias concentraciones para denunciar el alarmante y desorbitado gasto militar que existe en nuestra sociedad mientras muchas necesidades sociales se encuentran aun sin cubrir.

 

GERRARAKO EZ EMAKUMERIK, EZ GIZONIK, EZTA SOSIK ERE

 

Militar zabalkuntza dagoen bitartean, Gobernuak Militarismoarako  aurrekontu sailak handitzen jarraitzen du, baina, bestalde, Erakundeek ez dute oraindik konponbiderik eman emakumeok, bai kolektiboki, bai indibidualki, pairatzen ditugun egoera larrien inguruan: eraso eta tratu txarrak, banaketak eta dibortzioak, lan diskriminazioa eta pobreziaren feminizazioa, gizarte nahiz komunitate zerbitzuen gabezia: haurtzaindegiak, zaharrentzako egoitzak,...

Hau guztia kontutan harturik, Zerga Eragozpena burutzera gonbidatzen zaitugu. Hau da egiten dizuegun proposamena: hurrengo errentaren aitorpenean 60 euro ematea Bizkaiko emakume taldeek garatzendituzten proiektu haueetarako:

 

“ARGITAN” Barakaldoko Emakumeentzako Aholku Etxea.

“NEBA- NEBA” Sestaoko Emakumeentzako Aholku Zentroa.

"BESARKATUZ". Bilbo.



Colocación de enseres a las puertas del Ayuntamiento de Barakaldo


Ahí va una foto de la colocación ayer frente al Ayuntamiento de Barakaldo, de los enseres de una vivienda -cocina, fregadero, sofás, lámparas, frigoríficos, lavadoras…- para evidenciar las dramáticas consecuencias que la crisis ha traído a las familias barakaldesas. Hay que tener en cuenta que el paro ha aumentado en el último año un 43%, en la actualidad hay 5.731 desempleados. Esto ha traído como consecuencia que el número de solicitudes de ayudas sociales se haya incrementado en un 30%.

 

Con este acto también se ha querido denunciar que

 

1.        El Ayuntamiento congela las partidas presupuestarias destinadas a las familias barakaldesas afectadas por la actual crisis económica y tres familias son desahuciadas a la semana.

2.        La falta de personal en los servicios sociales de base –trabajadoras sociales y auxiliares administrativos- provoca que la tramitación de las prestaciones sociales (complemento de pensiones, estímulos al empleo, renta básica…) se demore varios meses y suponga que se encuentren atascados cientos de expedientes de las familias afectadas por el aumento del desempleo o la existencia de amplias bolsas de pobreza en las personas perceptoras de una pensión.

3.        La insuficiencia de personal en el “Equipo de Ayudas Económicas” conlleva que las familias afectadas por la crisis tengan que esperar hasta 7 meses para percibir una prestación para hacer frente al pago de las hipotecas o alquileres.

 

Esto ocurre cuando el Ayuntamiento cuenta con un superávit de 20 millones de euros del ejercicio anterior.

 

BERRI-OTXOAK (Plataforma Contra la Exclusión Social y Por los Derechos Sociales)


Miles de firmas para seguir luchando contra el capitalismo

Ante la recogida de más de 18.000 firmas para avalar la candidatura de Izquierda Anticapitalista a las elecciones europeas

Comunicado de Izquierda Anticapitalista 


Después de tres meses de intensa actividad militante, Izquierda Anticapitalista ha conseguido recabar 18.127 firmas (y siguen llegando…) para avalar su candidatura para las elecciones europeas. Esta cifra supone la consecución de un reto enorme para una organización pequeña como la nuestra, pero la voluntad de la militancia, la inestimable colaboración de los cientos de personas que ya están participando en Comités de Apoyo en todo el Estado y la ayuda de los amigos y simpatizantes de nuestra iniciativa han superado todas las barreras. Solo podemos decir una cosa: gracias a tod@s. 

Durante estas semanas, se han instalado mesas de recogidas de firmas en mercados, universidades, centros de trabajo, plazas públicas, manifestaciones y hasta en las colas del Paro, donde se encuentran en este momento las personas más afectadas por este cruel sistema. En todas ellas, se ha hablado con la gente sobre la crisis, sobre la izquierda, sobre la necesidad de alternativas. El objetivo de hablar, y escuchar, a mucha gente cara a cara se ha superado con creces.

Ahora empieza otra fase de nuestra particular campaña, con una diferencia grande con respecto a otras formaciones políticas: tenemos el aval de más de 18.000 personas para presentarnos.

Frente al escepticismo y al pesimismo se ha impuesto el esfuerzo por dar a conocer en estas elecciones a una nueva izquierda radicalmente anticapitalista 

Qué siga así. 
 

28 de abril de 2009



"Mi agradecimiento personal a todas las amigas y amigos, activistas de diversos movimientos y organizaciones que nos han dado su firma, espero seguir contando con vuestra colaboración y compromiso" Marce

Primera Convención de Ezker Alternatiboa


El pasado sábado 25 de abril una nutrida representación de las compañeras y compañeros, que nos hemos ido agrupando en los distintos comités de apoyo a la campaña para una Candidatura Anticapitalista a las Elecciones Europeas, nos reunimos en Bilbao, en la primera Convención de Euskal Herria de Ezker Alternatiboa. 
 
convencion
Tras presentar las distintas iniciativas tomadas estos últimos meses por los comités, para la participación en las diversas movilizaciones, charlas y actos de recogida de firmas. Hicimos un balance muy positivo de las actividades realizadas, de las personas que se han ido agrupando en los comités y de los resultados de firmas obtenidas. En esta primera fase de actividades y de recogida de firmas individuales y de cargos públicos se han superado ampliamente los objetivos que nos habíamos fijado. 
 
En la Convención, a la que también asistieron compañeros de Alternatiba eraikitzen y se excusaron los compañeros de Gorripideak (por estar en otro acto, que les coincidía) iniciamos el debate sobre la Propuesta del Programa Anticapitalista que queremos plantear hasta el 7 de Junio. Se presentaron y recogieron numerosas aportaciones y contribuciones. 

Frente a la tremenda ofensiva de la Europa del capital, que con motivo de la crisis global del sistema capitalista, ha desatado contra la todos los sectores más desfavorecidos de la sociedad, el ataque a todos los derechos y condiciones de vida, actuales, el creciente militarismo de la OTAN y el desastre ecológico creciente al que nos abocan los gobernantes; se impone una respuesta anticapitalista, claramente internacionalista, feminista, ecologista, antirracista, soberanista, demócrata radical y socialista. La respuesta que queremos dar es en el terreno de la organización y la movilización social, a la par que construyendo una nueva organización política para la acción, profundamente democrática. 
 
Con estos objetivos y con esta metodología en la Convención realizamos todo un debate sobre las diversas aportaciones al programa en
convencion
 torno: a la participación de las mujeres; los foros de debate; la política de boicot a Israel por la ocupación de Palestina; la directivas reaccionarias europeas y las imposiciones antidemocráticas de los consejos Europeos; el salario mínimo y máximo; la necesaria incorporación de las aportaciones y elaboraciones del decrecimiento, para establecer el centro de la producción en la realización del ser humano y la preservación de la naturaleza y no en el rendimiento capitalista; la nueva ciudadanía necesaria, libera del embrutecimiento consumista de la ideología del capital, el buen vivir; los cierres de empresa, en relación a situar a los trabajadores como primeros acreedores ante la ley; el derecho al propio cuerpo, la liberación sexual y el reconocimiento de la dignidad para LGTB+; un debate entorno a la prostitución y sus secuelas sociales; la democracia participativa para poder controlar, gestionar y ejecutar como ciudadan@s; la importancia del poder municipal para decidir por abajo, etc… Un montón de temas que seguiremos perfilando en una próxima Convención estatal que se celebrará el 10 de mayo en Madrid y que los interesad@s podéis seguir en nuestras páginas web y en la Wiki (enlace a los textos) habilitada para tal fin 
 
En segundo lugar, se trató sobre la composición de las listas y acordando que fueran encabezadas principalmente por jóvenes luchadores y activistas de diversos movimientos sociales y de las diversas nacionalidades. También acordamos el nombre a la candidatura EZKER ALTERNATIBOA – IZQUIERDA ANTICAPITALISTA. Y pasamos a fijar un calendario de apoyo: a la movilización del 1º de mayo, del 16 mayo y del 21 la huelga general. Fijando varios Actos políticos de Campaña, para las dos últimas semanas de mes de mayo, que ya os iremos informando. Agradecemos el esfuerzo a tod@s los asistentes y os animamos contar con vuestra colaboración, sumandos a la Campaña y organizardoos con nosotr@s en los distintos comités que ya están funcionando.

¿De qué Plan Bolonia hablamos?


FRANCISCO FERNÁNDEZ BUEY

El Público 21- marzo 2009

Que en estos últimos días el Ministerio de Ciencia e Innovación esté insertando en todos los periódicos una página entera de publicidad para cantar las excelencias del Proceso de Bolonia es ya síntoma de que algo no va bien. Lo que está pasando aquí es que primero las autoridades deciden, luego proclaman la evidencia de lo decidido y finalmente buscan la argumentación ideológica para justificar lo que previamente han decidido que hay que hacer. Pero el procedimiento, no por conocido, es menos perverso. Viene esto a cuento de la respuesta a la última pregunta del catecismo ministerial: no hay que promover ningún referéndum al respecto porque el Proceso de Bolonia ha sido aprobado por las Cortes con amplio consenso. La argumentación en esto es circular y es perversa.

Es circular, porque ya en la respuesta a la primera pregunta que se hace a sí mismo, como si se la hiciera a los estudiantes, el catecismo ministerial da por supuesta la bondad del Proceso: promover la movilidad de estudiantes y profesores y lograr una universidad europea de calidad. Nadie conoce a nadie en la universidad que haya objetado tan buenos propósitos. Y me imagino que, planteada así la cosa, tampoco había motivos para objetar en las Cortes. Movilidad y calidad: estupendo. Por consiguiente, Fulano Presidente, que se decía por estos pagos no hace mucho. Y por consiguiente tampoco en este caso hará falta referéndum sobre algo acerca de lo cual parece existir un acuerdo universal.

Pero además de circular, el argumento ministerial es perverso, porque son ya muchos los presuntos implicados, o sea, los estudiantes universitarios, que dicen que la mejor manera de resolver el conflicto es precisamente el referéndum. Y no sólo lo dicen sino que, encima, en los casos en que tal referéndum se hace, lo están ganando por abrumadora mayoría. Se ha aducido al respecto que son pocos los estudiantes que votan. Y es verdad. Lo que no se dice, pero es igual de verdad, es que los estudiantes universitarios que han votado a las autoridades que ahora les niegan el referéndum son aún menos.

Se puede estar en contra de que haya que resolver el actual conflicto universitario por la vía del referéndum aduciendo razones prácticas o de oportunidad, pero siempre a condición de dar voz a los críticos que, con razón, no se sienten representados en los actuales órganos de gobierno de la Universidad. Eso no es romper las reglas del juego democrático. Es mejorarlas.

Lo peor que puede pasar ahora es que las autoridades se enroquen en su castillo considerando que los críticos, estudiantes y profesores, están desinformados o simplemente tienen ganas de armar lío. Pues esto genera la conocida espiral que lleva directamente al callejón sin salida. Es lo que se está viendo ya en la Universidad Pompeu Fabra, donde las autoridades han hecho entrar cuatro veces a la fuerza pública en dos semanas para desalojar a los protestantes, que, me consta, son en su mayoría personas adultas, informadas, dialogantes y con un sentido del humor que otros quisieran para sí.

Otro pésimo síntoma de este enrocarse es que, ante la brutal intervención de la policía en la universidad de Barcelona y en las calles el día 18, las autoridades académicas (y con ellas los dirigentes políticos) parecen estar dando más crédito a las acusaciones de los responsables de la violencia que a las quejas de los representantes de las asambleas estudiantiles, de los estudiantes agredidos y de los profesores que hemos sido testigos directos de esta brutalidad.

Me temo que hay al menos cuatro cosas que las autoridades universitarias no quieren ver:

La defensa que están haciendo de la autonomía de las universidades resulta poco creíble cuando, por una parte, se refuerza de hecho el vínculo mercantil de dependencia respecto de las empresas (sin discutir pormenorizadamente la relación) y, por otra, se solicita de la autoridad política la presencia en los campus de las fuerzas del orden para cortar de raíz toda manifestación crítica. Eso va contra una ley no escrita pero consuetudinaria. Y sólo puede traer malestar.

No se puede empezar diciendo que el Proceso de Bolonia tiene que hacerse a coste cero y luego gastar el dinero que se está gastando en publicidad. Un cambio estructural y metodológico, que implica más y mejor formación pedagógica del profesorado y más dedicación, no puede hacerse sin coste. Esto lo saben estudiantes, profesores y personal de la administración.

Cuando se inició el Proceso de Bolonia, hace diez años, vivíamos en plena euforia neoliberal. Ahora vivimos en plena crisis económica. La palabra competición, tan querida de los ideólogos del neoliberalismo, ha dejado de tener el efluvio adormecedor que tuvo. Ignorar que hemos entrado en una fase histórica distinta, con tasas de desempleo abrumadoras, y que esto está teniendo ya efectos en las expectativas de los estudiantes universitarios es de una irresponsabilidad manifiesta.

Decir a los estudiantes que, como consecuencia del Proceso de Bolonia, las universidades van a diseñar diferentes vías para compaginar estudio y trabajo es, en las actuales circunstancias, como decir misa. El porcentaje de estudiantes universitarios que tiene que compaginar ya estudio y trabajo no ha hecho más que crecer en los últimos años. Y con completa independencia del Proceso de Bolonia. La articulación del Proceso no hace más que agudizar un problema ya existente. Y la mayoría de los estudiantes de las universidades en que el Proceso está en marcha no ven flexibilidad por ninguna parte. Lo viven como un agobio. Y buena parte del profesorado, también.

Francisco Fernández Buey es Catedrático de Filosofía Política en la Universidad Pompeu Fabra

Ilustración de Enric Jardí

sábado, 18 de abril de 2009

¿Os gustaría vivir como en Gaza?


Golpe de estado judicial (sobre el tablero electoral)


Joxe Iriarte, Bikila.

 

DEMOCRACIAS CONSTREÑIDAS. Las llamadas democracias liberales poco tienen que ver con la idea de “un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo” inscrito en los programas de los primeros demócratas republicanos. Apenas hay mecanismos que permitan la participación ciudadana en la vida política, y mucho menos en sus centros de decisión. En lo fundamental, dicha participación se reduce a unas cuantas convocatorias periódicas (convertidas en meros “ritos que perpetúan el poder”, al decir de Javier Sádaba), y su resultado apenas afecta a lo sustancial de la dirección y gestión de la economía –capitalista- (incontrolable para una ciudadanía convertida en mero consumidor de productos en su mayoría inútiles y perjudiciales para el medio ambiente); en las mismas domina la mercadotecnia, que exige a los partidos ingentes cantidades de dinero (que les convierten en dependientes de los prestamos bancarios, lo que, en parte, permite entender su presteza a devolver favores); no hay mecanismos de defensa frente la manipulación y añadiríamos, además, que determinadas leyes, como las electorales y la llamada Ley de Partidos terminan acogotando más todavía los ya de por sí estrechos márgenes de la democracia en el capitalismo. No es de extrañar que una parte de la ciudadanía se convierta en abstencionista crónico.

     

Y, además, ETA. En un reciente artículo de opinión publicado en El País se analizaba el terrible efecto que ejerce el miedo (a ETA) en las filas constitucionalistas (eufemismo para referirse a los defensores de una Constitución a todas luces, nacionalista española) a la hora de dar a conocer sus preferencias políticas durante las encuestas, como a la de actuar a favor de las mismas. Justo es reconocer ese nefasto condicionante que, de una forma u otra, también afecta a fuerzas del arco nacionalista vasco (ataques a batzokis, presiones y amenazas a Aralar, etc).

      ¿Qué peso tiene todo ello en el resultado electoral? Difícil de cuantificar y calificar, pero no forzosamente negativo para los afectados. Me explico: las amenazas, los asesinatos aterrorizan y, a veces, paralizan; pero también, superados los efectos paralizantes de los primeros tiempos, pueden y de hecho ejercen (por fortuna) en mucha gente una función aleccionadora (como ocurre también a efectos de la represión del estado, ya que a veces paraliza y otras alecciona), o sea, de acicate y rebelión. Las amenazas de ETA, sin duda, impiden a unos a presentarse como candidatos, pero a otros les impelen y empujan a lo contrario. La amenaza puede retrotraer a la hora de ir a un mitin, pero no a la hora de votar (ya que la discrecionalidad del voto esta garantizado). Es más, puede estimular a hacerlo a favor de los amenazados.

      Mas difícil es cuantificar el alcance numérico de los que han tenido que emigrar a consecuencia de las amenazas (pues las cifras que dan las organizaciones de víctimas mezclan demasiados factores e inflan el número de los afectados), que algún efecto tienen en el número de votos, aunque subsanable en buena parte mediante el voto por correo u otras formulas ya en vigor.

      Por otra parte, las opciones amenazadas gozan de garantías legales y policiales para poder presentarse y llevar a cabo su campaña sin grandes contratiempos, máxime, teniendo en cuenta que lo fundamental de la misma se realiza a través de los medios de comunicación (muy favorable al arco constitucionalista; basta analizar cómo han tratado a los diferentes candidatos), ámbito sobre el cual incide poco la campaña de ETA y, en todo caso, de forma favorable a los perjudicados, convertidos en noticia.

      Prueba de ello es el salto cualitativo dado, gracias a ETA (aunque no sólo), por el campo constitucionalista (antes para el PP y ahora para el PSE) tras el asesinato del concejal del PP de Ermua.

 

LAS ILEGALIZACIONES. El terror, además de infligir miedo y producir dolor, es antidemocrático. También lo es la llamada Ley de Partidos. No criticar a ETA puede considerarse éticamente deleznable y políticamente reprobable, pero no debería ser delito, y menos razón para ilegalizar partidos y detener a sus militantes.

      Está resultando además terriblemente efectiva, sobre todo en lo electoral-institucional (en otros terrenos no me atrevo a aventurar una única hipótesis, pues aquí también puede jugar un efecto aleccionador; ya lo hizo en el pasado y se ha dado puntualmente cada vez que logra superar el cerco y presentarse). La contundencia con que se está aplicando, está logrando la expulsión del mundo de Batasuna del ámbito institucional. Por primera vez desde que decidieron participar en las diferentes instituciones autonómicas, van a quedar fuera del Parlamento Vasco (ya lo están del Navarro y de las Juntas Generales y, en breve, si la cosa no cambia, de los ayuntamientos).

      Además, la represión derivada de dicha Ley de Partidos empieza a afectar directamente a las personas que forman parte del mundo de Batasuna, así como al funcionamiento de sus estructuras organizativas, resentidas por el encarcelamiento y la retirada de la escena de decenas de dirigentes y cuadros, cortocircuitando además su aparición pública. Todavía no hace muchos años, dar la cara a favor de la izquierda abertzale no costaba más que ser fichado y, en todo caso, ser ilegalizado como opción. Hoy, aparecer en una rueda de prensa de una candidatura señalada como tapadera de Batasuna, puede costar la cárcel bajo la acusación de pertenencia a ETA, aunque la imputación nada tenga que ver con la realidad (tenemos el caso de Arantxa Urkaregi, que dejó Zutik por la Izquierda Abertzale, pero nunca de ser crítica con ETA), y su paso por comisaría, siempre traumático, incluso aunque no sufra tortura o malos tratos.

      Por último, además de colocar fuera de la ley y de toda participación electoral a una fuerza política importante, la ilegalización afecta negativamente al conjunto del nacionalismo vasco y su correlación de fuerzas en el terreno institucional. Así de claro.

 

SOBRE EL CAMBIO Y OTROS CAMELOS. El PSE es víctima y victimario. Sufre el flagelo de ETA, pero es corresponsable (con el PP) de la Ley de Partidos, y últimamente, de su esmerada aplicación en beneficio propio. Uno se pregunta, aunque sólo sea por esta razón, cómo es posible que gentes de izquierda que no son del PSE hagan entusiástica campaña por Patxi López (quien afirma con descaro que a nadie se encarcela por sus ideas, ergo, que todo acusado de pertenecer a Batasuna o D3M es miembro de ETA y, encima, se presenta como apóstol de la integración y la convivencia) propagando que con él habrá un cambio a mejor. Máxime sabiendo que no podrá gobernar si no es con el apoyo del PP, con todo lo que ello supone.

      La misma reflexión cabe, respecto a esos abertzales, euskaltzales y progresistas –que no izquierdistas, lo cual tiene su importancia- que se mojan por Ibarretxe.

      La pregunta es: ¿por qué tenemos que elegir entre quienes, en lo fundamental, coinciden en la gestion del sistema imperante, –en un momento de crisis aguda- aunque disientan en lo relativo al tema nacional? ¿Es ese segundo tema lo fundamental a decidir? De ser así, no creo que la balanza debamos inclinarla del lado psocialista, como lo veremos más adelante.

      No diré, como aquel revolucionario decimonónico, que, para la clase trabajadora, la democracia burguesa o formal –ó sea la nuestra- solo nos ofrece la libertad de elegir a nuestro opresor y explotador. Mediante duras luchas trasladadas al terreno electoral se han logrado conquistas importantes imbricadas en el Estado del Bienestar (hoy en franco desmoronamiento) y, en determinadas circunstancias, gobiernos favorables a los trabajadores, aunque se muevan dentro del límite impuesto por el sistema. Asimismo merece la pena votar a candidaturas de lucha –en el caso de que las haya- que sirvan de referente y altavoz para los movimientos populares. Por tanto, el abstencionismo o el voto en blanco sólo son recomendable cuando no se puede optar por alguna de las dos variantes: gobierno de izquierda verdadera –aunque sea reformista- u opciones opositoras de lucha.

      Ninguna de esas dos opciones tiene que ver, repito, con la candidatura de Patxi López. El cambio de Patxi Lopez, sabemos por experiencia lo que va dar de sí. El PSE compartió gobierno con el PNV, hasta el golpe de timón de Redondo Terreros. Ambos partidos, apechugaron juntos la época del GAL (eran tiempos donde la contaminación por terrorismo no parecía impedir acuerdos) y de la reconversión industrial (¡esa sí que produjo maletas!). Y en la CFN sus máximos dirigentes protagonizaron tales corruptelas que todavía las sufre toda la sociedad navarra.

      Lo que nos ofrece el PSE es mera alternancia –que no alternativa- en la gestión del Gobierno Vasco, con plena coincidencia en lo fundamental con el actual (de hecho, han coincidido en los presupuestos y los proyectos fundamentales como el TAV, el Puerto Exterior de Pasaia, etc.), salvo en lo relativo a la calidad del autogobierno. Y en esto, desde luego no a mejor.

      El PSE, se le ponga el adjetivo que se le ponga, se orienta siempre por la armonización (o supeditación) de intereses en beneficio, sobre todo, del el gobierno central. No me imagino al PSE disintiendo, aunque sea en lo mínimo, al modo catalan, sino acomodándose al modo navarro, y siempre según lo que se dictamine el centro. Lo cual, en teoría, no tiene por qué ser forzosamente malo (si lo que llega de allí es mejor que lo de aquí); pero la experiencia nos dice, en lo que a Euskadi se refiere, y en lo relativo a la cuestión nacional, lleven chuzos de punta. La prueba del algodón la tuvimos en el rechazo del Parlamento central al Estatut catalán, aprobado con apoyo del PSC y por mayoría absoluta en Cataluña. En la controversia, el PSE se alineó con el PSOE, no con el PSC. Maragall fue decapitado por Zapatero.

 

Y EL TAN CACAREADO PLURALISMO. ¿Es el proyecto de Patxi López más pluralista que el de Ibarretxe? Un pluralismo cuyos límites los marca la actual Constitución, la Ley de Partidos y la Ley de Extranjería. ¿Y la política exterior? Afganistán, Sahara... La obsesión por acabar con el hegemonismo del PNV ciega a quienes creen encontrar en el PSE alguna esperanza de cambio a mejor.

      ¿A santo de qué debemos lavar la cara a quien, además de no solucionarnos los problemas –sea Ibarretxe o López-, nos dará caña siempre que así lo estime? Por ejemplo, a los opositores al TAV. El PSE, al igual que el PNV, es nuestro adversario en prácticamente todos los temas en litigio. Sus proyectos energéticos, sus planes de infraestructuras, en definitiva, su modelo de desarrollo es insostenible, (los hemos citado tantas veces), y sus propuestas económicas (tras años defendiendo la privatización de las ganancias (¿nos acordamos del ¡enriqueceos! de Solchaga?) van en la línea de socializar las pérdidas. Su oferta lingüística (¿se atreverían a demandar a el PSC “castellano en libertad”, o sea, no impuesto, como parecen querer decir cuando se refieren al euskara?) no favorece a quien tiene que hacerlo -el idioma hoy por hoy minorizado-; su voluntad de pacificación y mejora de la democracia, siempre interesada y en función de los cálculos electorales. El PSN, además, ha permitido que UPN siga gobernando en Navarra.

      El cambio que necesitamos vendrá por otros derroteros. Por la movilización social y política contra el sistema en prácticamente todos los ámbitos, al tiempo de que ello se refleje electoralmente en algo diferente.

      Mientras tanto, no perdamos el sentido crítico y el horizonte de izquierda marcado hoy por la necesidad de enfrentarse a la crisis del sistema capitalista.

 

POST. Si la crisis económica (de alcance sistémico) requiere, de las fuerzas comprometidas en su defensa, unidad y colaboración, una vez más la confrontación nacional(ista) y la derivada de los intereses partidarios lo van a impedir o dificultar al máximo. Pues si algo queda claro del resultado electoral es que nada se ha resuelto, y todo se ha complicado a más no poder. Salga el gobierno que salga, y salvo un giro copernicano (por ejemplo, una alianza entre los dos partidos mayoritarios) su trayectoria será corta y problemática. Y, por desgracia, no va haber una alternativa de izquierdas que saque provecho de la situación en beneficio de los más desfavorecidos. Veamos.

      1. Victoria convertida en derrota para el PNV. Ha conseguido una clara mayoría aglutinando en torno a Ibarretxe el sentimiento patrimonialista y nacionalista en defensa de la Casa del Padre, pero a costa de su socio principal, EA, que, de ahora en adelante, poco le podrá ofrecer. Además, contando todos los votos emitidos, se mantendría la mayoría nacionalista, pero la eliminación de la izquierda abertzale del Parlamento Vasco (en realidad un golpe –de Estado- judicial) ha desequilibrado la correlación de fuerzas parlamentarias de tal forma que va posibilitar al PSE la conquista de la Lehendakaritza.

      Perder la Lehendakaritza, y posiblemente ser descabalgados del Gobierno Vasco. En efecto, Ibarretxe es por hoy el máximo capital político del PNV, y el más apto de sus dirigentes para abanderar la futura reconquista de la Lehendakaritza; pero es también un gran obstáculo en el caso de que optaran, aunque no parece probable, por el acuerdo con el PSE. Parafraseando la canción, “ni contigo, ni sin tí”: ese es el dilema de un PNV bicéfalo, cuyo aparato lo dirige Urkullu, pero cuyo electorado tiene por líder a Ibarretexe.

      2. Por la boca muere el pez. Los paladines de la integración se aprovechan sin ningún pudor de la exclusión de la izquierda abertzale y del apoyo de la derecha revanchista para acceder al Gobierno Vasco. Con tal opción, su discurso a favor del transversalismo, el no frentismo y la gobernabilidad quedará en aguas de borrajas, por partida doble: por su dependencia del sectarismo de los populares para poder gobernar –sea en solitario o en coalición-, y por la previsible radicalización nacionalista vasca. Y, además, perderá el apoyo del PNV, adversario en la CAV y aliado en Madrid, en beneficio de quienes aquí les van a ayudar pero en Madrid pretenden darle la puntilla.

      Como reflexión queda, preguntarse, por qué en Navarra, siendo segundones, prefirieron ser oposición a ser cabeza de gobierno con apoyo nacionalista, y en la CAV, siendo igualmente los segundos, rabian por dirigir o formar gobierno con el apoyo de la derecha española. La respuesta la encontraremos en los editoriales de la prensa constitucionalista, que claman por acabar ya con la hegemonía del PNV, hasta no hace muchos años aliado preferencial, cuando el enemigo a batir era la izquierda abertzale.

      3. El PP, fiel a la doctrina de aquel Calvo Sotelo, famoso por su sentencia “España, antes roja que rota” (y aunque lo de roja y rota no sea más que pura metáfora que poco tiene que ver con un PSOE cuya rojez esta más que desteñida, y un PNV, que en su máxima radicalización, el famoso Plan y la famosa consulta, nunca ha pasado de ofrecer un nuevo pacto de Euskadi dentro de España, o sea, ninguna ruptura), pero también buscando su propio beneficio inmediato, aprovechará la ambición del PSE por la Lehendakaritza para ofrecerle el abrazo del oso y estrujarle al máximo. Cambios en Interior, Educación-política lingüística, y Economía, las tres preferidas del PP. ¿Por qué será?

      4. Batasuna, o la extrema soledad. Aunque lejos de los doscientos y pico mil de EH, los actuales cien mil votos demuestran su capacidad de aguante ante la adversidad, pero también sus grietas y debilidades, cada vez más visibles. Es difícil saber cuántos de los votos perdidos han ido a la abstención y cuántos a otras opciones, pero reflejan un desgaste y cierta rebelión interna. Si no hay un brusco giro, y nada nos indica que vaya a haberlo, pronto estará fuera de todas las instituciones (ya solo le queda lo municipal), y con ETA en plena fuga hacia adelante que, de seguro, le traerá más represión y más aislamiento político y social. Si la única respuesta que se le ocurre es la dada por sus portavoces al poco de conocerse los resultados, consistente en la formación de un bloque soberanista-independentista bajo su dirección política, sin la mínima valoración crítica sobre el papel de ETA (el mayor obstáculo, aunque no único), no es difícil predecir que su recorrido sea más que corto. Nulo.

      La reflexión reclamada por sus sectores más lúcidos (quienes afirman que “hoy, resistir ya no es vencer, sino que para vencer hay que convencer”) llama a las puertas de Batasuna. Que lo vayan a hacer es harina de otro costal y, si a la experiencia hay que remitirse, es de temer que se impongan los de “mantenerse en sus trece”.

      5. EA, o la debacle anunciada. Su pretensión de ser independientes (del PNV) y convertirse en referente de los independentistas ha fracasado por partida doble. La mayoría gipuzkoana ya había avisado: hay que volver a cobijarse en la casa del padre y abandonar toda veleidad con la izquierda abertzale. Todas las hipótesis están abiertas, incluidas la de la escisión y posterior defunción del proyecto, pero también la de su readecuación a su nueva condición de casi extra‑parlamentario.

      6. Al igual que en todo el estado, EB-IU sufre una grave crisis de identidad (agudizada en Euskadi por su participación en el tripartito -segunda vuelta-). A pesar de su eslogan (“el orgullo de ser izquierdas”), sus rasgos izquierdistas están cada vez más debilitados, -imposibles de restaurar con intentos fallidos como el de magnificar sus magros logros sociales como un éxito de gestión de izquierdas-; sus lazos con los debilitados movimientos sociales cada vez más escasos –sus cuadros son fagocitados por las instituciones-; y, para remate, su situación interna extremamente delicada -agravada por la burocrática gestión de la dirección, como lo han manifestado sus críticos, los que siguen en su interior y los recién salidos- Si todo ello resulta fatal para cualquier tipo de partido, resulta letal para uno de izquierdas, que se supone de izquierdas y militante.

      7. Aralar, los más beneficiados. Ibarretxe se despidió de sus partidarios diciendo que en política la gloria dura un instante, y las fatigas todo lo demás. Sin duda, tenía ya la mirada puesta en lo que se le viene encima. Para Aralar es un momento dulce, de cierta y merecida euforia. Que lo aprovechen, pues pronto vendrá lo demás.

      Es de reconocer que, en la CAV, ha sabido aguantar una larga travesía del desierto, en condiciones precarias y difíciles, sin renunciar a sus señas independentistas y de izquierda, poniendo el acento en las vías políticas y sociales. Su hora ha llegado merced a que las tres opciones que le disputan ese espacio (de izquierda, abertzale o izquierda abertzale), por las razones antes expuestas, han entrado en crisis (EA y EB), o se han visto con dificultades apara agarrar a todo su electorado (Batasuna). En política, nunca está garantizado premio alguno por mantenerse más o menos coherente, pero sin tal condición difícil es lograrlo, por lo menos, para los que predican el cambio de sociedad. Para los grandes partidos del sistema, la lógica es otra.

      Es difícil saber de dónde le han venido los votos, y en qué cantidad (de EA, de EB, del mundo de Batasuna, o de huérfanos de opción lectoral, o de todos un poco), pero es evidente que ha sabido suscitar en dichos sectores un mínimo de atracción; lo que no es poco, dados los precarios medios con que ha contado.

      El resultado le vendrá bien para lograr el empujón que necesitaban para salir del gheto. Pero no lo tienen fácil, y dependerá de diferentes factores (algunos externos, relacionados con Batasuna) y otros internos relativos su nueva singladura, ya fuerza parlamentaria de cierto peso político. De entrada, va a llamar a sus puertas gente nueva, y gente resabiada que desde hace tiempo espera un lugar donde guarecerse y, por qué no, también beneficiarse. Va a tener que elegir entre la tentación de entrar a gestionar o cogestionar áreas de poder (de hecho, ya lo hacen en la Diputación de Araba y en el ayuntamiento donostiarra), o ser un referente de lucha desde “abajo y por la izquierda” (la formula “partido de lucha y de gobierno”, auspiciada por EB y otras opciones europeas, hasta la fecha, ha terminado mal).

      Y, por último, va a tener que mejorar su implantación social militante; asimismo, su estructura organizativa todavía débil en comparación al su tirón electoral. Si no equilibra lo social y lo político, lo electoral y lo militante, puede tener problemas. Lo institucional chupa muchas fuerzas, y empuja hacia electoralismo, a la vez que agudiza las tentaciones más politiqueras. La experiencia de Nafarroa Bai no es la más edificante.

      A Aralar también le ha llegado la hora de la verdad, máxime si aspira a ser un eje y referente para la refundación de la izquierda abertzale sin ETA. Ahora que tiene más, más se le exigirá.

      8. La abstención. Lo hemos mentado antes. Por diferentes razones, que van desde la apatía o desinterés hasta el convencimiento de que votar no sirve para nada, el llamado abstencionismo pasivo expresa un fenómeno ligado a la naturaleza de la democracia liberal. El llamado abstencionismo activo es de otra naturaleza. Y en nuestro caso, ha venido produciéndose al llamado de una orientación política, la de Batasuna. Según dicha formación haya llamado a votar o a abstenerse, los datos han variado sustancialmente.

      Esta vez hay un cambio. A pesar del llamamiento al voto de oro, nulo pero constatable, la abstención ha alcanzado el 34%, claro indicativo de que una parte de la izquierda abertzale o de sus votantes ha decidido no secundar la llamada a dejar constancia de su existencia mediante el voto, y optado por la abstención como forma de protesta. Sin duda, contra la Ley de Partidos, pero también ante la opción tomada por Batasuna. Otra cosa es saber si tal protesta es sólo contra el llamamiento electoral, o si detrás hay más cosas. ¿Se mantendrá o ha sido circunstancial?


Mujeres en Huelga


Con este sugerente lema Emakunde ha lanzado una campaña que va más allá de las celebraciones o reivindicaciones del 8 de marzo.
Nos plantea una reflexión a fondo sobre la injusta asignación del trabajo domestico a las mujeres, sobre su visualización pública y sobre el retroceso que en tiempos de crisis se empieza a imponer por los despidos de mujeres y el deterioro de los servicios sociales.
La campaña nos tiene que incitar, a percibir la necesidad de que los hombres asumanos nuestra responsabilidad en los trabajos domesticos; ya que son algo propio a nuestra condición como personas. Nos debe incitar a que rompamos radicalmente con esa injusta, opresiva y explotadora división de tareas que se ejerce sobre las mujeres. Y además nos debe de incitar a cuestionar este sistema capitalista y patriarcal, que en épocas como esta, siempre ahonda mucho más en las situaciones de injusticia hacia las personas más desvorecidas, en este caso hacia las mujeres.

En la página de Emakunde se pueden encontrar una serie de propuestas de actividades, que pueden incidir en la concienciación de todos y todas. Entre las relizaciones aportadas por personas y colectivos he encontrado un buen video, que no he conseguido añadir a este blog, pero que se puede ver en esta dirección. Daros una vueltita por las páginas de Emakunde, ¡os va gustar!

viernes, 17 de abril de 2009

Razones Anticapitalistas

Porque pienso que las personas valen más que sus beneficios.
Porque creo que el mundo no es una mercancía.
Porque creo sinceramente que otro mundo es posible.
Porque no quiero más guerras, armas ni ejércitos.
Porque quiero que desaparezca el hambre en el mundo.
Porque creo que debe existir un reparto equitativo de las riquezas.
Porque creo en la libertad de los pueblos y las personas a decidir libremente su futuro.
Porque creo que nadie es diferente por razón de su raza, religión, sexo u orientación sexual.
Porque creo que la vivienda es un derecho, y no un lujo.
Porque consumo para vivir, y no vivo para consumir.

Y tu ¿Por qué no?


Por una Izquierda Anticapitalista vasca


Mikel Arizmendiarreta e Igor Usabiaga, Militantes de Ezker Alternatiboa

En declaraciones al Diario Vasco, Oscar Matute como portavoz del sector Crítico de EB que se agrupa en torno Alternatiba Eraikitzen ha planteado el apoyo a la Candidatura, de Izquierda Anticapitalista que conjuntamente con Revolta Global de Cataluña y Ezker Alternatiboa  van a presentar a las Elecciones Europeas. Este apoyo y la cercanía de las posiciones políticas, que han manifestado en varias ocasiones hacia la construcción de una alternativa Anticapitalista son desde nuestro punto de vista un importante paso en la posibilidad  para avanzar en la  construcción  y reforzamiento de un polo de luchadores de izquierda antisistemica en Euskal Herria. Una nueva organización Anticapitalista permanentemente inacabada.

Las gentes de Ezker Alternatiboa , los compañeros del NPA junto a Izquierda Anticapitalista y diversas organizaciones Anticapitalistas Europeas vamos a impulsar con todas nuestras fuerzas una respuesta lo mas amplia posible contra las medidas a favor de los banqueros y de los capitalistas que han decidido recientemente los Presidentes Europeos. Vamos aprovechar la Campaña  a las Elecciones Europeas para impulsar las luchas contra el paro, los despidos y el deterioro de los servicios y de las condiciones de vida. Levantando alternativas que avancen en la superación de un sistema en bancarrota, que pretende hundirnos en la miseria, destruyendo el planeta.

Desde Ezker Alternatiboa trabajamos por avanzar en la mas amplia unidad de todos los hombres y mujeres, colectivos y luchadores sociales, que están por la construcción de esa nueva organización pegada a la realidad, profundamente democrática y comprometida en las luchas, para enfrentarse a la injusticia capitalista, una organización de combate. La sintonía política  que creemos existe con el sector que representa Oscar Matute nos hace pensar que es posible avanzar en formas de convergencia de las y los Anticapitalistas.

Ezker Alternatiboa - Revolta global – Izquierda Anticapitalista desde hace varios meses viene desarrollando una iniciativa de participación abierta, en torno a la constitución de Comités de Apoyo a las Candidaturas Anticapitalistas Europeas. Ezker Alternatiboa agrademos este apoyo a la campaña y hacemos una invitación a todas las y los activistas Anticapitalistas interesadas/os, para discutir los puntos del Programa, la confección de la listas y los planes de trabajo en la próxima Convención que realizaremos el día 25 de abril.


El miedo a la crisis



Mucho se habla de política, economía y de salir de la crisis, pero lo absurdo es no preguntarse ¿Cómo queremos salir de la crisis? Los políticos al servicio de financieros y empresarios han estado inyectando dinero a mansalva, por billones de euros y de dólares, a los bancos, sin entrar en el meollo de la cuestión. Este sistema capitalista es una maquina de destrucción masiva, generador de una creciente desigualdad e injusticia que conduce a la humanidad y al planeta por el camino de la miseria, el robo, el hambre, la depredación y la guerra, hacia la barbarie o al colapso total.

 

El miedo a la verdad les hace desviar la atención de los problemas de fondo (hambre, enfermedades y guerras, contaminación y calentamiento climático, agotamiento de los combustibles fósiles y de la biodiversidad, feminización de la pobreza, saqueo de las materias primas, sequía e insalubridad de las aguas, precarización, paro y pobreza para la clase asalariada, superproducción y despilfarro consumista, y un largísimo etcétera) puesto que ellos mismos forman parte de éstos problemas. Hoy nos pretenden engañar con parcheos a corto plazo para algunos casos, con refundaciones del capitalismo y con medidas proteccionista; para apoyar a los beneficios de un sistema de producción y de distribución de las riquezas, totalmente al servicio de una minoría de crápulas banqueros y capitanes de las empresas multinacionales.

 

La denominada representación pública de los gobernantes políticos es un mito. Cada uno se representa primero a sí mismo y después a su responsabilidad, siempre y cuando ésta no interfiera en sus intereses: estilo de vida, poder y beneficios inherentes. Olvidemos la retórica o los tópicos sobre las medidas anticrisis y la defensa de los intereses de España o del estado por parte del nuevo gabinete de gobierno de Zapatero. Las consecuencias de su actuación hasta hoy (detrimento de las condiciones de vida de la mayoría social) les resta todo tipo de credibilidad. La situación no pinta como para dejarnos manipular por falsas esperanzas de mejora en un dialogo social por arriba, con los empresarios y el gobierno. Donde esta pirámide del poder se convierte en inaccesible e incontrolable socialmente y más si en ella se han establecido la ineptitud y la corrupción (como estamos acostumbrados a ver y descubrir en cada caso diario)

 

Si la sociedad civil, la mayoría social, los pueblos no despertamos a la movilización,  a la huelga general exigiendo el derecho a intervenir y fiscalizar en las decisiones importantes que afectan a nuestro futuro y bienestar, seguiremos retrocediendo hacia una mayor desigualdad e injusticia. 

Decía un escritor “el poder es la fuente de todos los males sociales”. El miedo a la verdad, al igual que la ignorancia, es al mayor enemigo del ser humano. La crisis política, social y económica del capitalismo es de tal profundidad, que no valen cualquier tipo de salidas. Para salir de la crisis debemos movilizarnos por una solución superadora del actual sistema capitalista, una solución anticapitalista o de lo contrario estaremos abocad@s a precipitarnos en un futuro incierto, lleno de calamidades.

 

Marcelino Fraile   

miércoles, 8 de abril de 2009

Pronunciamientos en torno a la Huelga General del 21 de Mayo


Diego Calvo Sanz / Militante de Ezker Alternatiboa-Izquierda Anticapitalista y afiliado de LSB-USO

Estos últimos días hemos podido escuchar y leer numerosas opiniones que auguran que la recientemente convocada huelga general para el día 21 de mayo no va a solucionar nada, principalmente por que no saben contra qué ni contra quién se convoca.

Personalmente lo tengo claro: lo que realmente no soluciona nada es una clase trabajadora adormilada y desmovilizada y unos sindicatos apaciguados por el pesebre gubernamental. Veo una brecha enorme entre quienes hablan de “arrimar el hombro” y de “dialogo social”, y entre quienes realmente estamos padeciendo los efectos de esta crisis. Una brecha insalvable para quien no entienda que esta huelga es contra el sistema capitalista en sí mismo y contra todos los gobiernos (autonómicos o estatales) y partidos que participan de las migajas de él.

“Unos” convocan la huelga sin contar con los “otros”, y estos “otros” aprovechan el haber sido ninguneados para no secundar dicha convocatoria. Mientras tanto, ajenos a y hartos de las disputas de las burocracias sindicales, l@s trbajado@s seguimos inmersos en el lodo. Mientras los dirigentes sindicales se responden mutuamente por medio de ruedas de prensa, y los tertulianos de turno debaten diariamente sobre lo divino y lo humano sin aportar soluciones, somos cada vez más los y las que creemos que sólo la movilización de los de abajo (trabajadoras, estudiantes, campesinos, parados, …) puede cambiar esto.

Casi doscientos años de movimiento obrero han demostrado que la huelga es el elemento de lucha más eficaz para intentar cambiar este sistema capitalista causante de todas y cada una de las crisis que padecemos y es por lo que, por encima de todas las desavenencias políticas y sindicales, somos muchas y muchos los que opinamos que una huelga general es más necesaria que nunca.

Por lo tanto, por que la crisis deben pagarla los que la han causado y no los y las de siempre, el día 21 de mayo, salgamos todas a la calle decir alto y claro que otro sistema económico es posible y que la llave del cambio está en nuestras manos.

Europa frente a la crisis



Por Juan Torres López. “Le Monde diplomatique” abril de 2009


“Aunque la crisis económica se inició en Estados Unidos, en Europa, y especialmente en España, está produciendo efectos graves que a la larga incluso serán más dolorosos que los producidos al otro lado del Atlántico. Se han registrado ya casi 2 billones de euros de pérdidas bancarias, prácticamente la misma cantidad que en Estados Unidos, los planes de rescate europeos suponen tres veces más gasto que el estadounidense; en la Europa del este están a punto de quebrar varios países y algunas estimaciones calculan que sólo en el territorio de la Unión Europea pueden perderse entre cuatro y cinco millones de empleos. Nadie duda de que la magnitud de la crisis, a escala internacional, es terrible, pero Europa parece incapaz de hacerle frente cuando existen remedios a la altura de los problemas planteados sobre la mesa.”


Lo que hoy día estamos viviendo es la bancarrota de los principales núcleos del sistema bancario internacional que se está manifestando en las quiebras sucesivas de las principales entidades financieras del mundo. Se trata de una bancarrota producida por la masiva y continuada acumulación de riego en los balances bancarios y como consecuencia de que, desde hace años, la actividad bancaria se ha venido desnaturalizando (1)


Tradicionalmente, los bancos han cumplido la función de intermediar entre el ahorro y la inversión productiva proporcionando crédito a las empresas y consumidores. Pero el gran desarrollo de los mercados financieros ha ido creando en los últimos decenios nuevas oportunidades de inversión especulativa, con rentabilidad más alta y rápida que la inversión productiva. En aras de incrementar continuamente sus beneficios, los bancos han ido redirigiendo su actividad hacia esos mercados y así se han convertido en la principal fuente de alimentación de la especulación financiera, en detrimento, lógicamente, de la financiación productiva.


Para disponer de recursos crecientes que pudieran proporcionarle más rentabilidad en los mercados financieros, los bancos han “utilizado” prácticamente sin límite sus activos (los contratos de los créditos que conceden a sus clientes), es decir, han convertido papel en dinero líquido, generando así una especie de gigantesca pirámide invertida que ha terminado por derrumbarse.


Como ya es bien sabido, en Estados Unidos esa titulización consistió en poner en circulación, gracias a la complicidad y vista gorda de los reguladores, millones de productos financieros nacidos de hipotecas de altísimo riesgo, muy rentables en apariencia y a corto plazo pero que, cuando comenzaron a producirse los impagos de los prestamos que le servían de base, se mostraron como auténtica basura financiera.


La difusión de esa basura por todo el sistema bancario internacional, en una magnitud todavía realmente desconocida, es lo que ha producido la bancarrota y lo que ha traído como consecuencia inevitable que la economía mundial se haya quedado sin las fuentes de financiación que son imprescindibles para que pueda funcionar.


La respuesta inmediata de las autoridades monetarias y gubernamentales fue, en un primer momento, proporcionar mayor liquidez al sistema bancario. Algo que resultó completa y estúpidamente inútil (por no decir criminalmente, si se comparan sus generosas cifras con las necesarias para combatir el hambre y el sufrimiento humano en el planeta) puesto que lo que se conseguía en realidad, era echar más leña al fuego ya que los bancos usaban el dinero añadido para continuar la actividad que estaba provocando la debacle financiera.


Más tarde, los Gobiernos fueron acudiendo al rescate de los bancos que iban quebrando recurriendo a diferentes formas de intervención pero que no han podido aún resolver por completo el problema de insolvencia generalizada. No sólo porque no han sido capaces de asumir los costes políticos de la nacionalización sino porque ésta (que finalmente será imprescindible) ni siquiera se puede llevar a cabo mientras no se ponga en claro la situación real de los bancos. Algo a lo que, por otra parte, se le tiene un miedo feroz por el escandaloso panorama de despilfarro, malgobierno y corrupción bancaria que pondría sobre la mesa.


Por supuesto, una crisis de estas características se ha producido como consecuencia de la avaricia bancaria y de la exacerbación irracional e inmoral del ánimo de lucro. Pero no solo por eso, y de ahí que no se pueda luchar contra ella proponiendo reformas en los modos de comportamiento corporativo.


Se ha producido, en primer lugar, porque se ha dejado hacer a los mercados financieros en la confianza de podrían autorregularse e “internalizar” el riesgo acumulado por sí mismos. Algo que ya ha quedado perfectamente demostrado que es una falacia sin fundamento alguno y muy peligrosa para la economía en su conjunto.


En segundo lugar, porque las autoridades han sido cómplices de quienes se estaban aprovechando de ese desgobierno financiero. Lo han sido al establecer las condiciones legales que han permitido que se llevaran a cabo las actividades que par muchos era muy claro que terminarían inevitablemente como han terminado. Y porque han dado plena libertad a los capitales especulativos, han amparado a los paraísos fiscales, han mirado a otro lado ante la corrupción y los fraudes, y han establecido normas contables que disimulaban la insolvencia… es decir, porque han dejado hacer a los poderes financieros y se han limitado a hacer lo que éstos les pedían.


En tercer lugar, y quizás esto sea lo más determinante, la crisis se ha producido porque se ha porque se ha dejado crecer un universo financiero especulativo cada vez más divorciado de la actividad productiva. Algo que ha ocurrido, sobre todo, como consecuencia del deterioro progresivo de la capacidad de compra en los mercados reales y como efecto de la políticas de contención salarial que han limitado el crecimiento potencial de la actividad real provocando, por lo tanto, que la ganancia productiva fuese mucho menos atractiva que la financiera.


La Unión Europea es ahora prácticamente impotente frente a una crisis ten grande, precisamente porque ha impulsado las políticas y las normas que han permitido que se desatara. Está enferma de su propia medicina.


La Unión Europea quiso limitarse a ser mero “espacio financiero” una especie de territorio neutro sin gobierno ni normas capaces de supervisar y controlar las finanzas europeas. Así dejaba hacer a los poderosos, pero así es como ahora resulta incapaz de hacer frente como tal a la tormenta que han desatado.

La Unión Europea, a pesar de ser el espacio natural en el que se desarrolla la actividad bancaria y financiera, no tiene competencias sobre problemas de solvencia, de modo que las soluciones que se puedan dar tendrán que ser nacionales y por definición incapaces de proporcionar soluciones globales a un problema que sí lo es.


Ni siquiera la política monetaria del Banco Central Europeo resultará efectiva, porque no puede serlo sin disponer de políticas y medios de coordinación fiscal y sin instrumentos de supervisión financiera (2)


Por eso la Unión Europea no puede estar poniendo en marcha soluciones frente a la crisis y en la práctica se está limitando a conceder vía libre a los Gobiernos a la hora de poner en marcha medidas paliativas a través del gasto, o, por otra parte, a establecer normas (como las que permiten valorar los activos bancarios a precio de adquisición y no de mercado) que faciliten la labor de los bancos centrales nacionales a la hora de permitir que los bancos no muestren del modo más traumático sus auténticas realidades.


MENOS LIBERALISMO Y MAS INNOVACION


En este clima, se recurre a menudo a reclamar “más Europa” para poder hacer frente a la crisis. Pero se trata de una demanda confusa y peligrosa. La Europa que hemos vivido, las políticas europeas liberales de los últimos años, han sido causantes de la crisis y, por tanto, sería suicida recurrir a ellas con más fuerza para tratar de solucionarla.


Lo que necesitamos no es más Europa sino otra Europa diferente.


Las políticas deflacionistas europeas que se han promovido están en el origen de las burbujas inmobiliarias y de la deriva de los capitales hacia la especulación financiera. Por eso, en contra de los mensajes de moderación que se vienen dando, la mejor respuesta frente a la crisis consiste en recuperar la fortaleza de la actividad productiva real y eso sólo se puede conseguir mejorando la capacidad de compra de los asalariados y ampliando la demanda. La moderación salarial y la contención del gasto que se predica por quienes, con lamentable ceguera, solo buscan ahorrar costes y evitar pagar impuestos es letal porque deprimirá aún más la capacidad productiva. Para salir de la crisis, la apuesta de Europa debería ser la articulación de una especie de tijera basada, por un lado, en la innovación social y en el desarrollo tecnológico y, por otro, en la creación de un Estado de bienestar de nuevo tipo orientado al disfrute efectivo de los derechos sociales. Y el eje de esas dos estrategias no puede ser otro que la reconsideración del papel de Europa y de sus políticas en el planeta, poniendo recursos a disposición del desarrollo integral de los espacios empobrecidos por nuestras políticas neoliberales en lugar de limitarse a proteger los intereses de las grandes empresas europeas.


Eso requiere no sólo más recursos sino, sobre todo, una nueva geografía del Gobierno europeo, instituciones más sólidas y democráticas y, en particular, la voluntad de sus ciudadanos y no por los poderes económicos que se aprovechan del actual estado de democracia difusa que se ha impuesto a escala supranacional.

Por otro lado, la Unión europea necesita mirarse con sinceridad a sí misma y renunciar para siempre al doble lenguaje y al cinismo político.


Digámoslo claro. La Unión europea ampara y sostiene a los paraísos fiscales cuya existencia garantiza la corrupción y las prácticas bancarias que socavan las finanzas y que provocan la crisis. La Unión Europea se niega a regular las operaciones con activos de alto riesgo que producen la inestabilidad sistémica de la que pretendemos salir. La Unión europea concede plena libertad de movimientos a los capitales intra y extracomunitarios que no tienen otro objetivo que la especulación financiera. La Unión Europea promulga las normas que permiten la opacidad bancaria y la ocultación del riesgo y las perdidas. La Unión Europea concede al Banco Central Europeo la capacidad para limitar unilateralmente su capacidad de crecimiento potencial y, al mismo tiempo, renuncia a pedirle cuentas cuando, como en los últimos tiempos, ha dado alas a la crisis en lugar de prevenirla y evitarla.


No podemos reclamar más de esta Europa sino otra Europa comprometida con el desarrollo productivo y con la creación de riqueza. Dispuesta a poner freno a los capitales especulativos, a disciplinar las finanzas y a favorecer la creación de un nuevo espacio financiero orientado obligado y exclusivamente a satisfacer las demandas de las empresas que crean empleo y de los consumidores.


La única ventaja de esta importante crisis que vivimos es que al ser tan grave está mostrando sin dificultad a quien lo quiera ver los males que han provocado: la hipertrofia de los flujos financieros especulativos, la falta de regulación, la irresponsable asunción del riesgo por parte de los bancos, su desnaturalización, la ilimitada libertad de movimiento de los capitales, la deriva de los capitales hacia la especulación financiera… Y, aunque de un modo quizá algo más velado, la gran asimetría que se da entre el poder que tienen los grandes financieros y el de los ciudadanos.

Por eso, la auténtica clave de bóveda para salir de la crisis es fortalecer la democracia y poner la economía al servicio de los ciudadanos.


(1) Léase un análisis más detallado de la crisis, de sus orígenes, implicaciones y alternativas en Juan Torres y Alberto Garzón, La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla, ATTAC, Madrid, 2009

(2) Sobre la política financiera de la Unión Europea, léase Juan Hernandez Vigueras, La Europa opaca de la finanzas y sus paraísos fiscales offshore, Icaria, Barcelona, 2008.


Nota del que añade este artículo al blog.- Las soluciones del autor de este artículo están en una clave de reforma del capitalismo, en base a un neokeynesianismo desarrollista y reformista que no se comparten en este blog. Pero las denuncias del sistema y su funcionamiento son de una gran utilidad porque revelan las enormes contradicciones que existen entre las políticas a favor de las grandes ganancias financieras, capitalistas y las posibilidades potenciales de la economía productiva real al servicio de la ciudadanía.