martes, 26 de julio de 2011

Elegir la paz en el País Vasco


¿La violencia llega a su fin?

Le Monde Diplomatique
La izquierda nacionalista, cuya participación estaba prohibida hasta la víspera de las elecciones unicipales españolas de mayo pasado, finalmente consiguió un 25,5% de votos en tres provincias vascas. Esta victoria no es ajena a aquellos que, como el autor, abogan por la resolución de uno de los últimos conflictos políticos violentos de Europa.

La posición oficial del gobierno español sobre el conflicto vasco es clara: no se trata de una cuestión política. Madrid presenta a la Euskadi Ta Askatasuna (ETA) como una “banda criminal y terrorista” y le pone la etiqueta de esta organización a toda la izquierda abertzale (1) que no la haya condenado explícitamente, incluyendo a aquellos que nunca cometieron actos violentos ni preconizaron el recurso a la violencia. Así, durante la última década este movimiento político fue prácticamente prohibido en España, lo que constituye un enfoque a la vez desconcertante e inútil. 

Declaración de Philippe Poutou en solidaridad con los jóvenes del Partido laborista y con los trabajadores en Noruega




Traducción de Jerónimo
La masacre de más de 70 jóvenes activistas del Partido Laborista Noruego por participar en un campamento de la juventud, por un cristiano fundamentalista de extrema derecha después de haber cometido un atentado con bomba contra la sede del gobierno con siete muertos ha generado una profunda conmoción en todo el mundo.

Este acto es un ataque político contra militantes de la izquierda y a través de ellos contra los trabajadores y clases populares en Noruega. Esta es la deliberada "étnicidad de Noruega" como lo denomina la policía, que se ha centrado en el odio criminal de los activistas del Partido Laborista, considerados por la extrema derecha como "unos traidores a la patria", porque son racistas y defienden a los inmigrantes.

Si este acto salvaje en realidad fue cometido por un desequilibrado, no debemos olvidar el contexto de la reacción política y social, el racismo y la xenofobia que lo reforzó.

Constantemente el mantenimiento de un discurso de odio y desprecio por todo lo que no se considera "étnico de Noruega o europeos," los musulmanes en particular, esto crea un abono maloliente que puede, en un momento u otro, hacer resurgir la actuación de la violencia por parte de las personas que viven como "cruzados". Este discurso dominante constante que se ha venido desarrollando no puede escapar, de ningún modo y manera, sin asumir que tiene algún tipo de responsabilidad y consecuencia en ese orden de sucesos.

Si bien como parece "el acto", como tal, es el trabajo de un individuo, su desenlace fatal es producto de la trivialización monstruosa de racismo y xenofobia, que alimenta el populismo de derecha y la extrema derecha en Europa.

El NPA expresa su solidaridad con la organización juvenil del Partido Laborista Noruego y con las clases populares de Noruega. Este drama, acto de terrorismo de la extrema derecha, pone de relieve el hecho de que es más necesario que nunca construir un frente amplio de combate, que pelee centímetro a centímetro, contra la banalización del racismo y la xenofobia y el aumento de la extrema derecha.

Miles de indignados muestran la fuerza del 15M bajo el lema: "No es una crisis, es el sistema" [capitalista]



Kaos en la red

"No es una crisis, es el sistema” y acusa al capitalismo. Miles de ciudadanos indignados volvieron a llenar las calles de Madrid. La marcha fue como siempre pacífica. Marcha internacional el 15-Oct

Reaparecen los indignados en Madrid con una marcha multitudinaria España. El lema de la movilización FUE “No es una crisis, es el sistema” y acusa al capitalismo. Miles de ciudadanos indignados volvieron a llenar las calles de Madrid. La marcha fue pacífica.

Una marcha popular multitudinaria y sin incidentes en la que han participado miles de personas ha impregnado el centro de Madrid del revivido espíritu 15-M para mostrar su indignación contra el actual sistema político, económico y social.La gran marcha de ‘indignados’ que ha partido desde toda España está conformada por varios miles de personas que han llegado desde 50 localidades.

Familias, niños, mayores y no sólo ‘perroflautas’, el decorado humano que se entremezclaba con las banderas republicanas y griegas. El lema: ‘No es una crisis, es el sistema’.

Decrecimiento. 10 preguntas para comprenderlo y debatirlo







Amigos y amigas:

Queremos informaros de la publicación de "Decrecimiento. 10 preguntas para comprenderlo y debatirlo". De Denis Bayon, Fabrice Flipo y François Schneider. 

Esperamos que sea de vuestro interés y que podáis contribuir en la medida de lo posible a su difusión. 






El término "Decrecimiento" hace referencia a un movimiento intelectual y militante que estima que la crisis climática y el callejón sin salida del modelo capitalista sólo podrán ser superados al precio de abandonar el actual modelo de desarrollo productivista y de sus fundamentos: el culto fetichista del crecimiento y la creencia ciega en los inacabables beneficios del progreso tecno-científico. “Peligrosa utopía”, “proyecto reaccionario”, “tonta ilusión” son calificativos que se han utilizado para desacreditar este movimiento, el cual ha suscitado una condescendiente sonrisa irónica o una instintiva desconfianza en el medio político tradicional y en buena parte del mundillo intelectual.

Lo que convierte a este libro en un instrumento definitivo para comprender de qué se habla cuando se habla de decrecimiento, rompiendo malentendidos y prejuicios, es que responde con argumentos a una serie de cuestiones clave de forma diáfana, sencilla pero rigurosa. Diez preguntas tales como:





1. ¿Qué significa “decrecimiento”?

2. El decrecimiento, ¿una idea nueva o una idea reaccionaria?
3. ¿Por qué decrecimiento y no “desarrollo sostenible”?
4. ¿Constituye el decrecimiento el final del progreso científico y técnico?
5. El decrecimiento ¿es un malthusianismo?
6. El decrecimiento ¿es privación o alegría de vivir?
7. ¿Significa recesión, desempleo, el fin de la economía de mercado?
8. ¿Es aplicable a los países del Sur?
9. ¿No implica una visión dirigista o autoritaria de la política?
10. ¿Qué significa concretamente una política de decrecimiento?

La hambruna del siglo XXI


Editorial del DEIA - 26/07/2011

El Cuerno de África sufre una de las peores catástrofes humanitarias, con once millones de personas en riesgo de morir de hambre, mientras la comunidad internacional parece incapaz de atajarlo pese a los 350 millones de euros del Banco Mundial

LA zona conocida como Cuerno de África se muere literalmente de hambre en pleno siglo XXI. La catástrofe humanitaria que está teniendo lugar en ese lugar del mundo afecta nada menos que a cerca de once millones de personas en grave riesgo de hambruna en Etiopía, Kenia, Yibuti y, sobre todo, en el sur de Somalia, enclave azotado por la peor sequía en 20 años combinada con la violencia y la fragilidad de un Estado casi inexistente, donde las milicias integristas de Al Shabab -vinculada a Al Qaeda- campan a sus anchas e incluso dificultan o impiden el reparto de la ayuda que la cooperación mundial envía con regularidad, pero que se ha visto reducida a consecuencia de la crisis. 

La letal sequía ha provocado la pérdida de cosechas y ganado -única fuente de sustento para un amplio espectro de la población- y agrava una mala situación, complicada aún más por la demencial subida del precio de los alimentos básicos -harina, alubias, arroz y maíz-. Ayer, los países de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se reunieron en Roma, a petición del Gobierno francés en calidad de presidente de turno del G-20, para intentar movilizar ayuda internacional. También ayer, el Banco Mundial respondió a la situación y aprobó destinar 350 millones de euros en recursos. Una cantidad a todas luces insuficiente, cuando la propia ONU ha afirmado que se necesitan 1.600 millones de dólares (algo más de 1.100 millones de euros) en los próximos doce meses para hacer frente a la emergencia humanitaria. Una ayuda que pretende librar de una muerte anunciada a casi cuatro millones de seres humanos -entre ellos, unos 800.000 niños-, muchos de los cuales son desplazados que se hacinan en campos repletos de refugiados, donde reina el caos. 

De hecho, el Programa Mundial de Alimentos de la FAO denuncia que 925 millones de personas pasan hambre en un planeta con recursos más que suficientes. Parece mentira que apenas nada haya cambiado desde 1992, cuando otra hambruna causó la muerte de 300.000 somalíes; en 1984, más de 900.000 etíopes perecieron por la sequía. No hay estadísticas fiables, si bien se calcula que en los últimos cincuenta años el continente africano ha perdido hasta 50 millones de ciudadanos, víctimas del hambre y la miseria. Sin embargo, la indiferencia de Occidente hacia esta tragedia, que tiene lugar a escasa distancia geográfica, es notoria: la amenaza del contagio de la crisis griega a países como España o Italia ha movilizado sin demora 180.000 millones, que irán llegando al país hasta el año 2014, tiempo que no pueden esperar quienes padecen la falta de alimento. Mientras, la comunidad internacional, los gobiernos, se dirigen unos a otros sin que ninguno asuma responsabilidades para erradicar esta inhumana amenaza.

“Nuestras multinacionales” no nos representan



“Nuestras empresas”. Durante la última década, hemos visto cómo en infinidad de ocasiones los gobernantes y los medios de comunicación se referían así a las grandes corporaciones españolas: “Nuestras empresas están en América Latina para quedarse, se trata de una apuesta de Estado que no tiene marcha atrás”, decían desde el gobierno de Zapatero hace dos años. De este modo, el discurso oficial insistía en que vivíamos en el mejor de los mundos posibles y, en él, “nuestras multinacionales” eran la principal fuente de riqueza para el país. Por eso, se argumentaba que había que defenderlas costara lo que costara, dando por hecho que su aumento de ingresos era el nuestro, y pareciendo así que todos y todas fuéramos accionistas de dichas compañías.

La crisis, lejos de acabar con esta idea, la ha reforzado aún más: ante la recesión económica que se vive en el Estado español, las multinacionales han decidido volcarse en otros mercados para poder seguir aumentando sus extraordinarios resultados, [1] para lo cual han contado con el apoyo de la acción exterior y las relaciones diplomáticas del ejecutivo español y de la casa real, perpetuando de esta manera el discurso de que los intereses de las empresas españolas coinciden con el interés general de la población.

lunes, 25 de julio de 2011

Salarios y beneficios empresariales en España


Artículo publicado por Vicenç Navarro y Marta Tur en la revista LE MONDE DIPLOMATIQUE, junio de 2011

Este artículo analiza la evolución de los salarios y de los beneficios empresariales en España, indicando que tal evolución está llevando a una polarización de las rentas en España muy acentuada.

Rentas del trabajo: salarios

Para entender las desigualdades de renta en España tenemos que entender las desigualdades derivadas de las rentas del trabajo y las derivadas de las rentas del capital. Entre las primeras, la situación de los salarios y su variabilidad y dispersión son de una enorme importancia. Si miramos la media salarial, medida en euros estandarizados (euros homologables en su capacidad adquisitiva entre países de distinto nivel de riqueza), por trabajador, podemos ver que, en 2007, en España fue de 27.348, en Grecia 24.485 y en Portugal 20.072, los tres países con la media salarial más baja de la UE-15 (el grupo de países de la UE-15 que tienen semejante desarrollo económico). La media salarial de Dinamarca fue de 36.184, la de la Gran Bretaña 38.145 y la de Luxemburgo, 44.602 siendo estos países los que tenían la media salarial más alta (OCDE, 2011) . Para poder entender el valor de tales cifras es necesario saber que tal indicador mide la media de los salarios de la gente que trabaja en el momento en que se calcula, sin tener en cuenta el nivel de desempleo (es decir, la gente que no trabaja y busca empleo). Cuando se incluye este último, la media salarial en los países con gran desempleo, como es el caso de España, es mucho menor que la cifra citada anteriormente. De ahí que el nivel salarial para toda la población (ocupada y no ocupada) en España sea incluso más baja que la cifra citada anteriormente, la cual solo cubre a la población ocupada. En ambos casos, los salarios españoles están entre los más bajos de la UE-15.

Otra observación que debe hacerse es que la media salarial no nos dice nada del grado de dispersión salarial que existe entre las personas que trabajan. De ahí la enorme importancia de ver esta desigualdad de salarios dentro de España y compararla con la existente en otros países de la UE-15. Una manera de ver tal dispersión es mirar el porcentaje de gente que trabaja con salarios que sólo son dos terceras partes de la media salarial. Es lo que se conoce como “bajos salarios”. Podemos ver que tal porcentaje en España fue en 2007, un 17% casi el mismo porcentaje que Grecia. Llama la atención que es un porcentaje menor al de otros países, como Alemania que tiene un porcentaje más elevado, un 20%, o Gran Bretaña, que también tiene un 20% de salarios bajos.  Esta diferencia entre España y estos países se explica por varias razones. Una de ellas es que la media salarial española es ya muy baja y, por lo tanto, el porcentaje de salarios bajos respecto a la media de cada país es menor que en otros países como Alemania y Gran Bretaña, que tienen la media salarial mucho más elevada. Y otra causa de este diferencial es que mucha gente que está desempleada en España, en aquellos países estaría ocupada con salarios bajos. Pero como los desempleados no se contabilizan como asalariados, vemos que España tiene un porcentaje menor de salarios bajos que en Alemania o Gran Bretaña. En realidad, Alemania ha intentado mantener a los trabajadores en sus puestos de trabajo (situación incluso más acentuada durante estos años de crisis) en lugar de despedirlos y ello como consecuencia de la generalización del sistema de cogestión de las empresas .

Otro dato digno de mención es que mientras no hay mucha distancia entre la media salarial y los bajos salarios en España, si que hay una gran distancia entre los salarios altos y los salarios bajos. Así, dividiendo las rentas salariales por decilas, se puede ver que los que están en la decila superior tienen unos salarios que son 3.46 veces mayores que los de la decila inferior (uno de los diferenciales más elevados de la UE-15). En Suecia este diferencial es sólo 2.28 veces, en Dinamarca 2.73 veces y en Finlandia 2.57 veces. En Alemania es 3.35 veces y en Francia 2.91.

España también es el país en el que existe mayor diferencia entre los salarios altos y la media salarial (contando las veces que la decila superior salarial es mayor que el salario medio). Lo que caracteriza pues la situación en España es una media salarial muy baja con una dispersión salarial muy elevada, lo cual contrasta con los países nórdicos, cuya media salarial es más elevada que en España y cuya dispersión salarial es mucho más reducida. Es importante subrayar este dato, pues parte del dogma neoliberal es que la dispersión salarial es una condición necesaria de eficiencia económica y elevada productividad. Los países nórdicos tienen salarios más altos, con menores desigualdades salariales, siendo estos países los que tienen y gozan de mayor eficiencia económica. Y una condición para que ello ocurra es que el porcentaje de salarios bajos en aquellos países sea muy bajo.

Este excesivo número de salarios bajos en España se debe en parte a unos salarios mínimos muy bajos (junto con Grecia y Portugal). El salario mínimo de España es menos de la mitad que en países como Francia, Bélgica, Holanda o Reino Unido . Los países nórdicos, por cierto, no tienen salarios mínimos regulados por el estado como aquellos países, incluida España. El nivel salarial viene definido por los convenios colectivos, que son obligatorios para toda la fuerza laboral.

En España, economistas conservadores y neoliberales se han opuesto a la elevación del salario mínimo, proponiendo incluso su eliminación. Argumentan que la elevación de tal salario mínimo destruiría empleo. Los datos muestran, sin embargo, que Grecia, España y Portugal, cuyos salarios mínimos (en 2008, era en Grecia 4.86 euros estandarizados por hora, Portugal 3.31 y España 4.07 euros por hora), son los más bajos de la UE-15, tiene también el mayor nivel de desempleo. Por otra parte Francia, Bélgica, Holanda y Gran Bretaña, tienen salarios mínimos que son más del doble de los de España (Francia 8.70, Bélgica 8.23, Holanda 8.22 y Gran Bretaña 8.06 euros estandarizados por hora) y sin embargo tienen un desempleo mucho menor que España.

En realidad, el crecimiento del salario mínimo tiene impacto en el nivel salarial de la mayoría de la población empleada, aumentando la capacidad adquisitiva de la población, creciendo la demanda, y el estímulo económico, el crecimiento económico y la producción de empleo. Una de las medidas más exitosas tomadas por el Presidente Franklin Roosevelt para salir de la Gran Depresión en EEUU fue aumentar el poder de los sindicatos (para que crecieran los salarios) y subir así el salario mínimo.

En resumidas cuentas, en España los salarios son demasiado bajos y la dispersión salarial es demasiado acentuada. Estos países son causa (y síntoma a la vez) de ineficiencia económica. La consecuencia de tener estos bajos salarios es un enorme endeudamiento de las familias. Así el endeudamiento familiar en España es mucho más elevado (22% del PIB en 2004) que en la mayoría de países de la UE-15. Lo mismo ocurre en Grecia (18% del PIB). Este endeudamiento ha subido sustancialmente (pasando a ser el 32% en 2008) . Como comparación, Alemania pasó de 2004 a 2008 de 2.7% a 11% del PIB. El enorme endeudamiento privado en España y países del sur se debe, en gran parte, a su bajo nivel salarial.

Rentas empresariales

Es importante para analizar tales rentas mirar la evaluación de los beneficios empresariales incluyendo los años de la crisis. En realidad, durante estos años se han exigido cambios muy sustanciales tanto en el mercado de trabajo como en la financiación del estado del bienestar que han implicado recortes muy considerables tanto de los beneficios laborales como de los sociales. El gobierno y las Cortes españolas han adoptado tales medidas indicando que eran necesarias para salir de la crisis.

Pero, tales sacrificios no se han exigido al mundo de las grandes empresas. En realidad, aquellos sacrificios de la población laboral han repercutido favorablemente en los beneficios a los grupos empresariales más importantes de España y que marcan la pauta de desarrollo económico. Mirando las empresas del IBEX-35, vemos que durante el periodo de la crisis (2007-2010), periodo durante el cual el número de desempleados ha pasado de 1.800.000 en 2007 a más de 4.000.000 en 2010), sólo 3 empresas que componen el IBEX-35 han tenido pérdidas, lo cual supone sólo un 8.5% de las grandes empresas. Todas las demás, reportaron beneficios. Es más, de las 3 que indicaron pérdidas, dos tuvieron pérdidas sólo durante el primer año, mostrando al año siguiente beneficios de más de 900 millones de euros, una de las empresas, y más de 2.000 millones de euros en el otro. Sólo la tercera empresa, ACERINOX, obtuvo pérdidas dos años seguidos, consiguiendo obtener 123 millones de euros de beneficio en 2010 .

El centro del mundo empresarial no ha tenido pérdidas durante estos años de crisis. En realidad, no han estado en crisis. Los trabajadores, sin embargo, sí que lo han estado y continúan estándolo. De ahí que, la mera exigencia de justicia, debería impedir que una empresa que está con beneficios no pudiera disminuir la plantilla, añadiendo además que cualquier ventaja fiscal que recibieran (y todas ellas obtener desgravaciones y subsidios fiscales) debieran estar condicionadas a la creación de empleo y al mejoramiento salarial de sus empleados o al establecimiento de un fondo en la empresa conjuntamente gestionado por los empleados de la empresa y la dirección, con el fin crear empleo. Esta legislación existe en muchos países europeos y debiera aplicarse también en España, donde el mundo de las grandes empresas tiene un excesivo poder a costa del mundo del trabajo. Estos datos muestran claramente que la crisis no ha afectado por igual a las rentas del trabajo y a las rentas del capital. Las segundas han mejorado a costa de las primeras.

Crisis en el Capitalismo, por Santiago Alba Rico.



¿Qué es una crisis capitalista? Veamos en primer lugar lo que no es una crisis capitalista.

Que haya 950 millones de hambrientos en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.

Que haya 4.750 millones de pobres en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.

Que haya 1.000 millones de desempleados en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.

Que más del 50% de la población mundial activa esté subempleada o trabaje en precario, eso no es una crisis capitalista.

Que el 45% de la población mundial no tenga acceso directo a agua potable, eso no es una crisis capitalista.

Que 3.000 millones de personas carezcan de acceso a servicios sanitarios mínimos, eso no es una crisis capitalista.

Que 113 millones de niños no tengan acceso a educación y 875 millones de adultos sigan siendo analfabetos, eso no es una crisis capitalista.

Que 12 millones de niños mueran todos los años a causa de enfermedades curables, eso no es una crisis capitalista.

Que 13 millones de personas mueran cada año en el mundo debido al deterioro del medio ambiente y al cambio climático, eso no es una crisis capitalista.

Que 16.306 especies están en peligro de extinción, entre ellas la cuarta parte de los mamíferos, no es una crisis capitalista.

Todo esto ocurría antes de la crisis. ¿Qué es, pues, una crisis capitalista? ¿Cuándo empieza una crisis capitalista?

Silenciando la Revolución


Yasmin Elhamdi

CASA LIBIA

La intervención de la OTAN en Libia es hoy por hoy uno de los hechos más controvertidos del panorama global. Cierto es que la controversia la generan más las opiniones al respecto de la misma que se producen casi a diario en diversos medios de comunicación que la intervención en sí.

Si bien existen (existimos) numerosas voces que afirman que la zona de exclusión aérea ha sido y es la única vía efectiva, aunque no desinteresada, de salvaguardar la vida de la población libia también hay otras que claman en su contra por considerarla la mayoría de las veces, una injerencia contra un Estado soberano motivada por el afán de expoliar el petróleo libio.

Este debate tiene la virtud de alejar del espectro mediático la existencia en Libia de una sociedad capaz de luchar hasta la muerte por enterrar a un régimen dictatorial, cleptócrata, corrupto y sanguinario y  de relegar al olvido, por ende, sus demandas.

Sobra decir que tantas opiniones a favor y en contra no son siempre ruido. Hay personas críticas con la intervención capaces de sostener un debate serio pero que, en última instancia, se ve motivado por su particular rechazo a la OTAN (algo legítimo por otra parte) y que una vez más, no tiene en cuenta la aprobación de la intervención por parte del único órgano que representa de manera legítima a la sociedad libia en su conjunto, el Consejo Nacional Transitorio.

 Además, lo que subyace al grueso de los discursos anti intervención es el acallamiento de la voz del pueblo libio, que se ha manifestado desde el primer momento de la Revolución a favor de la creación de un Estado de Derecho democrático, libre y  soberano, al que le exigen ser capaz de garantizar de forma efectiva los derechos y libertades civiles y políticos que la ciudadanía debe (quiere) detentar, en ausencia de coacción, coerción y violencia.

Sin embargo son much@s los que nos alertan en diversos artículos, blogs y un sinfín de espacios, de los terribles peligros y amenazas que acechan a los habitantes de este país africano que, hasta hace no mucho, se hallaba relegado al ostracismo mediático e informativo (incluso académico, literario…etc) Este ostracismo acabó provocando un desconocimiento sobre Libia, una suerte de vacío,  que es aprovechado por much@s para sustentar sus opiniones sobre lo que consideran una guerra por petróleo.

Para ello su estrategia suele consistir en hablarnos de la bonanza económica en la que la ciudadanía libia se encontraba felizmente sumergida y en lo excelentes que eran el sistema educativo y sanitario. Y ello porque se hallaban gobernados por uno de los pocos regímenes del mundo que reconocía que el petróleo no le pertenecía a él sino a la población.

Nos presentan así la conversión de la ficción socialista y antiimperialista del régimen de Gaddafi en mito, pero situando, curiosamente, todo análisis dentro de parámetros economicistas y midiendo el bienestar de manera cuantitativa. Bienestar que  gira siempre alrededor del sacrosanto petróleo.

sábado, 23 de julio de 2011

MADRID. MACRO-MANIFESTACIÓN de Apoyo al Pueblo Sirio


Domingo, 24 de julio · 12:00 - 15:00

SOL-Ministerio de Exteriores-Embajada Siria
Plaza Platerías Martínez, 1 ( Esquina 24 del Paseo del Prado)
Madrid, Spain
Han pasado cuatro meses desde que comenzaron las manifestaciones pacíficas a favor de un cambio democrático en Siria. Las peticiones del pueblo sirio se resumen en dos palabras LIBERTAD y DIGNIDAD.

El régimen está contestando de la forma más inhumana posible. Intenta aplastar las movilizaciones bombardeando ciudades y masacrando y torturando a los manifestantes indefensos, incluyendo a los niños.

Según fuentes de derechos humanos, las cifras son:

+ 2000 asesinados ( +100 niños )
+ 30000 desaparecidos
+ 20000 refugiados
+ 20000 detenidos



Por eso hemos decidido APOYAR al pueblo sirio, un pueblo que está siendo masacrado por querer ser libre, y hemos convocado una macro manifestación para el día 24 de julio.

El recorrido comenzará en Plaza de Sol ( Madrid) donde SOLTAREMOS GLOBOS. PRETENDEMOS LLENAR EL CIELO CON MENSAJES DE PAZ que lleguen a SIRIA. Finalizaremos frente a la embajada siria ( Paseo del Prado, 24).

¡ Viva SIRIA LIBRE !
Os estamos esperando a tod@s

Muchas gracias.



Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio




Hemos enviado a los diputados esta carta:
Estimado señor/a diputado/a

Ciudadanos y ciudadanas españoles y sirios residentes en España con creencias políticas y religiosas muy diversas, nos hemos constituido en “la Asociación de Apoyo a Pueblo Sirio” con el único objetivo de defender los Derechos Humanos en Siria.

Como seguro es bien sabido por usted; en Siria desde mediados de Marzo se están vulnerando todo tipo de derechos, entre ellos el más básico como es el derecho a la vida.

Lamentablemente este derecho le ha sido arrebatado también a lo más preciado y valioso que tenemos, que son nuestros niños y niñas. Desde el 15 de Marzo se han registrado en Siria 50 muertes de niños y niñas, entre los cuales se encuentran casos terriblemente duros, como son el caso de Hamza y Thamer de 13 y 15 años de edad respectivamente, los cuales fueron detenidos y torturados hasta la muerte; o el caso de Hájar de sólo 9 años de edad que recibió un disparo en la cabeza mientras regresaba a su casa de la escuela.

Otros niños y niñas se han visto obligados junto a sus familiares, a abandonar sus hogares y su forma de vida para refugiarse en la frontera Turca y Libanesa.

En definitiva, el número de asesinados asciende día a día y ya ha alcanzado la escalofriante cifra de 2000, una cifra que continuará creciendo debido al bloqueo informativo que está sufriendo la revolución democrática y legítima que está viviendo este pueblo vecino.

Es por esta razón que nos dirigimos a usted, como uno de los representantes del pueblo español, para solicitar su ayuda.

Si nos permite, en primer lugar nos gustaría informarle sobre las diversas actividades que estamos llevando a cabo para apoyar al pueblo sirio.

Primero y desde el inicio de los asesinatos comenzamos con una sentada continua frente a la embajada siria en Madrid, dado que es el símbolo que representa al gobierno dictatorial de Al-Assad. Por otro lado, todas las semanas hemos convocado concentraciones frente a la embajada siria. Y finalmente, también hemos iniciado una recogida de firmas que solamente en sus primeras semanas alcanzó la cifra de 12000, una muestra clara de que los españoles queremos dejar de tratar con asesinos y regímenes dictatoriales, y deseamos seguir siendo pioneros en la defensa de la dignidad humana y la libertad de todas las personas, independientemente de la parte del mundo en la que vivan.

Ahora la revolución siria está en un momento crítico y el deseo de todos es que el régimen sirio de Al-Assad caiga pronto para que cesen los asesinatos y las desapariciones, por ello, se están llevando a cabo en la mayoría de los países europeos campañas de apoyo a la revolución democrática del pueblo sirio con el objetivo de solicitar a los embajadores sirios que abandonen Europa, una solicitud que justificamos primero, con la realidad de que este régimen ha perdido toda legitimidad, y por tanto exigimos embajadores que realmente representen al pueblo sirio, y segundo, con el discurso del ministro de exteriores sirio, de la semana pasada, en el que declaró que para el régimen sirio, Europa queda borrada del mapa, precisamente porque es en Europa donde se están dando las mayores movilizaciones para defender los derechos humanos del pueblo sirio.

Por ello, queremos solicitarle su ayuda y apoyo, como representante de los españoles en el parlamento español, y pedirle que exponga nuestra solicitud de expulsión del embajador sirio en España ante el parlamento, así como tomar todas las medidas políticas y económicas que protejan a los sirios y sirias de las aberraciones que se están cometiendo indiscriminadamente contra ellos.

Aprovechamos la ocasión para invitarles a la macromanifestación que hemos convocado para el día 24/07, nos encontraremos en la plaza de Sol a las 12:00 e iremos hasta la embajada siria pasando por el ministerio de exteriores.

Sin más nos despedimos de usted, agradeciéndole la atención prestada y a la espera de recibir noticias suyas.

Un muy cordial saludo.

Atentamente,

Firmado: Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio.

El riesgo de una guerra civil se acrecienta en Siria

Una enorme bandera siria en una manifestación contra el régimen, en el centro de la ciudad de Hama, ayer. reuters

Una enorme bandera siria en una manifestación contra el régimen, en el centro de la ciudad de Hama, ayer. reuters

El peligro diáfano de una guerra civil en Siria, un país con un complejo tejido social, étnico y religioso, se palpa cada vez más. Desde marzo, la dinastía política alauí, que en las últimas cuatro décadas ha gobernado el país con mano de hierro, lucha sin éxito por imponer la calma y acabar con las numerosas protestas de cientos de miles de personas que exigen el final del régimen.

Ayer fue otra jornada de manifestaciones y concentraciones multitudinarias en varias ciudades del país contra el presidente Bashar al Asad. Los manifestantes dedicaron sus acciones a la ciudad de Homs, la tercera urbe del país, que se ha convertido en el nuevo epicentro de las revueltas y donde en los últimos cinco días han muerto al menos 37 manifestantes, según activistas pro derechos humanos. De nuevo en la jornada de ayer al menos 11 personas fallecieron en todo el país por disparos de las Fuerzas de Seguridad.

Por primera vez desde marzo, las Fuerzas de Seguridad, incluido el Ejército, se desplegaron por casi toda Damasco. Miles de soldados se apostaron en barrios enteros de la capital desde antes de que se celebrara la oración del mediodía en las mezquitas. Esta circunstancia indica que el régimen teme que se generalicen unas protestas que hasta ahora no han sido mayoritarias en Damasco, aunque, pese a ello, el viernes pasado murieron 15 personas en la capital.

Dilemas alrededor del 15-M




Ángel Calle Collado

Participa en Córdoba-Toma la Plaza y es profesor de Sociología de la Universidad de Córdoba
Ilustración de Jordi Duró

Diferentes pasos, misma marcha”. Así rezan algunos de los carteles que acompañan a los indignados y las indignadas que llegan a Madrid. El 15-M viene poniendo sobre la mesa una sinfonía marcada por tres grandes instrumentos: las convocatorias mediáticas de la red Democracia Real Ya; las iniciativas de sectores más juveniles de Toma la Plaza que nutren acampadas o paralizaciones de desahucios; y las propuestas de coordinadoras de barrios en las que se encuentran viejas formas de trabajo comunitario con nuevas formas de entender lo político, lo cotidiano.

Sobre estos instrumentos, que hoy funcionan con solidaridad y respeto hacia sus diversidades, se encienden otros pasos, como los que hoy se dan cita en Madrid. Pero la marcha es la misma. Esa gran marcha del 15-M puede ser vista como una apuesta por una transición social 30 años después de la transición de las élites, donde la democracia se asentó de forma algo desmemoriada y tendente a satisfacer los ajustes estructurales que, por entonces, los grandes capitales demandaron a través de los Pactos de la Moncloa. El 15-M representa ante todo una crítica social de la democracia occidental que está derivando en regulaciones autoritarias y excluyentes. Inaugura un nuevo ciclo político tanto para la sociedad como para las estructuras de representación siguiendo la estela de los nuevos movimientos globales.

viernes, 22 de julio de 2011

SOBRE EL MARXISMO HOY


El blog de Beppe Grillo entrevistó telefónicamente a Eric Hobsbawm el día en que el historiador cumplía 94 años. Hobsbawm estuvo en Roma para la presentación de la traducción al italiano de su último libro How to Change the Word – Why rediscover the inheritance of marxismo [1].
 
Eric Hobsbawm: Soy Eric Hobsbawm, un historiador muy viejo. Por casualidad os he llamado en el mismo día en que celebro mi cumpleaños 94. Durante toda mi vida escribí principalmente sobre la historia de los movimientos sociales, la historia general de Europa y del mundo en los Siglos XIX y XX. Pienso que todos mis libros están traducidos al italiano y algunos fueron hasta bastante bien recibidos.  

Blog: ¿El marxismo puede ser considerado como un fenómeno post-ideológico? 

E.H.: Yo no he usado exactamente la expresión “fenómeno post-ideológico” para el marxismo, aunque es verdad que, actualmente, el marxismo dejó de ser el principal sistema de ideas asociado a los grandes movimientos políticos de masas en toda Europa. A pesar de eso, pienso que sobreviven algunos pequeños movimientos marxistas.

En este sentido, hubo un gran cambio en el papel político que el marxismo desempeña en la política de Europa. Hay otras partes del mundo, por ejemplo América Latina, en que las cosas no pasaron del mismo modo. 

A consecuencia de aquel cambio, en mi opinión, es que ahora todos podemos concentrarnos más y mejor en los cambios permanentes que el marxismo provocó, en las conquistas permanentes del marxismo. 

Esas conquistas permanentes, en mi opinión, son las siguientes. Primero, Marx introdujo algo que fue considerado una novedad y que todavía no se realizó completamente, a saber, la creencia de que el sistema económico que conocemos no es permanente ni destinado a durar eternamente; que es apenas una fase, una etapa en el desenvolvimiento histórico que ocurre de un determinado modo y dejará de existir y convertirse en otra cosa a lo largo del tiempo.

Segundo, pienso que Marx se concentró en el análisis del específico modus operando, de la forma como el sistema funcionó y desarrolló. En particular, se concentró en el curioso y discontinuo modo a través del cual el sistema creció y desarrolló contradicciones, que a su vez producirían grandes crisis.

La principal ventaja del análisis que el marxismo permite hacer es que considera al capitalismo como un sistema que origina periódicamente contradicciones internas que generan crisis de diferentes tipos que, a su vez, tienen que ser superadas mediante una transformación básica o alguna modificación menor del sistema. Se trata de esta discontinuidad, de este asumir que el capitalismo funciona no como sistema que tiende a auto estabilizarse, sino que es siempre inestable y eventualmente, por lo tanto, requiere grandes cambios. Ese es el principal elemento que todavía sobrevive del marxismo.

Tercero, y considero que ahí está la preciosidad de lo que se podría llamar de fenómeno ideológico, el marxismo está basado, para muchos marxistas, en un sentido profundo de la injusticia social, de indignación contra la desigualdad social entre los pobres y los ricos y poderosos.

Cuarto y último, pienso que tal vez se debe considerar un elemento, que Marx tal vez no reconociese pero que estuvo siempre presente en el marxismo: un elemento de utopía. La idea de que, de un modo o de otro, la sociedad llegará a una sociedad mejor, más humana, de lo que es la sociedad en la cual todos vivimos actualmente.

jueves, 21 de julio de 2011

El partido del 15-M: caballos de Troya y caballos cuatralbos


Javier Valdés

La transformación del 15-M en partido significa la muerte del movimiento. A pesar de todo, sigue siendo lícito preguntarse sin prejuicios qué capacidad creadora tiene el movimiento, qué procesos se están dando en su seno y hacia donde nos dirigimos.

Cuando el río suena, agua lleva”, cierto, pero ¿qué río es el que suena? Parece que desde los mass media y desde ciertos círculos políticos muy cercanos tanto al PP como al PSOE, están muy interesados en que el movimiento 15-M desemboque en el mejor de los casos en una entrada masiva de indignados e indignadas a sus filas (tesis del PSOE), o como mínimo en la aparición en la escena electoral del partido del 15-M (tesis del PP). Tanto es así, que mientras que la aparición en Valencia del supuesto partido del 15-M inundó los medios de comunicación, aún hoy hay que bucear en la web para encontrar la noticia de que el movimiento 15-M, pocos días después, se desvinculaba totalmente de dicho partido. Efectivamente, el partido nacía de gentes del movimiento, pero esa era la única vinculación con el 15-M. Un mensaje tan sencillo, que sin embargo es de una gran complejidad encontrar en la hemeroteca. Esto es sólo un pequeño ejemplo, una pequeña gota de un río que suena. Las personas que están y estamos implicadas en las asambleas, sabemos que la fundación del partido 15-M está a años luz, no ya del consenso, sino de la más ajustada mayoría simple. El río que suena no es el de la fundación de tal partido, sino el de la intencionalidad por parte de ciertos sectores del poder de institucionalizar y esclerotizar el músculo de los y las de abajo, que ya parecía habérsenos osificado: el músculo del debate público y plural, el de la movilización y la imaginación colectiva. Algo demasiado peligroso cuando banqueros, grandes empresarios y sus políticos-lacayos pretenden hacernos pagar sus facturas atrasadas con intereses.

La creación de tal partido está tan fuera de la agenda y carece hoy de tanta realidad, que no me interesa hablar de ello, como tampoco me interesa hablar de las sirenas con corbata. Sin embargo, existen elementos del 15-M relativos a su capacidad creadora que sí son interesantes y que merecen cierta atención.

Ocupación de la sede de la Seguridad Social en Barakaldo en protesta por la aprobación del recorte de las pensiones



•Bajo el lema “No a los Recortes Sociales” 50 personas se han concentrado a las puertas de la sede de la Seguridad Social en Barakaldo, mientras una veintena ocupaban sus oficinas, para denunciar que se ha aprobado definitivamente hoy, en el Congreso de los Diputados, la ley de reforma de las pensiones mediante la aceptación de las enmiendas tramitadas anteriormente en el Senado. Esta reforma supone una de las mayores agresiones a los derechos sociales al atrasar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años y el alargamiento del  periodo de cálculo para las pensiones de los 15 a los 25 años.

NO MÁS RECORTES EN NUESTROS DERECHOS LABORALES y SOCIALES

•Esta medida dejará a cada vez más personas sin derecho a una pensión y el empeoro de las condiciones de acceso, tanto por su cuantía como en las condiciones para obtenerlas. Las cuantías de las pensiones se recortarán en un 26%. Situación que agravará, más si cabe, las condiciones de vida miles de trabajadores y trabajadoras.  Además, hay que tener que en la actualidad cerca de 300.000 pensionistas vascos malviven, en la actualidad, por debajo del umbral de pobreza. En concreto, en nuestra localidad, 2.500 mujeres viudas perciben pensiones inferiores a los 700 euros al mes.

•Con esta movilización se ha querido exigir que la crisis no se salde con recortes de empleo, chantajes en las condiciones laborales, retrocesos en las políticas públicas y recortes de derechos sociales: las instituciones han decidido recortar el gasto público adoptando medidas de marcado carácter antisocial. Los recortes en el gasto en sanidad, educación, servicios y prestaciones sociales, o vivienda afecta de forma directa a las miles de personas y familias que ven día a día como les es imposible llegar a fin de mes. Según datos del propio Gobierno Vasco 890.000 personas reflejan algún tipo de precariedad y declaran tener considerables dificultades para llegar a fin de mes; situación que se verá agrava con la decisión de endurecer el acceso a una pensión digna.

GRUPOS SOCIALES Y SINDICALES DE BARAKALDO:
Asociaciones de Vecinos y Vecinas de Barakaldo, Asamblea de Parad@s de Barakaldo, Barakaldo Gazte Asanblada, Berri-Otxoak, Centro Asesor de la Mujer “Argitan”, JOC.

ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, CGT y CNT.

Izquierda, indignados y acción política


Rolando Astarita
http://rolandoastarita.wordpress.com

La irrupción del movimiento de los indignados en España y otros países plantea una cuestión importante para las organizaciones de izquierda. Es que éstas elaboran sus programas, tácticas y campañas políticas en la idea de que expresan las aspiraciones de los trabajadores y de los oprimidos, y con la esperanza de que cuando las contradicciones del sistema capitalista estallen y las masas se movilicen, éstas tomarán en cuenta a la izquierda. La aspiración de “máxima” es que llegado el momento crítico, los trabajadores asuman como propias las consignas de los partidos revolucionarios y confíen en sus tácticas y estrategias. Sin embargo sucede que cuando surgen movimientos masivos, como el de los indignados en España o antes los cacerolazos en Argentina, los mismos transcurren por canales independientes de las organizaciones. 

Lo ocurrido en Argentina es ilustrativo. En 2001 los partidos de la izquierda radical eran conocidos, tenían una larga tradición (en algunos casos más de medio siglo) de actividad, y agrupaban algunos miles de militantes. Pero la gente movilizada no tuvo ningún acercamiento espontáneo hacia las organizaciones de izquierda. Destaco que según el análisis de muchos grupos de izquierda, o marxistas, en 2001 se produjo una “ruptura revolucionaria” (todavía en diciembre de 2002 el dirigente de un partido trotskista me aseguraba, en una discusión pública, que la situación en Argentina era similar a la de Rusia en 1917). Era de esperar entonces que las consignas de la izquierda “prendieran” en ese terreno fértil. Pero esto no ocurrió. Los militantes de izquierda intervinieron en las asambleas barriales -que agruparon a un pequeño sector de la población de la Capital Federal- y lograron que votaran sus programas, pero esas resoluciones no trascendieron de los pequeños círculos. Además, en varias asambleas los vecinos dejaban de asistir cuando advertían que eran “copadas” por los militantes. Lo más importante es que la población trabajadora no adoptó esas consignas, en una coyuntura crítica y de enorme desprestigio de la dirigencia política burguesa (aunque personalmente estoy convencido de que se estaba lejos de una revolución). 

El único dirigente de izquierda que capitalizó algo del descontento fue Luis Zamora, pero a partir de un discurso centrado en la “autonomía” y la “autodeterminación”. Y con el tiempo su grupo también se debilitó y disgregó. Ahora en España, y en capitales europeas en las que se manifiestan los indignados, se repite algo de esto. El movimiento estalla, pero la izquierda organizada tiene poco que ver en el asunto. Cabe entonces preguntarse por qué la actividad de agitación de años da tan pocos frutos. Aclaro que en lo que sigue tengo presente a las organizaciones que continúan siendo críticas del sistema capitalista, y procuran superarlo. Esto es, no entran en esta consideración casos como el Partido Comunista argentino, que defiende al gobierno capitalista.

Relación partido – movimiento a través de consignas

Indignados y democracia



Rolando Astarita
http://rolandoastarita.wordpress.com

En esta nota presento algunas reflexiones sobre el movimiento de los indignados. Recordemos que el trasfondo social del movimiento son la desocupación -entre los jóvenes españoles alcanza el 45%-, los bajos salarios, los trabajos descalificados y rutinarios -incluso para muchos que se han licenciado en centros universitarios-, y la falta de perspectivas dentro del sistema. Problemas que se repiten en prácticamente todos los países desarrollados. Para hacer frente a esta situación el movimiento promueve una democracia participativa, cuestiona el bipartidismo, critica la corrupción de los políticos, funcionarios y empresarios, y exige que las decisiones no las tomen los mercados, sino los representantes del pueblo. La movilización se ha desarrollado al margen de las organizaciones partidarias, en la idea de la “autogestión”. Anotemos también que parece haber claros puntos de contacto con las movilizaciones en los países árabes, en tanto que todas están recorridas por el afán de ampliar libertades y derechos democráticos. Aunque el movimiento árabe está luchando contra dictaduras, en tanto los indignados de España, y de otros países europeos, buscan ampliar la democracia capitalista. Su idea es que para solucionar los problemas sociales que los afectan es necesario ampliar la democracia capitalista. En la nota entonces me concentro en este aspecto del asunto.

¿Qué dice la experiencia?

En otras notas de este blog he argumentado a favor de toda movilización o lucha que busque ampliar las libertades y las condiciones para la participación democrática, aun cuando no cuestione el sistema capitalista. Sin embargo, también es necesario preguntarse si la solución a la desocupación, a los trabajos alienantes y mal pagados, y a la desigualdad social, pasa por obtener más democracia capitalista. ¿Puede afirmarse que si aumentan los espacios democráticos disminuirán los problemas que movilizan a los indignados? ¿Qué dice la experiencia?

El hecho es que en las últimas décadas hubo un aumento sostenido del número de regímenes democráticos. Según el Informe 2010 PNUD las democracias formales en 1970 comprendían menos de la tercera parte de los países del mundo; a mediados de la década de 1990 eran la mitad, y en 2008 las democracias capitalistas se habían instalado en las tres quintas partes de los países. También aumentaron los niveles de participación democrática, y las posibilidades de intervención. La participación femenina en la política pasó del 11% en 1975 al 19% en 2010. La caída del appartheid en Sudáfrica permitió el ascenso de la población negra a la representación política. En India las castas inferiores tienen más representación política. En países de América Latina -Bolivia en primer lugar- las poblaciones indígenas también gozan de mayor representación en el gobierno y otras instituciones del Estado. Asimismo hubo avances en el reconocimiento de los derechos de las minorías sexuales. En resumen, todo indica que existe hoy más participación democrática en los países capitalistas que hace tres o cuatro décadas, incluso si excluimos de la evaluación a los países que tenían regímenes stalinistas (y muchos analistas, incluidos no pocos de izquierda, consideraron que la caída del stalinismo abría mayores libertades democráticas). Pues bien, en tanto se ha producido esta evolución en el plano de los político, nada indica que hayan mejorado las variables sociales que están más estrechamente relacionadas con la acumulación capitalista, como desigualdad social, salarios, desocupación. Empecemos con la desigualdad. Actualmente, y también según PNUD 2010, hay más países con un coeficiente Gini más alto que en la década de 1980 (el coeficiente mide el grado de desigualdad). Por cada país donde la desigualdad del ingreso ha disminuido en los últimos 20 a 30 años, aumentó en más de dos países. La desigualdad del ingreso no solo aumentó en los territorios de la ex URSS y en Europa del Este, sino también en la mayoría de los países de Asia Oriental y el Pacífico, con respecto a algunas décadas atrás. Solo disminuyó en África Subsahariana desde fines de los 90, pero luego de haberse elevado en los 80; y desde 2003 en América Latina, aunque la región ostenta niveles de desigualdad extremadamente altos. El informe del PNUD apunta que si bien hay debate sobre si ha disminuido algo, la conclusión unánime es que la desigualdad es muy alta. Más en perspectiva, según el informe del PNUD de 1996, entre 1960 y 1991 el 20% de las personas más ricas habían aumentado su participación en el ingreso mundial del 70% al 85%, en tanto que el 20% más pobre había bajado del 2,3% al 1,4%. En la década que siguió a ese informe, la situación no cambió. El informe de 2005 indicaba que los 2500 millones de habitantes más pobres del planeta recibían solo el 5% del ingreso mundial, en tanto el 54% iba al 10% más rico. Y agregaba que el 80% de la población mundial vivía en países en los que estaba aumentando la desigualdad, en tanto que solo el 4% vivía en países en los que estaba disminuyendo. Por otra parte, el informe University-Wider de las Naciones Unidas, de 2008, consignaba que más de la mitad de los activos de todo el mundo eran propiedad del 2% más rico, en tanto que al 50% más pobre de la población le correspondía la propiedad de menos del 1% de los activos. El 10% más rico tenía 3000 veces más riqueza acumulada que el 10% más pobre. En EEUU, paradigma de la democracia capitalista, las 1200 familias más ricas tienen ingresos anuales superiores a los de los 24 millones de personas más pobres. Entre 1973 y 2005 el 0,01% más rico aumentó sus ingresos reales un 250%, mientras que los ingresos del 90% más pobre se redujeron un11%.

miércoles, 20 de julio de 2011

LECCIÓN DE ESPAÑA: ÚLTIMA ADVERTENCIA











































































































Nota del editor del Blog: "El pasado 18 de julio se publicaron muchas notas para condenar el golpe militar fascista del General Franco. Hoy en día seguimos la lucha para rehacer la Memoria histórica de las personas caídas y represaliadas durante los 40 años de la dictadura e ignoradas otros 30 años por esta Monarquía española. También se han dado muchas versiones falsas y engañosas de los hechos históricos y de como se desarrollaron las fuerzas de la revolución y la contrarevolución durante la confrontanción. 
Creo que este articulo de Trotsky aporta mucha luz sobre los actores de este golpe militar, la guerra civil y la revolución. Las personas que vemos la necesidad de la revolución para superar el sistema capitalista debemos leer este texto reflexivamente para enriquecernos y para abordar desde este enfoque revolucionario los diversos libros y materiales recopilados de Trostsky y de otros numerosos autores que trataron profundizar en el porque de la derrotada la revolución española". Jerónimo.


Escrito por León Trotsky (Escritos sobre España)

17 de diciembre de 1937

Mencheviques y bolcheviques en España

Las  operaciones militares de Abisinia y Extremo Oriente son cuidadosamente  estudiadas por los estados mayores que preparan la futura guerra mundial.  Los combates del proletariado español, chispas de la futura revolución  mundial, deben ser estudiados con no menos atención por los estados mayores  revolucionarios. Esta es la única condición para que los acontecimientos  que se aproximan no nos cojan de improviso.

En  el llamado campo republicano se han enfrentado con fuerzas desiguales, tres  concepciones: el menchevismo, el bolchevismo y el anarquismo. En lo que se  refiere a los partidos republicanos burgueses, no tienen ni ideas ni  importancia política independiente, y no han hecho nada mas que adaptarse  a los reformistas y a los anarquistas. Además no seria en absoluto una exageración decir que los  dirigentes del anarcosindicalismo español han hecho todo lo posible para  traicionar su doctrina, y reducir, en la práctica, su importancia a cero. De hecho en el campo republicano se han enfrentado dos  doctrinas: el menchevismo y el bolchevismo.

Según  las concepciones de los socialistas y de los estalinistas, es decir, de los  mencheviques de la primera y segunda hornada, la revolución española no  iba a resolver más que tareas democráticas; ésta era la razón por la que  era necesario construir un frente único con la burguesía "democrática".  Desde este punto de vista, toda tentativa del proletariado de salir de los  cauces de la democracia burguesa, era, no sólo prematura, sino incluso  funesta. Por otra parte, lo que estaba al orden  del día no era la revolución, sino la lucha contra Franco. El fascismo es la reacción, no feudal, sino burguesa, y contra  esta reacción no se puede luchar con éxito más que con los métodos de la  revolución proletaria, y esta tesis es algo que el menchevismo  -ramificación de la ideología burguesa- no quiere ni puede hacer suya.

El  punto de vista bolchevique, expresado hoy día únicamente por la joven  sección de la IV Internacional, procede de la teoría de la revolución  permanente, es decir, que incluso las tareas puramente democráticas, tales  como la liquidación de la propiedad semifeudal de la tierra, no pueden ser  resueltas sin la conquista del poder  por el proletariado; esto, a su vez, pone a la orden del día, la  revolución socialista. Por lo demás, los obreros españoles, desde los  primeros pasos de la revolución, se asignaron en la práctica, no sólo  tareas democráticas, sino incluso puramente socialistas. Exigirles  que no se salieran de los límites de la democracia burguesa es, de hecho,  no sólo no hacer la revolución democrática, sino incluso renunciar a  ella. El  profundo cambio de las relaciones sociales en el campo es el único medio de  hacer del campesinado, principal masa de la población, una firme muralla  contra el fascismo. Pero los terratenientes están indisolublemente ligados  a la burguesía financiera, industrial y comercial, y a la intelligentsia burguesa que depende de ella. El partido del  proletariado se encontraba así en la necesidad de elegir: con las masas  campesinas o con la burguesía liberal. Incluir en una misma coalición a  los campesinos y a la burguesía liberal no podía tener sino una única  meta: ayudar a la burguesía a engañar a los campesinos y a aislar a los  obreros. La revolución agraria no podía realizarse más que contra la  burguesía, y por consiguiente, únicamente por medio de la dictadura del  proletariado. No hay régimen -intermedio alguno.

Desde  el punto de vista teórico, lo que sorprende sobre todo de la política  española de Stalin, es el completo olvido del ABC del leninismo. Con un  retraso de algunas decenas de años -¡y qué años!-, la Internacional  Comunista ha restablecido completamente la doctrina del menchevismo. Más  aún, se ha esforzado en dar a esta doctrina una expresión más "consecuente"  y por tanto, más absurda. En la Rusia zarista, a comienzos de 1905, la  fórmula de la "revolución puramente democrática" tenía a su favor, en  cualquier caso, infinitos argumentos más que en España en 1937. Nada hay  de sorprendente, por lo tanto, que en la España contemporánea, la  política "obrero-liberal" del menchevismo se haya convertido en la  política antiobrera y reaccionaria de Stalin. El menchevismo -caricatura  del marxismo- ha sido caricaturizado a su vez.

Distintos enfoques sobre la globalización (2)



Rolando Astarita
http://rolandoastarita.wordpress.com

En esta nota publico la segunda parte del trabajo sobre enfoques alternativos de la globalización.

La explotación mundializada del trabajo

Si la globalización es la extención mundializada de la relación capital-trabajo, el contenido de la misma es la profundización de la subsunción “real” del trabajo al capital. Por subsunción “real” Marx entendía el proceso mediante el cual el capital cambia y determina las formas del trabajo y sus condiciones reales (ritmos de producción, división del trabajo en el taller, etc.). A nivel mundial este proceso es impulsado por la lucha competitiva entre los capitales, para obtener el máximo de productos por unidad de trabajo. Es la ley de la producción capitalista desplegada, es el hambre incesante por la plusvalía, por aumentar el trabajo excedente. El capital ejerce su presión sobre el trabajo amenazando con no invertir en tal país, o con trasladarse a tal otro sitio, si no las fuerzas del trabajo no se allanan a sus exigencias. Por eso también vuelven a aparecer formas de explotación que nos llevan de vuelta a lo que sucedía en los orígenes del capitalismo industrial. Por ejemplo, en fábricas de China se imponen condiciones que pueden calificarse de sencillamente carcelarias. En muchas empresas los trabajadores no pueden hablar, ni levantarse de sus sitios para tomar agua o ir a los servicios sanitarios; las jornadas de trabajo se prolongan por 14 o más horas, y en muchos casos incluso la gente duerme en las empresas, y en condiciones extremadamente precarias. Las condiciones no son mejores entre trabajadores del vestido en India o Bangladesh, en las maquilas de México o Centroamérica, o entre los trabajadores que se dedican a las cosechas de limones o papas en Argentina. Pero también en los países adelantados. En los años 90 algunos intelectuales de izquierda y progresistas alentaron esperanzas en que los métodos de producción toyotistas (trabajo en equipo, involucramiento del personal en la resolución de problemas de calidad, etc.) traería una nueva forma de trabajo, no alienante y humana. La realidad es que en las empresas toyotistas son frecuentes turnos de trabajo de entre 13 y 15 horas, a menudo seis días por semana, en condiciones de stress que han llevado a muchos casos de muerte por exceso de trabajo, lo que en japonés de llama karoshi. Según organizaciones de defensa de los derechos laborales, solo en la empresa Toyota hasta unos 300 trabajadores sufren enfermedades serias, o mueren cada año, por causas relacionadas con el trabajo. A esto hay que agregar los trabajadores que son subcontratados por la empresa (muchos de ellos extranjeros) con horarios de hasta 16 horas por día y con salarios 50% menores que los trabajadores de planta. Estamos hablando de lo que se consideró el “paraíso” de los trabajadores en el nuevo siglo. Pero es tal vez en la magnitud y extensión que ha alcanzado el trabajo infantil donde mejor se puedan ver los efectos del capital desplegado. Según UNICEF, en el mundo trabajan unos 158 millones de niños de entre 5 y 14 años; de acuerdo a la OIT, serían 218 millones, de los cuales 128 millones realizan tareas peligrosas, y 73 millones tienen menos de 10 años. Muchos de ellos trabajan en minería, agricultura (el 70%, y a menudo desde muy jóvenes), confección de ropa, fabricación de juguetes, empresas químicas, o en el trabajo hogareño. Según el Banco Mundial, uno de cada siete niños o niñas en edad escolar no concurre a la escuela. Además, según la OIT (todos los datos corresponden al 2006), 22.000 niños mueren por año por accidentes de trabajo. Tenemos que agregar que 8,4 millones de niños están sometidos a relaciones de servidumbre por deudas o esclavitud o atrapados en las redes de la prostitución y pornografía. Y unos 300.000 están involucrados en conflictos armados. Es la civilización del capital mundializado en su esplendor. Esta creciente subsunción real del trabajo es la que pone en el primer plano la contradicción entre el capital y el trabajo como el rasgo distintivo de la época.