lunes, 21 de noviembre de 2011
FRENTE A LA MAYORÍA ABSOLUTA OPOSICIÓN ABSOLUTA
lunes, 9 de mayo de 2011
Un ejemplo de sindicalismo alternativo
lunes, 7 de febrero de 2011
COMUNICADO CONTRA EL PACTO SOCIAL
LA CONFEDERACIÓN INTERSINDICAL IMPULSARÁ MOVILIZACIONES
La Confederación Intersindical se opuso al plan de ajuste y a la reforma laboral convocando la Huelga del personal del sector público y la Huelga General del 29 de septiembre. Además, ha estado convocando, en todos los territorios, movilizaciones para forzar al gobierno español a un cambio de política. Por ese motivo y por el rechazo al pensionazo, el pasado 27 de enero, convocó y apoyó la Huelga General de Galiza y Euskadi o concentraciones y manifestaciones en numerosas ciudades.
En ese sentido, la Confederación Intersindical no convocó a la clase trabajadora a esas jornadas de huelgas y de movilizaciones para acabar firmando un acuerdo que empobrecerá a las personas que se jubilen al incrementarse la edad de jubilación a 67 años; aumentarse el periodo de cómputo de los 15 años actuales a 25; pasar de 35 años para cobrar la totalidad de la pensión a 37 años o no garantizar la revalorización automática de las pensiones. Todas estas medidas que, atacan directamente al conjunto de las trabajadoras y trabajadores ya que tendrán que trabajar más años para cobrar una pensión más baja, tendrán una especial y negativa incidencia entre las mujeres, cuyas vidas laborales tienen más lagunas de cotización como consecuencia de la feminización del cuidado de familiares, y entre las personas jóvenes y las inmigrantes que se incorporan tardiamente al mercado laboral o tienen contratos temporales o a tiempo parcial.
Pero, además, las medidas contempladas sobre la incentivación de la contratación a tiempo parcial de las personas jóvenes menores de 30 años suponen acentuar la dualidad del mercado laboral y la sustitución de unas personas trabajadoras, las que tienen contrato estable y a tiempo completo, por otras en peores condiciones laborales.
Las partes firmantes han acordado la creación de un subsidio de 400 euros para las personas paradas que hayan agotado la prestación por desempleo y se conprometan a realizar actividades orientadas a su recualificación profesional. La Confederación Intersindical, que en su momento, consideró que el subsidio de 426 euros era insuficiente vuelve a reiterar sus criticas ya que pedimos que todas las persones tengan trabajo o cobren una prestación económica digna y no 400 euros, cantidad que consideramos ridícula.
Además, tampoco se incluyen medidas concretas para que aquellos colectivos de trabajadoras y trabajadores que han visto sus puestos de trabajo destruidos o sus salarios reducidos o congelados puedan volver a insertarse en el mercado laboral o recuperar el salario perdido.
El Acuerdo Social y Económico supone una aceptación clara y expresa de la reforma laboral aprobada por el Gobierno ya que sólo se compromete a negociar los reglamentos que la van a desarrollar. Consideramos que este abandono del deber sindical de defender los derechos sociales y laborales, sólo puede invitar a nuevas agresiones, seguidas de nuevas concesiones sindicales.
La Confederación Intersindical considera que el recorte de las pensiones firmado no se debe aprobar en las Cortes ni tampoco aquellas otras medidas que suponen un recorte de los derechos puesto que no existe legitimidad política para legislar sobre alteraciones sustanciales de las reglas de juego sociales, por parte de unas parlamentarias y parlamentarios que no han sido elegidos, en ningún partido con ese programa. Por ello, la Confederación Intersindical, Para ello, propone la convocatoria de movilizaciones en todos los territorios del estado y una manifestación en Madrid de todas aquellas organizaciones sindicales, sociales y políticas que rechazan tanto el Acuerdo Social y Económico como la política de recortes y ajustes del gobierno. Todo ello para crear las condiciones que permitan la expresión de un rechazo masivo de los trabajadores y la ciudadanía a estas medidas antisociales y a las que ya se preparan en educación, sanidad y recorte del estado de las autonomías.
Madrid, 7 de febrero de 2011.
domingo, 20 de junio de 2010
La huelga general es posible y necesaria, otro sindicalismo también.
Cuando todas “las luces rojas”, que no camisetas de fútbol, de millones de de hogares están encendidas. El problema fundamental en estos momentos no es tanto convencer a las personas trabajadoras y a los millones de parados y excluidos de lo injusto de los recortes de salarios y empleo público, de la reaccionaria Reforma laboral, de la congelación de las pensiones o de los futuros recortes sociales, que nos preparan los gobernantes; sino demostrar que es posible un camino de resistencia y de lucha unitaria, continua y exitosa para acabar con los planes del capitalismo y la banca.
Por eso nos felicitamos y debemos comprometernos con las convocatorias de huelga coincidentes de la Mayoría sindical y de CCOO en la CAV para el 29 de Junio. Y con la convocatoria de Huelga General del 29 de septiembre en el conjunto del Estado; que vendría a unirse a las movilizaciones Europeas convocadas por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) contra las medidas de ajuste y recorte de los derechos laborales y sociales.
Desgraciadamente, arrastramos un par de décadas de desmovilización social y varios fracasos de las huelgas parciales y dividas anteriores. Por eso, se impone una reflexión serena y la búsqueda de una estrategia sindical eficaz de cara a futuro. Por que estamos nada más que al comienzo de un combate decisivo, que de perderlo nuestras condiciones de vida y trabajo, se puede retrotraer a las que se vivíamos a finales del franquismo.
La pasividad de las personas trabajadoras afectadas por el ajuste y de la mayoría de la sociedad tiene que ver con esas ideas y valores, que machaconamente nos han inculcado desde los medios de que “todos tenemos que pagar la crisis” como si fuera una especie de “desastre natural inevitable” que nos oculta a sus verdaderos culpables: los mercados financieros, los bancos, los capitalistas y los gobiernos.
No nos engañemos, muchos trabajadores no han querido secundar las anteriores convocatorias de huelga, porque pensaban que no servía para nada, porque no se confía en los sindicatos, por la división sindical, por el miedo a perder el puesto de trabajo temporal, por no perder un dinero y por mucho más…
Las estrategias sindicales de los sindicatos tradicionales han tenido una responsabilidad en ello. Hoy Toxo y Mendez se hacen los sorprendidos cuando el gobierno de Zapatero impone por decreto el despido libre en la reforma laboral; mientras llevan años entregados al “dialogo social” y a los privilegios que les proporciona el Estado. Y lo que es más grave, aun siguen manteniendo las ilusiones en unos falsos beneficios del dialogo social, incluso con la huelga, como se manifiesta Unai Sordo. Verdaderamente, no se puede ser cómplices de este descalabro, cuando los que se necesita es una estrategia de lucha y resistencia continuada por nuestras reivindicaciones y derechos.
El papel negociador del sindicalismo tradicional es básico para el estado y el capital. Y por el contrario es todo un desastre para el movimiento obrero, porque debilita a los sindicatos como instrumentos de lucha, de unidad y de solidaridad. Las burocracias sindicales generadas dedicándose al “buen servicio” y a la “atención individualizada” han desvirtuado el papel de organizador y movilizador colectivo de los sindicatos y han alentando la pasividad social, la desmoralización y las salidas individuales.
Con la profundidad que van tomando los ajustes laborales y sociales este modelo sindical ha entrado en crisis y al mismo tiempo cada vez más sectores del movimiento obrero lo cuestionan, apuntando hacia otro tipo de planteamientos alternativos, participativos y de lucha.
En la CAV y Navarra contamos con una Mayoría Sindical, que a diferencia del resto del estado alienta la movilización social. Lo cual es un gran avance de partida; pero parecen no ser concientes del papel responsable que les toca jugar ante el conjunto de la clase asalariada para así poder avanzar. No se pueden convocar huelgas desde el secreto a “golpe de pito” de la noche a la mañana, no se pueden dividir las fuerzas de la lucha por fechas diferentes. Así solo se puede movilizar a nuestros afiliados, y a veces ni estos.
Para que las próximas convocatorias de huelga sean un éxito necesitamos otro tipo de estrategias, necesitamos trabajar la unidad de acción. No necesitamos “funcionarios” de aparato, necesitamos activistas y luchadoras, que desde las asambleas debatan, preparen y consulten hasta en el último rincón en el que se encuentre la población laboral. Trabajando diariamente para convencer de que podemos revertir la situación, de que hay alternativas de Izquierda a la Crisis.
La huelga general es necesaria, pero hay que prepararla, trabajando diariamente desde las bases por la unidad y por la movilización continuada de la clase asalariada. Ahora podemos encontrarnos con que a medida que se profundizan los ataques del Capital, la banca y sus gobiernos se esta empezando a fraguar otro tipo de Sindicalismo nuevo, un sindicalismo alternativo, combativo y democrático que nos esta señalando que el camino de la resistencia y la lucha contra los ataques del capitalismo salvaje y depredador es posible, pero también necesario.




