martes, 28 de julio de 2009

Israel y Territorios Palestinos Ocupados: Seis meses, Cero justicia


Han pasado ya seis meses desde el fin de la operación ‘Plomo fundido’, la última y más brutal ofensiva militar de Israel en la franja de Gaza.

Duró 22 largos días y causó la muerte a 1,400 palestinos y palestinas, entre ellos unos 300 menores y centenares de civiles desarmados ajenos al conflicto. En el mismo período, murieron tres civiles y seis soldados israelíes.

En Gaza, millares de personas perdieron su hogar. Empresas y edificios públicos fueron destruidos en bombardeos indiscriminados. Extensas zonas quedaron arrasadas y la economía resultó arruinada.

Cuando pararon los bombardeos y Gaza dejó de aparecer en las portadas de los periódicos, Amnistía Internacional siguió allí para investigar crímenes de guerra cometidos por ambos bandos. Todas las partes violaron las leyes de la guerra al atacar a civiles indiscriminadamente.

En Gaza, hablamos con supervivientes y escuchamos terribles testimonios que hemos recogido en este vídeo. Entre ellos, el de Fatiyha Mousa, cuyos padres y hermanos murieron en un ataque israelí a su casa. O el de Mhamoud Abu Halima, que perdió a su padre y cuatro niños de su familia en otro ataque.

Las víctimas merecen justicia y las autoridades israelíes se han negado a investigar los hechos.

Firma ahora y exige al Gobierno de Israel que coopere con la investigación independiente que ha abierto la ONU para que Fatiyha Mousa, Mhamoud Abu Halima y todas las víctimas puedan obtener justicia. Cuando hayas firmado, reenvíalo a tus contactos. Cuantos más seamos, más alta podremos alzar nuestra voz para que ningún crimen de guerra quede impune.

Muchas gracias por unir tu voz a la nuestra en la lucha por la defensa de los derechos humanos.

Un abrazo,

Esteban Beltrán

Director Amnistía Internacional Sección Española

http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/israel-y-territorios-palestinos-ocupados-seis-meses-cero-justicia/

domingo, 19 de julio de 2009

¡Al lado del pueblo iraní!



Declaración del Buró Ejecutivo de la IV Internacional

Buro Ejecutivo IV Internacional

Desde el 13 de junio, después de las elecciones presidenciales manipuladas, millones de iraníes expresan su cólera al grito de “¡Abajo la dictadura!”. Su movilización acentúa la crisis del régimen. La represión feroz ha hecho ya centenares de muertos y de heridos. ¡Nuestro lugar está al lado del pueblo iraní!

Con el anuncio de la reelección de Ahmadinejad, la guerra larvada entre las diferentes facciones del poder se ha transformado en guerra abierta. Cuatro candidatos fueron autorizados a presentarse. Cuatro dignatarios del régimen, responsables del balance sangriento de los treinta años de República Islámica. Pero el Guía Supremo y el clan en el poder han designado al vencendor mucho antes de la primera vuelta. En un contexto de tensiones fuertes entre facciones, de crisis e inestabilidad social, era impensable que el Guía fuera desautorizado por el pueblo. Igualmente, los inmensos intereses económicos y financieros en manos de Pasdaran y su voluntad de meter la mano en los sectores importantes de la economía, controlados por el clan del antiguo presidente de la República, Rafsandjani, impedían que Ahmadinejad y los suyos abandonar el poder y sus privilegios. En esta lucha para controlar la renta petrolera, las riquezas del país y el poder, Khamenei et Ahmadinejad han llevado a cabo un verdadero golpe de Estado destinado a eliminar a sus rivales.

Por las libertades democráticas y las reivindicaciones del mundo del trabajo

Frente a las dificultades económicas crecientes, al paro, a la inflación galopante, la corrupción y el nepotismo se han convertido cada vez más insoportables. La determinación de la población a levantar la capa de plomo sofocante del régimen de los ayatolás y a poner fin a la represión cotidiana contra la juventud y las mujeres que luchan por sus derechos, se mezcla cada vez más con las reivindicaciones de los trabajadores. La movilización valiente del pueblo iraní acentúa las divisiones en el seno del poder y debilita al régimen.

El poder responde a las aspiraciones legítimas de la población con una represión sangrante, arrestos masivos, prohibición de la prensa y el corte de las líneas telefónicas e internet. Es un verdadero estado de sitio impuesto por la República Islámica. En Teherán, los Bassidjis, las fuerzas anti-disturbios, y las brigadas de Pasdaran han tomado el control de la ciudad con el objetivo de sofocar la contestación. Pero no lo han conseguido. El rechazo al poder es profundo y las formas del movimiento de protestas toma formas diversas. ¡No es la represión la que apagará la cólera y la determinación del pueblo iraní!

Una nueva fase de lucha

Una nueva fase de lucha se abre en Irán. Es a las mujeres, a los trabajadores y a la juventud, a todos los manifestantes que desafían la República Islámica sin dudar a arriesgar sus vidas, a quienes damos todo nuestro apoyo. Huelgas espontáneas han estallado en muchas empresas. En Teherán, sobretodo, se multiplican los llamamientos a la huelga. La cuestión decisiva de la huelga general está planteada, no por Moussavi, que intenta surfear la contestación, sino por los propios trabajadores iraníes. La llegada de la clase obrera en este movimiento le puede dar la cohesión y la fuerza necesarias para derrocar la República Islámica y establecer una nueva república democrática y social que se oponga a los ataques del imperialismo y del sionismo. La lucha por verdaderos derechos democráticos, por el derecho a huelga, por el derecho a celebrar elecciones libres, de constituir sindicatos libres y partidos políticos, así como también por la justicia social y la igualdad entre hombres y mujeres tiene que apoyarse en la solidaridad internacional. ¡Su lucha es la nuestra !

Paris, 27 de junio de 2009

"Es hora de cerrar la persiana"

"Los lectores de este blog ya saben como hay que leer a la prensa intoxicadora y manipuladora de conciencias. Algunas veces ,puede aparecer reflejado algo real en la noticia, a pesar de a saber las malas artes que habran empleado para conseguir ese documento. Lo importante es que si es autentico lo que dice Txema Matanzas, no cabe duda que sus opiniones son más valiente, correctas, coherentes y acertadas que las de los actuales portavoces de la iziquierda abertzale, a ver cuando Arnaldo Otegi se atreve a decirle a ETA, que es hora de echar la persiana"

DOCUMENTO DE TXEMA MATANZAS

Un texto intervenido al ex responsable de controlar a los presos de ETA muestra que la crisis llega al núcleo duro de la banda

LUIS R. AIZPEOLEA - MADRID - 19/07/2009 - EL PAIS

La crisis interna ha llegado al núcleo duro de ETA. Por primera vez trasciende el testimonio crítico contra la estrategia de la dirección de la banda de uno de los dirigentes políticos de su ala más dura: el abogado José María Matanzas Gorostiaga, Txema Matanzas, actualmente en prisión por pertenecer a Kas-Ekin-Xaki, el aparato ideológico, estratégico e internacional del movimiento civil de ETA.

"Hay que interiorizar que el Estado no va a volver a negociar"

"A ver quién es el guapo que dice eso de que somos invencibles"

"El que quiera que se le abra la puerta, que retuerza el cañón de la pistola"

"Percibo un Estado más homogéneo con el pacto entre el PP y el PSOE"

En un documento intervenido por la policía hace pocas semanas, Matanzas plantea que ETA y la izquierda abertzale tienen que interiorizar que "el Estado no va a volver a negociar", y proclama abiertamente que la banda debe abandonar el terrorismo. "Ha llegado la hora de cerrar la persiana", escribe.

Matanzas afirma que sus reflexiones plasmadas en el citado documento son "resultado de un análisis de elementos objetivos". Califica la situación en que se encuentran ETA y su entramado político de "caótica" y se adelanta a los dirigentes que supone que le van a acusar de que "la cárcel le ha vencido" con un desafío: "Les reto a ver quién aguanta más en la cárcel".

El testimonio de Matanzas se suma al cada vez más numeroso coro de disidentes de la estrategia de la dirección etarra. Entre ellos, decenas de presos como los ex dirigentes de la banda Francisco Múgica Garmendia, Pakito, o José Luis Álvarez Santacristina, Txelis. U otros disidentes más discretos desde la izquierda abertzale. El porcentaje de esta disidencia es tan alto que militantes destacados, que no quieren que su nombre sea reproducido, señalan que los partidarios de mantener la actual estrategia "no son más, y a ver si nos quitamos el complejo porque aunque metan mucho ruido, no son más".

El testimonio de Matanzas revela que en la izquierda abertzale hay un clamor para que ETA desista y abandone definitivamente las armas, y que la crisis por la que atraviesan la banda y su entorno político tiene todas las características de ser definitiva. Los testimonios coinciden con los sondeos del Euskobarómetro -la prestigiosa encuesta de la Universidad del País Vasco-, que señalan reiteradamente que la inmensa mayoría de la izquierda abertzale está a favor del abandono de las armas de ETA.

Éstas son las principales conclusiones de Matanzas en su documento:

- ETA debe asumir que el Estado no va a negociar. Matanzas insiste en que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, habla en serio cuando dice que no va a haber un nuevo proceso de negociación con ETA. Con ello desmonta la pieza clave de la estrategia actual de la banda, que pretende un "nuevo proceso de acumulación de fuerzas" para abrir otra negociación. También desmonta las expectativas de Arnaldo Otegi, que, desde la izquierda abertzale, trata de animar a unas bases desencantadas tras la última ruptura de la tregua de ETA, en junio de 2007.

Matanzas escribe: "No va a haber nuevo proceso de negociación política ni acercamiento al mismo en ningún caso (...). No valen las declaraciones de tregua, el que quiera llamar a la puerta y que se le abra, que retuerza los cañones de sus pistolas".

A continuación, añade: "Vamos, que no es que yo lo intuya, es que Rubalcaba y compañía lo repiten hasta la saciedad, y lo dicen porque lo tienen más claro que el agua (...) y porque se sienten con la fuerza para mantener esta posición (...) y nosotros podemos hacer dos cosas, seguir diciendo lo de 'bueno, eso dicen, pero por debajo están deseando que les llamemos a la puerta porque nos necesitan por lo de la crisis', o entender de una puta vez que no, que lo dicen porque lo tienen más claro que el agua".

- El sector duro es el responsable de la ruptura de la tregua. Matanzas responsabiliza de la ruptura de la tregua de 2006 a la línea dura de ETA, que representaba Garikoitz Aspiazu, Txeroki, por imponer sus objetivos maximalistas frente al sector partidario de "cerrar la persiana" y de buscar una salida digna, que representaba Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera.

Escribe Matanzas: "La factura de la T-4 [el atentado de ETA contra la terminal del aeropuerto de Barajas, en diciembre de 2006, en el que fueron asesinados dos inmigrantes ecuatorianos y que frustró el último proceso de final dialogado del terrorismo con el Gobierno de Zapatero] está sin pagar. Esto es: no va a haber un nuevo proceso de negociación política ni acercamiento al mismo en ningún caso. En 10 años hemos hecho dos intentonas de resolución del conflicto, ambas caracterizadas por nuestra determinación de que ésta es la última".

A continuación elabora un análisis crítico sobre la dirección de ETA en las dos treguas: "La primera, la del 1998-2000, se nos fue de las manos, quizás si hubiéramos parado en el otoño-invierno del 2001. Pero no, nos fuimos a por las siete provincias y su madre en verso y la cosa se jodió [se refiere a que ETA rompió aquella tregua al no cumplir el PNV su exigencia de que no se presentara a las elecciones en España]".

"La segunda intentona, la de Loiola-2006 [se refiere al último proceso, frustrado con el atentado de la T-4], es de signo radicalmente contrario, desde una posición claramente de inferioridad de fuerzas para forzar ningún cambio. Es cojonudo, con Anoeta-2004 yo estaba convencido de que íbamos a Loiola o lo que fuera a cerrar la persiana... y mira dónde hemos acabado, nos ponemos a parir entre nosotros por lo que teníamos que haber hecho y lo que no en los bares".

- ETA está derrotada. El Estado ha terminado con el mito del "empate infinito" sobre el que ETA ha basado su estrategia durante muchos años.

Escribe Matanzas: "Ahora empezamos a ver las cosas como son, a la fuerza ahorcan, a ver quién es el guapo que dice eso de que somos invencibles... Dejemos de engañarnos, mirémonos las tripas, lloremos como niños lo que no supimos defender como hombres, y a hacer frente al futuro".

- ETA, incapaz de llevar adelante su estrategia. Matanzas se muestra escéptico de que la estrategia de ETA de presión sobre el Estado sirva para algo. Lo escribe así: "¿Creemos de verdad que en un plazo de, no sé, seis o siete años podemos ejercer, con esta estrategia, una presión tal que obligue al Estado español -desconozco si con Gobierno PSOE o PP- a dar marcha atrás y ceder en esos objetivos? Ni de carambola". Y se responde: "Yo no lo veo ni que lo podamos conseguir ni que, de verdad, la izquierda abertzale esté haciendo esta apuesta. Quizás ETA sí la haga. Otra cosa es que sus análisis de coyuntura me parezcan alucinantes, simplemente alejados a mil kilómetros de la realidad".

- El polo soberanista, inviable. Matanzas cree inviable la fórmula ideada por Otegi de agrupar a todas las fuerzas independentistas para salir de su aislamiento político por apoyarse en el "mantenimiento de la lucha armada". Matanzas argumenta: "Toda la reflexión acerca del bloque soberanista se construye con conceptos que, en resumen, apuntan a la necesidad de cambio de estrategia por otra más eficaz" bajo la premisa de que "el que más cómodo se está moviendo en estas posiciones es el Estado. Y otras afirmaciones que todos hemos leido [se refiere a ETA] y que apuntan reflexiones simplemente incompatibles con el mantenimiento de la estrategia oficialmente en marcha".

- Reconoce la fortaleza de la unidad PP-PSOE contra ETA. Tras las elecciones de marzo de 2008, el PP cambia su estrategia de utilizar el terrorismo como arma de confrontación con el Gobierno de Zapatero y opta por el acuerdo, con la garantía del Ejecutivo de que ya no habrá nuevos procesos de diálogo con ETA si no abandona las armas. Matanzas lo ve así: "En resumen, miro la foto desde fuera y percibo con claridad un Estado más homogeneizado, con un pacto -ahora más real- entre PP y PSOE. Y la factura de la T4 sin pagar. Esto es: no va a haber nuevo proceso de negociación política ni acercamiento al mismo en ningún caso".

- Abandonar la "lucha armada". Matanzas defiende el final del terrorismo y la creación alternativa de una fuerza política autónoma que capitalice la historia de ETA. Lo expresa así: "Si no queremos que los últimos 30 años de lucha se vayan por el sumidero de la globalización, la transversalidad y el pensamiento único hay que apostar por una fuerza política institucional y socialdemócrata-radical y movimiento social absolutamente autónomo extrasistema y radical contra la violencia (...). Qué hacemos para conseguir que en 2050 estemos en esta posición y, bueno, tú y yo, para cuando salgamos de aquí, poca hostia vamos a hacer, la cuestión es qué van a hacer nuestros hijos... y compas, mencionar a la bicha [se refiere al terrorismo] nos pone a todos por delante de la pura realidad. ¿Esperamos de nuestros hijos un esfuerzo de épica de combate modelo 1977-2000?".



miércoles, 15 de julio de 2009

Un levantamiento de libro



Contra todo. Manifiestos, ensayos y poemarios escritos contra un mundo que se desmorona

PEIO H. RIAÑO - MADRID - 12/06/2009 04:30

No es tiempo para camisetas", se lee estos días en una pared de un barrio próximo a la Feria del Libro de Madrid, que entra en su último fin de semana. Coincide con el desembarco de varios llamamientos a la rebelión por escrito, con uno de los tonos más descarados y tajantes que se han podido ver en los últimos años: La insurrección que viene (Melusina) y Llamamiento y otros fogonazos (Acuarela). Como las leyendas en las paredes, ninguno de los dos libros está firmado por nadie y justamente su anonimato ha despertado las operaciones antiterroristas más absurdas en Francia, al tiempo que se han convertido en obras de referencia para lograr el vuelco de "un mundo en ruinas".

Lo que le falta a las camisetas es echar a andar, parece explicar desde las primeras páginas del libro el Comité invisible, grupo encargado de La insurrección que viene, en el que alientan a superar la palabra y ponerse en marcha. "Ya no hay que esperar una iluminación, la revolución, el apocalipsis nuclear o un movimiento social. Seguir esperando es una locura. La catástrofe no es lo que viene, sino lo que hay. Nosotros nos situamos, desde ahora y en adelante, en el movimiento de derrumbe de una civilización. Es ahí donde hay que tomar partido", cuentan en el texto. Para el grupo "nada parece menos probable que una insurrección, pero nada resulta más necesario".

La insurrección que proponen consta de varios pasos para alcanzar la toma: uno, aprovechar cualquier crisis; dos, sabotear toda instancia de representación, generalizar la palabra y abolir las asambleas generales; tres, bloquear la economía; cuatro, liberar el territorio de la ocupación policial y evitar en la medida de lo posible el enfrentamiento directo; cinco, estar armados, y hacer todo lo posible para que su uso sea superfluo; seis, deponer localmente a las autoridades, y siete, todo el poder para las comunas.

Tumbar al capitalismo

A pesar del evidente llamamiento a la acción, La insurrección que viene es un lúcido tratado que analiza la situación por la que pasa la sociedad contemporánea: "La crisis es una manera de gobernar. Cuando este mundo parece no tener otra forma de sostenerse que mediante la gestión infinita de su propia derrota", por eso proponen esta movilización para "tumbar definitivamente al capitalismo".

Defienden que se elabore una nueva idea del comunismo y acabar con aquellos que hace 30 o 40 años se sublevaron contra la moral de sus padres, porque esos mismos son los encargados de reducir las protestas de los últimos años, desde las revueltas en Argelia en la primavera de 2001 hasta las del invierno de 2008 en Grecia, a una cuestión generacional. "Si es que no lo reducen a un efecto previsible de la adolescencia", escriben. Porque en realidad es este un manifiesto contra el olvido, contra la posibilidad de que todo levantamiento desaparezca por perderse en el intento.

Pone el mejor ejemplo: el grito de "¡No a la guerra!", lanzado desde la fuerza del anonimato de la masa

Este libro está firmado con un nombre de colectivo imaginario. "Sus redactores no son los autores", se puede leer. "Se han convertido en los escribas de la situación". Otro libro de reciente publicación, La movilización global (Traficantes de sueños) también habla de la fuerza del anonimato. En este caso, su autor, Santiago López Petit, advierte de que el anonimato es lo que nos permite ejecutar la decisión hasta el final. "El anonimato tiene toda la fuerza", dice el pensador. Pone el mejor ejemplo: el grito de "¡No a la guerra!", lanzado desde la fuerza del anonimato de la masa.

López Petit además habla de la "política nocturna", como aquella que ha roto con las categorías políticas de la modernidad, cuyo objetivo es que el malestar social y la fuerza del anonimato se logre expresar con toda libertad: "La política nocturna intenta construir una gramática de gestos radicales", dice el autor de La movilización global.

"Política nocturna es aquella que busca por todos los medios agujerear la realidad", porque el anonimato es el lugar donde la gente pierde el miedo. Aclara que este tipo de política es "la que ya no espera nada, ni se basa en ninguna esperanza y eso nos hace más libres".

Material inflamable

"Nos quema entre las manos", aclaran los editores de Llamamiento y otros fogonazos en el prólogo para referirse a un texto crítico y radical que en sus orígenes no estuvo pensado para que se vinculara con los canales comerciales de la edición de libros. De ese pequeño libro marrón, que apareció en 2003 en París, se lanzaron varios miles de ejemplares.

Como buen manifiesto, llama a un levantamiento de almas: "Frente a la evidencia de la catástrofe, están los que se indignan y los que toman nota, los que denuncian y los que se organizan. Estamos del lado de los que se organizan", escriben los autores en la primera página del llamamiento. Como La insurrección que viene, quiere pasar a la acción, porque "se nos enseñó tan bien, que todas las palabras faltan cuando queremos gritar".

No escatima en vehemencia polémica al asegurar que la situación es tan catastrófica, que "la urgencia de la situación nos libera de toda consideración de legalidad o de legitimidad". También: "La perspectiva de formar bandas no nos espanta; la de ser tomados por una mafia más bien nos divierte". Más: "Por un lado, queremos vivir el comunismo. Por el otro, queremos propagar la anarquía".

La palabra también aparece como arma arrojadiza para luchar contra la injusticia

La invitación de este libelo a "quienes escuchen" es a "acabar de una vez por todas con el pasado" para provocar que suceda algo nuevo.

Pero la palabra también aparece como arma arrojadiza para luchar contra la injusticia. Martín Estrada (Nueva York, 1957) es la viva imagen del otro EEUU. La crítica le ha calificado como el Neruda de los poetas norteamericanos o el autor latino por excelencia de su generación. Y lo cierto es que pocos poetas estadounidenses elevan la temperatura del debate literario y político con tal eficacia, anclada en la más rigurosa actualidad. Buena prueba de este talante crítico es la antología que se acaba de publicar en El Gaviero: Soldados en el jardín.

La agitación también conmueve y Martín retoma la tradición de la poesía social, contra el poder militar y las inmoralidades que se cometen contra los inmigrantes. Y saque a los soldados de nuestros jardines, como en el poema que da título al libro en el que se recoge la fatídica noche que los soldados tomaron la casa de Neruda. "Durante treinta años/ hemos andado en busca/ de otro sortilegio/ que consiga que los soldados/ se esfumen del jardín".

Ana Santos, su editora, dice que la poesía de Martín Espada es capaz de hacer desaparecer las armas, pero también todo rastro de sobrepeso lírico para montar unas crónicas ásperas y muy sarcásticas contra el rastro sangriento de la explotación.



martes, 14 de julio de 2009

"El País": cómo te escondo el golpe en Honduras




"Aunque el artículo es hace varias semanas espero que a los lectores les ayude a entender como los periódicos deforman las noticias y generan ideología en este caso totalmente reaccionaria."


Traducido por Gorka Larrabeiti


Puntos de vista distintos siempre los ha habido y los habrá... Tal vez para algunos en Honduras es el ejército el que está salvando a la patria del comunismo (¿no he oído esto en otro sitio antes?), pero es indispensable estudiar cómo explica lo que está aconteciendo ahora en Tegucigalpa el periódico madrileño El País, única fuente en la que se suele basar el parecer de muchos comentaristas europeos de América Latina.


Analizando detalladamente la información de El País se observa que se salta rápidamente la legitimidad de la diversidad de los puntos de vista para adentrarse en el territorio de lo falso y tendencioso. El diario español nos brinda una lección impagable de desinformación.


1. Para empezar, desaparece por completo el golpe de estado. El término, la idea misma de golpe, se ha borrado, ni se mienta. Poco le importa a El País que la propia ONU lo haya condenado como tal. Basta con no mencionar a la ONU. Al contrario (como si no fuera lo mismo) es el ejército el que se moviliza en solidaridad con su jefe de Estado Mayor, destituido injustamente. En El País han olvidado evidentemente el 23 de febrero de 1981 y sienten que pueden jugar y engañar a los lectores sobre asuntos tan serios.


2. En el mismo artículo desaparece por completo que el objeto de la contienda es un referéndum que debería conducir a la convocatoria de una asamblea constituyente. Al contrario, sencilla y textualmente se dice: “El presidente del país centroamericano, Manuel Zelaya, quiere reformar la Constitución para seguir en el poder”. Por tanto, el ejército, en respuesta a una vieja concepción propia del franquismo, al que El País se oponía, sería el tutor del Estado (por cuenta de las clases dirigentes), de ahí que esté legitimado para intervenir.


3. Por enésima vez, cuando un dirigente latinoamericano elegido democráticamente quiere convocar una asamblea constituyente, El País se posiciona en contra con un único argumento: lo hace por sed de poder. Como si en América Latina las constituciones del S.XX hubieran garantizado democracia, desarrollo, derechos y justicia social.


4. No podía faltar lo último de lo último: la moda Twitter. El País invita a seguir la crisis hondureña a través del canal twitter del diario La Prensa, que, mira por dónde, está en contra del presidente legítimo. Obviamente no se toma la molestia de señalarlo.


5. Así pues, no fue el general Romeo Vázquez (remito a mi artículo con otro punto de vista), jefe de Estado Mayor, quien decidió incumplir las órdenes del presidente, sino el presidente quien lo destituyó por las buenas para hacer que se cumpliera su plan “ilegal” al que el general se negó en nombre de la democracia. El hecho de que luego el general Vázquez, jefe de las fuerzas armadas, tenga el apoyo del ejército y que lo saque a la calle contra el presidente que lo destituyó, a El País no le parece mínimamente subversivo. Se trata tan sólo de la prueba de que Zelaya no lleva razón. ¿Cuántas divisiones tiene Zelaya? Pinochet, Franco y Stalin ya lo decían: la fuerza puede más que la razón.


6. Se describe a Zelaya de modo irrisorio como “ un populista de familia bien”, que estaría del lado de los pobres por afán de poder. A continuación, más pruebas de cómo se usa la fisonomía para denigrar al personaje. “Parece un mariachi”, “ se parece a[l presidente mexicano Vicente] Fox”. Denigrar a un personaje público por sus rasgos físicos no es sólo mal periodismo: es hasta pueril.


7. El clímax se alcanza cuando se empaña la fama de incorruptible de Zelaya lanzándole una acusación de corrupción (que no se acaba de especificar) nada menos que de Otto Reich, personaje del que nada más se dice. Lo haremos nosotros: ex subsecretario para América Latina de Ronald Reagan y George Bush padre, padrino de terroristas, organizador de golpes de estado, defensor de torturadores, defensor de las peores dictaduras y defensor de violaciones de derechos humanos. En El País saben de sobra quién es Otto Reich, pero lo importante era salpicar de barro la figura de Zelaya.


8. Si El País censura la defensa de Zelaya y la denuncia del golpe que hizo la ONU, ¿a quién le endilgan el papel de defensor de oficio del “corrupto populista con dinero y apetito de poder”? ¡Pues nada menos que a Fidel Castro! ¿Quién mejor que el viejo dictador cubano, a quien El País lleva treinta años pintando como al diablo en persona, para ayudar [a denigrar] la causa de Zelaya?


No sabemos cómo terminará esta historia de Honduras, pero lo analizado demuestra una vez más que el periódico El País, el mismo que estos días pretende recobrar legitimidad democrática atacando a diario a Silvio Berlusconi, prepara a sus lectores de centroizquierda para digerir un golpe de estado presentándolo como una solución legítima.


No sería la primera vez. Apoyó el fallido golpe de estado en Venezuela el 11 de abril de 2002. Mucho tiempo después, el actual ministro de Exteriores de un gobierno al que El País apoya, Miguel Ángel Moratinos, denunció el papel del gobierno de José María Aznar en aquel crimen, y El País quedó desacreditado. Más adelante emprendió la defensa sin medias tintas de Felipe Calderón en México negando una y otra vez que en las elecciones de 2006 pudiera haberse cometido un fraude electoral, desinformando o negando información sobre millones de mexicanos que (como en Irán ahora) protestaban (con razón o sin ella) contra dicho fraude. Por último, por ceñirme a los casos más escandalosos, apoyó con fiereza la subversión secesionista en Bolivia. Ahora vuelve a negar la existencia de un golpe y a ocultar a sus lectores información fundamental -quién y por qué respalda a Zelaya-, a soslayar principios democráticos básicos como el de la obediencia de los militares a los gobiernos civiles, y a olvidar por completo la deontología periodística más elemental.


Si esto es información...



La metástasis del capital


Por Alfredo Apilánez, en Alasbarricadas

Un sistema que, cuando no tiene problemas, excluye de una vida digna a la mitad del planeta y que soluciona los que tiene amenazando a la otra mitad, funciona sin duda perfectamente, grandiosamente, con recursos y fuerzas sin precedentes, pero se parece más a un virus que a una sociedad. Puede preocuparnos que el virus tenga problemas para reproducirse o podemos pensar, más bien, que el virus es precisamente nuestro problema. El problema no es la crisis del capitalismo, no, sino el capitalismo mismo. Y el problema es que esta crisis reveladora, potencialmente aprovechable para la emancipación, alcanza a una población sin conciencia y a una izquierda sin una alternativa elaborada.

Santiago Alba Rico

El lunes 21 de octubre de 1929, el mercado bursátil sobrevaluado comenzó su caída. Logró una breve recuperación a mediados de semana, pero 7 días más tarde, el Martes Negro, volvió a derrumbarse: se pusieron a la venta 16 millones de acciones y no había compradores. El juego se había acabado.

Mike Whitney

El capitalismo de casino ha hecho crack estrepitosamente. Sufrimos en estos tiempos un auténtico aluvión de noticias sobre la hecatombe económica en curso. Los mass-media, en manos de los mismos agentes económicos protagonistas del derrumbe, nos bombardean día tras día con informaciones fragmentarias e intencionadamente manipuladas por los creadores de opinión para impedir una visión de conjunto de las entrañas del proceso. De este modo, las sopas de cifras difícilmente inteligibles, los rescates financieros multimillonarios, las pseudonacionalizaciones bancarias y demás flashes inconexos, pretendidamente aclaratorios de la gravedad de la situación, se convierten en un magma caótico destinado a transmitir la idea de que, aunque la nave haga agua por los cuatro costados, las vías se pueden taponar con medidas “cosméticas” o profilácticas que no afecten a su rumbo ni pongan en peligro el puesto de mando.

Paralelamente, los títeres políticos, dócilmente sometidos a los dictados del poder económico, tienen el descaro de violar flagrantemente los mandamientos del, hasta hace bien poco, sacrosanto neoliberalismo ortodoxo (su catecismo para las vacas gordas). Vemos así cómo, transmutados súbitamente en apóstoles de la llamada “socialización de las pérdidas”, se aprestan a decidir intervenciones multimillonarias para librar al capital financiero de sus activos basura. Tratan de esta forma de recomponer a costa del erario público las maltrechas arcas de los especuladores, contribuyendo incluso al saneamiento y posterior restitución al capital privado de los buques insignia del capitalismo de la edad dorada como Chrysler o General Motors.

Este hecho desvela la falacia difundida a los cuatro vientos por la propaganda neoliberal imperante, cuyo primer mandamiento es que el estado no se entrometa en los negocios, cuando en realidad requiere, como vemos un día si y otro también, su auxilio permanente para tratar de allanar los obstáculos que la dinámica contradictoria de la acumulación de capital encuentra constantemente a su paso.

El capitalismo exangüe encuentra en el capital público y en el apoyo entregado de los bancos centrales los últimos puntales que pugnan por mantener con respiración asistida al paciente terminal. Sin embargo, ello no debería sorprender a nadie, ya que la clase política es, parafraseando a John Dewey, la sombra que el gran capital proyecta sobre la sociedad.

De esta suerte, la situación económica mundial está tomando un cariz de patetismo surrealista pocas veces resaltado. A pesar del carácter dramático de las consecuencias sociales de la vorágine especulativa que cotidianamente presenciamos (explosión del paro, quiebras inminentes de fondos de pensiones, ejecuciones inmobiliarias masivas, etc.), la élite de oligarcas político-financieros, derramando abundantes lágrimas de cocodrilo, no ceja ni un instante en su empeño de obtener las máximas regalías públicas, sufragadas involuntariamente por toda la ciudadanía. Su intención es continuar con sus trapacerías a una escala aun superior, manteniendo incólume la estructura del poder social y dando una vuelta de tuerca más en la huida hacia adelante del capitalismo parasitario.

En el colmo del descaro y la desfachatez, los creadores de esta montaña de capital ficticio, destinada a exprimir al máximo el flujo de plusvalía que mana del capital productivo (y que, según los apologistas neoliberales, habría de servir para lubricar el sistema económico con una asignación de recursos más eficiente que eliminaría el carácter cíclico del capitalismo), sufren una metamorfosis pasmosa abandonando su catecismo ideológico neoliberal al compás del agravamiento de la situación de sus cuentas de resultados. De este modo, haciendo gala de una volubilidad teórica abracadabrante, arrumban al desván a su santón monetarista mister Friedman y su retórica neoliberal y antiestatista, para abalanzarse en brazos del salvador por excelencia del capitalismo letárgico, Lord Keynes, y adaptar un sucedáneo espurio de su teoría a las necesidades actuales de la acumulación de capital. Presenciamos pues cómo todo el aparato ideológico de la clase dominante desempolva los viejos manuales macroeconómicos de estirpe keynesiana, hasta hace bien poco denostados y sometidos a anatema por esos mismos propagandistas del capital. Pero ya se sabe que, cuando se trata de evitar el hundimiento del barco, las fruslerías teóricas de los académicos se pueden enviar al purgatorio, para a continuación rescatar las viejas recetas reiteradamente denostadas en los tiempos de vacas gordas. Queda de esta forma al desnudo, dicho sea de paso, la falta de rigor y la perfecta adecuación a los intereses de la clase capitalista de esa pseudociencia llamada pomposamente teoría económica.

Así pues, nuestros ínclitos expertos y eximios teóricos de la Academia y de los Servicios de Estudios de la gran banca y los organismos internacionales al servicio de la “libre empresa” se aprestan raudos a bendecir de nuevo los déficit públicos e incluso la activación de la impresora de billetes (llamada, eufemísticamente, expansión monetaria cuantitativa). Todo vale en el intento desesperado por sanear la maltrecha economía de mercado y su hipertrofiado sector financiero a costa de las arcas públicas.

Paralelamente, millones de trabajadores, entrampados en las arenas movedizas de las deudas impagables y los expedientes de regulación de empleo, sufren la inclemencia del ajuste. A ellos no llegan ni por asomo esas regalías y dádivas públicas con las que el Estado ejerce su función de mamporrero del capital. Más bien al contrario: las voces de los expertos ultramontanos claman por una mayor “flexibilización” laboral que abarate el despido y facilite la expulsión de millones de trabajadores “excedentes” del mercado de trabajo y la reducción del sueldo y los derechos de los restantes. Las ejecuciones inmobiliarias son masivas y reflejan crudamente el trato discriminatorio en las ayudas y dispendios públicos: millones volcados en los bancos para su saneamiento mientras se niegan moratorias hipotecarias o cualquier tipo de ayuda financiera a las víctimas de la orgía especulativa.

Contemplamos pues meridianamente cómo la supuesta vuelta al keynesianismo de esta política económica no es más que otra cortina de humo, lanzada por los tribunos de los tabloides hegemónicos y sus padrinos en los departamentos de las Facultades de Economía, para ocultar que las montañas de fondos vertidas sobre los cortocircuitados mercados financieros no se dirigen a financiar inversiones generadoras de empleo sino a restablecer la rentabilidad del sector más parasitario y especulativo de la economía. Lo único que se pretende con ello es volver a las andadas y sentar las bases que favorezcan una huida hacia adelante del entramado capitalista, sin alterar ninguno de los presupuestos que han llevado a la actual hecatombe.

Y mientras tanto, esta enorme montaña de dinero fiduciario, de especulación inmobiliaria y de activos financieros basura que están volatilizándose a ojos vista muestra al desnudo en su derrumbe la permanencia de las bases históricas de la acumulación de capital y los límites intrínsecos de la misma.

De esta forma contemplamos cómo, a medida que colapsa el endiablado entramado financiero basado en la inflación especulativa de activos bursátiles e inmobiliarios, aparece con claridad meridiana la desesperada pugna del capitalismo por superar una vez más la contradicción insoluble entre la tendencia a la acumulación ilimitada de plusvalía y las crecientes dificultades para su valorización. Estos cortocircuitos internos del sistema, y su incapacidad consiguiente para corregir los desequilibrios que conlleva el anárquico proceso de producción, impiden sacarlo por sus propios medios de las arenas movedizas en las que está atrapado. Ello implica, inevitablemente, la necesidad de movilizar todos los recursos públicos disponibles inflando de deuda las arcas públicas para tratar de engrasar esta maquinaria oxidada para que vuelva por sus fueros. El objetivo sería dar una nueva vuelta de tuerca a la creciente condición parasitaria del capitalismo actual, basado en la proliferación por doquier de ingresos no ganados, rentistas y especulativos, cada vez más alejados de la menguante economía productiva.

Así pues, mientras el maremoto financiero-crediticio resultante de esta brutal superproducción general de mercancías impacta contra la inerme economía real, sus culpables reorganizan sus fuerzas con el apoyo incondicional de la clase política mundial para tratar de continuar a su antojo con el expolio del planeta y de sus sufridos pobladores. Aunque parezca inaudito, mientras en los oasis de la abundancia capitalista se desarrolla la mencionaba barahúnda de consumo y especulación rampantes, más de tres mil millones de personas sobreviven con menos de dos dólares diarios en el erial de miseria que ocupa la mayor parte del planeta.

En resumen, vemos que los medios empleados para trascender de nuevo los límites del proceso de acumulación son los de siempre: centralización y concentración crecientes de los capitales para eliminar las partes más ineficientes de la estructura económica capitalista; la ya mencionada ayuda del papá estado para tratar de recomponer los paralizados circuitos financieros a través de inyecciones multimillonarias de liquidez, que permitan encontrar por esta heterodoxa vía un comprador de última instancia de derivados financieros sin ningún valor de mercado y reducir la hipertrofia creciente de capital ficticio carente de refrendo productivo; incremento de la intensidad de la explotación del trabajo, con la galopante destrucción de empleo que actualmente presenciamos y el aumento consiguiente del ejército industrial de reserva, para deprimir los salarios reduciendo costes laborales.

Así mismo, el núcleo central del poder imperial pone en marcha todos los mecanismos para traspasar el coste de la crisis a los países pobres a través del intercambio desigual, los trucos financieros de los mercados de divisas y la manipulación de los precios de las materias primas y fuentes de energía que realizan las multinacionales en el trampeado y asimétrico comercio internacional.

Simultáneamente, cumpliendo con enorme probidad su función de anestésicos sociales, los pseudoizquierdistas moralizantes, entre los que destacan los economistas y periodistas reformistas al estilo de Krugman o Stiglitz, braman contra la especulación rampante y sermonean lastimeramente sobre la necesidad de volver al capitalismo del tendero, basado en el esfuerzo prudente y en el trabajo metódico y supuestamente libre de especulación y de comportamientos irresponsables. Vuelve a resucitar en estos sermones de los ecónomos el espectro del viejo Weber que, en su ética protestante, fundamentaba la ética capitalista en la vida dedicada al trabajo honrado, la austeridad puritana y la entrega al buen Dios.

Sin embargo, todo esto son pamplinas. La evolución histórica del capitalismo enseña que no hay capitalismo bueno-productivo y capitalismo malo-especulativo y que tampoco es posible embridarlo para controlar sus desajustes estructurales. Así que todas estas monsergas machaconas de los expertos de cabecera (asesores áulicos de quienes tratan de mantener, a pesar de las tempestades, firme el timón del barco) rezuman cinismo insostenible y defensa a ultranza del statu quo por los cuatro costados.

La verdad es que el llamado capitalismo productivo, basado en la producción de mercancías a través de la explotación del trabajo humano, lleva insertas las tendencias opuestas y autodestructivas que han provocado la crisis actual. En un proceso histórico que comenzó doscientos años atrás, el sistema ha ido generando endógenamente (debido a sus necesidades intrínsecas de preservar la realización de la plusvalía y el mantenimiento de la tasa de ganancia) un apéndice de capitalismo de casino que es tremendamente funcional a la necesidad del capital de mantener su valorización tensando al máximo la cuerda de la explotación del trabajo asalariado.

Este apéndice parasitario del capital se convirtió en hegemónico como salida a la pérdida de rentabilidad de la tradicional producción de mercancías de los sectores industriales dominantes en los llamados “treinta años gloriosos” posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Este vacío dejado por el agotamiento del modelo productivo de posguerra no pudo ser llenado por la llamada terciarización y la subsiguiente incorporación a los procesos productivos de las tecnologías de la información y la comunicación en la denominada tercera revolución industrial.

Así pues, ninguna salida productiva asumió el relevo a una escala lo suficientemente grande para poder desempeñar el mismo papel que la industria automovilística de la precedente fase fordista. El capitalismo buscó su tabla de salvación en la especulación en bienes raíces y en el festín de derivados financieros surgidos para sostener la gran montaña de deuda que constituye la clave de bóveda del andamiaje de la estructura económica moderna. Se trataría de pugnar por escapar (como vemos ahora, infructuosamente) del inexorable final de todos los auges capitalistas: el derrumbe progresivo de la tasa de ganancia causado por la plétora de mercancías invendibles que inunda los saturados mercados.

Empero, tarde o temprano, el festín de productos financieros creados para multiplicar la rentabilidad de los ingentes excedentes no reinvertidos en la inversión productiva se vuelve incapaz de llenar la brecha creciente entre las rentas salariales y el volumen de consumo necesario para mantener la maquinaria en marcha. Los astronómicos ingresos derivados del “milagro del interés compuesto” y del consumo de los rentistas y especuladores no pueden compensar el constante declive de la participación de los salarios en la renta nacional. Los “cortadores de cupones” de Weber que viven de ingresos no ganados acaban secando el pozo de especulación del que mana su parasitaria riqueza.

El hecho palmario es que la reproducción ampliada del capital se mantiene incólume mientras el retraso crónico de los salarios respecto al creciente volumen de medios de consumo puestos en circulación pueda ser compensado por el crédito y el consumo de los rentistas. Pero la exorbitante rentabilidad de los productos financieros creados para apuntalar este déficit creciente de demanda efectiva acaba socavando las bases de su propia perpetuación, al desplazarse cada vez más capitales hacia estos sectores especulativos donde la rentabilidad es mucho mayor, abandonando éstos la esfera productiva y minando paulatinamente la base de su propia supervivencia.

En este punto crítico, el “chicle” del ciclo alcista ya no se puede estirar más y la pugna del capitalismo por superar sus propias e insolubles contradicciones desemboca en un hundimiento aún más estrepitoso que en anteriores ocasiones históricas. El supuesto auge no ha sido más que el resultado de un esfuerzo sin precedentes por retrasar el estallido de las costuras del entramado con el lubricante multiplicador de riqueza ficticia que representa la avalancha vampírica de entelequias de ingeniería financiera parida por los prebostes de Wall Street.

En conclusión, por debajo del estruendo de la propaganda legitimadora de los tabloides y de los brindis al sol de los politicastros, desarbolados por la gravedad de la situación, opera la falsa idea legitimadora de que no es el sistema como un todo el que hace agua por los cuatro costados, sino sólo el castillo de naipes piramidal levantado por una cúpula de especuladores que han pervertido las reglas del capitalismo productivo. Estos agiotistas sin escrúpulos habrían estado enriqueciéndose astronómicamente aprovechándose de los incautos pequeños inversores y ahorradores que habrían quedado atrapados en este timo piramidal creado por los trasuntos de los antiguos alquimistas medievales (buscadores, como ellos, de la piedra filosofal de crear riqueza de la nada).

El objetivo de esta enorme ceremonia de la confusión reinante es que el público no tenga a su alcance nunca las herramientas de análisis necesarias para comprender el trasfondo de la actual hecatombe. Las pseudoexplicaciones dominantes son de una pobreza pasmosa, pero tienen una función común: tratar de concentrar las causas y los culpables en sectores concretos de la economía capitalista, dando de esta manera a entender que la reforma de los procedimientos erróneos, el salvamento de los sectores más afectados y la purga de los especuladores avariciosos serán capaces de corregir las disfunciones actuales y hacer retornar al sistema a su funcionamiento ordinario.

Se trataría, trayendo a colación una, quizás demasiado socorrida, metáfora quirúrgica, de aislar la zona tumoral (el sector especulativo de los fondos de inversión y de titulización de hipotecas) para tratar de extirparla antes de que haga metástasis. Sin embargo, la expansión de las células cancerígenas ya ha colonizado todo el organismo y resulta imposible su eliminación, quedando pues como último recurso la transfusión de enormes cantidades de plasma sanguíneo (la llamada expansión cuantitativa o inyección masiva de liquidez monetaria) para mantener artificialmente con vida al moribundo, convertido en una suerte de mutante-zombi necesitado de sostenimiento artificial.

Como siempre, los medios de comunicación de masas cumplen con su función alienante de ocultar la gravedad del paciente y de otorgar una pátina de respetabilidad pseudocientífica a las consignas del complejo político-empresarial, envueltas y adornadas con la retórica vacua de los expertos de las Facultades de Economía. El fin último de esta monumental manipulación informativa perfectamente orquestada es evitar a toda costa que la población tome conciencia de las causas y de los culpables que han generado esta huida hacia adelante del capitalismo senil que estamos presenciando en tiempo real.

Una huida hacia adelante que no se diferencia en lo esencial de las acaecidas en los últimos doscientos años de historia del sistema capitalista, si bien las bruscas oscilaciones anteriores palidecen ante el espectáculo actual de un proceso de acumulación de capital cada vez más parasitario e improductivo. Esta nueva vuelta de tuerca de la metástasis capitalista otorga al sistema actual un potencial destructivo mucho mayor que en otras situaciones similares del pasado. Entre otras cosas, porque, con este modo de producción, la naturaleza que nos sostiene ya no se sostiene a sí misma frente a un Moloch que la expolia sin cesar, amenazando directamente la supervivencia de la especie.

Hoy como ayer, la única manera de que este mutante-zombi no arrastre en su descomposición degenerativa a la humanidad y a su maltrecho entorno ecológico, comporta la construcción de un agente histórico de transformación social que sea capaz de arrumbar el organismo agonizante en que se ha convertido el imperio del capital. Si esta tarea prometeica se viera colmada por el éxito se podría aspirar a construir, sobre las cenizas del actual, un modo de producción no depredador que, en una simbiosis productiva que no agoste los recursos naturales, vertebre la organización social poniéndola al servicio de las auténticas necesidades humanas antes de que sea demasiado tarde.

Fuente: Alasbarricadas



domingo, 12 de julio de 2009

Lotsaren lotsaz





Joxe Iriarte, Bikila

Bortxakeria sexuala, edozein delarik bortxatua eta bortxatzailea, izugarrikeria bat da. Salagarria, guztiz gaitzesgarria eta kontra egin beharrekoa, ezbairik gabe. Horregatik joan nintzen, uztailaren 6ean (San Fermin bezperan) Oreretako emakume taldeak bortxaketa bat salatzeko deituriko elkarretaratzera. Askotariko jendea zegoen bertan. Baita ere arabiar talde bat, gehienak gazteak. Beraien ahotik jakin nuen bortxaketaren ustezko egilea gazte arabiar bat omen zenaren aitzakian, auzoko arabiar komunitateak (eta beraien denda eta meskitak) era desberdineko mehatxuak jasaten ari zela. Hori kontuan izanik, elkarretaratzea bukatuta, SOS Arrazakeriako lagun bat tarteko, mehatxuak jasan dituen Ondartxo auzoko arabiarren tabernara joan ginen zenbait lagun, arazoa bertatik bertara ezagutu asmoz. Baita ezagutzea lortu ere.

Hizketan ari ginela, auzotarrek osaturiko salaketa manifestazioa hurbildu zitzaigun eta aurrez aurre jarri. Benetan, egoera bitxia bezain gogorra. Gorrotoa zenbait manifestariren aurpegitan (batzuk ezagunak gainera, garai bateko herriko manifestazio eta asanbladetan parte hartutakoak, eta orain manifestazio xenofobo batean). Bai, manifestazio xenofobotzat jotzen dut, jarrerak eta oihuak oso esanguratsuak eta zoritxarrez oso garbiak zirelako: «Alde hemendik!», «Moroak kanpora!», eta gisakoak. Alegia, ezin da aitzakiarik jarri (holako kasuetan esaterik balego) «bortxatzaileen aurka» ari zirela esanez, zeren ustezko bortxatzailea jadanik atxilotuta baitzegoen, eta tabernan bilduta zeudenak (zer esanik ez meskitan) arazoan erantzukizunik ez zuten gazte eta zahar arabiarrak ziren... eta gu. Zertara zetozen, horrelakoetan erru eta erantzukizun kolektiboak badirela sinisten ez badugu behintzat…? Eta ez dirudi hala denik usu: esate baterako, duela urte bete Iruñako San Fermioetan bertako famili ezagun eta dirudun bateko semeak Irungo neska gazte bat bortxatu eta hil zuenean, inori ez zitzaion burutik pasa «Nafarrak kanpora!» edo «Dirudunak kanpora!» oihukatzea.

Denok kezkaz beterik geunden. Izuturik. Hori garbi utzi nahi dut. Kanpoko giroa ikusita, lagun marokoarrekin batera izua sentitua nuen taberna barruan. Haiekin batera mehatxatua ikusi nintzen herritar askorengandik.

Eta Ertzaintza agertu zen. Ni ez nago edozein manifestazio, eta beti, erregulatzearen alde; inprobisazioari, protesta eta salaketa egiteko bat-batekotasunari bidea eman behar zaio. Alabaina, gehienetan hain zorrotz jokatzen duen Ertzaintzak kasu horretan ez zion garrantzirik eman manifestazio hura baimenik gabekoa izateari. Mehatxu xenofoboak delitutzat jotzen dira, baina ez nuen ikusi inongo atxiloketarik, ezta ere nortasun agiri eskaerarik, edota ohikoak diren bideo filmaketarik. Aldiz, taberna barruan zeudenei, bai: ertzainek, bertan sartu eta gazte batzuei ohartarazi zieten ez ateratzeko kanpora istiluak sortzea! Amorruz erantzun nion ertzainari: «Jauna: hauek dira mehatxatuak daudenak, ez kanpokoak!».

Dena den, izua baino mingarriagoa egin zitzaidan egoerak eragindako auzo lotsa. Izan ere, beti harro egon naiz Errenteria-Oreretan jaio izanaz eta, batez ere, bere borroketan parte hartu izanaz. Herri errebeldea, injustiziaren aurkako borrokalariz betea, eta esate baterako, homofobiaren aurka egotea hain zaila zen garaietan puntan edo abangoardian izandako herria. Badakit distira duen guztia ez dela urrea, eta herri ezkertiarrean ere badaudela atzerakoiak eta era guztietako jendilajeak. Baina, Errenteriako Iztieta auzoan ikusi eta entzun dudana gurean gerta zitekeela esan balidate urte batzuk lehenago, ezingo nuen sinetsi. Bai. Etorkin arabiarrekiko (moroekiko, beraien hizkeran) erkide askok agertu duten jarrera oldarkor eta mehatxugile ikusita, euskalduna eta errenteriarra izateaz lotsatu egin nintzen. Nazka sentitu nuen.

Halaz ere, larriena ez da nazka sentitzea edo zenbait herritarrekin lotsatua egotea. Gehien larritzen nauena horrelako gertaerek etorkizunari begira islatzen dutena edo adieraz dezaketena da. Alde batetik, logikoa iruditzen zait Errenteriako Iztieta bezalako auzotegietako bizilagun asko oso kezkaturik, are haserreturik egotea auzo horien gainbeherak sortu dituen arazoak (langabezia eta marjinazioa, seguritate eza, eta abar luzea) ikusita. Eta onuragarria iruditzen zait gainbehera horren aurka antolatzea eta protesta egitea. Baina, erroetara joz. Hori zen antzinako Errenterian egiten genuena: erroetara jo. Alegia gizarte kapitalistak sortzen dituen arazoak hausnartu, eta gizarte berri batean alde borrokatu. Erradikalak, ez erreakzionarioak.

Hor datza desberdintasuna. Izan ere, ikuspegi erradikalik ezean, arazoek sorrarazten dituzten erreakzioak guztiz atzerakoiak izan daitezke. Krisi garaiak oso aproposak izaten dira arazoak eztandarazteko. Arrazakeria da arazoei aurre egin beharrean ihes egiteko eta auzoa defendatzeko biderik okerrena. Europa osoan ikusi ditugu garai bateko auzo langile ezkertiarrak eskuin xenofoboaren gotorleku bihurtzen arrazakeriaren eskutik. Eskuinak, kapitalistek, faxistek, edota auzoetan sortzen diren demagogo populistek bultzaturik edo xaxaturik, arrazakeriak eta xenofobiak dena kiskal dezake. Ezkerra bera, etorkinekin batera, izanik kaltetuena, kiskaliena.

Defenda ditzagun auzoak krisitik! Aurre egin diezaiegun Iztieta bezalako auzoetan dauden arazo sozialei! Baina ez gaitezen eror arrazakeria merke bezain kaltegarrian. Oraindik garaiz gaude!.


MANIFESTACIÓN CONTRA LA REPRESIÓN SINDICAL



El pasado día 8 de julio a las 12:00, tal y como estaba previsto y siguiendo la convocatoria de CC.OO. de Euskadi, unos 200 delegados, afiliados y simpatizantes del sindicato se dieron cita en la plaza del Ayuntamiento de Erandio para manifestarse en contra de un abuso empresarial flagrante: el despido de un delegado de personal del sindicato, motivado por la denuncia que había hecho referente a la precaria situación laboral que padecían algunos de sus compañeros inmigrantes. Tanto el delegado como el sindicato están llevando a cabo una intensa pelea por la readmisión al puesto de trabajo.

Sasyma, empresa metalúrgica ubicada en la ribera de Erandio, junto al puente de Astrabudua, siempre se ha caracterizado por la represión de la libertad sindical y el ataque a aquellos trabajadores que han reivindicado sus derechos. En el caso que nos ocupa, trabajadores de origen rumano hacían jornadas de hasta 16 horas, a cambio de un salario base de 330 euros. Uno de los trabajadores sufrió una quemadura que incluso le llego a provocar una profunda herida en una pierna, impidiéndole la empresa cogerse la baja médica, presionándole con constantes amenazas de no pagarle.

Al grito de “Obrero despedido, patrón colgado”, “Sasyma, negrero, explotas al obrero”, “Despidorik ez”, y otras similares denunciando esta situación de explotación y exigiendo la readmisión del despedido, la manifestación se ha dirigido hacia los locales de la empresa por la carretera de la ría, donde se ha realizado una concentración de aproximadamente un cuarto de hora de duración, haciéndose oír las reivindicaciones que han motivado la marcha.

Casos como el de Sasyma se dan a diario en multitud de empresas, y anécdotas sin duda mucho más graves también. Hay que sacar todo esto a la luz pública, y denunciar a estos empresarios sin escrúpulos que no respetan ningún tipo de derecho laboral, y para los que el trabajador sólo tiene dos cometidos: trabajar y cerrar la boca. A por ellos.

¡SASYMA, NEGRERO, EXPLOTAS AL OBRERO!

DESPIDORIK EZ!

viernes, 10 de julio de 2009

MANIFESTACION EN BILBO CONTRA EL G8.



10 JULIO, A LAS 20:00.BILBO, ARRIAGA.

http://sareantifaxista.blogspot.com/2009/06/g8-akatu-smash-g8-2009-no-g8-action.html

Kapitalismoaren aurkariak !! G-8 Akatu !!

Manifestazioa: Uztailak 10 - ostirala 20:00etan Arriaga antzokitik.

G-8-aren aurrean demokrazia globala.

Ez dira inor gure eta munduan bizi garen sei mila milioi pertsonaren etorkizuna erabakitzeko. G-8aren diktaduraren aurrean demokrazia globala. Hesi, polizia eta soldaduen atzean giltzaperaturik, militarki eta ekonomikoki boteretsuenak diren 8 herrialdeetako agintariak (munduko populazioaren %12 baino ordezkatzen ez dutenak) LŽAquilako Goi-bileran garapena, ingurumena, hezkuntza, gerra edota bakeari buruzko erabakiak hartzen ahaleginduko dira. Ez ditu inork hautatu eta haien indar armatuek zein botere ekonomikoak ematen dien zilegitasunean oinarritzen dira soilik.

G-8ak berak edozein oinarri demokratiko ukatzen du eta horretaz gain bestelako goi-bileretan (Gleaneagles 2005ean, Genovan 2001ean...) erakutsi duten bezala, benetan kezkatzen dien gauza bakarra orain daukaten hegemonia globalari eustea. Berdin dio horrek milioika pertsonen ustiapena eta miseria eta ingurumenaren suntsipena ekartzea.

Ez dugu onartzen ez galderarik ezta erantzunik ere. Langileriak pairatzen duen arazo larriei aurre egiteko bide berriak asmatu behar ditugu. Oinarritik partaidetza soziala eta politikoa bermatuko duten aukera berriak eraiki behar ditugu non garapenaren helburutzat ekonomiaren ordez pertsonak ipiniko ditugun. Agirian laga dute herrestan eraman diguten Krisi egoera honetan, garrantsitzuago dela dirutza bermak izan dituzten bankuetxeak laguntzea, edozein langile baino, nahiz eta beraien esfortsua eta soldata lapurtua izan. Hori dela eta, gure aniztasun aberatsa kontuan hartuta indarrak batzen ditugu bestelako ekoizpen eredu berriak sortarazteko (bestelako energia iturriekin, multinazionalek inposatzen dituzten monolaborantzak gainditzen...), bestelako harreman mota sozial zein pertsonalak bultzatzeko (patriarkatza eta arrazakeria gainditzen), erabakitzeko bestelako arau demokratikoagoak gauzatzeko (botere ekonomikoak demokrazia liberalari ezartzen dizkion mugak gainditzen) eta hezkuntza plan berriak (pribatizazioa eta Boloniaren aurka, hezkuntza plurala eta askea izan behar da). Izan ere, neoliberalismoaren aurka ehundu dugun elkartasun sarea euren amets gaiztoa da.

Beldurra antzematen dutenean harresiak eraikitzen dituzte Heiligendammen, Palestinan, Iraken, Mexikon edo Europako mugan. Kapitala libre mugitzeko mugak zabaltzen dituzte eta pertsonei ixten dizkiete. Terrorismoari buruz hitz egiten dute eta euren ejertzito inbasoreek izua zabaltzen dute nonahi. Aldaketa klimatikoa aipatzen dute eta krisialdi ekologikoa eragiten duen zentzugabeko kontsumismoa eta hazkunde suntsitzailea bultzatzen dute.

Gaur, Euskal Herritik eta G-8aren aurkako nazioarte mailako deialdiari erantzuten, kapitalismoa eta fascismoaren aurkako borroka konpromisoa berresten dugu, Berlusconi gobernuaren parafascista italiar poliziak atxilotu dituzten antifascista kideen askatusuna aldarrikatzen. Gobernuarenoharkabetasunak,represionak eta kontrolak, italiar gazte langileriaren bultzakada errebindikatiboak ezin izango du gelditu. Beti gogoan izango dugu Carlo gulliani-ren zigorgabeko erailketa Genovan 2001. urtean. Eta bitartez, berriro desligitimatzen dugu egun hauetan LŽAquilan biltzen diren munduko oligarkiek erabilitako bereizi gabeko indarkeria klase popularren aurka.

G-8a akatu!!

Atxilotuak Askatu!!

Gora Herriak!!

FRENTE AL G-8 DEMOCRACIA GLOBAL.

No son nadie para decidir nuestro futuro ni el de las seis mil millones de personas que vivimos en este planeta. Frente a la dictadura del G-8, democracia global.

Encerrados detrás de una barrera de cercas, policías y soldados, los 8 jefes de Estado y de Gobierno de los países más poderosos económica y militarmente (que no representan ni el 12% de la población mundial), pretenden en la Cumbre de LŽAquila tomar decisiones sobre políticas globales vinculadas con el desarrollo, el medio ambiente, la educación o la guerra o la paz. Nadie les ha elegido para ello y su única legitimidad se basa en la fuerza de sus armas y su economía.

La propia existencia del G-8 niega cualquier principio democrático y además, como ya han demostrado anteriores cumbres como la Gleneagles en 2005 o Genova en 2001, lo único que les interesa es perpetuar su hegemonía global a costa de la explotación y la miseria de millones de personas y la destrucción del entorno natural.

No nos valen ni sus preguntas ni sus respuestas. Para afrontar los graves problemas a los que como clase trabajadora nos enfrentamos, es necesario explorar nuevos caminos, construir desde abajo otras formas de participación social y política que generen otros modelos de desarrollo que pongan a las personas y no a la economía en el centro. Se ha demostrado con esta situación de crisis a la que nos han arrastrado que cualquier entidad con perdidas es más importante que cualquier trabajador/a, a la que le han robado su esfuerzo y salario. Por ello, desde la diversidad que nos enriquece y la unión que nos da fuerza hacemos una apuesta por generar nuevas formas de producción (con otras fuentes de energía, superando los monocultivos impuestos por las multinacionales...), nuevas formas de relación social y personal (superando el patriarcado y el racismo), nuevas formas de decisión (superando los estrechos márgenes de una democracia liberal controlada por las grandes corporaciones económicas) y nuevos planes de estudios ( en los que la educación no se privatice, Bolonia no se implante para que la eduación sea libre y verdaderamente plural). La red de experiencias, luchas y sueños contra el neoliberalismo es su peor pesadilla.

Ellos, los poderosos, sienten amenazada su hegemonía y por eso construyen muros en Heiligendamm, Palestina, en Iraq, en México o en las fronteras de la Europa fortaleza. Abren las fronteras a sus capitales y las cierran a las personas. Hablan de terrorismo y sus ejércitos invasores siembran el terror en el mundo. Alertan sobre el cambio climático y sus gobiernos promueven el consumismo e impulsan un desarrollismo devastador que conduce al colapso global.

Hoy, desde Euskal Herria, en respuesta al llamamiento del Día de la Acción Global contra el G-8, renovamos nuestro compromiso anticapitalista y antifascista reivindicando la libertad de los compañeros y compañeras antifascistas detenidos en Italia por la policía parafascista del gobierno de Berlusconni que con continuas medidas de distracción, represión y control cree que puede frenar el impulso reivindicativo de la juventud trabajadora Italiana. Queremos recordar siempre el impune asesinato de Carlo Gulliani en Genova en el 2001 para deslegitimar una vez más el elemento que caracteriza a las oligarquías mundiales que estos días se concentran en L'aquila, que es el uso indiscriminado de la violencia contra las clases populares.

G-8 Akatu!!

Atxilotuak Askatu!!

Gora Herriak!!



miércoles, 8 de julio de 2009

8 de julio: la desvergüenza que no cesa


Josu Txueka, Piru Zabalza y Presen Zubillaga Miembros de Sanfermines-78: Gogoan

Los Sanfermines de 1978 fueron, sobre todo, un golpe dado por los poderes fácticos y estatales con el fin de advertir qué es lo que podía pasar si la institucionalización de Nafarroa no discurría por los cauces «correctos»

Para quienes desde hace 31 años venimos reclamando verdad, justicia y reparación para con la barbarie cometida en Sanfermines-78, el pasado año fue muy importante, pues conseguimos evitar que la alcaldesa Barcina sepultase en un oscuro almacén la estela de Germán y logramos finalmente reponerla en su lugar.

Cientos de personas se sumaron a este esfuerzo: decenas de artistas cedieron sus cuadros para una exposición; otros tantos escritores plasmaron en sus postales su recuerdo y su rabia; más de ochenta profesionales del derecho denunciaron la falta de justicia para con aquel crimen; se realizó un video sobre todo aquello; txarangas, fanfarres, txistularis, coros y cantantes aportaron su voz y su música y, finalmente, decenas de colectivos sociales y miles de personas tomaron parte en las concentraciones, manifestaciones y actos convocados al efecto.

Durante este curso hemos seguido trabajando. Ante la continuada pasividad cómplice de las instituciones (Ayuntamiento, Parlamento, Gobierno...), a primeros de año recabamos del Defensor del Pueblo su intervención, pero su respuesta no pudo ser más desalentadora. Aduciendo problemas de plazo y falta de competencia, el Defensor del Pueblo escurrió el bulto. Más de 50 colectivos, 80 profesionales del Derecho y varios heridos de bala en aquellos Sanfermines habían apoyado la petición, pero su exigencia de verdad, justicia y reparación fue menospreciada.

Este mes de junio, 45 historiadores navarros (profesores, investigadores...) han suscrito una declaración valorando aquello como «una de las más graves e impunes agresiones padecidas por nuestro pueblo en las últimas décadas» y afirmando que «la responsabilidad directa correspondió a las fuerzas de la Policía Nacional y, en última instancia, al entonces Gobierno de UCD». Reclaman asimismo de nuestras instituciones que «reconozcan la citada agresión a los efectos de su inclusión en cualquier tipo de actuación oficial relativa a la historia de nuestro pueblo» y que ésta «sea incluida en los correspondientes currículos educativos».

En esa línea, este mismo mes hemos presentado al Pleno del Ayuntamiento de Iruñea una petición para que sea creada una comisión de la verdad en la que participen también peñas y colectivos sociales, a fin de dar reconocimiento oficial a aquella agresión y trabajar por la justicia y reparación. La moción, desgraciadamente, no ha sido aprobada. UPN, como siempre, se ha opuesto a ella. El PSN, por su parte, una vez repuesta la estela, no considera necesario hacer nada más a este respecto. La razón es simple: la verdad sobre los Sanfermines-78 sigue escociendo mucho y a muchos, pues revolver sobre aquellos hechos supone revolver también el contexto de la transición política en Nafarroa, y eso es algo que no interesa.

¿Por qué en el Parlamento vasco el PSE ha votado a favor de una resolución similar en relación a la matanza de obreros realizada del 3 de marzo de 1976 por la Policía del entonces Gobierno de UCD, y aquí, en Nafarroa, el PSN es refractario por completo a adoptar medidas similares? ¿Por qué en la Diputación Provincial de Málaga y en el Parlamento andaluz el PSOE han votado a favor de declarar a Manuel José García Caparrós hijo predilecto de aquella tierra, denunciando su asesinato por la policía en 1977 y aquí, en Iruñea, el PSN se niega a cualquier acuerdo similar?

La transición en Nafarroa tuvo dos características que no se dieron en ningún otro lugar del Estado. En primer lugar, las Bases del Amejoramiento no se aprobaron en el Parlamento, ni fueron fruto de negociación democrática alguna, sino que fueron fijadas por dos franquistas: Amadeo Marco, último cacique de la Diputación, y Martín Villa, alto cargo del Movimiento con Franco y ministro del Interior en aquel momento. En segundo lugar, Nafarroa fue la única Comunidad cuyo estatuto de autonomía -Amejoramiento- no fue sometido a referéndum entre el conjunto de la población.

Se ha afirmado en numerosas ocasiones. Los Sanfermines de 1978 fueron, sobre todo, un golpe dado por los poderes fácticos y estatales con el fin de advertir qué es lo que podía pasar si la institucionalización de Nafarroa no discurría por los cauces «correctos». Se trató, pues, de algo que iba mucho más allá que la explicación oficial que hablaba exclusivamente de malentendidos en las órdenes dadas y de algún que otro policía incontrolado.

No es por ello extraño que ahora tanto UPN como PSN se hayan negado a reconocer oficialmente aquella agresión. Pero no por ello vamos a ceder en nuestro empeño. El movimiento de recuperación de la memoria histórica tan intenso que hoy vivimos habría sido impensable hace tan sólo diez años. Los logros conseguidos -sin lanzar campana alguna al vuelo- también. Por eso no desistimos. Junto a todas esas docenas de colectivos sociales, profesionales del Derecho, historiadores, artistas y escritores, seguiremos reivindicando verdad, justicia y reparación. Lo que no consigamos este año quedará pendiente para el siguiente y, mientras tanto, el próximo 8 de julio tenemos una cita a las 13:00 horas junto a la estela de Germán y otra más, por la tarde, a la salida de los toros. ¡Que no decaiga!