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jueves, 27 de octubre de 2011

¡No a los ataques a la educación y a sus trabajadoras y trabajadores!

¡Por una educación y unos servicios públicos de calidad!

 El trato que la educación recibe en Hego Euskal Herria por parte de los gobiernos y su situación, dista mucho de ser tan idílica como nos quieren hacer creer. Si se mantienen buenos estándares de calidad se debe al trabajo, la implicación y el esfuerzo de sus trabajadores y trabajadoras y los diferentes agentes educativos, pero no precisamente gracias a la importancia que le conceden nuestras administraciones ni los recursos que destinan a ella. En las últimas décadas en Hego Euskal Herria se destina como media únicamente el 3,5% del Producto Interior Bruto a educación (3,6% en la CAPV, 3,1% en la CFN). Es decir, 1,7 puntos menos de lo que destinan como media los países de la OCDE, lo que equivaldría a 1.433 millones de euros menos, 520 euros menos por habitante y año (3.620 millones menos que lo que equivale la inversión en Dinamarca -7,2%-; 1.730 millones menos que el Estado Francés -5,6%-; o 674 millones menos que el Estado Español -4,3%-).

Con excusa de la crisis, los gobiernos y las diferentes patronales de la educación, en la medida de las responsabilidades de cada uno, han sumado a esta situación los recortes de 2010-11 y 2011-12. Recortes que nos han impuesto en todos los sectores y ámbitos de la educación y afectan a plantillas, salarios, sustituciones, cargas de trabajo, formación, proyectos educativos, etc. Es obvio que semejantes recortes suponen un empeoramiento notable de las condiciones laborales y, directamente unido a ello, el perjuicio de la calidad educativa. Los alumnos y alumnas tienen menos trabajadores y trabajadoras para responder a sus necesidades educativas y a menudo durante una semana o más no tienen sustituto o sustituta; los trabajadores y trabajadoras no disponen de tiempo suficiente para destinarlo al alumnado con necesidades especiales, para preparar adecuadamente las asignaturas y materiales o desarrollar proyectos educativos; les han recortado el tiempo y los recursos para la formación, para el perfeccionamiento del euskara, etc.

En los últimos dos cursos hemos llevado a cabo diferentes acciones y movilizaciones en los diferentes sectores (en haurreskolas, en los diferentes colectivos de la enseñanza pública, en los centros de iniciativa social, en ikastolas, en la universidad) denunciando esta situación, exigiendo la retirada de los recortes y pidiendo un cambio en las políticas, y en ello seguiremos en todos estos sectores y ámbitos.

Hoy, los sindicatos aquí reunidos, que representamos a la amplia mayoría de los trabajadores y trabajadoras de la educación, queremos denunciar la situación y los recortes impuestos en todos los ámbitos de la educación, exigimos a los gobiernos y patronales que retiren dichos recortes y otorguen a la educación la importancia que tiene ampliando, en consecuencia, la inversión destinada a ella.

Llamamos a todas las trabajadoras y trabajadores y al conjunto de la sociedad a que denuncien estas situaciones en sus centros educativos y en su entorno, y hagan saber a los padres y madres y a la sociedad las consecuencias de estas políticas. Del mismo modo, para denunciar los ataques que la educación y los trabajadores y trabajadoras del ámbito educativo de Hego Euskal Herria estamos sufriendo, unimos a las movilizaciones de la enseñanza pública previamente convocadas para hacer frente a los salvajes recortes impuestos por el Gobierno de Navarra, las manifestaciones que convocamos para el 27 de octubre a las 18:30 en Gasteiz, Bilbo y Donostia, denunciando firmemente los recortes que el Gobierno Vasco está imponiendo tanto el curso pasado como en el presente.

Nuestro pueblo, nuestros niños y niñas, jóvenes, los padres y madres y la sociedad en su conjunto necesita una educación de calidad, es por ello que continuaremos en su defensa y reivindicación hasta que alcancemos el objetivo.

En Bilbao, a 13 de octubre de 2011


miércoles, 9 de marzo de 2011

Los jueces ven ilegal el recorte de los salarios en la red concertada

 

Kristau Eskola y AICE, junto con el consorcio Haurreskolak, deberán abonar a unos 15.000 trabajadores los sueldos íntegros desde septiembre

Fuente: El correo.
Los sindicatos STEE-EILAS, LAB, ELA, CC OO y UGT han ganado la batalla judicial a las patronales de los colegios concertados Kristau Eskola y AICE (Asociación Independiente de Centros de Enseñanza), y al consorcio Haurreskolak, por la rebaja salarial aplicada desde septiembre tanto a profesores como al personal no docente. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco considera que el recorte, similar al aplicado por el Ejecutivo autónomo en las nóminas de los funcionarios, no está «ajustado a derecho» al suponer el incumplimiento del convenio colectivo. Por lo tanto, las empresas que gestionan los centros privados sostenidos con dinero público deberán reintegrar a alrededor de 15.000 trabajadores las cantidades descontadas de sus salarios, que se han visto reducidos en torno a un 3,5% en los últimos seis meses en relación a las condiciones pactadas.

El recorte tiene su origen en las medidas anticrisis aprobadas por el Gobierno vasco que, al mismo tiempo que redujo el sueldo a los profesores de la red pública, metió la tijera en la partida destinada a pagar a las plantillas de la concertada. Los sindicatos advirtieron entonces a los centros que bajar los sueldos era ilegal, al suponer el incumplimiento del convenio colectivo vigente, y los jueces les han dado ahora la razón.

domingo, 3 de octubre de 2010

Concentración: MEJOREMOS LA ENSEÑANZA PÚBLICA. GASTU MILITARRIK EZ!


INICIO DE CURSO 2010-11:
MENOS RECURSOS, PEORES CONDICIONES LABORALES

Esta mañana personas trabajadoras de la enseñanza y antimilitaristas se han concentrado bajo el lema "MEJOREMOS LA ENSEÑANZA PÚBLICA. GASTU MILITARRIK EZ!" ante la Delegación de Educación del Gobierno Vasco en Bilbao para denunciar los recortes que se producen en la enseñanza pública. También se ha aprovechado esta movilización  para señalar a las autoridades políticas que el mejor camino para mejorar la calidad educativa en nuestra sociedad pasa por destinar los recursos dedicados al gasto militar a la enseñanza pública.

La falta de recursos para desarrollar una enseñanza pública de calidad es más que evidente. Así, debemos de tener en cuenta que en los 30 Estados miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) el Gasto en Educación representa el 5’9% del Producto Interior Bruto y aquí sólo llega a un 4%; para llegar a esta equiparación se debería aumentar, en los próximos 3 años, los presupuestos en educación de la CAV en 340 millones de euros.

domingo, 13 de diciembre de 2009

El cáncer de la enseñanza



"Este artículo esta basado fundamentalmente en datos de la Comunidad de Madrid, pero la Comunidad Autónoma Vasca no le anda por detrás en porcentajes de Escuela Concertada (eufemismo de escuela privada).
Para nuestra desgracia los responsables de este proceso de privatización creciente fueron el anterior Gobierno del PNV-EA y EB, con Eusko Alkartasuna de responsable y hoy en día con el Gobierno del PP-PSE se avecinan tiempos peores de entrada se recortara el presupuesto de Educación un 8,5 % ese es cambio que nos trae ese gobierno que se autoproclama de progreso" Jeronimo.


Público.es / CARLOS FERNÁNDEZ LIRIA

Que el sistema de instrucción público está completamente deteriorado en el Estado español (y mucho más en la Comunidad de Madrid) es incontestable. Hace 25 años, antes de la LOGSE, los institutos y colegios públicos superaban a los privados en todos los ranking de calidad, con una ventaja masiva y apabullante. Ahora llevamos camino de invertir por completo esta situación. En muchos casos, incluso, la enseñanza pública se ha convertido en impracticable y ha dejado paso a la pura y descarnada asistencia social, de modo que la vida en los institutos se asemeja cada vez más a la de los reformatorios o los manicomios.

Es indudable la responsabilidad de los ministros de Educación en este naufragio. Aun sin voluntad premeditada de agredir a la enseñanza pública, es imposible que hayan ignorado las causas elementales del desastre. Y en ello el PSOE y el PP no han sido tan distintos. Más bien, cada uno a su manera, han cerrado la pinza sobre la instrucción pública hasta acabar por asfixiarla. En sus acusaciones recíprocas, unos y otros se cuidan muy mucho de aludir a lo que en verdad ha sido el cáncer del sistema educativo: la enseñanza concertada.

Sin duda la LOGSE marcó la tendencia hacia la calamidad actual. Pero no por lo que se suele decir (aunque también). Sus defensores siguen argumentando que se trataba de una buena ley, pero que faltaron recursos para aplicarla. Como si ignoraran que no hay nada tan destructivo como una ley inaplicable. Las malas leyes acaban por acomodarse a la realidad produciendo efectos medianos. Las leyes que no se pueden aplicar, en cambio, destruyen lo que hay sin ofrecer nada a cambio. En esto, es indudable la responsabilidad de los pedagogos propagandistas que cantaron las alabanzas de la “cultura del aprendizaje” (frente a la de “la enseñanza”) y de las “metodologías personalizadas” en régimen de “tutorías” y “clases participativas”, porque no podían ser tan idiotas (como tampoco lo son hoy con el asunto de Bolonia, en el que repiten la jugada) de ignorar que estaban construyendo con humo.

De todos modos, con el tiempo, la LOGSE habría acabado también por volverse razonable si el PSOE hubiera hecho lo que tenía que hacer: suprimir la enseñanza concertada. Esa era la premisa sine qua non para que ese tinglado de despropósitos y buenas intenciones pudiera cuajar de alguna forma. Al extenderse la enseñanza obligatoria hasta los 16 años, en realidad, se daba un gran paso adelante. Pero delante había un abismo, al menos mientras se mantuviera abierta la posibilidad de que las clases acomodadas y medias optasen por la enseñanza concertada o privada. Actualmente hay no pocos profesores de instituto, incluso muy de izquierdas, que llevan a sus hijos a colegios concertados. Saben muy bien que las bolsas de población más desfavorecidas y problemáticas han acabado concentradas en la enseñanza pública y que esta no tiene ni de lejos recursos suficientes para estar a la altura. Ni los tendrá. Las políticas educativas (y más que en ningún sitio en la Comunidad de Madrid) se orientan cada vez más a proteger la enseñanza concertada del desastre social instalado en la enseñanza pública. Habría, desde luego, una posibilidad de revertir la tendencia: que la ley obligara a todo cargo público a escolarizar a sus hijos en guarderías, colegios e institutos elegidos por sorteo entre, por ejemplo, los 25 más cercanos al domicilio. Así tendrían que enfrentarse a la realidad de ver a sus hijos en clases que están llegando ya a los 40 alumnos, con tasas de inmigración y marginalidad altísimas, con profesores precarios que no imparten su especialidad y que, además, tienen que dedicar la mitad de su tiempo a complacer a los pedagogos con memorias, programaciones y controles que simulen una imposible atención personalizada de esta conflictiva multitud. Es obvio por qué no se legislará en ese sentido.

La situación actual es que los colegios concertados han encontrado mil maneras de burlar la ley y filtrar la extracción social de sus alumnos exigiendo tasas y donaciones o declarando tener cubierta la ratio de alumnos prescrita. Ello ha abierto en el mundo de la enseñanza el abismo de la clases sociales, dejando a la enseñanza pública la parte más conflictiva. Mientras tanto, estamos pagando con nuestros impuestos una plantilla de profesores nombrados a dedo por empresas y sectas privadas, como si nunca hubiera existido la Ilustración y viviéramos de nuevo en el medievo feudal. Todo en nombre de la libertad de los padres para elegir la enseñanza de sus hijos, como si la cuestión no fuera, más bien, exactamente la contraria: el derecho que deben de tener los hijos a librarse de los prejuicios y de la ideología de sus padres, gracias a un sistema de instrucción pública controlado por la sociedad civil mediante oposiciones y tribunales bien legislados. Los hijos no tienen por qué cargar sin protección alguna con el peso de haber tenido unos padres talibanes o testigos de Jehová o del Opus o de ETA. Hace ya mucho que existió algo llamado revolución francesa y que se comprendió que un sistema público de enseñanza servía precisamente para eso.

Algunos artículos de Público han alertado sobre la merma brutal en la financiación de la enseñanza pública, en especial en la CAM. Es la punta de lanza de un desenlace previsible. Según se va logrando deteriorar el sistema público hasta volverlo impracticable, se encuentran más y más argumentos en favor de la gestión privada. Los votantes de Esperanza Aguirre verán cada vez más lógico desviar fondos públicos para la enseñanza privada. Una secuencia bien conocida del credo neoliberal: primero se asfixian las instituciones públicas que funcionan; luego, se argumenta que no funcionan y se emprende su privatización, pero, eso sí, sin dejar de financiarlas con dinero público. Se trata de una forma de saqueo muy elemental, imprescindible para financiar la actual revolución de los ricos contra los pobres.

Carlos Fernández Liria es Profesor titular de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid

Ilustración de Gallardo

lunes, 18 de mayo de 2009

MAIATZAREN 21eko GREBA DEIALDIA


STEE EILAS

Grebaren zergatia krisialdi egoeran dago. Ez dugu neurri edo arau zehatz baten kontra borrokatzen, ez baitute neurri berezirik hartu behar izan milaka langile kale gorrira bidaltzeko, ez dute murrizketarik ezarri paroa kobratu gabe gero eta langabetu gehiago uzteko, hainbat tragedia gauzatu ahal dira egun batetik bestera isiltasunean, hain kaskarra baita eratuta dagoen lan merkatua. Hala ere patronalek langileak kaleratzeko malgutasun handiagoa eta pentsioen murrizketa aldarrikatzen dute; gauzak horrela elkarrizketa soziala eduki gabeko argazkia litzateke. Bada garaia indarrak metatzeko, patronalei nahiz gobernuei esateko krisialdialdiaren neurria ez duela gutxi batzuen etekinen gora beherak ematen, baizik eta gehiengoaren bizi baldintzek, eta horiek hobetzeari ekin behar diogula.

Greba honen aurrekariak. Ez gara zerotik abiatzen, gutxi izan badira ere, greba honen aurrekariak dira orain arte hainbat enpresatan egin diren mobilizazioak, sindikatu bakoitzak egindakoa, Nafarroan eta Araban azarotik aurrera era bateratuan antolatu diren martxa eta agerraldiak... beste urrats bat eman behar dugu.

Greba honen ustezko jatorri politikoa. Joera partidistetan erori gabe, Gobernuek krisi ekonomikoaren inguruan orain arte eraman dituzten politikekin ez gaudela ados esan behar dugu. Ez dugu uste EAEko gobernu berriak krisiaren inguruan egingo duena Zapatero, Sanz edo Ibarretxeren gobernuek egin dutena baino hobea izango denik, egoera oso larria da eta erantzunak ematen hasi behar dugu.

Hego Euskal Herriko greba da. Krisialdi hau globala da, ez da bakarrik ekonomikoa, ez orainokoa ere, krisialdi ekologikoa, elikadurarena eta energetikoa urteetan garatzen ari da leku ezberdinetan ondorio ugarirekin. Horregatik zentzu osoa du mugimendu sindikalarekin batera (jatorrizko deialdia ELA, LAB, STEE-EILAS, ESK, EHNE eta HIRU sindikatuek egin genuen, ondoren USO, CNT eta Nafarroako CGTk bat egin dute), gizarte mugimenduek ere greba egun honetan parte hartzea. Krisi honetatik ez gara aterako aberatsei diru gehiago emanez, orain arteko gehiegikeriak errepika ditzaten.

Beste politika publikoak nahi ditugu.
Soldatek BPGean pisua galdu dute azken urteetan, egoera ekonomikoa ona izan arren eta kapitalaren etekinek gora egin duten arren. Lanbideen arteko gutxieneko soldata 600€koa da, pobrezia-atariaren oso azpitik. Langabezian daudenentzako babes handiagoa ezarri, prekarietatea murriztu, irabaziak dituzten enpresetan langileen kaleratzeak debekatu edota bidegabeko iraizpenen kasuetan lanpostura itzultzeko aukera eman; hauek guztiak enpleguari begira hartu beharreko neurri batzuk dira.

Zerbitzu publikoak defendatu behar ditugu krisi egoeran bereziki. Biztanleriaren oinarriko eskubideak asetu behar dituzten baliabideak merkatura badoaz, erosteko ahalmena ez dutenak asistentzialismoaren esku geratzen dira, gizartearen dualizazioaren bidea jorratuz. Bankuei emandako beste diru gastu sozialetan inbertitzekotan krisiaren ondorioak askoz arinagoak lirateke.

Zerbitzu publikoen sorrerak, gainera, enplegu duina sortzea ekar dezake. Zergen sistema aldatu egin behar dugu. Zerbitzu publiko sendoak eta unibertsalak mantentzeko diru asko behar da. Sozietateen gaineko zerga jaitsita, ondarearen gaineko zerga desagertuta eta PFEZren gaineko gehieneko tipoak murriztuta, askoz diru gutxiago eskatzen zaie gehien dutenei gastu sozialetan beharreko hazkundea izateko. Paradisu fiskalekin amaitzeko ere ez dugu neurri eraginkorrik ikusi.

Prekarietatearen aurka. Mundu zabala da irakaskuntzarena. Haur eskoletatik abiatuta unibertsitateraino joanda, hainbat bekario, ordezko edota praktiketako irakasle topa dezakegu, egun batetik bestera kontraturik gabe aurkitzen den langileria, oporrak kobratzen ez dituena, tokiz toki ibili behar duena, soldata txikiagoa kobratzen duena... Badira ere irakasle edo pareko lana egiteko sinatzen diren “laguntzaile” edo “begirale” kontratuak, irakasleenak baino askoz merkeagoak, eta zer esanik ez klase orduetatik kanpora bagoaz, jantokietara, garraiotara...

Hezkuntzako zerbitzuetan aritzen direnek asko dakite prekarietateaz. Hezkuntza Sistema Publikoa indartu eta hedatu. Sistema publikoek ekitatea bilatu behar dute, hezkuntzari buruz behin eta berriro aldarrikatzen dugu jatorriz ikasleek dakartzaten ezberdintasunen kontra aritu behar dela, baita nekez lortuko dugula helburu hori baldin eta ikasleria sailkatzen duen sare pribatua mugarik gabe diruz mantentzen jarraitzen badugu, edota EAEn zatikatzailea suertatu den hizkuntz ereduen sistema ez badugu gainditzen, euskara guztion ondare eta kohesiorako tresna bihurtuz.

Nafarroan aurtengo aurrekontuetan hasi ziren hezkuntzarako murrizketak, euskarari lotutako programa gehienekin batera behera egin dute ere Lanbide Heziketak, ustez lehentasunezko atalak ziren 0-3 urteko zikloak eta eraikuntzek, baita krisiaren aurrean bereziki indartu beharreko atalek: kulturartekotasuna, aniztasuna (-75%) eta genero berdintasuna (-26%). Hau da, arazoak areagotu ahala, ikastetxeentzat baliabide gutxiago dago. Irakaskuntza pribatuarentzako diru laguntzek, berriz, gora egin dute (%6).

Murrizketarik izan gabe ere, ekitatea bilatze horretan Hezkuntza Sisteman hutsune nabariak daude, jakina da gurasoen ikasketa mailak eragin handiago duela ikasleen emaitzetan beste edozein faktorek baino. Hutsune hauek eta ikasleriaren sailkapena areagotu egingo dira baldin eta krisiari aurre egiteko neurriak ez badira ezartzen, hezkuntzan bertan ere hainbat faktorek ikasle pobreen bazterkeria bultzatzen baitu. Adibide gisa, errenta baxueneko ikasleak besteak baino beranduago hasten dira eskolara joaten (0-3 zikloa ez da dohainik ondorengo ikasketak bezala), geroago ere, eskola orduak amaituta eskolaz kanpoko ekintza gehienak ordaindu egin behar dira, hau da, orokorrean inguru aberatsagoa eta estimulagarriagoa duten umeek aukera dute lehen urtetatik eskolara joateko baita ondorengo etapetan eskolaz kanpoko ekintza anitzetan parte hartzeko, errekurtso gutxikoek, berriz, ez.

Ezin dugu ahaztu sistema publiko integral batek umeekiko bete beharko lukeen hainbat lan ez betetzeak ikasleengan fraktura sortzeaz gain beraien amei zaintza lana osoa egozten diela, errenta baxuko emakumeei lanerako sarbidea oztopatuz eta bere pobrezia areagotuz. Horren ordez emakumeei amatasuna nahi duten erara erabakitzeko eskubidea errespetatzea eta enplegu duina sortzea aldarrikatzen dugu.

Elkartasuna. Irakaskuntzan badago lana galtzeko arriskurik ez duen jende asko, datozen urteetan, gainera, hainbat lanpostu sortuko dira, erretiroen eraginez. Hala ere, lana galtzea ez da
arazo bakarra, soldaten izozketak ezagutu ditugu, lan baldintzak okertzea aurrekontuen ondorioetako bat izaten da, eta, zalantzarik gabe, beste langileekiko elkartasuna ere pisuzko arrazoia da grebara joateko. Pentsa dezagun “besteekiko” elkartasun honek dakarrena: gizartean sindikatuek pertsona ahulenenekiko betebeharreko babeslearen papera berrestea, langileen elkarlana bultzatzea, mobilizazioen onurak gogoraztea, emakumeengan krisialdiak duen eragin berezia salatzea, gure ikasle askoren egoeraz ohartzea... Beraz, elkartasuna arrazoi bakarra balitz ere, nahikoa litzateke gurea bezalako hezkuntza arloko sindikatuarentzat 21eko greba deialdiarekin bat egiteko.

Ez gaude bakarrik, gure inguruan aski ezagunak dira Frantzian, Grezian, Alemanian eta Italian egindako greba orokorrak, horiek bezain garrantzitsuak dira egunero milaka langile burutzen ari
den erresistentzia beraien bizi baldintzak defendatzeko. Ez gara greba egunarekin konformatuko, egunez egun, tokiz toki, sektorez sektore, borrokan jarraituko dugu. Maiatzaren 21eko greba eguna gure indarra eta kemena adierazteko egun garrantzitsua da, guk ez badugu egiten ez da beste inor gu defendatzera etorriko.

CONVOCATORIA PARA LA HUELGA GENERAL DEL 21 DE MAYO

La razón de la huelga está en la crisis. No luchamos contra una medida o una norma concreta, ya que no han necesitado modificar ninguna norma para echar a la calle a miles de trabajadores y trabajadoras. No han tenido que tomar nuevas medidas restrictivas para que una cantidad creciente de personas sin empleo no tengan prestaciones por desempleo, han hecho realidad muchas tragedias de un día para otro, en silencio, pues el mercado de trabajo estaba ya en unas condiciones deplorables. Aun así las patronales reivindican mayor flexibilidad en los contratos y recortes en las prestaciones; en estas condiciones el diálogo social es imposible. Es hora de responder, de decirles a los gobiernos y a las patronales que la medida de la crisis no la dan las variaciones de los beneficios de unos pocos, sino las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad, y que hay que mejorarlas.

Los antecedentes. No partimos de cero. Aunque no han sido demasiados, los antecedentes de esta huelga son las movilizaciones que se han llevado a cabo en muchas empresas, las acciones de protesta llevadas a cabo por cada uno de los sindicatos, las marchas y actos unitarios celebrados desde noviembre en Navarra y Álava… Ahora toca dar un paso más.

La supuesta motivación política de la huelga. No compartimos la política llevada hasta ahora por los gobiernos ante esta crisis económica, y no creemos que lo que vaya a hacer el nuevo gobierno diste mucho de lo hecho por Zapatero, Sanz e Ibarretxe. La situación económica es crítica y tenemos que empezar a dar respuestas contundentes.

Es una huelga de Hego Euskal Herria. La crisis es global, ni es únicamente económica, ni es de ahora mismo. Es una crisis ecológica, energética, de alimentación que se viene gestando desde hace años en distintos lugares, con múltiples consecuencias. Por eso tiene importancia que junto con el movimiento sindical (a la convocatoria inicial de ELA, LAB, STEE-EILAS, ESK, EHNE e HIRU se han sumado USO, CNT y CGT de Nafarroa) tomen parte en esta huelga los movimientos sociales. No saldremos de la crisis dando más dinero a los ricos para que repitan todas las barbaridades que han cometido hasta el momento.

Luchamos por unas políticas públicas diferentes.

En los últimos años los salarios han perdido peso en el PIB, a pesar de que la situación económica haya sido buena y los beneficios del capital hayan crecido. El salario mínimo interprofesional es de 600€, muy por debajo del umbral de pobreza. Hay que tomar medidas para proteger el empleo como mejorar la cobertura a las personas desempleadas, limitar la precariedad, prohibir los despidos en empresas con beneficios y posibilitar la reincorporación al puesto de trabajo en el caso de despido improcedente.

En las situaciones de crisis debemos defender con especial intensidad los servicios públicos, porque si los recursos que se deben destinar a garantizar los derechos más fundamentales se dejan en manos del mercado, las personas con menor capacidad adquisitiva quedarán condenadas a la beneficencia, generando una dualización social cada vez mayor. Si el dinero que se ha dado los bancos se invirtiese en gasto social las consecuencias de esta crisis no serían tan traumáticas. Además la creación de servicios públicos puede crear a su vez empleo de calidad.

Tenemos que cambiar el sistema fiscal. Se necesita mucho dinero para mantener unos servicios públicos fuertes y universales. Sin embargo, con la rebaja del impuesto de sociedades, la desaparición del impuesto sobre el patrimonio y la limitación de los tipos máximos del IRPF, se cobra menos a quienes más tienen y así es difícil poder acometer el necesario incremento del gasto social. Tampoco se han tomado medidas eficaces para acabar con los paraísos fiscales.

Contra la Precariedad. El mundo de la enseñanza es muy amplio. Desde las Haurreskolas a la Universidad podemos encontrarnos con becarios/as, personal sustituto o profesorado en prácticas, personas que de un día para otro se quedan sin contrato, que no cobran las vacaciones, que tienen que andar de un sitio para otro, que cobran un sueldo escaso… También hay contratos de “auxiliar” ó “monitora” para desempeñar funciones docentes ó equiparables por un precio mucho más bajo. Y qué decir del personal que trabaja en las actividades extraescolares, en los comedores, en el transporte escolar… Para toparnos con la precariedad no hace falta ir muy lejos. Las trabajadoras y trabajadores de los servicios educativos saben mucho de ello.

Fortalecer y ampliar el Sistema Educativo. Los sistemas públicos deben buscar la equidad. Siempre hemos reivindicado que el sistema educativo debe luchar contra las diferencias de origen social que presenta el alumnado, y que en dicha lucha será difícil obtener buenos resultados si seguimos sosteniendo económicamente sin límites una red privada que clasifica socialmente al alumnado o si no se supera un sistema de modelos lingüísticos que segrega al alumnado en lugar de convertir el euskera en un patrimonio de todos y todas e instrumento de cohesión.

Los presupuesto de la enseñanza en Navarra han sufrido serios recortes. Junto a la mayoría de los programas relacionados con el euskera se han reducido las partidas para Formación Profesional, las que teóricamente debieran ser prioritarias como el ciclo 0-3 años o las construcciones y también las que debieran reforzarse para hacer frente a la crisis: la interculturalidad, la diversidad (-75%), la igualdad de género (-26%). Es decir, a medida que los problemas se agudizan, los centros van a disponer de menos recursos para hacerles frente. Por el contrario, las subvenciones a la enseñanza privada han subido un 6%.

Pero aunque no hubiera recortes, el sistema educativo tiene carencias. Sabemos, por ejemplo, que el nivel de estudios de las familias tiene más influencia en los resultados del alumnado que cualquier otro factor. Esas carencias y la segregación del alumnado se agravarán si no se toman medidas frente a la crisis, ya que en el propio sistema educativo existen numerosos factores que favorecen la marginación del alumnado más pobre. A modo de ejemplo, el alumnado proveniente de familias con renta más baja se escolariza más tarde que los demás (el ciclo 0-3 no es gratuito como los demás niveles escolares) y posteriormente, la mayor parte de las actividades extraescolares son de pago, es decir, los niños y niñas de un medio social más rico y estimulante tienen también más oportunidades de ir a la escuela desde una edad más temprana y en etapas posteriores disponen de una amplia oferta de actividades extraescolares.

Tampoco podemos pasar por alto que la inexistencia de una cobertura integral por parte del sistema educativo, además de generar una fractura social entre el alumnado, coloca toda la responsabilidad de su cuidado sobre las espaldas de sus madres, obstaculizando el acceso al trabajo de las mujeres con renta más baja, lo que aumenta su pobreza. Frente a esa situación, reivindicamos el respeto al derecho de las mujeres a decidir cómo quieren vivir su maternidad y también reivindicamos la creación de empleos dignos.

Solidaridad. En la enseñanza trabajan muchas personas que no tienen riesgo de perder su empleo, y además en los próximos años habrá que cubrir numerosos puestos de trabajo como consecuencia de las jubilaciones. Pero la pérdida del empleo no es el único problema. Hemos conocido congelaciones salariales, los recortes de presupuestos acarrean el deterioro de las condiciones de trabajo y, desde luego, la solidaridad con otras trabajadoras y trabajadores es un argumento de peso para ir a la huelga. Pensemos lo que significa esa solidaridad con los demás: reforzar el papel de los sindicatos como protectores necesarios de las personas más débiles de la sociedad, reforzar la unidad entre los trabajadores y trabajadoras, recordar los beneficios de las movilizaciones, denunciar la especial incidencia que la crisis tiene sobre las mujeres, concienciar sobre la situación de muchos de nuestros alumnos y alumnas… En definitiva, aunque la solidaridad fuera el único motivo, sería suficiente como para que un sindicato del sector de la enseñanza como el nuestro diera su apoyo a la huelga del día 21.

Nuestra iniciativa no está aislada. En nuestro entorno se han llevado a cabo huelgas generales en Francia, Grecia Alemania e Italia, pero tan importante como estas es la resistencia diaria de miles de trabajadoras y trabajadores para defender sus condiciones de vida y de trabajo. No nos conformaremos con un día de huelga. La lucha debe continuar cada día, en cada lugar, en cada sector. El 21 de mayo es un día importante para tomar conciencia y dejar patente nuestra fuerza y nuestra determinación, si las trabajadoras y trabajadores no lo hacemos nadie vendrá a defendernos.

martes, 7 de abril de 2009

La clase perdedora


- Los alumnos de padres sin estudios tienen 20 veces más riesgo de fracaso

- La educación no consigue eliminar las diferencias sociales

 

JOSÉ LUIS BARBERÍA 07/04/2009 EL PAIS

 

Imaginemos el sistema educativo como una larga de carrera de obstáculos. Lo primero que salta a la vista es el alto grado de abandonos prematuros y de participantes descalificados por no haber cubierto la distancia mínima en el plazo establecido. Lo segundo que llama la atención es la extracción social de los que se quedan por el camino, ya en los primeros tramos, y cargan con los sambenitos estigmatizadores del "fracasado escolar" y de "repetidor". Quítese de la cabeza la convicción de que la escuela es, por excelencia, el espacio natural de la igualdad de oportunidades que consagra la Constitución. Hágase a la idea de que, pese a los buenos propósitos, el éxito académico no depende exclusivamente del esfuerzo y de la capacidad personal de su hijo.

¿Cómo se explica, si no, que los perdedores pertenezcan de forma tan abrumadoramente mayoritaria a las familias de rentas más bajas? Por muchos casos de hermanos con rendimientos académicos dispares que se den, el análisis del problema establece que no estamos ante cuestiones personales. No es cierto que los alumnos partan de la línea de salida en condiciones idénticas y con competencias similares. Las diferencias están ya presentes en el kilómetro cero porque a la hora de matricularles por primera vez ya hay niños a los que se les ha inculcado el amor por la lectura y el conocimiento y otros a los que no. Por lo mismo, hay padres que acompañarán los estudios de sus hijos y velarán para que adquieran la mejor formación y otros que se inhibirán de esa tarea.

España partía hace sólo tres décadas de una situación muy alejada de los países desarrollados, también educativamente hablando, pero ha conseguido en ese tiempo ampliar la escolarización obligatoria hasta los 16 años, con uno de los sistemas educativos más equitativos de la OCDE, según el Informe Pisa -que evalúa el nivel de conocimientos de los jóvenes de 15 años de 55 países del mundo. El informe dice que si se eliminan los condicionantes socioeconómicos y culturales de los alumnos, las escuelas españolas públicas, privadas y concertadas dan unos resultados muy similares entre sí. Sin embargo, ese contexto sigue pesando enormemente. Los hijos de los trabajadores no cualificados tienen 4,5 veces menos de probabilidades de acceder al ámbito universitario que los vástagos de los profesionales de alto nivel. Sólo un tercio de los de familias obreras o de asalariados del campo cursará el Bachillerato y de ellos únicamente la mitad llegará a la universidad. Si usted no tiene estudios, le conviene saber que su chico cuenta con 20 veces más de posibilidades de incurrir en el fracaso escolar que el hijo de padres universitarios; exactamente, el 40% contra el 2%, según el estudio recientemente publicado por el profesor de Sociología de la Universidad de La Laguna, José Saturnino Martínez.

El sistema educativo es una maquinaria de reproducción de las desigualdades socioeconómicas, aunque en el caso de los alumnos particularmente brillantes y trabajadores deje márgenes de maniobra para "la movilidad de clase" y haya acompañado la irrupción de las mujeres, cuyo rendimiento es muy superior.

Gracias a las becas, siguen dándose ejemplos de alumnos de familias de rentas muy bajas que acaban una y hasta dos carreras universitarias. Pero no dejan de ser una notable excepción en un modelo en el que el capital cultural y económico condiciona fuertemente el rendimiento escolar y el estatus social. Es lo que las estadísticas llevan voceando tercamente sin que ese debate llegue a prender en la opinión pública. Y eso, que, como han puesto de relieve los economistas Jorge Calero y Josep-Oriol Escardíbul, la educación determina cada vez más la posición laboral y las trayectorias vitales de las personas.

"La extensión de la escolarización y la evidencia de que, por lo general, los hijos superan el nivel de conocimiento de sus padres contribuye a ocultar que las desigualdades relativas se mantienen más bien constantes para los chicos, aunque hayan disminuido entre las mujeres", opina José Saturnino Martínez.

Pero las estadísticas hablan de un problema colectivo que, además de socavar la equidad y la justicia, compromete el futuro del país arrojando al mercado de trabajo a masas de jóvenes poco cualificados para afrontar la "sociedad del conocimiento". Ahora vemos en las colas del paro a esos chicos que, sobre todo en el Sur y el Levante español, abandonaron prematuramente sus estudios tras el reclamo de un buen salario en la construcción o la hostelería.

Sólo el 68% de los jóvenes españoles cursa los estudios secundarios postobligatorios del bachillerato y los Ciclos Formativos de Grado Medio, frente al 81% medio del conjunto de la OCDE. Ese dato nos sitúa a la cola de Europa, únicamente por encima de Portugal y Malta, en un momento en el que la UE aspira a que el 85% de los jóvenes menores de 22 años hayan "completado" los estudios de Enseñanza Secundaria Superior en 2010. A ese "cuello de botella" en el sistema hay que sumar una tasa de fracaso escolar del 30,8%, el doble de la media de la UE-27. "El sistema reproduce la estructura social de España. Las familias de rentas altas envían a sus hijos a las escuelas privadas, en su mayoría, regidas por la Iglesia católica, mientras que las familias de rentas medias y bajas los envían a escuelas públicas, donde se concentran los hijos de los inmigrantes. Esta polarización por clase social caracteriza el sistema escolar en España", afirma Viçenc Navarro, economista y politólogo.

De hecho, las diferencias de rendimiento escolar registradas en el Informe PISA se explican básicamente por el nivel social, tanto de los padres como de los centros. Los investigadores han llegado a la conclusión de que la variabilidad observada entre centros educativos en las pruebas de lectura está asociada en un 50% a las características del estudiante, muy particularmente, al estatus socioeconómico de su familia y también al sexo, la edad y la condición o no de inmigrante. Las características del centro influirían en los resultados en un 16%, mientras que la naturaleza competitiva o cooperativa de los métodos didácticos, los medios materiales y el tipo de gestión no superarían el 6%. Descubrir que los elementos determinantes del rendimiento escolar son, en gran medida, ajenos al sistema ha sido una gran sorpresa para muchos teóricos que fían todas las soluciones a las reformas políticas o al incremento de la financiación.

No es un secreto que los alumnos de los colegios privados (independientes y concertados) obtienen, por lo general, mejores promedios que los de las escuelas públicas, aunque tampoco es evidente que esos resultados reflejen mejoras educativas. "Los centros privados pueden conseguir un mejor clima escolar por la vía de concentrar alumnos de características parecidas, pero el rendimiento académico de los adolescentes de los centros públicos sería, incluso, superior si se descontaran los factores socioeconómicos", sostienen Calero y Escardíbul. Así, la supuesta "calidad" educativa de esos centros no sería otra cosa que la "calidad" cultural y económica de los padres que llevan a sus hijos a esos colegios.

La mayoría de los expertos opina que el nivel cultural de los padres pesa más que sus recursos económicos. Queda fuera de toda duda que el sistema muestra una enorme resistencia a ser modificado. "La segregación urbana produce segregación escolar porque los centros privados están ubicados generalmente en áreas de población de nivel socioeconómico elevado y, por lo tanto, tienen mayores probabilidades de matricular a usuarios de ese nivel", indica Escardíbul. Las familias con más recursos seleccionan con mayor cuidado el centro escolar de sus hijos. Jorge Calero y otros estudiosos ponen el acento en lo que denominan el "efecto suelo", según el cual, el temor a perder posición social y la preocupación por la formación aumentan a medida en que se asciende de clase. Por lo mismo, y a la inversa, las familias de rentas más pobres tendrían menos inquietudes de esa naturaleza por la imposibilidad misma de descender en la escala social. Según esta teoría, la actitud de los padres ante la educación estaría, pues, condicionada por el análisis coste-beneficio. Las familias de menores rentas tienen mucho más en cuenta los ingresos que se dejan de percibir por aplazar la entrada en el mercado de trabajo.

¿Es exagerado afirmar que en la medida de sus recursos, las familias "compran" el nivel social, económico y de formación de los compañeros de colegio y potenciales amigos de sus hijos? Los centros privados tienden a seleccionar a sus alumnos-usuarios y a blindarse contra los estudiantes problemáticos. De alguna manera, la particularidad de su oferta descansa, precisamente, en su capacidad de seleccionar a sus estudiantes. Y eso que en el plano académico y de la disciplina no se puede homogeneizar bajo la misma mirada prejuiciosa a todos los hijos de la inmigración. "Me gustaría tener más inmigrantes en mi clase, pero siempre que sean chinos", apunta, con un punto de humor, una profesora de un centro público de Madrid.

Aunque, según algunos teóricos, la financiación pública adicional a los centros privados apenas mejora los resultados educativos, no se puede negar que, desde el punto de vista de los intereses particulares, optar por la enseñanza privada en España es una buena inversión. Puede, incluso, decirse que es tan buen negocio privado como mal negocio para el conjunto de la sociedad. La huida de la escuela pública que las clases medias iniciaron a mediados de los noventa no se ha detenido. El número de estudiantes de las universidades privadas pasó de 58.875 a 132.794 durante los años 1995- 2003, periodo en el que la enseñanza pública superior descendió de 1.449.967 a 1.349.248 alumnos. Contra lo que se supone, la incorporación de los hijos de inmigrantes sin formación no repercute negativamente en el rendimiento escolar medio si son menos del 10% de la clase.

"Ningún otro país europeo presenta porcentajes tan altos de población en la enseñanza privada, que genera un gasto superior por alumno. En España, la escuela es clasista en lugar de ser una institución multiclasista donde cristalice el concepto de ciudadanía", critica Vincenç Navarro. Los estudios de la OCDE ponen de manifiesto el elevado peso proporcional del gasto privado español en educación, -0,5% del PIB en 2002, el más elevado de la UE a 15 -, en un país que invierte en enseñanza -4,3% del PIB en 2002- un punto menos de su PIB que los socios europeos.

En el extremo opuesto, los hijos de familias que responden a los indicativos de una madre inmigrante de cuello azul (trabajadora no cualificada) con menos de 100 libros en casa, aparecen potencialmente abocados al fracaso.

Remover las desigualdades sociales requiere que la educación sea lo más independiente posible de las condiciones socioeconómicas de los alumnos. "Habría que invertir justamente la situación actual para que la igualdad formal de oportunidades se convierta en igualdad real de oportunidades. Hay que impedir que las desigualdades de origen colonicen el sistema", subraya Jorge Calero. Según Escardíbul, la proclamada igualdad de oportunidades se resiente también porque la reserva de plazas limita la posibilidad de que los alumnos de incorporación tardía, inmigrantes, por lo general, entren en un centro concertado. La capacidad de recabar recursos económicos de las familias y de seleccionar a los alumnos de Bachillerato en función de sus notas constituye, a su juicio, otro obstáculo adicional.

"Aunque las becas y los programas de educación compensatoria cumplen una función notable, el sistema sigue siendo bastante selectivo en el acceso a los centros concertados y actúa insuficientemente en las aulas para corregir las desigualdades sociales. Las Administraciones deberían tener en cuenta que ubicar las escuelas en tal o cual zona contribuye a reducir o a incrementar la segregación", indica. El incremento de las becas y la inversión, la evaluación pública de los resultados de cada centro y la promoción del consumo familiar de bienes culturales son otras de sus propuestas.

Pero el obstáculo mayor que lastra el objetivo de la igualdad de oportunidades es el bajo nivel educativo de los padres. Aunque España es el cuarto país del mundo con mayor diferencia de nivel educativo entre la generación de los padres y la de los hijos, este despegue no le ha liberado todavía del peso inerte del pasado. El grado de formación de los padres que en 2004 tenían hijos de 17 o 18 años era el más bajo de la UE, excepción hecha de Portugal.

Los déficits académicos de los alumnos son, en buena medida, fruto de las carencias culturales de la propia sociedad. Tenemos la paradoja de que el fracaso y la repetición de curso son moneda corriente, incluso en comunidades como La Rioja o Castilla y León que, por sí mismas, podrían disputar a Finlandia y a Corea del Sur los primeros puestos de la excelencia en el Informe PISA. La tardía expansión de nuestro sistema académico hace que los escolares paguen hoy el retraso acumulado a lo largo de décadas.