lunes, 17 de febrero de 2014

Mozal Legearen aurkako

La ley mordaza: una ley para acabar con la protesta.

Diferentes Organizaciones Sociales en Bizkaia nos sumamos a la campaña de movilización que en estas fechas se llevan a cabo en diferentes puntos del estado español en denuncia de las políticas legislativas que restringen libertades de la ciudadanía y, al mismo tiempo, criminalizan la protesta ciudadana y social.

En esta ocasión denunciamos las atroces reformas que se están tramitando: el Código Penal y la Ley para la Protección de la Seguridad Ciudadana (ley mordaza)."
Se busca empeorar la baja calidad de la democracia que padecemos. No solo no nos escuchan, quieren criminalizar la protesta.  Se trata de legitimar la represión recortando los derechos fundamentales de manifestación, reunión, opinión, información y huelga, lo que supone un estado de excepción permanente.
Esta Ley introduce, con la excusa de proteger la seguridad ciudadana, un mecanismo para que el Gobierno utilice de manera arbitraria las multas administrativas, con el fin de castigar aquellas opiniones y actos que al poder político y económico le parezcan inadecuadas, incorrectas, inaceptables o peligrosas, aunque esas opiniones no sean constitutivas de delito.

Es lo que se denomina represión de baja intensidad: se identifica a quienes protestan, en vez de cargar en su contra, y a posteriori se les envía una multa a casa con la intención de que tras varias multas al cabo del año, de varios cientos o miles de euros, se les quiten las ganas de manifestarse.  La policía no deja además de reservarse el derecho a hacer uso de la represión por cualquier otro medio incluyendo los más duros cuando lo considere necesario.
Las sanciones anunciadas por insultar a un policía irán de 1.000 a 30.000 €.  Por realizar un escrache, grabar a policías durante su actuación si se considera que compromete su trabajo o realizar concentraciones frente al Congreso podrán alcanzar 600.000 €.  Incluso podrán multarse supuestos que antes no eran sancionables como participar en concentraciones no comunicadas a Delegación de Gobierno.
Además la utilizan como excusa para reformar el Código Penal, donde se amplía la relación de delitos que apuntan a los repertorios de lucha utilizados por los movimientos sociales en los últimos años:  la paralización de desahucios, la ocupación de sucursales bancarias, las sentadas, la difusión de convocatorias por redes sociales, la solidaridad con las personas migrantes , etc.  Estas acciones podrán ser definidas como atentados contra la autoridad.
No debemos interpretar todos estos cambios como un mero endurecimiento más sino como un cambio cualitativo.  Solo como ejemplo, actualmente insultar a un policía se juzga en un juicio de faltas, con garantías procesales ante un juez, donde debe probarse que efectivamente ese insulto ha existido.  Sin embargo, una vez que se aprueben las reformas, las multas este tipo de faltas castigadas por procedimiento administrativo  deberán ser primero pagadas tras recibir la pertinente notificación.  La mera palabra del policía será suficiente como prueba de cargo, será Juez y parte.  Si además se quiere recurrir la sanción a posteriori en un juzgado habrá que pagar las nuevas tarifas de la Ley de Tasas Judiciales aprobada hace un año.  Se obstaculiza de esta forma la apelación a la justicia por lo que estamos en una situación "muy cercana" a la indefensión y la arbitrariedad.
Se trata de un cambio de régimen, de un intento de golpe de estado hacia un totalitarismo de nuevo cuño, una suerte de neofranquismo.

El 23 de Febrero te esperamos en la Plaza Moyúa de Bilbao a las 12:00 h.

NO TE CALLES,  A LA CALLE

Aralar, Berri Otxoak, Amnistía Internacional, Antikapitalistak, Asamblea Antifaxista Basauri, Bilgune Feminista, CGT-LKN Bizkaia, Economistas sin fronteras, Ecuador Etxea,  Ezker Anitza - IU, EQUO, ESK, Ezker Batua-Berdeak, Kakitzat,  Gazte Komunistak, Greenpeace, Hika Ateneo, Ikasle Ekintza, M15M Bizkaia, Mbolo Moy Doole (Nosomosdelito), PCE-EPK, P.A.H. Kaleratzerik Ez, Republicanos, Sagarrak Ekologista Taldea, SORTU, SOS Racismo Bizkaia. 


Nos arrastran al empobrecimiento y la precariedad


Herriak bere bidea
Las organizaciones sindicales y sociales que suscribimos este documento hemos denunciado reiteradamente que las políticas antisociales que se vienen aplicando están dando lugar a un empobrecimiento generalizado de la mayor parte de la población, favoreciendo, por el contrario, el enriquecimiento de una minoría. Un enriquecimiento que se alimenta de la desigual distribución de la riqueza, de la degradación y destrucción del empleo, de la negación de la atención de la salud a determinados colectivos, de la privatización de servicios públicos cada vez menos universales, de políticas energéticas que dejan a la gente sin luz y calefacción, de personas que ven cerrado el acceso a la vivienda, del recorte y reducción de todo tipo de prestaciones sociales.

Precariedad, pobreza, vulnerabilidad, incertidumbre, recorte de derechos, temporalidad, migraciones forzadas,... Son piezas esenciales de un sistema económico injusto basado en la explotación y de un sistema social donde las desigualdades sociales no dejan de crecer. Explotación y desigualdades que se ceban especialmente en las mujeres.
No podemos aceptar estas situaciones. No podemos tolerar que el bienestar de una parte suponga la exclusión, el empobrecimiento y el abandono de sectores cada vez más amplios de la población.
Los datos son muy claros:
• La tasa de paro en Hego Euskal Herria supera el 17%, 6 puntos por encima de la media de la Unión Europea. En estos años de denominada crisis económica el desempleo casi se ha triplicado. Solo hay un nivel de paro más alto en el Estado español y Grecia.
• Casi la mitad de las personas en paro no percibe ninguna prestación por desempleo. El porcentaje de personas desempleadas que carece de prestación no deja de crecer.
• El Gobierno Vasco y el Gobierno de Navarra han ido recortando las prestaciones sociales, tanto en su cuantía, en la duración de la prestación y dejando a diversos colectivos sin ninguna protección.
• En la CAPV los niveles de pobreza alcanzan las cotas más altas de los últimos 25 años. La Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales muestra que el número de personas que viven en hogares en riesgo de pobreza (insuficiencia de ingresos para hacer frente a las necesidades básicas) es de más de 157.000 (el 7,3% de la población). Este colectivo ha crecido un 77,9% desde 2008 a 2012 en la CAPV. Las personas que viven en hogares con problemas graves de alimentación superan ya las 100.000, destacando que 46.000 viven en hogares donde se ha sentido hambre, con un incremento del 116,8% respecto a 2008.
• En Navarra hay 50.000 personas en situación de pobreza severa, el 8% de la población, que viven con menos de 454 euros mensuales.
• Las solicitudes a Cáritas y a los Bancos de Alimentos han aumentado un 40% (más de 35.000 familias dependen de este servicio).
• Los recortes en salud (como el copago) está suponiendo un castigo añadido a las rentas más bajas y se está negando el derecho a la asistencia sanitaria a personas migrantes.
• El derecho a la vivienda está ninguneado (las políticas siguen favoreciendo el negocio sobre los derechos y los desahucios se mantienen).
• Las mujeres sufren con mayor dureza esta dinámica de empobrecimiento: mayores tasas de paro, empleos precarios y en sectores especialmente desprotegidos (trabajadoras de hogar, etc.), prestaciones sociales más bajas. Es reflejo de un sistema social que relega a la mitad de la población a una mayor desigualdad.
Las perspectivas de futuro son desalentadoras. Es más que previsible que las cifras de pobreza se vayan agravando, a lo que contribuye también la enorme precariedad del empleo. Cada vez es mayor la parte de la población que compatibiliza trabajo asalariado y pobreza.

domingo, 16 de febrero de 2014

Zorraren inguruko topaketak

“España rompe todos los récords con nueva deuda cada año”

La socióloga Iolanda Fresnillo, de la Plataforma de Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD), cree que las “políticas adoptadas para afrontar la deuda pública española han violado derechos humanos”.
“Las reducciones de presupuesto vinculados a los derechos de la mujer están por encima del 38% en los dos últimos años”.

“Hay deudas generales que son ilegítimas, porque, aun pudiendo ser legales, se han puesto por encima los intereses de la banca, antes que los de la ciudadanía”.

Laura Murillo Rubio - Bilbao - 15/02/2014

Iolanda Fresnillo presenta el nuevo libro "¿Por qué no debemos pagar la deuda?" de la Plataforma de Auditoría Ciudadana.

Iolanda Fresnillo presenta el nuevo libro "¿Por qué no debemos pagar la deuda?" de la Plataforma de Auditoría Ciudadana.

Solo el pago de los intereses de la deuda pública costará a España 36.590 millones de euros en 2014, lo que supone un 11% del presupuesto anual y se sitúa como segunda partida, únicamente por detrás de las pensiones. La socióloga catalana Iolanda Fresnillo, integrante de la Plataforma de Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD) y coautora del libro “¿Por qué no debemos pagar la deuda?” plantea de forma pedagógica esta disyuntiva puesto que desde la agrupación entienden que “muchas de ellas, pese a ser legales, son ilegítimas porque se solicitaron para cubrir necesidades de las élites, pasando por encima de los derechos de la población”.

Pregunta. A finales de 2013, la deuda pública española superó por primera vez la media de la eurozona, ¿cómo valoran desde su plataforma esta situación?

Respuesta. En nuestra opinión, por un lado, se debe a la falta de voluntad por hacer una reforma fiscal profunda y perseguir el fraude, que beneficia a las empresas por encima de los trabajadores. En una situación de crisis la economía está estancada, las pymes y los empleados ganan menos. Los ingresos también son menores y, a pesar de los recortes, el nivel de gasto se mantiene porque los intereses de la deuda suben cada vez más. El problema radica en que si bajan los ingresos y se mantiene el gasto, aumenta el déficit y eso hay que cubrirlo con más deuda. España está rompiendo todos los récords con nueva deuda creada cada año. La cuestión es que estamos generando una bola que no para, sino que crece cada vez más.

P. ¿Es ilegítima la deuda pública española?

R. Nosotros, desde la PACD, entendemos que hay deudas generales que son ilegítimas, porque, aun pudiendo ser legales, se han puesto por encima los intereses de la banca, antes que los de la ciudadanía. Incluso las políticas adoptadas para afrontar la deuda han violado los derechos humanos. El rescate bancario se produce a cambio de una serie de austeridades que implican una violación de los derechos de las personas. Los recortes en educación, sanidad, vivienda y otros se imponen a través de ese rescate bancario. Eso para nosotros es ilegítimo porque consideramos que se prioriza el pago de la deuda por encima del bienestar de la población. Primero debemos ir los ciudadanos y luego los mercados financieros, pero la realidad es al revés.

P. ¿Qué ejemplos presentan como deuda ilegítima?

R. En Euskadi, por ejemplo, tenéis el lío de la famosa “Y vasca”, aunque hay muchos más vinculados al AVE y el sistema ferroviario loco que existe en este país. Está, por supuesto, toda la burbuja inmobiliaria con los gobiernos autonómicos que se endeudan para beneficiar a una serie de “amiguetes” o las construcciones de obras faraónicas en forma de aeropuertos o auditorios. Pero también esas deudas generadas a través de emisiones de bonos que parten de mecanismos puramente especulativos de la prima de riesgo. Esto nos impone un tipo de interés determinado que tenemos que pagar y lo consideramos ilegítimo.

domingo, 29 de septiembre de 2013

“La Iglesia tenía más miedo de los maestros que sacaban al pueblo de la ignorancia que de los milicianos”

Mauricio Rodríguez-Gastaminza cree que la apuesta por la Educación en la II República hizo sentirse amenazada a la Iglesia, razón que llevó al fusilamiento de miles de maestros, su abuelo fue uno de ellos.
El historiador detalla que tras el triunfo del Franquismo los derechos de la mujer “dieron un salto atrás de décadas” del que no empezó a recuperarse hasta los años 70.
Cree que el Catolicismo “siempre se moderniza tarde” y que actualmente se está reformando porque “no le queda más remedio si quiere atraer gente joven”.
Mauricio Rodríguez-Gastaminza conversa en una cafetería del Casco viejo bilbaíno. /G.A.

Mauricio Rodríguez-Gastaminza (Bilbao, 1951) cursó Historia en la Universidad de Barcelona al mismo tiempo que Bernardo Atxaga realizaba sus estudios también allí. A pesar de ser ambos de origen vasco y de coincidir durante años en la capital catalana, no se conocieron hasta años más tarde, después de que el escritor de Asteazu recogiera en su novela ‘El hijo del acordeonista’ el asesinato del abuelo de Rodriguez-Gastaminza, Mauricio Rodríguez López, a manos de las tropas franquistas. El miércoles pasado, ambos participaron en la conferencia sobre la memoria histórica que dio por concluida la exposición ‘Navarra, 1936’, que durante estos días se ha podido ver en el Bizkaia Aretoa de la capital vizcaína. El historiador bilbaíno es asimismo militante de ‘Antikapitalistak’ y, quizás por la influencia del trágico fusilamiento que condicionó a su familia, un “apasionado” de la II República. Habla animadamente sobre ella durante la entrevista concedida a Eldiarionorte la víspera de la conferencia sobre la memoria histórica.

Pregunta: ¿Cómo se enteró de la muerte de su abuelo?
Respuesta: Tuve un conocimiento tardío porque cuando yo nací todavía todas las familias de los represaliados tenían mucho miedo, se guardaban sobre todo de contárselo a los niños. Al final me enteré a los 15 o 16 años por medio de un tío mío, hijo de mi abuelo asesinado. Después estudié Historia en Barcelona e hice mi tesis sobre historia contemporánea de España, concretamente sobra la II República y la Guerra civil, o sublevación fascista como prefiero llamarla yo y me enteré bien de todas las circunstancias.
P: ¿Cómo murió?
R: Mi abuelo era el maestro de Gordoa y el mayor de los tres que fusilaron las tropas fascistas al llegar a Araba. Bernardo Atxaga lo recogió en su novela echando mano de las memorias de Pedro Salinas, que era el hermano del presidente socialista de la Diputación en aquella época y amigo y contertulio de los tres maestros. A él lo iban a fusilar también, pero consiguió escapar y escondido en unos arbustos vio todo el asesinato y cómo mi abuelo gritaba: “Salvaros vosotros que yo soy mayor”. Dejó una viuda y siete hijos.
P: ¿Por qué los mataron?
R: Fueron fusilados por la denuncia del cura de Salvatierra cuando entraron los requetés en Araba, el 9 de agosto de 1936. Sin juicio previo ni nada, sólo porque el cura dijo que eran rojos, los subieron en una camioneta a la vecina sierra de Urbasa y allí en la cima de Otxoportillo los arrojaron a una sima. Sus restos siguen allí y cada primer domingo de septiembre vamos a rendirles un homenaje las buenas gentes republicanas y amigos de la libertad.
P: ¿Qué papel jugó la Iglesia durante la guerra civil?
R: El motivo fundamental de muchas denuncias que hubo, porque hubo asesinatos de miles de maestros por toda la península, fue que la Iglesia católica tenía más miedo de los maestros dedicados a sacar al pueblo de la ignorancia que de los milicianos que defendían con las armas la legalidad democrática. Para ellos eran mucho más peligrosos, por eso los curas del pueblo los señalaban y los fascistas los ejecutaban.
P: ¿A qué se debió este miedo?
R: Hay que tener en cuenta que cuanto más ignorante es un pueblo mayor predicamento tiene una religión, sea del tipo que sea. Habían tenido un poder total y absoluto durante siglos en España y de repente llega un régimen democrático ‘radical’ que sube mucho el sueldo de los maestros, desarrolla un plan de escuela laica y crea un plan para construir 20.000 escuelas nuevas en 5 años y dar trabajo a 10.000 o 15.000 maestros más. Asimismo, saca la asignatura de religión y los crucifijos de las escuelas públicas. En fin, hace una serie de reformas democráticas que en el resto de países del entorno eran lo más normal y moderniza el Estado español, pero choca con la prepotencia y el poderío de la Iglesia. Después, cuando la sublevación militar tomó el poder llamó santa cruzada al alzamiento con el apoyo del papa Pio XII, que ha sido conocido por la historia como el papa nazi.
P: En Euskadi no jugaron exactamente ese papel, ¿no?
R: No, no. Es cierto. Voy a hacer la salvedad de decir que fue algo que hizo la Iglesia en general con excepciones como aquí en Euskal Herria. Yo, por ejemplo, estudié durante 12 años en Escolapios de Bilbao en plena dictadura y nunca canté el ‘Cara al sol’. La mayoría eran padres nacionalistas guipuzcoanos y vizcaínos y tengo el recuerdo personal de ciertos curas que han merecido todo mi respeto. Conozco la diferencia, pero en general el papel del clero fue ése. Además de atacar a la educación, donde más se nota su mano es en la represión a las mujeres.
P: ¿A qué se refiere?
R: Los derechos que conquista la mujer durante la II República le hacen dar un salto de décadas y dejar atrás el estar sometida a lo que decida su marido o padre. Al inicio de la II República había un 27% de analfabetismo en los hombres y un 32% en las mujeres. En poco tiempo, se consigue prácticamente eliminar ese desequilibrio. Pero cuando toman el poder los sublevados todo vuelve a retroceder a la situación anterior e incluso más atrás.
P: ¿Cómo quedaron los derechos de la mujer?
R: Por un lado, las que se significaron como sindicalistas, feministas o simplemente demostraron afinidad y un cierto apoyo al régimen democrático sufrieron una represión brutal. Se les volvió a quitar el voto, les prohibieron tener una cuenta corriente a su nombre hasta los 24 o 25 años y a las solteras les obligaban a hacer una perversa mili femenina que se llamaba ‘servicio social’ y estaba dirigida por Pilar Primo de Rivera, hermana del creador de la Falange. Las internaban durante meses en unos caserones y les obligaban a aprender a coser, bordar y planchar para que fueran buenas mujeres para sus maridos. Y esto duró hasta los años 70…
P: Antes de dejar paso a Bernardo Atxaga, también hablará de las Brigadas internacionales…
R: Me parecen muy importantes. Hay que tener en cuenta que la II República tuvo un gran eco internacional y recogió una gran solidaridad por parte de todos los sectores progresistas de todo el mundo. Cuando empieza la sublevación militar se hace un llamamiento para defender la legalidad democrática y de todas los países del mundo vienen a luchar miles de personas por distintos caminos clandestinos porque los países de alrededor boicotean esta petición de auxilio. Vinieron miles de voluntarios, muchos de ellos intelectuales que nunca habían empuñado un fusil. Fue una solidaridad de los pueblos, no de los países.
P: ¿Pudo ser debido al miedo producido por la situación de inestabilidad que había en Europa en aquella época?
R: Yo creo que fue más un síntoma del miedo que tenían a una democracia excesivamente radical y nada conservadora en el Estado español y por eso se lavaron un poco las manos.
P: ¿Cómo ve la situación en la actualidad? Por ejemplo: en la Iglesia con el nuevo Papa y las reformas que parece que tiene intención de hacer.
R: Cuando se pierde clientela hay que cambiar. Si quieren atraer a gente joven no les va a quedar más remedio. La Iglesia cristiana católica siempre se moderniza tarde, pero al final lo hace. Y tengo que decir que en comparación con otras religiones monoteístas, por lo menos cambian de fachada.
P: ¿Y la mujer?
R: La mujer en el Estado español ha luchado cada milímetro de conquista y se ha dejado casi la sangre en contra de las instituciones, de la Iglesia y de los poderes más conservadores y muchas veces, casi siempre, en contra de nosotros, de los hombres. Ahora les están intentando recortar otra vez los pocos derechos que han conquistado, como el derecho al aborto. El PP sigue en sus trece y todo lo que huela a igualdad de derechos de la mujer lo quieren cercenar. Pero no sólo eso, quieren también imponer las clases de religión en la escuela pública y creo que contra eso hay que luchar. Yo no estoy en contra de que se enseñe, pero que se ciña a sus centros de adoctrinamiento: las iglesias.

“Enterrar a los muertos es la línea que separa la bestialidad de la humanidad”

Bernardo Atxaga diserta sobre la memoria junto a familiares de tres maestros alaveses que fueron asesinados por el franquismo y tirados en una fosa, suceso que recogió en ‘El hijo del acordeonista’.
Analiza el enfrentamiento entre intelectuales de uno y otro bando para hacer valer su versión con textos escritos por el lado republicano que la historia olvidó tras su derrota.
El escritor vasco advierte de que todavía hoy “hay que estar siempre en guardia” para hacer valer la “verdad histórica”.
Corría el 9 de agosto de 1936, las tropas de Franco acababan de entrar en Araba a las órdenes del general Mola. Partiendo de la denuncia del párroco de Salvatierra, los requetés arrestaron a Mauricio Rodríguez, maestro del pueblo alavés de Gordoa, Bernardo Domingo, maestro de Galarreta y Miguel Gil, maestro de Zalduendo. Sin juicio previo y con la única acusación de ser ‘unos rojos’, los tres fueron fusilados y sus cuerpos echados en la fosa común de Otxoportillo en la vecina sierra de Urbasa donde yacen todavía a día de hoy. Bernardo Atxaga recogió este suceso en su novela de 2003 ‘El hijo del acordeonista’ partiendo de las memorias de Pedro Salinas, testigo de excepción y superviviente de los asesinatos.
Bernardo Atxaga, Josean de Miguel y Mauricio Rodríguez-Gastaminza ofrecen una conferencia sobre memoria histórica. /G. A.
Este miércoles el escritor vasco ha ofrecido una conferencia sobre memoria histórica, él prefiere usar el término “verdad histórica”, en Bilbao acompañado del historiador Mauricio Rodríguez-Gastaminza, nieto de Mauricio Rodríguez, y del actor Josean de Miguel, nieto de Bernardo Domingo. La ponencia fue parte de las actividades relacionadas con la exposición 'Navarra, 1936' que se ha podido visitar durante los últimos días en el Bizkaia Aretoa de la UPV/EHU. En la misma, Atxaga defendió que en el trato que se da a los caídos reside la diferencia entre la civilización y la barbarie. “Enterrar a los muertos es la línea que separa la bestialidad de la humanidad”, resumió el autor de ‘Obabakoak’ en un momento de su intervención.
El escritor vasco comenzó leyendo el canto 23 de la Ilíada de Homero en el que Aquiles llora la muerte de su amigo Patroclo. Según Atxaga, dicho texto “establece perfectamente las 3 líneas maestras que giran en torno a una muerte violenta”: la cercanía al difunto, la honra en su funeral y el recuerdo de una vida ejemplar. Llegó a hacer referencia incluso al ‘ Poema de Gilgamesh’, considerada la narración escrita más antigua de la historia, para recordar que uno de sus temas principales “es el llanto por alguien cercano”. “Los muertos de Otxoportillo carecieron de aquello que han querido los humanos desde el principio de los tiempos”, aseveró el literato.
Tras establecer la piedra angular de su tesis, Atxaga pasó a analizar la “batalla ideológica” por establecer la verdad histórica de la guerra civil. Recordó a través de los textos de Yvonne Cloud y Luis Cernuda los testimonios de los niños huidos de Euskadi en plena guerra civil para retratar cómo algunos intelectuales de la época también intentaron contar su historia. Habló también del párroco de Gernika, que se dedicó a viajar por Europa para extender el conocimiento de la masacre ocurrida en su pueblo y romper la imagen de ‘Santa cruzada’ que pretendía arrojar la sublevación fascista.
Exhuman en Álava a diez soldados comunistas muertos en la Guerra Civil
Cuerpos encontrados en Álava de diez soldados comunistas muertos en la Guerra Civil./ EFE.
Sin embargo, todos estos esfuerzos quedarían en el olvido tras la derrota del bando republicano y los esfuerzos de los intelectuales del lado franquista por establecer su versión. “No fue una lucha entre la civilización y la barbarie como se ha dicho muchas veces, los que se resistían a esta verdad desde el campo fascista no eran botarates”, apuntó Atxaga. “Aunque no forma parte de mis temas habituales, la noticia de la muerte de los tres maestros me llegó y cuando acabé de escribirla pensé: ‘En esta lucha poética, yo aporto este grano de arena’”, añadió.
Preguntado por cómo ve la situación en la actualidad, el escritor vasco dijo que se está dando un “rescate poético” de los olvidados durante la guerra civil. “La labor de recuperación, incluso física, de los fusilados y el llevarles a un buen funeral con buena compañía y con un buen mensaje para lo que fue su historia, eso se está produciendo ahora”, detalló. Sin embargo, Atxaga cree que “existe todavía hoy una lucha de dos o tres facciones alrededor de este tema” y por ese motivo “hay que estar siempre en guardia”.
Atxaga advirtió, además, que la barbarie y la lucha ideológica por ocultarla no ha sido exclusiva de la guerra civil española. Puso como ejemplo el conflicto de la antigua Yugoslavia, “que vimos todos por televisión”. “Y Aquí también se ha dado, que las tumbas de personas que habían muerto en atentados fueran violadas. Por debajo de eso no hay nada más que bestialidad”, concluyó.

domingo, 15 de septiembre de 2013

"Navarra, 1936" sobre la Memoria Histórica y la Guerra Civil

Euskal Herriko Unibertsitateak, UPV/EHUk, "Nafarroa, 1936" izeneko erakusketa antolatu du Memoria Historikoaz eta Gerra Zibilaz  

Irailean zehar “Nafarroa, 1936” erakusketa izango da Bilbon, memoria historikoaren eta Gerra Zibilaren ingurukoa. Urtasun artista plastikoaren koadroen bidez, gogoeta egiten da  1936ko matxinada militarraren testuinguruan frankistek Nafarroako hainbat herritan egindako zapalkuntzaz. Memoria historikoa arte konprometitu honen bidez ere berreskuratzea gerra edo gerraondoa bizi izan zuten biktimen eta sortzaileen azken belaunaldiaren lana da, etorkizuneko belaunaldientzako testigantza sentibera uzteko balio dezakeena.

Erakusketa, 27 koadrok osatua, Autobús de la memoria izeneko kolektiboak antolatu du, eta irudiak Jose Ramón Urtasun <http://exposicionnavarra1936.blogspot.com.es/2013/06/navarra-1936-los-desastres-de-la.html>  pintore nafarrak egin ditu.Artista bera, Irailak 17an izango da erakusketan. Bilboko kartela, margolariak beren-beregi hala eskatuta, hiru maisu arabarrei eskainitako koadroa da. Maisuok Urbasa mendizerran fusilatu zituzten eta Otxoportillo osinera bota. Han dira oraindik haien gorpuzkinak. Hiru maisuak ziren Mauricio Rodríguez López , Gordoako maisua; Bernardo Domingo, Galarretako maisua; eta Miguel Gil, Zalduendoko maisua. 
 
Gertaera hauetako batzuk Bernardo AtxagarenSoinujolearen semea (2003) nobelan agertzen dira fikzionatuta, eta idazleak berak emango dio amaiera erakusketari irailaren 25ean emango duen hitzaldiarekin. Ekitaldia Bizkaia Aretoan izango da, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatearen ikurra den eraikinean (Abando Ibarra, 3, Bilbo).

Koadroen erakusketarekin batera, hiru egunetan hitzaldiak izango dira, arratsaldeko 19.30etan.  

Irailak 17an, Jesus Chueca. UPV/EHUko irakaslea eta memoria historikoan espezialista.
Jose Ignacio Oreja. Historialaria eta kazetaria.
José Ramón Urtasun. Margolaria. 

Irailak 20an, Luis Fuentes, Lau Haizetara Gogoan-eko (Memoria historikoa) eta Euskal Herriko CNTko kidea
Gotzon Garmendia, Fondo documental de la Memoria Histórica , Historiador. 

Irailak 25ean,Bernardo Atxaga
Mauricio Rodriguez-Gastaminza, Mauricio Rodriguez-en biloba, Gordoako maisua 

La Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea, UPV/EHU, acogerá la exposición "Navarra, 1936" sobre la Memoria Histórica y la Guerra Civil

Durante el mes de septiembre, en Bilbao, el público podrá ver la exposición "Navarra, 1936" sobre la Memoria Histórica y la Guerra Civil. A través de cuadros del artista plástico Urtasun, se reflexiona sobre la represión realizada por los franquistas en varios pueblos navarros ante la sublevación militar de 1936. La recuperación de la Memoria Histórica, también desde este arte comprometido, es una labor de la última generación de víctimas y de creadores que vivieron la guerra o la posguerra y que pueden dejar testimonio sensible para las generaciones futuras.

Se trata de una exposición de 27 cuadros auspiciada por el colectivo Autobús de la Memoria  y las imágenes han sido realizadas por el pintor navarro Jose Ramón Urtasun <http://exposicionnavarra1936.blogspot.com.es/2013/06/navarra-1936-los-desastres-de-la.html> , cuya presencia está confirmada para la jornada del 17 de septiembre. El cartel de Bilbao, por expreso deseo del pintor, es el cuadro dedicado a los tres maestros alaveses fusilados en la Sierra de Urbasa y arrojados a la Sima de Otxoportillo, donde aún permanecen sus restos. Los tres maestros eran Mauricio Rodríguez López, maestro de Gordoa, Bernardo Domingo, maestro de Galarreta y Miguel Gil, maestro de Zalduendo. 

Parte de esos acontecimientos aparecen ficcionados en la novela que escribió Bernardo Atxaga, El hijo del acordeonista (Soinujolearen semea, 2003), y será el propio escritor quien cierre esta exposición, con una conferencia que tendrá lugar el 25 de septiembre, en el edificio Bizkaia Aretoa, emblema de la Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Uniberstitatea, UPV/EHU, ubicado en Abando Ibarra 3, Bilbao. Junto con la exposición de pintura.

Se han programados tres jornadas de conferencias, para dar divulgación a la cuestión de la Memoria Histórica: 

17/09/2013 Bizkaia Aretoa. Sala Arriaga. 19:30 h.Jesus Chueca. Profesor de la UPV/EHU y especialista en memoria histórica.
Jose Ignacio Oreja. Historiador y periodista
José Ramón Urtasun. Pintor 

20/09/2013  Bizkaia Aretoa. Sala Baroja. 19:30 h.
Luis Fuentes, miembro de Lau Haizetara Gogoan (Memoria histórica) y CNT Euskal Herria
Gotzon Garmendia, Fondo documental de la Memoria Histórica , Historiador.

25/09/13  Bizkaia Aretoa. Sala Mitxelena. 19:30 h.Bernardo Atxaga
Mauricio Rodríguez-Gastaminza, nieto de Mauricio Rodríguez, maestro de Gordoa


Hagamos vía y decidamos sobre todo

SANDRA EZQUERRA
Sábado 14 de septiembre de 2013

El derecho del pueblo de Catalunya a decidir sobre su futuro se encuentra sin duda en el centro del debate mediático, político y social en la actualidad en nuestro país. Están a la orden del día conceptos tan cruciales como soberanía, autogobierno, autodeterminación y libertades nacionales y, en los últimos años, se ha articulado de manera creciente una importante cohesión entorno a la apuesta de celebrar un referéndum para hacer oír la voz de la ciudadanía sobre el encaje de Catalunya en el Reino de España. Ante el inmovilismo reaccionario del gobierno español, cada vez son más las personas y los espacios que reclaman la celebración de la consulta, incluso si ésta constituye un acto masivo de desobediencia a las prescripciones de la beatificada Constitución Española. Es más, seguramente también en parte como resultado de la incapacidad de los gobiernos de gestionar el “problema catalán” de manera razonable, el consenso social en torno a la independencia de Catalunya y la creación de un Estado propio también ha multiplicado adhesiones y apoyos.

Las corrientes de pensamiento dominantes en el apogeo de la globalización neoliberal nos han explicado que los nacionalismos ya no tienen razón de ser en el siglo XXI y que constituyen reacciones retrógradas frente a la libertad escenificada por el triunfo histórico de los mercados. Han omitido, sin embargo, no sólo el papel homogeneizador de la extensión global del capitalismo occidental sino particularmente la vigencia de los nacionalismos triunfantes como el francés, el norteamericano o el español, así como la parcialidad de lo que entienden por ser libres. Las banderas, en realidad, y particularmente aquellas que cuentan con un Estado centralista tras ellas, siguen escondiéndose bajo intervenciones militares neoimperialistas en países como Irak, Afganistán, Libia o Siria, el genocidio cultural y físico de minorías étnicas, la imposición de políticas antisociales a la mayoría de la población o la voluntad de españolizar los niños catalanes en el caso del Reino de España. Frente a lecturas tendenciosas de la agonía de los nacionalismos, hay que visualizar la excelente salud con la que aún cuenta el español y responder con contundencia a los perennes ataques, sean tras el estandarte que sean, contra los derechos de los pueblos a decidir.

El momento político en el que nos encontramos es histórico porque, después de siglos de debates sobre el encaje de Catalunya en el Reino, y pese a las más que sospechosas vacilaciones de Artur Mas, abre una grieta en los aparentemente infranqueables muros construidos sobre silencios, desmemoria y mentiras. Permite, en definitiva, visibilizar la naturaleza ficticia de lo que muchos y muchas todavía llaman España y la raíz autoritaria de un cada vez menos tímido nacionalismo español. La pugna, sin embargo, no puede ser en ningún caso entre proyectos nacionales basados en sujetos y objetivos monolíticos sino entre la compulsión de imponer y la libertad de decidir, de ser, de existir. Y ésta debe incluir, sin duda, todas las esferas de nuestras vidas, tanto las colectivas como las más íntimas.

No nos sirve una nación catalana basada en la exclusión, el esencialismo y la asignación de carnés de buenos patriotas. El verdadero potencial emancipador del contexto actual radica en la oportunidad de crear una nueva realidad con la sociedad civil como personaje principal, de repensarlo todo, de alterar prioridades, de cambiar lógicas, incluyendo a todas y todos. Se presenta una ocasión sin precedentes para poner en duda la falacia de la nación española, pero también para problematizar la catalana y hacer entrar en la agenda política cuestiones que a nuestro govern le conviene esconder en su cajón. El pueblo de Catalunya no puede consentir convertirse en coartada de una libertad parcial y sesgada reivindicada por el gobierno de los que un día se creyeron los mejores. Es por ello que desde el Proceso Constituyente trabajamos por un cambio social en el que las libertades no sean entendidas de manera selectiva sino que, en su sentido más amplio y completo, se conviertan en protagonistas y razón de ser de un cambio radical del modelo social.

La “vía catalana” y sus ecos vascos

Ramón Zallo
Martes 10 de septiembre de 2013

La convocatoria de la Diada y de la iniciativa de “Via catalana cap a la independència” atravesando Catalunya el 11S de parte a parte ofrecen la oportunidad para contextualizar los procesos abiertos.

Causas del neosoberanismo catalán

La enorme decepción catalana por la decisión humillante del Tribunal Constitucional (2010) de amputar el Estatut del 2006, llevó a muchos federalistas, que creyeron en el proceso escrupuloso del poco a poco, a la conclusión de que el problema de Catalunya es la baja calidad democrática de la España actual, y que eso no tiene remedio. Se movilizaron en protesta pero sin proyecto.

La frustración de las clases medias y trabajadoras por el impacto y la gestión de la crisis económica, ha sido, sin embargo, la espoleta para que el proyecto soberanista aparezca a los ojos de la mayoría como una alternativa global al conjunto de problemáticas catalanas.

En efecto, la cicatería presupuestaria y social del Estado y de la UE, tuvo en el Gobierno de Artur Mas –con sus duros recortes, presentados como obligados– un discípulo aventajado. Pero la deriva social hacia el soberanismo explica su giro dramático de posición en relación al derecho de decisión, intentando cabalgar el tigre y minimizar la impopularidad de su gestión. Su fracaso electoral ulterior (2012) no le permitió dar marcha atrás y, al mismo tiempo, homologó institucionalmente la salida soberanista que ya forma parte de la nueva cultura política catalana.

Posibilidades y dificultades de una Catalunya soberana

Desde el punto de vista económico, la estructura productiva catalana (y vasca) hace sostenible una hipotética independencia en lo relativo a tejido productivo, acceso a mercados y nivel tecnológico en el marco de unas economías abiertas. No se ven las desventajas económico-sociales de un cambio de status para Catalunya (o País Vasco), salvo en el coste y dificultades por lograrlo, o en las zancadillas para evitar homologarlo ante la UE, o en las maniobras de los partidos de ámbito español para manipular la opinión pública española y hacer calar en ella incluso salidas autoritarias que es uno de los riesgos.

Parece obvio que a mayor apoyo popular a la soberanía, mejor posición tendrá Catalunya como sujeto colectivo para lograr sus objetivos o negociar con ventaja. No tiene nada que perder con probar la apuesta soberanista, aunque ello requiera una unidad de proyectos que no va a ser fácil de mantener, a pesar de la presión popular mayoritaria. En todo caso ya se ha dado un salto cualitativo del catalanismo cultural y político al soberanismo del “yo decido y, después, negocio o resuelvo”.

Nadie puede saber el resultado del proceso soberanista ni los plazos pero, desde luego, depende más de Catalunya que del Gobierno de España. La negativa o resistencia de los gobernantes del Estado Español puede retrasar una salida pero no impedirla; ya se trate de la independencia pura y dura (más difícil, en mi opinión); ya se trate de un Estat Catalá en régimen consorciado o confederal con España en clave soberanista (más factible); o ya se trate de un vínculo federal asimétrico (al final, si hay presión, será la propuesta del Estado, ya adelantada por el PSOE).

De mantenerse los respaldos a la dinámica plebiscitaria que se apunta en Catalunya, y si va unida a una movilización masiva continuada, sería imposible que el Estado desatendiera, a medio plazo, una consulta directa al respecto y un derecho a decidir de facto, cuyo resultado, y siguiendo el modelo quebequois, habría de negociarse con el Estado, sea sobre la fórmula final, sea para paliar sus importantes efectos en España. El ejemplo escocés ayuda en la misma dirección independientemente del resultado.

Éxitos logrados y eslabones débiles

Es encomiable el apoyo logrado por las plataformas unitarias convocantes de iniciativas y que indican el nivel de madurez de la sociedad civil y del respeto de algunos partidos a los procesos populares. Igualmente hay que destacar el impulso que se ha dado al debate social sobre “el día después” del cambio de estatus, como referencia para abordar “los días antes”. Al mismo tiempo se ha asentado la convicción democrática colectiva del derecho de decisión como nodo de canalización de los procesos.

Un eslabón débil del proceso es que algunas fuerzas políticas (CIU y PSC) no vean electoralmente recompensado su esfuerzo, o que el ciclo de movilización se debilitara por disensiones en las plataformas unitarias, pudiendo entrar ese proceso en reflujo. De no aprovecharse la dinámica actual tardarán años en darse unas circunstancias tan propicias a un cambio jurídico político cualitativo, y ello a pesar de que la crisis económica tiene la contradictoria doble facultad de radicalizar a la gente y de dificultar la satisfacción de las demandas sociales.

Para las corrientes de izquierda –tanto independentistas y soberanistas como partidarios del derecho de decisión y de la consulta– el reto es compaginar la reivindicación nacional y el grado de unidad necesario para lograrla, con un salto en las reivindicaciones sociales como condición de participación social de las mayorías en el proceso. El modelo gramsciano de búsqueda de liderazgo sobre un Bloque Histórico de amplio espectro es un buen modelo.

Ecos vascos

El Estado Español ha podido obviar a un país como la CA de Euskadi de solo 2,1 millones de habitantes (2.600.000 con Navarra) y 6,2% del PIB del conjunto estatal, porque se le ha desacreditado políticamente por una larga violencia de un sector. Pero no lo puede hacer con un país de 7,5 millones de habitantes, con larga tradición democrática, que supone el 18% del PIB español y la cara más prestigiosa de la modernidad española.
Según el CEO, en un momento de fuerte flujo reivindicativo, el 44,3% es partidario de la independencia en Catalunya y un 25% quiere más autogobierno, aunque la opción por la independencia subiría hasta el 57% si las únicas opciones fueran solo si o no a la misma. Catalunya ha pasado en un breve plazo de una satisfacción autonómica generalizada (con un independentismo muy minoritario) al liderazgo independentista social, más reactivo que ideológico. Con todo, los sectores independentistas movilizados han dado un salto cualitativo en bases organizadas y en influencia.

Por su parte, en la CA de Euskadi –en un clima de relativa calma y de compás de espera– hay un 29% independentista y un 32% que podría apoyarlo según las circunstancias, lo que hace un 61% de independentismo potencial (Sociómetro Vasco). El mapa político en la CA de Euskadi es muy estable al respecto ya desde la Transición.

En el caso vasco, un eventual salto cualitativo soberanista ha venido lastrado por la presencia de ETA –y su efecto social disuasorio–, por las dificultades para estabilizar una alianza de los nacionalismos con un proyecto común y por la apuesta ajena al vasquismo cultural y político del PSE-EE. La interesante experiencia del Acuerdo de Lizarra (1998) la frustró el hegemonismo de ETA. Los dos intentos fallidos del Gobierno Ibarretxe (Nuevo Estatuto de 2004 y Derecho de consulta de 2008) no contaron con el entusiasmo del EBB del PNV ni con el apoyo de la izquierda abertzale –estaba en su laberinto– y de los sindicatos nacionalistas.

Así como en el pasado desde Catalunya se miraban con interés los sucesivos ensayos vascos pero no se implicaba solidariamente más que una minoría (CDC fue muy decepcionante al respecto), ahora desde Euskal Herria se mira con especial interés a Catalunya, tras las sucesivas experiencias vascas de choque contra el muro del Estado sin las condiciones subjetivas suficientes. Que ETA esté en proceso de disolución ayuda a retomar el proceso puramente político que siempre debió ser, pero la gestión de las secuelas de la violencia, el aterrizaje de Sortu a una política normalizada y las angustias de la crisis, pueden retrasar el turno de un proyecto compartido.

Con todo, ya en esta legislatura, en Euskadi se va a plantear la cuestión aunque desde enfoques distintos. Mientras el PNV propone elaborar un nuevo estatuto desde el Parlamento (algo ha de hacer ante la intensidad del proceso catalán), las izquierdas abertzales se inclinan más por la vía del derecho de consulta. Como el PNV busca una alianza presupuestaria y de estabilidad con el PSE-EE, la duda es si el concepto estatutario se haría a la medida de éste, haciendo difícil el apoyo de los soberanistas de izquierda. De nuevo faltarían condiciones subjetivas, salvo que Catalunya despierte procesos de alianza vasquista. La influencia del proceso catalán puede ser determinante.