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domingo, 15 de septiembre de 2013

La “vía catalana” y sus ecos vascos

Ramón Zallo
Martes 10 de septiembre de 2013

La convocatoria de la Diada y de la iniciativa de “Via catalana cap a la independència” atravesando Catalunya el 11S de parte a parte ofrecen la oportunidad para contextualizar los procesos abiertos.

Causas del neosoberanismo catalán

La enorme decepción catalana por la decisión humillante del Tribunal Constitucional (2010) de amputar el Estatut del 2006, llevó a muchos federalistas, que creyeron en el proceso escrupuloso del poco a poco, a la conclusión de que el problema de Catalunya es la baja calidad democrática de la España actual, y que eso no tiene remedio. Se movilizaron en protesta pero sin proyecto.

La frustración de las clases medias y trabajadoras por el impacto y la gestión de la crisis económica, ha sido, sin embargo, la espoleta para que el proyecto soberanista aparezca a los ojos de la mayoría como una alternativa global al conjunto de problemáticas catalanas.

En efecto, la cicatería presupuestaria y social del Estado y de la UE, tuvo en el Gobierno de Artur Mas –con sus duros recortes, presentados como obligados– un discípulo aventajado. Pero la deriva social hacia el soberanismo explica su giro dramático de posición en relación al derecho de decisión, intentando cabalgar el tigre y minimizar la impopularidad de su gestión. Su fracaso electoral ulterior (2012) no le permitió dar marcha atrás y, al mismo tiempo, homologó institucionalmente la salida soberanista que ya forma parte de la nueva cultura política catalana.

Posibilidades y dificultades de una Catalunya soberana

Desde el punto de vista económico, la estructura productiva catalana (y vasca) hace sostenible una hipotética independencia en lo relativo a tejido productivo, acceso a mercados y nivel tecnológico en el marco de unas economías abiertas. No se ven las desventajas económico-sociales de un cambio de status para Catalunya (o País Vasco), salvo en el coste y dificultades por lograrlo, o en las zancadillas para evitar homologarlo ante la UE, o en las maniobras de los partidos de ámbito español para manipular la opinión pública española y hacer calar en ella incluso salidas autoritarias que es uno de los riesgos.

Parece obvio que a mayor apoyo popular a la soberanía, mejor posición tendrá Catalunya como sujeto colectivo para lograr sus objetivos o negociar con ventaja. No tiene nada que perder con probar la apuesta soberanista, aunque ello requiera una unidad de proyectos que no va a ser fácil de mantener, a pesar de la presión popular mayoritaria. En todo caso ya se ha dado un salto cualitativo del catalanismo cultural y político al soberanismo del “yo decido y, después, negocio o resuelvo”.

Nadie puede saber el resultado del proceso soberanista ni los plazos pero, desde luego, depende más de Catalunya que del Gobierno de España. La negativa o resistencia de los gobernantes del Estado Español puede retrasar una salida pero no impedirla; ya se trate de la independencia pura y dura (más difícil, en mi opinión); ya se trate de un Estat Catalá en régimen consorciado o confederal con España en clave soberanista (más factible); o ya se trate de un vínculo federal asimétrico (al final, si hay presión, será la propuesta del Estado, ya adelantada por el PSOE).

De mantenerse los respaldos a la dinámica plebiscitaria que se apunta en Catalunya, y si va unida a una movilización masiva continuada, sería imposible que el Estado desatendiera, a medio plazo, una consulta directa al respecto y un derecho a decidir de facto, cuyo resultado, y siguiendo el modelo quebequois, habría de negociarse con el Estado, sea sobre la fórmula final, sea para paliar sus importantes efectos en España. El ejemplo escocés ayuda en la misma dirección independientemente del resultado.

Éxitos logrados y eslabones débiles

Es encomiable el apoyo logrado por las plataformas unitarias convocantes de iniciativas y que indican el nivel de madurez de la sociedad civil y del respeto de algunos partidos a los procesos populares. Igualmente hay que destacar el impulso que se ha dado al debate social sobre “el día después” del cambio de estatus, como referencia para abordar “los días antes”. Al mismo tiempo se ha asentado la convicción democrática colectiva del derecho de decisión como nodo de canalización de los procesos.

Un eslabón débil del proceso es que algunas fuerzas políticas (CIU y PSC) no vean electoralmente recompensado su esfuerzo, o que el ciclo de movilización se debilitara por disensiones en las plataformas unitarias, pudiendo entrar ese proceso en reflujo. De no aprovecharse la dinámica actual tardarán años en darse unas circunstancias tan propicias a un cambio jurídico político cualitativo, y ello a pesar de que la crisis económica tiene la contradictoria doble facultad de radicalizar a la gente y de dificultar la satisfacción de las demandas sociales.

Para las corrientes de izquierda –tanto independentistas y soberanistas como partidarios del derecho de decisión y de la consulta– el reto es compaginar la reivindicación nacional y el grado de unidad necesario para lograrla, con un salto en las reivindicaciones sociales como condición de participación social de las mayorías en el proceso. El modelo gramsciano de búsqueda de liderazgo sobre un Bloque Histórico de amplio espectro es un buen modelo.

Ecos vascos

El Estado Español ha podido obviar a un país como la CA de Euskadi de solo 2,1 millones de habitantes (2.600.000 con Navarra) y 6,2% del PIB del conjunto estatal, porque se le ha desacreditado políticamente por una larga violencia de un sector. Pero no lo puede hacer con un país de 7,5 millones de habitantes, con larga tradición democrática, que supone el 18% del PIB español y la cara más prestigiosa de la modernidad española.
Según el CEO, en un momento de fuerte flujo reivindicativo, el 44,3% es partidario de la independencia en Catalunya y un 25% quiere más autogobierno, aunque la opción por la independencia subiría hasta el 57% si las únicas opciones fueran solo si o no a la misma. Catalunya ha pasado en un breve plazo de una satisfacción autonómica generalizada (con un independentismo muy minoritario) al liderazgo independentista social, más reactivo que ideológico. Con todo, los sectores independentistas movilizados han dado un salto cualitativo en bases organizadas y en influencia.

Por su parte, en la CA de Euskadi –en un clima de relativa calma y de compás de espera– hay un 29% independentista y un 32% que podría apoyarlo según las circunstancias, lo que hace un 61% de independentismo potencial (Sociómetro Vasco). El mapa político en la CA de Euskadi es muy estable al respecto ya desde la Transición.

En el caso vasco, un eventual salto cualitativo soberanista ha venido lastrado por la presencia de ETA –y su efecto social disuasorio–, por las dificultades para estabilizar una alianza de los nacionalismos con un proyecto común y por la apuesta ajena al vasquismo cultural y político del PSE-EE. La interesante experiencia del Acuerdo de Lizarra (1998) la frustró el hegemonismo de ETA. Los dos intentos fallidos del Gobierno Ibarretxe (Nuevo Estatuto de 2004 y Derecho de consulta de 2008) no contaron con el entusiasmo del EBB del PNV ni con el apoyo de la izquierda abertzale –estaba en su laberinto– y de los sindicatos nacionalistas.

Así como en el pasado desde Catalunya se miraban con interés los sucesivos ensayos vascos pero no se implicaba solidariamente más que una minoría (CDC fue muy decepcionante al respecto), ahora desde Euskal Herria se mira con especial interés a Catalunya, tras las sucesivas experiencias vascas de choque contra el muro del Estado sin las condiciones subjetivas suficientes. Que ETA esté en proceso de disolución ayuda a retomar el proceso puramente político que siempre debió ser, pero la gestión de las secuelas de la violencia, el aterrizaje de Sortu a una política normalizada y las angustias de la crisis, pueden retrasar el turno de un proyecto compartido.

Con todo, ya en esta legislatura, en Euskadi se va a plantear la cuestión aunque desde enfoques distintos. Mientras el PNV propone elaborar un nuevo estatuto desde el Parlamento (algo ha de hacer ante la intensidad del proceso catalán), las izquierdas abertzales se inclinan más por la vía del derecho de consulta. Como el PNV busca una alianza presupuestaria y de estabilidad con el PSE-EE, la duda es si el concepto estatutario se haría a la medida de éste, haciendo difícil el apoyo de los soberanistas de izquierda. De nuevo faltarían condiciones subjetivas, salvo que Catalunya despierte procesos de alianza vasquista. La influencia del proceso catalán puede ser determinante.

jueves, 1 de noviembre de 2012

En Euskadi… también han ganado los mercados.

Por Antikapitalistak - Mikel Labeaga

Viendo alguno de los análisis que se han realizado sobre los resultados electorales en la comunidad autónoma vasca, se podría pensar que el voto de los vascos y vascas habría ido orientado hacia opciones de izquierda u organizaciones antineoliberales. Títulos como “Gran avance de la izquierda” y otros por el estilo han aparecido en algunas web de la izquierda estatal.

Y nada más lejos de la realidad. En la comunidad autónoma, los votos a las opciones que desde Antikapitalistak llamábamos a NO VOTAR, han sumado la friolera de 746.903 voto, es decir el 72,43% de los votantes.

Y estos resultados se han dado, sin que el candidato mejor situado y representativo de estas opciones haya escondido sus veleidades recortadoras. Así Urkullu ya ha avisado durante la campaña que “Cualquiera que no diga que hay que recortar… Miente!!!”.

Por otra parte en estas elecciones, si exceptuamos este aviso a navegantes, ninguna fuerza ha hablado de economía o de la crisis. Todos los mensajes se han dado en la política y vientos que soplaban desde Catalunya y las declaraciones independentistas de A. Mas tras la Díada. Ni tan siquiera los candidatos de izquierda han centrado sus discursos y propuestas en la crisis económica, la deuda externa o el vertiginosos aumento del paro, que ya se sitúa en un porcentaje superior al 16% en Hego Euskal Herria.. Hemos visto slogans del tipo “España nos ahoga”, “Para salir de la crisis. Salirse de España”. Y muy pocas alternativas de resistencia ante los ataques a los trabajadores y trabajadoras.

La izquierda Abertzale estaba más pendiente de sus resultados electorales y su mano a mano con el PNV por ver quien iba a liderar el nacionalismo en los próximos años que en plantear una alternativa social contra los recortes y la crisis.

Pero… A pesar de un aumento importantísimo de la abstención, el PNV ha aumentado en mas de 60.000 votos sus resultados desde las elecciones generales haciendo del “sorpasso” que Bildu EH había anunciado, quedara como un espejismo, sacando a esta coalición mas de 110.00 votos y acercándose al empate técnico en el territorio talismán de la izquierda abertzale (Gipuzkoa). El Tsunami que esta anunciaba ha terminado. Tras las dos primeras grandes olas, primero con Bildu y luego con Amaiur ha perdido fuerza en la tercera ola. Así Bildu EH ha perdido 11000 votos con respecto a los resultados de Amaiur. Perdida significativas de su mayoría en varias ciudades donde gestionaba las alcaldías (Bermeo, Gernika…) 7000 votos en Donosti lo que les ha llevado a reconocer una cierta crisis en Gipuzkoa y su gobierno en la diputación.

PP y PSOE han pagado cara su gestión y su pacto contra natura en el Gobierno de la comunidad autónoma y su política plegada a la Troika en el gobierno del estado. Pasando a ser la cuarta y tercera fuerza respectivamente.

Por su parte la izquierda antineoliberal, representada por IU a nivel estatal, se ha encontrado con el problema de la división entre Ezker Anitza y Ezker Batua de Madrazo. División que a pesar de que entre ambos suman más de 38.000 votos, pudiendo sacar tres parlamentarios, se ha quedado fuera del mismo.

Ha ganado la derecha, pero todos los que han gestionado las instituciones han perdido tanto en votos, como en representación. A pesar de ese triunfo, la indignación se ha manifestado de forma importante, no solo en las opciones de izquierda ya nombradas.

La abstención con un aumento superior al 4% con respecto a las anteriores elecciones, el amplio porcentaje del voto a los “otros” opciones minoritarias que se ha ampliado significativamente y el mas del 2,5% del voto blanco o nulo. Representan un porcentaje de la indignación y desconfianza en este sistema.

¿Y ahora?

Tras las elecciones, vamos a asistir a una política de búsqueda de pareja de baile en todas las direcciones.

Urkullu con sus 27 parlamentarios, no cuenta con mayoría absoluta para gobernar sin pactos. Sin hacer futurismos, se pueden dar todas las combinaciones: Acuerdos de gobiernos transversales que posibiliten la gobernabilidad, Gobierno de coalición, acuerdos PNV-Bildu EH, PNV-PSOE… Es posible cualquier formula. Tras los primeros contactos los portavoces de PNV-PSOE-Bildu EH han señalado las grandes coincidencias que tienen, a pesar de señalar diferencias en algunos temas y colocando algunos limites para los acuerdos.

Es previsible que veamos votaciones cruzadas, confrontaciones… Pero el Gobierno que salga de estas elecciones va a llevar a delante una política de recortes contra los derechos de los/as trabajadoras. La posibilidad de que se produzca un rescate del Estado español no hará más que profundizar en esta crisis y agudizara las condiciones de vida de una amplia mayoría de la ciudadanía vasca y del resto del Estado Español. En esas condiciones el Gobierno del PNV va a aplicar aunque sea de manera más suave las recomendaciones de BCE y FMI.

En este escenario los retos que tenemos desde Antikapitalistak son la lucha por la soberanía de nuestro pueblo y la defensa de los derechos sociales trabajando por para relanzar la movilización social y la unidad de los y las trabajadoras.

Antikapitalistak considera necesario forjar un amplio Frente Anticapitalista, que tenga su base en una amplia movilización social y que desde ella se plantee una acción política, que utilice la presencia en las instituciones como un elemento más de lucha social y política. Por ello, nos reafirmamos en la búsqueda de acuerdos amplios con todos los sectores y organizaciones que pongan esta tarea en la línea primera del combate.

Mikel Labeaga

lunes, 10 de septiembre de 2012

PEREZA vs. DEMOCRACIA

"Tiene bastante interes político conocer las opiniones y reflexiones de algunos militantes de la izquierda abertzale ante el curso gestor del sistema y las instituciones y la organización verticalista, profesional y autoritaria que vienen practicando no solo la dirigencia de la Izquierda Abertzale, sino sus organizaciones coaligadas en EH Bildu: EA, Alternatiba y Aralar. No hay mejor testimonio de la realidad que el que vive en su propia casa" Jerónimo.

 Kepa Gordejuela y Rakel Peña (miembros de la izquierda abertzale)
La situación de Euskal Herria y de Europa es tan grave y complicada que nos exige un esfuerzo personal y colectivo para encontrar nuevas formas de actuación y alternativas políticas que consoliden los objetivos de la lucha histórica de la izquierda abertzale.   
A nuestro entender, el último giro estratégico de la izquierda abertzale, y la consiguiente revisión de las formas de lucha, no tenía como único objetivo superar el accionar armado, sino que también se trataba de un punto de partida para implementar nuevas formas de hacer política, más acordes con los tiempos, más democráticas, más pegadas al suelo, abiertas y eficaces. La evolución desde el modelo político-militar de la transición al nuevo modelo definido en “Zutik Euskal Herria” a primeros de 2010 debía suponer un punto de inflexión en la refundación de la izquierda abertzale, tanto en sus planteamientos político-ideológicos, como en su modelo de dirección y en la política de alianzas para conseguir sus objetivos estratégicos, que es, al fin y al cabo, en lo que consiste la política.
Buscar la máxima adhesión social se convirtió pues en una prioridad a la que había que hacer frente con nuevos instrumentos, planteamientos y esquemas mentales. Sin embargo, en estos casi tres años se ha ido dando un deterioro en el que, cada día más, prima la verticalidad, la improvisación, y la falta de participación de las bases, que son las que pueden y deben sustentar un proceso de este calibre; falta de participación en las decisiones de más envergadura, y en las de menos también.
Paradójicamente, el “factor sorpresa”, que a corto plazo y en el plano mediático puede tener su efecto, se ha presentado como un valor en positivo, cuando lo único que evidencia es que son sólo unas cuantas manos, muy pocas, las que entran en la cocina y deciden el plato del día. Al resto del cuerpo social de la izquierda abertzale sólo le queda comer lo que toque y, si no le gusta, dejarlo, como las lentejas.
Los ejemplos que obvian los mínimos principios de un funcionamiento democrático formal, son innumerables. A corto plazo se nos presentarán pública y mediáticamente las listas al  Parlamento de Gasteiz, para las que nadie ha podido, siquiera, presentar propuestas, y mucho menos elegir a las personas que considere más convenientes. Previsiblemente esa patente falta de democracia interna tratará de suplirse con un mero acto de ratificación en el que, de nuevo, se nos presentará el menú de las lentejas
Dar a conocer un futurible “Gobierno de Gasteiz”, y la decisión implícita de que, si se ganan las elecciones, se va a asumir de cabo a rabo la gestión de la institución, podría ser un paso de gigante si respondiese a una demanda interna y social verificada y, sobre todo, si estuviera contrastada con sus posibles alternativas. Porque la pura gestión, si no está combinada con niveles de confrontación y desobediencia, y además sin disponer de los instrumentos necesarios, nos puede constreñir a tener que seguir las pautas del sistema, desviándonos de los objetivos de profundo cambio social y político que necesita este país.
Hay muchas formas de hacer política. Siguiendo con el ejemplo, habría que decidir no sólo quién, sino más bien qué se va a hacer ante una hipotética victoria electoral el 21 de octubre: ¿gestionar lo que hay cambiando de nombre a los departamentos?; ¿o quizá olvidarnos de los nombres y centrarnos en los contenidos? ¿Y si eso nos lleva a poner patas arriba el modelo policial, o a la desobediencia civil y a la confrontación interinstitucional? ¿Y si nos lleva a evitar que el Estado nos siga atracando y dejar de pagarle el cupo, o a responder de la forma más contundente para negarnos a apuntalar un modelo social cada vez más injusto y desigual? Y es indudable que estas reflexiones sirven tanto para la labor de gestión como para una tarea de oposición.
Cierto es que, vista la gestión institucional adoptada en otros ámbitos, poco hace presagiar que la presencia de la izquierda abertzale vaya a ser sinónimo de un cuestionamiento del status quo, como cabría esperar. Pero quizá peor que lo que se está haciendo es lo que no se está dejando hacer: debates donde todas las posibilidades estén abiertas para que toda la fuerza social acaudalada por la izquierda abertzale a través de su historia quede expresada, contrastada y democráticamente plasmada en cada decisión. La izquierda abertzale no puede renunciar al debate interno, a la confrontación y disparidad de ideas, porque precisamente esa riqueza y esa pluralidad han hecho de ella una referencia social y política de primera magnitud en su entorno.
La pereza intelectual se ha apoderado de la izquierda abertzale. La saludable batalla de las ideas que siempre le ha caracterizado ha ido dejando paso a una especie de apatía en la que casi nada se discute y nada se cuestiona. Decisiones políticas, ideológicas y organizativas de primera magnitud quedan en manos de un reducido grupo, mientras la mayoría se ve resignada al papel de agente pasivo y acrítico. Si aciertan, bien y, si no, también.
Otra forma de hacer política es posible pero, para ello, muchos nos tenemos que despojar de nuestra pereza intelectual, y otros, aunque también les de pereza, tendrán que acostumbrarse a pensar que nadie está facultado -excepto delegación expresa- para tomar decisiones por todos y todas; porque, precisamente, decidir en nombre de los demás fue uno de los grandes males de la etapa anterior que el espíritu de Zutik Euskal Herria trataba de superar.
Sólo desperezándonos, y con la activación de todo el capital humano acumulado por la izquierda abertzale, más el que venga a sumarse, tendremos la garantía de que nuestro proyecto se convierta en una realidad asumida por la mayoría social.
Kepa Gordejuela y Rakel Peña (miembros de la izquierda abertzale)

jueves, 15 de diciembre de 2011

EURO BAKAR BAT EZ HAIEN KRISIARENTZAT ! EURO BAKAR BAT EZ HAIEN ZORRARENTZAT

ELKARRETARATZEA ETA EKINTZA, BAIONAN,
Reduit plazan, abenduaren 17an, goizeko 10etan


Kapitalismoa porrotean

Gaindituak, gobernamenduak, haien kontseilariak, ekonomistak eta banku zentralak noraezean dira. Ez dakite zer egin krisiaren aurrean; krisia, geroz eta sakonagoa, sistema kapitalistaren krisia da eta jendarte osoa peko errekara darama zuzenki.

Zer zor ?

Frantses estatuak, beste asko bezala, ehun miliarka euro banatu dizkie bankuei eta multinazionalei, 2008ko krisia garaian, zorra handituz. Diru hau, enplegu eta lansarientzat baliatu ordez, bankularien eta finantzarioen espekulazioa elikatzera joan da; haiek dira estatuen aurka itzultzen direnak gaur egun, zorraren emendatzea ondorioztatuz.

Hau da krisiaren iturburuetariko bat; besteak –kronikoak -aberatsen aldeko neurri guztiak dira  :  zergen tikitzea eta zergarik ez pagatzeko ematen diren aukera ezberdinak,  enpresa buruei ematen zaizkien laguntza guztiak.

Langileentzat, zorroztasun neurriak; aberatsak beti aberatsagoak !

Zor hori, gurea ez den zor hori, aitzakia hutsa da ! Zorra ordaintzea, Sarko, Fillon eta konpainiak gure erantzukizuna dela sinestarazi nahi digute; langabezia, prekaritatea, errenta miserableak gehi hartzen dituzten zorroztasun neurri guztiak onartaraziko dizkigutelakoan ! Azkenetariko baten jomugan eritzen direnak dira, gehienak iruzurgileak direla erranez. Eraso gogorragoak aurreikusten ahal dira, 2012ko hauteskundeak eta gero.

CAC 40ko enpresa talde handiak osasuntsuak dira aldiz ! 2011ko azken azterketen araberan, haien etekinak, gorakadan, 87 miliar eurokoak lirateke (2007an, hazkundearen gailurrean, 101 miliarrekoak zirenean). Geroz eta etekin gehiago zapaltzaileentzat, geroz eta sakrifizio gehiago langileentzat !

Enpleguaren eta eros ahalen aldeko neurriak inposa ditzagun !

Zorra, zorroztasuna, sakrifizioak : finantza eta industri taldeen akziodun handiek ordain ditzaten ! Ezberdintasun sozialen larritzearen aurrean, gure eguneroko bizia defendatu behar dugu, hots enplegua eta eros ahalmena. Hau da garrantzitsuena eta horren inguruan ditugu sektore guztietako borrokak elkartuko.

Onartezina da, adibidez, PSA Peugeot Citroënek (1,1 miliar etekin 2010ean) 5000 enplegu desagerraraztea eta  BNP Paribas-ek (5 miliar etekin 2011ko lehen hiru hiruiletan zehar) 1400.

Lizentziamenduen debekua, lan postuen murrizketen gelditzea, lanaren banaketa (lan sarien tipitzerik gabe), behar diren lan postuen sortzea, aldarrikatu, exijitu behar ditugu baita hilabete sarien, pentsioen eta gutxienezko errenta sozialen emendatzea ere. SMIC-a gutxienez 1500 eurokoa (garbi)  izatea.

Ezinezkoa diote ? Alta egunero aireratzen diren miliarrek beste zerbait  erakusten dute. Horrez gain, bankuen eta enpresen  kontuak –egiazkoak -erakuts ditzaten eta orduan ohartuko gara benetako egoeraz !

Bide bakarra : elkartu eta  borrokatu, irabazteko !

Herri askotan, haserrea agerian da, erresistentziak eta borrokak antolatzen eta hedatzen dira, Grezian, Espainian, Britania Handian, Arabiar herrietan, Txilen, Israelen, AEBn… hau da bidea !

Medefek eta gobernamenduak gu “raketatzen” segitutzen utziko ditugu ala gibelaraziko ditugu ? Borroka sozialak barreiatuak dira. Koordinatu eta elkartu behar ditugu, mugimendu orokor eta indartsua eraikitzeko, hau da irabazteko bide bakarra.

OLDARTUk elkarretaratze / ekintza batera deitzen du,
Baionan, Reduit plazan, abenduaren 17an (larunbatarekin), goizeko 10etan

Oldartu: Action consommation Pays Basque,Collectif féministe contre les violencessexistes, Comité d’action Soule, Ikasi eta Irauli–Jeune Réagis!, Segi, CNT, ELB, LAB, Solidaires, AB, Batasuna, Indar beltza-Energie noire, NPA

martes, 29 de noviembre de 2011

Balances y escenarios tras el cese definitivo de ETA y las elecciones del 20-N

VS 0 | | sección: web | 23/11/2011 Ramón Zallo


A Kepa Mallea, muerto en Santutxu:
por su generosidad,
por el valor que siempre le dio a la palabra
y por compartir ideas, sentimientos y movimientos

La declaración de cese definitivo de la actividad armada de ETA del 20-10- 2011 ha causado un auténtico terremoto político y social que invita a lecturas de pasado y presente y a pensar el futuro político inmediato. Las elecciones generales celebradas un mes después, el 20-N, apuntan también a un nuevo escenario institucional.

1. Reacciones
* Hay quienes no han aceptado el cese definitivo de las acciones de ETA porque ya no ofrece la oportunidad del exterminio y derrota total del supuesto complejo ETA-Izquierda Abertzale (IA) ni, de paso, la marginación del nacionalismo en su conjunto. En este caso la mirada es desde las claves de una España única y de un Estado que dice defenderse sólo del terrorismo, ninguneando la reivindicación nacional vasca y sacrificando rasgos bastante sustanciales de un estado de Derecho.

Se va el sparring cómodo que justificaba todas las tropelías imaginables del Estado... y le echan de menos. Era una pelea, ciertamente con daños dolorosos, pero en un cuadrilátero controlado que tapaba el otro cuadrilátero, el que le importa más al Poder con mayúsculas y que sí tiene patria: la unidad de Estado. No acepta que se plantee no ya una consulta sobre la independencia sino tampoco sobre los modelos federal o confederal. En esta tesitura se mueven buena parte de las huestes del PP, UPyD, foros de la venganza diversos, los Torquemada de papel y onda o la mayoría de asociaciones políticas de víctimas.
* Hay quienes, con más visión de Estado, respiran aliviados. Un problema enquistado menos; y lo celebran. Por el momento sólo dicen que se aplicará la ley en relación a las “consecuencias del conflicto”. No se comprometen a eliminar toda la legislación de excepción generada estos años a la que atribuyen lo que llaman “la derrota de ETA”.

Se están apresurando a reescribir la historia e interpretación de este periodo y son amnésicosrespecto a los abusos del Estado, las legislaciones antidemocráticas, las impunidades policiales, la crueldad penitenciaria, los crímenes sin explicar… Pactaron la desmemoria de la Transiciónentregando a la clase dirigente del antiguo régimen el Poder y la palabra y, ahora, reclaman que la recuperación de la memoria posterior sea selectiva, sólo sobre ETA, dejando en la sombra la otra parte de la historia: crímenes de Estado, torturas sistemáticas, penas sin medida, estrategias de castigo, degeneración democrática….
* Más abundantes por Euskal Herria son quienes, con visión vasca -y hablo de buena parte de la sociedad civil y una parte significativa de la clase política- respiran, respiramos, aliviados porque se acaba una historia que tenía que haber estado acabada hace muchos años y no se sabía ultimar. Hace años que se denunciaban crímenes y tropelías de un lado y del otro, y ahora, tras el anuncio de cese de ETA, ha surgido la oportunidad de que una parte -la que ha matado más- se vaya, y la otra, el Estado embrutecido e impune, tenga que disolver, por presión, sus perfiles más duros e ilegítimos.
* Finalmente, en el mundo de la izquierda abertzale hay una gran alegría, pero también un cierto horror al vacío a la hora de pensar y asimilar lo ocurrido en los últimos 40 años. Un final que ha sido más fruto de la necesidad que de la virtud, más de los datos del presente que de las convicciones, más de la lectura política que de la moral, incluso emancipatoria.
En este contexto ¿cabe un solo relato? No. Relatos. Al menos, uno de Estado y para consumo mayoritario español, en el que se pondrán de acuerdo PP y PSOE y sus cohortes mediáticas, a pesar de los matices. En Euskal Herria un sector (PSE y PP) tendrá el mismo relato pero lo adornarán ensalzando a la sociedad vasca, no darán mérito alguno a la Izquierda Abertzale política (IA) y hasta se sostendrá que ya no hay problema político alguno (López lo ha dicho): sólo una dulce sucesión de alternancias en el timón del Estado.

El resto de sectores –personas de mente abierta y memoria, vasquismos, nacionalismos de izquierda o no, izquierdas varias…- ¿podríamos construir nuestro doloroso relato, sin apaños ni desmemoria y que, a buen seguro, sería el hegemónico aquí? Es un reto posible.

¡Cuánto se agradecería un Memorial de agravios fehacientes que, de no recogerse, sólo quedará en la mirada herida de quienes los padecieron! La sensatez con que ARGITUZ está recogiendo esa información está alejada de quienes, en los dos bandos más enfrentados, hinchan cifras de crímenes ajenos, reales o supuestos, mientras minimizan los próximos y las responsabilidades consiguientes.

domingo, 23 de octubre de 2011

¡ Celebremos el fin de la violencia, continuemos con la lucha sin tregua!


Indarkeriaren amaiera ospatzen dugu, borrokan jarrai dezagun, etenik gabe !
 
Euskal gizarteak pozez gainezka hartu du luzaroan espero izan dugun iragarpena, ETAren indarkeriaren amaierarena. Antikapitalistak-ek bat egiten du emozio horrekin.

Beren ideia politiko edo lanbidearengatik,  jende asko egon da heriotzaren korridorean, eta orain atera dira. Baina erahilak izan direnen familiek galdetzen dute ea zergatik heldu den hain berandu heriotz zigorraren amaiera Euskal Herriara, eta galdera horrekin ere bat egiten dugu.

Hala ere, mila aldiz esango diguten arren, hau ez da Estatuaren garaipena. Gobernuek, bere epaile, polizia eta talde parpolizialekin, ahal izan dituzten oztopo guztiak jarri dituzte Euskal Herrian bake bideak zabaltzeko egon diren aukera guztietan. Eta, inolaz ere, ez da

Zuzenbide Estatuaren garaipena, estatu espainiarraren kalitate demokratkoa azken urteetako urriena baita. Hau arrazonamenduaren garaipena da. Dena emateko prest zeuden belaunaldiak ez hanka ez bururik ez zuen estrategian sartuta egon dira, beste persona askori, baina baita beraieri eta beren familiei sufrimendu handia ekarri diena.

Antikapitalistak-en ustez borrokarako eta matxinadarako motibo asko daude momento honetan: pairaten dugun sistema sozial kapitalista bidegabea, giza eskubideen urraketa, eta oinarrizkoak diren eskubide demokratiko eta nazionalen ukapena. Baina borroka horren bideek helburuekin bat egin behar dute, odol isuririk gabekoa izan behar da, gizarte mobilizazioa , desobedientzia zibila eta indarkeriarik gabeko ekimen herritarra erabiliz.

Borroka armatuaren alternatiba ez da desmobilizazioa edo sisteman integratzea izan behar. Borroka armatua soberan zegoen eta traba egiten zuen, eta topa egiten dugu desagertu dela ikusi dugulako.

Borroka soziala, aldiz, inoiz baino beharrezkoagoa da eta ezin da eten.

Jakin badakigu orain zabaltzen den erronka, adiskidetzea eta gorrotoari amaiera ematea, prozesua luzea eta mingarria izango dela.

Bide horretan ere kokatzen dugu gure burua antikapitalistok, desberdinen arteko elkarketa bultzatuz, alde bakoitzak sortu duen minaz kontzientzia har dezan, gizartea libreago izan dadin. Era berean, prozesuari oztopo gehiago jarriko dituztenak, eta gure herriaren minaren barruan oso eroso egon direnak, aurrez aurre izango gaituztela jakin behar dute.

Euskal Herrian 2011ko urriaren 20an.
Antikapitalistak.
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¡ Celebremos el fin de la violencia, continuemos con la lucha sin tregua!

La sociedad vasca asiste hoy con alegría y emoción al anuncio que tanto tiempo llevábamos esperando, el cese definitivo de la violencia de ETA. Antikapitalistak participa de esa alegría.

Muchas personas han salido hoy del corredor de la muerte en el que ETA les había recluido por sus ideas políticas o su actividad laboral. Y los familiares de quienes fueron ejecutados se preguntan por qué ha tardado tanto en abolirse la pena de muerte en Euskal Herria, pregunta que también compartimos.

Sin embargo, por mucho que nos lo repitan, éste no es un triunfo del Estado. Los gobiernos, sus jueces, sus policías y sus cloacas han puesto todas las trabas que han podido a todas oportunidades que ha habido para que la paz en Euskal Herria se abriera camino. Y, desde luego, no es el triunfo del Estado de Derecho, porque la calidad democrática del estado español se encuentra en los niveles más bajos de los últimos años.
Éste es el triunfo de la razón, frente a una dinámica absurda en la que se han visto enredadas sucesivas generaciones de personas que estaban dispuestas a arriesgarlo todo, pero que eligieron un camino que ha traído mucho sufrimiento a otras personas, a sus propias familias y a ellas mismas.

Antikapitalistak considera que el sistema social capitalista e injusto que padecemos, la vulneración sistemática de los derechos humanos y la negación de los derechos nacionales y democráticos más elementales son motivos más que suficientes para luchar, para rebelarse. Pero esa lucha debe de realizarse de forma coherente con los fines que se pretenden, sin derramar ni una gota de sangre, utilizando la movilización social, la desobediencia civil y la iniciativa popular no violenta.

Creemos que la alternativa a la lucha armada no es la desmovilización o la integración en el sistema. La lucha armada sobraba y estorbaba y brindamos por su desaparición. La lucha social es más necesaria que nunca y no admite tregua. Sabemos que se abre ahora un proceso largo y en ocasiones doloroso, el camino de la reconciliación y el fin del odio. En este camino también nos encontraremos los anticapitalistas, favoreciendo el encuentro entre diferentes, generando espacios donde cada parte vea y reconozca el dolor afligido y sea el principio de una sociedad más libre. Y combatiremos fuertemente contra todas aquellas personas y colectivos que traten de torpedear este proceso, y que busquen su rédito del dolor y sufrimiento de nuestro pueblo.

Euskal Herria, 20 de octubre de 2011.

Antikapitalistak.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Fuera de juego

KEPA AULESTIA - Diario Vasco

"Las relaciones entre ELA y la izquierda abertzale han entrado en una nueva dimensión desde que ésta gobierna"

El acuerdo alcanzado entre los presidentes de las tres cajas vascas y los representantes de Bildu se adelantó a las negociaciones que protagonizaban ELA y LAB en torno a la fusión de las entidades de ahorro. El plácet final de la coalición independentista comprometió el apoyo del sindicato de la izquierda abertzale, mientras dejaba a ELA desconcertada. Desde el punto de vista de su cultura sindical, la primera central vasca se había enfrentado a una endiablada disyuntiva. Hubiese sido mejor que la fusión no conllevara un acuerdo laboral previo, de manera que Kutxa Bank tuviera que medirse con la representación sindical heredada una vez superadas las diferencias políticas e institucionales. Pero ninguna central representativa podía desentenderse de la suerte de sus afiliados y votantes en aquel vértigo final. ELA se está viendo obligada a recolocarse ante una izquierda abertzale que ha pasado, de improviso, de estar fuera de la ley a gobernar, entre otras, las dos instituciones fundadoras de Kutxa, la Diputación guipuzcoana y el Ayuntamiento donostiarra. 
El catálogo de complicidades que ELA ha mantenido con la izquierda abertzale puede parecer amplio, pero pivota en torno a la restitución de la legalidad. A medida que los herederos de Batasuna pasen de estar de espaldas al sistema a mostrarse pragmáticos por el hecho mismo de gobernar, ELA se sentirá más incómoda en su papel solidario. Ninguno de los postulados que comparte con el nuevo 'polo soberanista' puede obligarle a supeditar toda su estrategia al apuntalamiento electoral y político de la izquierda abertzale. Ni siquiera la revisión de la fiscalidad anunciada en nota de prensa por la Diputación de Gipuzkoa. Entre otras razones porque Bildu ha pasado a formar parte de la patronal institucional. Además la nueva situación desplaza las relaciones entre ELA y LAB hacia un terreno desconocido. No sólo porque el apoyo que LAB está obligado a prestar a la izquierda abertzale gobernante en ningún caso implica que ELA se convierta en correa de transmisión de ambos. También porque la coincidencia en la acción sindical puede resentirse desde el mismo momento en que se agudice la sorda pugna por la representatividad entre las dos centrales nacionalistas. 

martes, 26 de julio de 2011

Elegir la paz en el País Vasco


¿La violencia llega a su fin?

Le Monde Diplomatique
La izquierda nacionalista, cuya participación estaba prohibida hasta la víspera de las elecciones unicipales españolas de mayo pasado, finalmente consiguió un 25,5% de votos en tres provincias vascas. Esta victoria no es ajena a aquellos que, como el autor, abogan por la resolución de uno de los últimos conflictos políticos violentos de Europa.

La posición oficial del gobierno español sobre el conflicto vasco es clara: no se trata de una cuestión política. Madrid presenta a la Euskadi Ta Askatasuna (ETA) como una “banda criminal y terrorista” y le pone la etiqueta de esta organización a toda la izquierda abertzale (1) que no la haya condenado explícitamente, incluyendo a aquellos que nunca cometieron actos violentos ni preconizaron el recurso a la violencia. Así, durante la última década este movimiento político fue prácticamente prohibido en España, lo que constituye un enfoque a la vez desconcertante e inútil. 

lunes, 2 de mayo de 2011

Hauteskunde demokratikoen alde Eskubide zibil eta politikoak orain!!!



Bilduren zerrenda guztiak debekatzea erabaki duten honetan, Bilboko hainbat alderdik zein eragile sozial eta sindikalak eskubide zibil eta politikoen aldeko mobilizazio bat antolatzea erabaki dugu.
Mobilizazioa “eskubide guztien alde, ilegalizaziorik ez” lelopean burutuko dugu datorren asteartean, maiatzak 3, arratsaldeko 8etan Arriaga plazan.
Mobilizazio honen helburua ilegalizaziorako arriskua dagoen honetan erantzun ahalik eta zabalena lortzea da. Ilegalizazioa herri honen arazoa da eta denok erantzun beharra dugu.
Jokoan dagoena proiektu politiko zehatz baten aurkako erasoa baino haratago doa, eskubide zibil eta politikoez ari garelako, herritar guztiei dagozkien eskubideak.
Ondorengo alderdik, sindikatuk zein eragilek eman dute euren atxikimendua mobilizazioari: Alternatiba, Amnistiaren aldeko mugimendua, Antikapitalistak, Bilboko Etxerat, Bilgune Feminista, Colectivo Antitaurino y Animalista de Bizkaia, EA, EHGAM, Esait, ESK, ezker abertzalea, Gazte Abertzaleak, Gazte Independentistak, Hau Pittu Hau Konpartsa, Kakitzat, LAB, Paz con Dignidad Euskadi, Sare Antifaxista eta STEE-EILAS.

Honekin batera atera dugun kartela bidaltzen dizuegu.

Elecciones democráticas, derechos civiles y políticos para todas las personas

Ante la ilegalización de todas listas de Bildu, con el claro objetivo antidemocrático de excluir a un porcentaje muy elevado de la sociedad de la vida política y municipal, partidos, sindicatos y agentes sociales de Bilbo hemos decidido convocar una movilización de protesta.
Esta se llevará a cabo mañana martes, 3 de mayo, bajo el lema “eskubide guztien alde, ilegalizaziorik ez” y comenzará a las 8 de la tarde en el Arriaga.
El objetivo de esta movilización es tratar de articular una respuesta lo más amplia y plural posible ante el peligro real de una ilegalización de un sector importante de esta sociedad. La persecución de las ideas y la ilegalización de opciones políticas es un problema que afecta al conjunto de la sociedad y, en consecuencia, la respuesta nos corresponde a todos y todas.
Lo que ahora está en juego va más allá de un ataque contra una coalición determinada, es una vulneración de derechos civiles y políticos, de derechos fundamentales.
Convocantes de la movilización:
Alternatiba, Amnistiaren aldeko mugimendua, Antikapitalistak, Bilboko Etxerat, Bilgune Feminista, Colectivo Antitaurino y Animalista de Bizkaia, EA, EHGAM, Esait, ESK, ezker abertzalea, Gazte Abertzaleak, Gazte Independentistak, Hau Pittu Hau Konpartsa, Kakitzat, LAB, Paz con dignidad Euskadi, Sare Antifaxista, STEE-EILAS.

viernes, 29 de abril de 2011

Plan B - Ante la impugnación de las listas electorales de la coalición Bildu


Mikel Labeaga / Antikapitalistak

"Nos reiteramos, nuevamente, en nuestro el rechazo a la antidemocrática Ley de Partidos y exigimos la legalización de SORTU como partido político y de la posibilidad de Bildu a participar sin ninguna traba en las elecciones. Denunciamos las maniobras del Gobierno español y la fiscalía para obstaculizar la participación política y electoral de un sector importante de la ciudadanía vasca."

domingo, 27 de marzo de 2011

Manifestazioa

Gernikako Akordioa sustatzen dugun eragile politiko, sindikal eta sozialok Euskal Herriko jendarteari adierazi nahi diogu:

Espainiako Auzitegi Gorenak Sortu alderdi politikoa ez legeztatzeko hartu duen erabakiak euskal gizartearengan eragindako egonezinaren jabe gara. Azken batean, Sortu ez legeztatzeak espainiar Estatuak euskal herritarren oinarrizko eskubide zibil eta politiko guztiekiko duen begirune eskasa berriro agerian uzten du. Gure iritziz, bake eta normalizazio politiko agertoki baterantz bidean, giza eskubideak oinarri izanik, eskubide zibil eta politiko guztiekiko begirunea ezinbestekoa da.

Tamalez, Espainiako Auzitegi Gorenak hartutako erabakiak berriro ere espainar Estatuak heldutasun demokratiko eskasa erakutsi du. Gernikako Akordioa izenpetu dugun eragile guztion aburuz, espainiar Estatuak legalizazioak eta jarduera politiko guztien normalizazioa kontrapartida politikorik eskatu gabe eman behar ditu

Gauzak horrela, ez dugu zalantzarik erabaki berri honen bitartez espainiar Estatuak Euskal Herrian abian dagoen bake eta normalizazio prozesua zapuztu nahi duela. Gainera Auzitegi Gorenaren erabakia ez da, zoritxarrez, uharte bat ozeano zabalean, ezta gutxiago ere. Azken hilabeteetan Estatuak Euskal Herrian behin eta berriz oinarrizko eskubideen aurkako jarduera latzak kateatu egin ditu, hala antolakunde independentistetako kideen atxiloketak nola tortura kasu izugarriak.

Badakigu Euskal Herriko jendarteak bake eta normalizazio politiko agertokia nahi eta behar duena. Badakigu Euskal Herriko gehiengo politiko, sindikal eta sozialak eskaera honekin bat egiten duena. Hargatik, Gernikako Akordioarekin bat egin dugun eragileok espainiar Estatuak euskal jendartearen gainean etsipen zama astuna utzi nahi duela pentsatzen dugu.

Gernikako Akordioa sinatzen dugunok Euskal Herriko jendarteari gaurkoan ere prozesu honen motorea izan behar duela jakinarazi nahi diogu, berari eta bakarrik berari prozesu honetako protagonismo guztia baitagokio. Gure lana jendarte horren mesedean tresnak jartzea da, prozesuaren baitan dagokion protagonismoa har dezan tresnak eskaintzea, hain zuzen ere. Luze jotzen duen ibilbidea egiteko tresna berriak, tresna desberdinak eskaintzeko konpromisoa hartzen badugu ere, gaurkoan etsipen oro gaindituz bidea eginez segitzeko tresna zehatza jarri nahi dugu Euskal Herriko jendarte osoaren esku: apirilaren 2an, Bilbon La Casillatik arratsaldeko 5´30etan abiatuko den nazio manifestazioan parte hartzeko deia luzatzen diogu. “Euskal Herriarentzat normalizazioa. LEGALIZAZIOA ORAIN!” lelopean Bilboko kaleak legalizazioa eta jarduera politiko guztien normalizazioa nahi dituen gizarte oso baten bozgoragailuak izango dira.

Los agentes políticos, sindicales y sociales que suscribimos el Acuerdo de Gernika queremos hacerle saber a la sociedad vasca:

Nos hacemos eco del profundo malestar que ha generado en la sociedad vasca la decisión tomada por el Tribunal Supremo español para no legalizar a Sortu. Esta decisión demuestra el desprecio del Estado español por el respeto de los más elementales derechos civiles y políticos de la ciudadanía vasca. En nuestra opinión, tomando como base los derechos humanos, el respeto a los derechos civiles y políticos es imprescindible para avanzar ahcia un escenario de paz y normalización política.

Por desgracia, la decisión del Tribunal Supremo vuelve a mostrar la escasa madurez democrática del Estado español. En opinión de los agentes que firmamos el Acuerdo de Gernika, el Estado debe legalizar y normalizar toda actividad política sin exigir ningún tipo de contrapartida política a cambio.

No nos queda ninguna duda de que el Estado con esta nueva decisión ha pretendido hacer fracasar el proceso de paz y normalización plítica abierto en Euskal Herria. No obstante, esta decisión no es, por desgracia, una isla en el océano, ni mucho menos. En los últimos meses el Estado español no ha dejado de realizar acciones de sabotaje al proceso abierto, como las detenciones de militantes de organizaciones independentistas o las torturas que han sufrido muchas y muchos de ellos.

Sabemos que la sociedad vasca quiere un escenario de paz y normalización política. Nos consta que la mayoría social vasca quiere estar ahí. Por eso consideramos que el Estado pretende dejar una pesada carga de escepticismo y resignación sobre esa sociedad para convencerla de que su legítimo deseo es imposible.

Quienes firmamos el Acuerdo de Gernika le queremos hacer saber a la sociedad vasca que ella es el motor de este proceso, que el protagonismo del mismo sólo le corresponde al conjunto de ciudadanos y ciudadanas vascas. Nuestra función es tratar de ofrecer instrumentos a esa sociedad para que pueda hacer efectivo su protagonismo en este proceso. Nos comprometemos a esforzarnos por ampliar nuestra oferta de instrumentos para un camino que prevemos largo. Hoy venciendo toda resignación queremos seguir haciendo camino todas y todos juntos. Esa es nuestra fuerza. Por eso hacemos un llamamiento a toda la sociedad vasca para que participe en la manifestación nacional que el próximo 2 de abril a la 17´30h. partirá desde La Casilla en Bilbo. Las calles de Bilbo serán el altavoz de una mayoría social que bajo el lema “Euskal Herriarentzat normalizazioa. LEGALIZAZIOA ORAIN!” reclama pasos efectivos hacia la normalización de toda actividad política en Euskal Herria.

jueves, 10 de marzo de 2011

El roble y el bambú


Joxe Iriarte, Bikila / Rebelión

Escuchando las explicaciones jurídico-políticas dadas por Iñigo Iruin y Rufi Etxeberria en el Palacio Euskalduna, saltaba a la vista de que Sortu nacía “pasando por el aro” de las draconianas condiciones que la (recién modificada) Ley de Partidos exige para ser legalizado, tanto en relación al acatamiento del marco político-jurídico existente, como en lo relativo al desmarque y rechazo del empleo de la violencia. Diría más: chocaba la contundencia de las sanciones disciplinarias para quien trasgreda dichos propósitos. Tal planteamiento, impensable no hace mucho tiempo, corroboraba los cambios anunciados y puestos en práctica por la Izquierda Abertzale durante los meses anteriores. Cambios sin los cuales es imposible entender la naturaleza de la nueva formación política y sus estatutos.
 
Puede especularse si tal cambio es fruto de la necesidad (de operar en la legalidad) o de la convicción, o de ambas a la vez. Incluso si es muestra de debilidad (tesis de Ares) o de fortaleza (¿quién resiste mejor el huracán represivo, el robusto roble o el flexible bambú?). Todo ello se me antoja secundario. Lo importante es señalar la magnitud del cambio operado y su indudable realidad. En la IA se ha consumado un auténtica transformación estratégica para alcanzar sus objetivos históricos: la independencia y el socialismo. Objetivos que son los que de verdad le definen. La nueva estrategia se asienta en la constitución de un bloque soberanista-independentista que opere en todos los ámbitos políticos y sociales; que ocupe las calles y las instituciones, e impulse desde ambos ámbitos la confrontación democrática en demanda de un cambio de régimen. Y para todo ello ETA es un obstáculo.

Por su supuesto que a medio plazo su reflexión tendrá que ir más lejos. Si bien más vale tarde que nunca, los diez años perdidos desde la malograda experiencia de Euskal Herritarrok (sin Ley de Partidos pendiendo sobre su cabeza; con menos presos políticos que en la actualidad y bastantes de ellos a punto de terminar sus condenas; sin asociaciones de víctimas del terrorismo que claman ¡ni olvido ni perdón!), sin duda, pesarán mucho y obligarán a la autocritica (que tal vez abarque a la propia lucha armada durante la transición).

jueves, 10 de febrero de 2011

Ante la legalizacion de Sortu


Desde la organización política Antikapitalistak, saludamos positivamente los pasos dados por la izquierda abertzale para la normalización política y la el fin de la violencia en Euskal Herria. Dicho proceso sabemos que no estará exento de trabas e impedimentos que algunos agentes tratarán de poner palos en las ruedas del proceso democrático, y por lo tanto esperamos que las organizaciones políticas, así como los Gobiernos sean capaces de estar a la altura de las circunstancias. Reiteramos  pues la petición al estado español que derogue la ley de partidos así como el resto de leyes y doctrinas que promulgan la excepcionalidad en EH. Restaure todos los derechos de los presos  y acerque a estos a sus lugares de origen.

Desde AK esperamos que el mismo pudor democrático que tienen algunas organizaciones políticas en relación a la condena de la violencia de ETA, tengan para condenar hechos de la historia reciente del estado español como la violencia del GAL, del BVE, u otras organizaciones terroristas.

Esperemos que este embudo antidemocrático al que somete el estado español a la izquierda abertzale, no obligue en ningún caso a la negación de sus principios e idearios políticos y todas las ideas puedan ser expresadas con la mas absoluta libertad.

La presentación de los estatutos de Sortu en el Registro de Partidos del Ministerio del Interior, formalizada esta misma mañana, dicha legalización no debe encontrar ninguna traba para su no reconocimiento como organización legal  y de ese modo poder estar presente en las próximas elecciones.

Antikapitalistak

miércoles, 9 de febrero de 2011

Sortu o el ave fénix


Ramón Zallo / Viento Sur
 
Al nuevo partido en ciernes le hubiera acomodado más la idea de renacer (birsortu, birjaio) o resucitar (biztu, berpiztu) que la idea de nacimiento ex novo (sortu). 

Pero se comprende que quiera dar señales de que no se trata de una continuidad de Batasuna. Y no lo es, porque renacer no es continuar, sino un status nuevo que no está al alcance de todas las corrientes políticas. Solo lo pueden hacer las que tienen anclajes sólidos en el mar de fondo de los problemas centrales irresueltos. Y sí lo es, porque es la enésima nueva sigla que ampara a lo que importa: una corriente sociopolítica histórica, tan real como el Guadiana, a pesar de sus tramos subterráneos (sea por imperativo judicial, sea por un lado opaco). 

Hay que felicitarle efusivamente porque ella misma se ha abierto, por fin, el futuro. Y, además, en un momento clave. Harán falta todas las fuerzas para dos cosas: parar la ofensiva centralista que ya va tomando forma dentro y fuera; y abrir el melón del derecho de decisión, si se suman fuerzas distintas en plenitud de apoyo social, y sin los cortocircuitos de las violencias. 

La pulcritud y sinceridad de los elementos fundamentales de los estatutos expuestos por Iruin y Etxeberria harían imposible su ilegalización en un Estado de Derecho normal, pero ya se sabe que no es el caso. Como Estado de Derecho, España deja mucho que desear ya que, en estos años, se ha dejado muchos pelos democráticos en la gatera del ejercicio del poder; y lo que es “normal, normal”, no es. La connivencia entre poder político y sistema judicial (justicia politizada), y entre poderes y medios de comunicación (opinión pública adoctrinada), y una derechona amedrentadora y vengativa (a la que ETA precisamente homologó como fuerza democrática ante la opinión pública española) no dibujan un escenario de democracia regenerativa.

La presentación de parte de los nuevos estatutos de Sortu tiene una gran importancia por muchos motivos.
Es la presentación en sociedad del liderazgo irreversible de la izquierda abertzale histórica política sobre el conjunto de la corriente y que incluye la denuncia de hipotéticas acciones futuras de una ETA que ahora ya sabe a lo que se arriesga. Ese liderazgo se presenta con una nueva carga ética (no a la violencia, cooperación y compromiso), un orgullo de corriente que ha aguantado tempestades (perseverancia), una proclama a toda la corriente (renovarse o morir), un nuevo modo de trabajo en equipo (la forma partido sobre la forma asamblearia de lenta gestión y propensa a las manipulaciones carismáticas) y un amago de proyecto. Instala a la corriente en el pensamiento creativo y arriesgado del casi todo por rehacer.

El lenguaje directo, expresivo, de acomodo entre lo que se dice y se piensa, deja atrás las formulaciones de sorteo de obstáculos en las que era más importante lo callado que lo expresado. Eso es muy importante en la comunicación social, ante propios y ante una sociedad abierta, que requiere todas las cartas a mano para opinar o votar. 

Coloca la pelota en el tejado ajeno, en el del Gobierno español. La izquierda abertzale ilegalizada ya ha hecho el deber más importante y más allá de la expectativa de lo que le pedían: desnudarse y comprometerse. Dado el paso cuanto más se tarde en homologarle más peso social adquirirá por una solidaridad genética que nos afecta a los vascos con “nuestros” perseguidos. 

Era de risa ver el estupor y la rabia de quienes viven de los problemas que no quieren resolver (Basagoiti y UPyD). Además para justificar su propio inmovilismo, le piden a Sortu que entre en cuarentena y se haga el harakiri. Se les va yendo la mejor arma que tenían contra los derechos nacionales vascos y los nacionalismos: la violencia. Y no es cosa de firmeza de principios de la derechona (muchos no tiene, instalada como está en la amnesia histórica y política). El revival de la manifestación del domingo pasado en Madrid contra una legalización-trampa, recordaba las manifestaciones de la Plaza de Oriente de los estertores del franquismo. Se dibujaba el pánico a la libertad y a los cambios.

¿Qué es lo que ha empujado más a la decisión de la izquierda abertzale ilegalizada? Para el PSOE no hay duda: la ilegalidad. Sin duda la ha precipitado, al margen de su legitimidad y dijera lo que dijera Estrasburgo.
Pero, en mi opinión, han sido más decisivos dos tipos de factores para el abandono del numantinismo. Por un lado, factores de apoyo como el arrope social a la legitimidad de todos los proyectos políticos; la cooperación de la mayor parte del espectro político vasco; y los buenos oficios de observadores y Lokarri. Por otro lado, y más importante, factores internos como la fortaleza de una corriente con sólidas bases, que ha estado a las duras y maduras; y la (lenta) reflexión interna propiciada por unos líderes pacientes y que, por fidelidad a los procesos de maduración colectivos, han arrostrado con dignidad ostracismo y cárcel hasta poder tomar las riendas. Estos mimbres –y no la ilegalidad– son los que permiten un esperable resurgimiento como el Ave Fénix de sus cenizas, en lugar de un proyecto tocado del ala. 

Sin duda Iruin y Etxeberria habrán causado algún estupor en algún sector abertzale. Es seguro que habrá alguna oposición interna. Que esto se traduzca en oposición pública, e incluso en que una parte de ETA tome la opción de retar el nuevo proceso con alguna acción, supondría una fractura y una ruptura de la que saldría aun más fuerte el proceso emprendido, como en Irlanda. Además no sería leal. La paciencia de 30 años de unas mayorías internas soportando los experimentos cruentos de la vanguardia, con resultados penosos, reclama aceptar, hecha una prolongada experiencia, el proceso contrario en aras a la unidad. Ahora toca, y para todos, definitivamente la paz y acabar bien (presos, refugiados…) lo que ya solo ha empezado a acabar….

No está todo hecho. Se ha iniciado un camino que ha de recorrer Sortu sola, sin que nadie y menos los jueces puedan reclamársela. 

Se sobreentiende que constatan la inutilidad de la violencia para lograr objetivos políticos. Se sobreentiende que comprueban la ilegitimación social que ello ha acarreado a modos y maneras de su proyecto político. 


Pero le faltan otras asignaturas, al principio al menos, solo internas: la reflexión sobre la legitimidad (no la utilidad) de la violencia, especialmente desde la Transición (no caben amnesias); la reflexión sobre la tardanza de una generación entera en asumir otra perspectiva; o el inventario de precios que han pagado en mentalidad, comportamientos, silencios, instrumentalización, lenguajes, principios sacrificados… y que ahora han de reconvertir en otra cultura colectiva, para actuar homologadamente en un marco democrático, sui generis sí, pero que desde 1977 ya no era una dictadura. 


Posiblemente si se hubieran ya hecho estas reflexiones, en ocasión de la preparación de las próximas alianzas electorales en la CAE y en Navarra, no se hubieran reproducido viejos estilos hegemonistas que miran más por si que por el país. Lo que ahí está a punto de ocurrir no va en la dirección de toda la unidad soberanista (CAE) o vasquista (Navarra) posible, aunque otros (EA, Aralar y PNV) no estén libres de pecado, ni mucho menos. Por esta parte, la coyuntural, una ocasión que se pierde. Por la otra, la estructural, la alegría de un sueño largamente esperado. 


Ramón Zallo es catedrático de la UPV-EHU

miércoles, 12 de enero de 2011

Un alto el fuego suficiente, pero un proceso tutelado

 
Ramón Zallo, * Catedrático de EHU/UPV

EL comunicado del 8-1-11 no es el deseable para un alto el fuego de ETA, pero sí es el comunicado esperable de una organización no destruida -aunque muy tocada militarmente-, agotada políticamente y dañina para una corriente de izquierda abertzale histórica que mantiene unas bases sociales incólumes, a pesar de la larga ilegalización de su estructura política organizativa.

El comunicado tiene la misma fecha de la manifestación de fuerza y por los presos celebrada en Bilbao. Ojalá ambos hechos -manifestación y alto el fuego- fueran el anuncio del pase del testigo del liderazgo de una organización armada en quiebra a una fuerza política que tome las riendas definitivas porque tendría fuerza, legitimidad y proyecto.

La hipótesis del azucarillo -esperar que ETA, sin más, se rinda, disuelva, entregue las armas y además pida perdón- no responde al mundo real sino al deseo de quienes no quieren acabar con el problema y pretenden finiquitar al nacionalismo radical en su conjunto, sin importarles el dolor y la viabilidad de un país. Pero además es una tontería. Con un comunicado imposible de esas características no le quedaría a ETA nada para dialogar. Y a la izquierda abertzale ningún rol político. Por definición, las organizaciones armadas no se suicidan conscientemente ni dejan a sus presos colgados.

Es un comunicado unilateral y suficiente para empezar a abrir un proceso de paz y de pacificación porque se compromete a un alto el fuego permanente, general y verificable. Era lo que se le pedía desde los foros por el diálogo, incluidos los de Bruselas y Gernika. Ha cumplido.

Da margen para abrir procesos de diálogo técnico con el Estado a efectos de las secuelas de la violencia siempre que los observadores internacionales vean cumplida una agenda de requisitos. Otra cosa es que el Gobierno español lo quiera. También da margen para que las fuerzas políticas vascas, en la medida en que el proceso sea irreversible, se planteen diálogos sobre las salidas políticas en claves de democratización del país y de ejercicio del derecho de decisión que, al parecer, la presencia de ETA impedía. Dará, también, la oportunidad de que se vean caras y caretas de quienes han utilizado a ETA como excusa de su falta de compromiso con la democracia y con la nación vasca.

Suficiente sí, pero no era el deseable. Aparece como un alto el fuego no definitivo y sin garantías de final feliz. No aparece como irreversible. El comunicado se guarda ases innecesarios en la manga. Dice cuál y cómo debe ser el proceso. Si éste se desviara se entiende implícitamente que se reservan, de nuevo, la vuelta atrás.
De todos modos, no necesariamente hay que leer la primera parte del comunicado como unas condiciones que ponen al proceso, puesto que solo dice cómo lo ve ETA. Pero sí aparecen esos párrafos como reservas para una eventual vuelta atrás, lo que le da el carácter de proceso inquietantemente tutelado, especialmente cuando dice que "debe resolver las claves de territorialidad y el derecho de autodeterminación". Esa expresión puede interpretarse o no como la vuelta a la fórmula imposible que rompió el preacuerdo de Loiola y que, de nuevo y lamentablemente, la izquierda abertzale de Navarra ha resucitado en su comunicado de 29-12-2010, cuando le propone a Aralar que "se creará un órgano institucional que elaborará un Estatuto de Autonomía para los territorios de Araba, Gipuzkoa, Bizkaia y Nafarroa". O sea, dan el problema a resolver por resuelto y mediante magia que se salta las mayorías navarras. ¿Si no se acepta ese listón se acabó el proceso como en diciembre de 2006?

Ya es una mera impresión que tenga el aspecto de forzado por su propia corriente sociopolítica que se encuentra en condiciones difíciles de participación política. Parece que ETA no se termine de creer del todo la apertura ahora del proceso; y de nuevo estaríamos al albur de otras posibles mayorías en la cúpula dentro de unos meses. En sucesivos comunicados deberían despejar ésta y otras cuestiones. Tampoco extrañaría que el documento fuera el equilibrio de una negociación interna de convencidos, resignados y reacios obligados. Eso no da confianza.

Inaugura un proceso inédito: un diálogo mediante intermediarios, no directo, de pasos verificables. Quebrada la vía de las dos mesas -una de negociación técnica (Gobierno- ETA) y otra de negociación política (entre fuerzas vascas), en la que la primera mesa interfirió y arruinó la segunda- se abre un proceso con el protagonismo de unos observadores internacionales que han de tener la inteligencia de entender el proceso, leer en los límites de cada parte y ser propositivos. Todo ello lo convierte en un proceso dilatado.

Vistas las reacciones, no parece que este comunicado, si no va seguido de otros, le mueva al Gobierno y fiscalía a autorizar listas de la izquierda abertzale, lo que descarta que el motivo de la tregua sea ese sino que apunta más bien a un proceso a más plazo. De todos modos, uno no se imagina a un PP triunfante dentro de un año y pico dándole alas a un proceso de pacificación que no sea arrasador. Hay cierta prisa.

El Gobierno español puede hacer dos cosas: una, ningunearlo y, vista la inutilidad del alto el fuego, que ETA dentro de un año vuelva a la lucha armada con el consiguiente fracaso de Pilatos, de todos y de la oportunidad. Y otra que, con mano izquierda, canalice un problema endémico y nos quite de encima esta losa que lastra nuestra construcción política como país. De paso, si el tándem Zapatero-Rubalcaba lo hiciera bien, podría exhibir ante su oponente electoral, que hoy ya le gana por goleada, un resultado pacificador satisfactorio, incluso ante la opinión pública española.

Y para empezar ¿Qué hace Otegi en la cárcel? Todo lo que fortalezca a la izquierda abertzale política elimina la funcionalidad de ETA. ¡A ver si ésta va a ser la buena…!