jueves, 29 de diciembre de 2011

Nosotros enseñamos vida, señor


Impresionante poema y vídeo de la periodista palestino-canadiense Rafif Ziada


Por Rafif Ziada
 

Dedicado a los jóvenes palestinos
Vídeo subtitulado en castellano: http://www.antimilitaristas.org/spip.php?article5033
Nosotros enseñamos vida, señor
Hoy, mi cuerpo fue una masacre televisada.
Hoy, mi cuerpo fue una masacre televisada que tenía
que caber en audio digital y límites de palabras.
Hoy, mi cuerpo fue masacre televisada que tenía que caber
en audio digital y límites de palabras con suficientes estadísticas
como para contrarrestar una respuesta mesurada.
Y yo perfeccioné mi inglés y me aprendí mis resoluciones de la ONU.
Pero aun así, él me preguntó:
“Señorita Ziada, ¿no piensa usted que todo se resolvería si dejaran
de enseñar tanto odio a sus hijos?”.
Pausa.
Miro en mi interior.
Busco fortaleza para tener paciencia, pero
no tengo paciencia en la punta de la lengua
mientras caen bombas sobre Gaza.
La paciencia me ha abandonado.
Pausa;
sonrisa.
“Nosotros enseñamos vida, señor”.
(Rafif, acuérdate de sonreír).
Pausa.
Nosotros enseñamos vida, señor.
Nosotros los palestinos
enseñamos vida después de que ellos
han ocupado los últimos cielos.
Nosotros enseñamos vida después de que ellos
han construido sus asentamientos y muros de apartheid,
más allá
de los últimos cielos.
Nosotros enseñamos vida, señor.
Pero hoy, mi cuerpo fue una masacre televisada
para caber en audio digital y límites de palabras.
Y sólo danos un reportaje, un reportaje con lado humano.
Verás, esto no es político.
Sólo queremos hablarle a la gente
de ti y de tu pueblo,
así que danos un reportaje humano.
No menciones las palabras
“apartheid”
y
“ocupación”.
Esto no es político.
Me tienes que ayudar
como reportera
a ayudarte a contar tu historia,
que no es un reportaje político.
Hoy, mi cuerpo fue una masacre televisada.
¿Y qué tal si me das un reportaje
Sobre una mujer en Gaza que necesita medicinas?
¿Qué tal acerca de ti?
¿Tienes suficientes huesos rotos en las extremidades
como para cubrir el sol?
Pásame tus muertos y dame una lista
de sus nombres
en un máximo de mil doscientas palabras.
Hoy, mi cuerpo fue masacre televisada que tenía que caber
en audio digital y límites de palabras
y conmover a quienes
que son insensibles a la sangre
terrorista.
Pero ellos sintieron pena.
Sintieron pena por el ganado en Gaza.
Así que les di
resoluciones de la ONU
y estadísticas
y condenamos
y deploramos
y rechazamos.
Y éstos no son lados iguales,
Ocupadores y ocupados.
Y cien muertos, doscientos muertos, y mil muertos.
Y entre eso,
Entre crimen de guerra y masacre,
Ventilé las palabras y sonreí,
-no exótica-
-no terrorista-
Y cuento:
Cuento cien muertos, doscientos muertos, y mil muertos.
¿Hay alguien ahí?
¿Escuchará alguien?
Quisiera poder llorar sobre sus cadáveres.
Quisiera poder simplemente
correr descalza
por cada campo de refugiados
y abrazar a cada niño;
cubrir sus oídos
para que no escuchen el sonido
de las bombas
por el resto de sus vidas,
como yo lo escucho…
Hoy, mi cuerpo fue una masacre televisada.
Y déjame decirte:
No hay nada que tus resoluciones de la ONU
hayan hecho en absoluto acerca de esto.
Y no hay audio digital,
-ningún audio digital que se me ocurra,
no importa cuán bueno mi inglés sea-
no hay audio digital
no hay audio digital
no hay audio digital
no hay audio digital
que les traiga de nuevo a la vida.
No hay audio digital que arregle esto.
Nosotros enseñamos vida, señor.
Nosotros enseñamos vida, señor.
Nosotros
los palestinos
nos levantamos
cada mañana
a enseñarle
al resto del mundo
vida,
señor.

Fecha de publicación original: 14/11/2011
Traducido por Rolando Gómez, subtitulado por Bülent Kale y editado por Ana Atienza.


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Deudas y “bancarrota del capitalismo”





Una idea muy extendida en la izquierda y sectores progresistas es que el sistema capitalista sobrevive desde hace décadas gracias al endeudamiento creciente, y se derrumbará por el peso de las deudas. Se piensa que desde 1914 (según otros, desde 1929 o 1970) existe una crisis de sobreproducción, pero que el crédito genera un poder de compra que permitiría realizar las ventas y renovar la producción. Así, la deuda habría permitido el funcionamiento del sistema a lo largo de décadas; en particular, los Estados pudieron financiar las ventas, debido a su elevada capacidad de endeudarse. Sin embargo, continúa la tesis, llegará un punto en que la deuda no podrá seguir creciendo y el modo de producción capitalista entrará en bancarrota. Sonará entonces la hora del colapso final. Una crisis definitiva que estallaría entonces por la exacerbación de la contradicción entre acreedores y deudores (en la versión más popularizada de la tesis, los acreedores es el puñado de magnates financieros; y los deudores son “los pueblos”, incluidos los capitalistas industriosos).


Varias son las objeciones que pueden hacerse a esta tesis. Por empezar, no explica por qué a partir de determinado momento debería ocurrir una crisis de sobreproducción que atravesaría las décadas, o duraría siglos (para una discusión sobre la visión estancacionista, ver Colapso… y Trotsky...). En segundo término, si la tesis es cierta, hay que pensar que existe un grupo de capitalistas dinerarios dispuestos a prestar indefinidamente, durante décadas, sin recibir los pagos de intereses y la devolución de los créditos otorgados. Pero si bien el crédito puede prolongar y extender la producción más allá del poder de compra inmediato (y por eso es una palanca de la sobreacumulación),  no puede hacerlo indefinidamente, durante décadas. Un ejemplo de lo que decimos es la construcción de viviendas en EEUU en los 2000. El crédito financió la sobreproducción de casas, pero cuando los deudores comenzaron a retrasarse en los pagos, o a defaultear, estalló la crisis. Es que en tanto los deudores estén pagando, en algún lado deberán estar generando valor (o plusvalor); pero si hay generación de valor, hay ventas. Algo similar ocurre con la deuda pública. Si el Estado se endeuda, deberá pagar más o menos regularmente los intereses; pero para esto es necesario que en algunos puntos se esté generando valor. Además, superados ciertos umbrales (que se miden en porcentajes de PBI, o algún parámetro similar) los acreedores comenzarán a exigir más intereses, o se negarán a renovar los préstamos.


Varias de estas cuestiones las he planteado en otras notas. Sin embargo, existe otra crítica a la tesis del endeudamiento crónico que llevaría a la “bancarrota” del capitalismo, que se relaciona con la perspectiva histórica. Es que cuando se vuelve la mirada al pasado, se comprueba que lejos de marcar el momento de la bancarrota final del sistema, los defaults han permitido restablecer el curso de la acumulación, a lo largo de prácticamente toda la historia del capitalismo. En este respecto, el trabajo de Reinhart y Rogoff, “Esta vez es diferente”, es muy ilustrativo. Veamos algunos datos, para luego sacar conclusiones.

Una historia plagada de defaults

Alianza o subordinación en política fiscal

Mikel Noval

 El 23 de diciembre se ha aprobado en las Juntas Generales de Gipuzkoa la reforma fiscal para 2012. La Diputación ha acordado con el PSOE una rebaja de su ya escasa propuesta inicial. Esta reforma, al igual que la del resto de territorios, es consecuencia de un debate que se ha cerrado sin participación social. ELA ha reclamado en los últimos años la necesidad de un amplio debate sobre la fiscalidad. No es eso lo que se ha producido. En realidad, al rebufo de lo ocurrido en el Estado español, el debate se ha tratado de circunscribir a si había que reponer o no el Impuesto sobre el Patrimonio, y poco más. Las instituciones (en la CAPV el Gobierno Vasco y las 3 Diputaciones Forales) no han querido abordar el debate de fondo. Las sucesivas reformas fiscales aprobadas en las últimas décadas han supuesto una impresionante rebaja de los impuestos que pagan las empresas, el capital y quienes tienen rentas altas. Además, los datos muestran que no se ha corregido en absoluto el enorme fraude fiscal existente en las rentas de trabajo.

Por ejemplo, hace 15 años el tipo real que pagaban las empresas por su beneficio era del 21%. Ahora es del 13%. Esto es consecuencia de la fuerte rebaja aplicada en el tipo nominal y del aumento de las deducciones. Otro ejemplo. El IRPF se ha convertido en un impuesto en el que la progresividad solo se aplica a las rentas de trabajo, ya que rentas de capital que antes tenían una tributación igual que la de la nómina, han pasado a tener un tipo único. Además, la progresividad se ha reducido enormemente. Se ha reducido el tipo máximo del 56 al 45%. Último ejemplo. La renta media declarada en el IRPF por quienes tienen rentas de trabajo es mucho mayor que la de quienes tienen actividades empresariales y profesionales, y la distancia ha crecido notablemente en los últimos años.

El injusto sistema fiscal que se ha construido supone dejar de recaudar al año miles de millones de euros. A ello habría que añadir lo que se pierde por el fraude fiscal. Si se traduce esto a Gipuzkoa, esto supone unos 2.000 millones de euros al año (la suma de los efectos de todas las reformas más una estimación muy prudente del fraude fiscal).

La reforma aprobada en las Juntas Generales de Gipuzkoa (al igual que las de Araba, Bizkaia o Nafarroa) no realiza cambios sustanciales en todos estos temas. Estas reformas son una gota de agua en el mar. Se puede discutir si alguna es un poco más grande que otra, pero no que son una gota. Lo aprobado en Gipuzkoa va a suponer unos 50 millones de euros de recaudación (el 21 de octubre en la comparecencia en Juntas los responsables de la Diputación dijeron que su propuesta se cuantificaba en 75 millones de euros, a los que hay que restar los 23 millones de merma por el acuerdo Bidu-PSOE, según sus propias estimaciones recogidas en GARA). La reforma de Bizkaia recaudará 53 millones más. La reposición del Impuesto sobre el Patrimonio, que no es igual en todos los territorios, tiene en común que en todos los casos tiene menor capacidad recaudatoria que antes. Lo aprobado para las EPSVs apenas tiene diferencias entre haciendas.

Lo diferente en Gipuzkoa es la subida del tipo marginal máximo del IRPF, de hasta 4 puntos, pero que se aplica solo al 1,2% de los contribuyentes.

ELA ha puesto encima de la mesa sus propuestas de reforma fiscal. La Diputación de Gipuzkoa se ha negado a debatirlas, al igual que lo han hecho el resto de diputaciones. En lugar de ello hay responsables de esa Diputación que parece que prefieren debatir estas cuestiones a través de los medios de comunicación. ELA está dispuesta a ello, está a favor del debate, pero no nos parece que una vía sustituya a la otra.

ELA va a seguir defendiendo sus propuestas, explicándolas y movilizándose a su favor. Mantener la actual política fiscal, que es lo que hacen las reformas actuales, es, a nuestro entender, una apuesta por seguir manteniendo nuestros niveles de protección social a la cola de los de la Unión Europea. No es causalidad, en absoluto, que la protección social sea en Hego Euskal Herria del 19% del PIB, frente al 27% de media de la Unión Europea. No es casualidad que para alcanzar la media europea el Gobierno Vasco tendría que destinar el año que viene 1.200 millones de euros más a sanidad y 800 millones más a educación. Y no es casualidad que el enorme déficit en protección social sea equivalente al diferencial existente en presión fiscal. Esta situación no se corrige con 50 millones de euros más. Se necesitan cambios sustanciales, radicales, de la política fiscal. La actual reforma fiscal no da respuesta, ni de lejos, a la grave situación que vivimos en Euskal Herria.

ELA trabaja para cambiar las políticas. Y está convencida de la necesidad de alianzas. Pero una cosa es alianza y otra subordinación. Si la Diputación de Gipuzkoa decide sin dar participación social, no busca alianzas sociales (es su decisión, su responsabilidad). Tampoco se busca alianza si se pretende callar a quienes defendemos, de manera argumentada, una posición que, por otra parte, no es nueva. Querer llevar a cabo una política progresista, que confronte con el poder económico, requiere necesariamente de la movilización social. Quienes no aceptan esta dialéctica no buscan la alianza, buscan la subordinación. Y ELA no está ahí, ni va a estar.

Mikel Noval es responsable de Estudios de ELA

http://www.gara.net/paperezkoa/20111226/311743/es/Alianza-o-subordinacion-politica-fiscal

viernes, 23 de diciembre de 2011

Michael Löwy: «El socialismo y la ecología son necesarios para construir una sociedad más justa y duradera»

Entrevista a Michael Löwy, pensador marxista y promotor del ecosocialismo El Triangle
 
Nacido en Sao Paulo, pero instalado en París, es autor de una veintena de obras, muchas de ellas vinculadas a la sociología. Afirma que la crisis ecológica es más importante que la económica.

¿Cómo valora la crisis actual?

Es la más grave desde el crack del 29, lo que demuestra la irracionalidad del sistema y de las supuestas medidas para contenerla. Si en los años treinta Franklin D. Roosevelt afrontó la crisis con el New Deal, y efectivamente funcionó para crear puestos de trabajo mediante la mejora de la salud, la educación, la cultura y la ayuda a los sindicatos, ahora esto no se produce. Ante la lógica de la religión neoliberal, se nos propone como alternativa salvar a los bancos, los grandes responsables de la crisis, mientras quien paga los costes son las trabajadoras y trabajadores a fuerza de recortar los salarios, las pensiones, la educación, la salud y otros puntales del Estado del bienestar.

¿Nos encontramos a las puertas del fin del capitalismo?

Discrepo, éste siempre ha encontrado maneras de escaparse, incluso con la guerra o el fascismo, como sucedió en los años treinta en Europa. Hemos de recordar al filósofo Walter Benjamin, cuando en la postguerra, tras vivir la crisis del 29 y los posteriores episodios en Alemania, apuntó: «Nuestra generación ha aprendido una lección: el capitalismo nunca morirá de muerte natural. Tan solo lo hará cuando exista una acción colectiva que nos lleve hacia una nueva forma de vida».

Con la extensión global de este modelo predador, ¿la situación es más preocupante?

Lo que dice ELA sobre la reforma fiscal de Gipuzkoa

Mikel Noval, responsable de Estudios de ELA

 Nos gustaría que asumiendo las diferencias, las críticas, y aceptando que la presión social es fundamental para avanzar en esta dirección (la presión del poder económico siempre es aceptada), la Diputación de Gipuzkoa busque un trabajo en común con quienes queremos cambiar la política fiscal

El 2 de diciembre Txema Mendibil publicó en GARA un artículo, titulado «Valoración de la valoración de ELA», http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/index.php?x=4629en referencia a la posición de este sindicato respecto a la propuesta de la Diputación de Gipuzkoa de reforma fiscal. Antes de nada, conviene señalar que el autor del artículo oculta su cargo, presidente del Tribunal Económico Administrativo de Gipuzkoa. Se identifica como «inspector de hacienda» y no como el cargo político que es, nombrado por el diputado general de Gipuzkoa a propuesta de la diputada de Hacienda.

¿Qué ha dicho ELA sobre esa propuesta fiscal? ELA ha denunciado que la Diputación de Gipuzkoa ha decidido su propuesta sin ningún tipo de participación formal. Esto, desde luego, es así en lo que se refiere a ELA, que remitió el 8 de septiembre a la Diputación de Gipuzkoa, como a las otras, un documento con propuestas a la acción de gobierno, incluidas las referentes a la fiscalidad. A su vez, solicitamos una reunión con Martín Garitano para tratar nuestras propuestas. La Diputación tardó más de un mes en llamar, y concertó una reunión cuando ya había remitido su propuesta al Órgano de Coordinación Tributaria y había decidido mandarla a Juntas Generales.

A lo que se ve, al firmante del artículo mencionado, no le preocupa que la Diputación decida sin ningún grado de participación social, o sin haber respondido siquiera a ELA (su sindicato), actuando en esta reforma fiscal como lo han hecho la Diputación de Araba o de Bizkaia. Oculta la falta absoluta de participación social, al decir que las propuestas «fueron presentadas a los agentes sociales con cierta urgencia», cuando realmente debía decir que fueron decididas sin participación ni debate social.

Respecto a los contenidos de la propuesta fiscal de la Diputación de Gipuzkoa, ELA plantea tres cosas:
En primer lugar, que es absolutamente insuficiente. Aumentaría la recaudación en 75 millones de euros, cantidad insignificante, si se compara con los aproximadamente 2.000 millones de euros que se deberían recaudar de más al año en Gipuzkoa para llegar a la presión fiscal media europea. Si se pone en duda nuestros datos, que son oficiales, que se aporten otros.

En segundo lugar, que la reforma de la Diputación de Gipuzkoa queda muy lejos de las propuestas de ELA. Destacan, entre otras, 3 diferencias sustanciales. La Diputación deja el Impuesto sobre Sociedades como está; no plantea medidas contra el fraude fiscal; y en el IRPF aumenta la progresividad solo para el 0,6% de los contribuyentes (es una modificación cosmética) y mantiene el desigual trato que se da a las rentas de trabajo y a las del capital. No se aproxima, ni de lejos, a la demanda del decálogo de la mayoría sindical, que reclamaba dar marcha atrás en las reformas fiscales aprobadas en los últimos años, y que fue apoyado por las fuerzas políticas que constituyen hoy en día Bildu.

En tercer lugar, que una reforma tan cicatera da cobertura a las políticas de recortes. Mantener la política fiscal en términos muy similares a los hasta ahora vigentes supone seguir apostando por recortes presentes y futuros, con sus graves consecuencias: más paro, desprotección social, recortes de prestaciones sociales, de derechos laborales y deterioro de servicios públicos esenciales (como la sanidad o la educación).

El artículo no desmiente nada de lo dicho por ELA. En todo caso trata de justificar por qué es así. Estamos asistiendo a una deriva cuando menos curiosa. En un inicio la propia Diputación de Gipuzkoa señalaba que su propuesta era de una escasa entidad. Sin embargo, ahora se va cambiando el discurso, hasta el punto de decir que «Gipuzkoa sería uno de los territorios más progresivos de Europa y del mundo en la imposición personal», o explicar que «el IRPF no recauda lo suficiente debido a las generosas exenciones y deducciones», olvidándose totalmente del fraude fiscal, o asumir que no se puede gravar por igual las rentas de capital y las rentas de trabajo.

Nada bueno hace presagiar esta huida hacia delante tratando de buscar diferencias de calado entre la propuesta de Gipuzkoa y las de las diputaciones de Bizkaia y Araba, o las del Gobierno de Nafarroa, o las de Zapatero. No es posible, con un mínimo rigor, decir que lo que propone Gipuzkoa es progresista y lo de los demás neoliberal. Hace falta sacar la lupa para ver las diferencias entre ellas.
Así, llegamos a la cuestión clave a nuestro modo de ver. Para ELA las propuestas son buenas o malas en función de sus contenidos, no por quienes las realizan. ELA considera, y lo dice, que la propuesta fiscal de la Diputación de Gipuzkoa es absolutemente inadecuada, tanto por las formas (nada respetuosas con la democracia participativa) como por el fondo.

Descalificar las críticas y negar el debate es algo a lo que estamos acostumbrados. ELA es una organización no subordinada a estrategias políticas partidistas y va a actuar ante las instituciones, sean del color político que sean, en función de los intereses de clase que representa, aunque haya quien no lo quiera entender.

ELA reivindica desde hace muchos años un cambio radical de la política fiscal, y lo exige ahora también. Vamos a seguir movilizándonos por ese cambio y a exigir a las diputaciones que abran este debate social. Y nos hacemos una pregunta: ¿qué aliados busca la Diputación de Gipuzkoa si es verdad que quiere cambiar radicalmente el sistema fiscal? ¿El PSOE (con quien ha dicho que ha pactado una rebaja de los contenidos de su propuesta fiscal, sin dar información al respecto) o el PNV (con quien ha llegado a un acuerdo presupuestario)?

Nos gustaría que asumiendo las diferencias, las críticas, y aceptando que la presión social es fundamental para avanzar en esta dirección (la presión del poder económico siempre es aceptada), la Diputación de Gipuzkoa busque un trabajo en común con quienes queremos cambiar la política fiscal. Esta es una opción. Otra, sin duda mucho peor, es optar por no dar participación social a las organizaciones sindicales y satanizar a quienes defendemos ahora lo mismo que hace un año.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Siria, el imperialismo y los sirios


Articulo de Santiago González Vallejo Comité de Solidaridad con la Causa Árabe

Soy uno de los firmantes del Manifiesto encabezado por Santiago Alba. Le agradecí la iniciativa. Ya en diversos debates y conferencias anteriores a la publicación del Manifiesto, había tenido discusiones sobre Siria. La disparidad de opiniones era y es grande. El Manifiesto incide en un aspecto central, no se puede cerrar los ojos ante la realidad de que el régimen de Assad es una dictadura. Y contra las dictaduras hay que posicionarse. Apoyar las transiciones pacíficas, buscar los cambios en el régimen, etc. Pero en todo caso, no son los aliados estratégicos de la izquierda. Y es cuestionable que el régimen de Assad haya sido alguna vez un aliado. Y menos de izquierda.

Diversas personas entendían y entienden que no es oro todo lo que reluce en la revuelta siria, valoran el rol de Siria en el entramado de Oriente próximo como ‘antiimperialista’ y resaltan el cambio de línea editorial de Al Jazeera, además del asalto y moda informativo occidental –tras el ataque a Libia-, etc., que, como conclusión de sus análisis, se posicionan en que no había que apoyar esas revueltas. Además, sus argumentaciones incluyen los elementos de intervención exterior, servicios secretos, opositores pagados o subvencionados y para finalizar, la distribución de armas a grupos o milicias opositores.

Por supuesto, estas proposiciones pueden ser descritas con matices y mejores palabras. Pero dejando aparte las buenas intenciones de que el propósito de la argumentación era la demostración de la maldad occidental-sionista-saudí y que era posible una transición del régimen de Assad a una democracia (socialista), creo que hay apreciaciones erróneas y, sobretodo, una equivocación moral.

Para ello, intentando dar otras razones diferentes a otras ya vertidas, quiero hacer un analogismo que quizá entiendan mejor las generaciones de lucha antifranquista. Si en tiempos de la dictadura de Franco algún ‘antiimperialista’ hubiera querido convencernos de que asumiéramos la autoridad de la estructura partidaria de la dictadura y cerrásemos los ojos ante sus desmanes en función de que el régimen de Franco era aliado de los regímenes (dictaduras) árabes y no tenía relaciones con Israel, nos hubiéramos escandalizado.

La República Árabe Siria que existe, no la que podría haber sido, es en la que poder se sucede de padre a hijo; donde el aparato del mismo es corrupto y asesino, torturador, campa sin miramientos décadas y décadas y no tiene incentivos para modificarse. Y eso hay que combatirlo.

Su propaganda antiisraelí no justifica, pero es una coartada y un velo ante terceros, que hace sufrir al pueblo sirio. El cultivo de un nacionalismo rimbombante, que asimila a Líbano como parte propia, explica muchas veces sus continuos cambios tácticos más que una ideología que algunos se atreven a llamarla progresista.

Y la lucha del pueblo sirio por su ciudadanía, su pérdida de tener miedo, no es óbice para reconocer que los servicios de información están actuando, que se premia informativamente más a una oposición que a otra y que hay intereses estratégicos que se quieren sobreponer a las demandas de libertad del pueblo sirio.

Pero, con todo, no podemos equivocarnos. Los derechos humanos siguen siendo el parámetro que debe guiar nuestros pasos ante la bruma y confusión informativa. No se puede aceptar como parte de nuestros valores al régimen de Assad. No se puede catalogar como antiimperialista por la suscripción oportunista, según y cuando, de eslóganes antisionistas, mientras se confina a los palestinos o se les instrumentaliza según intereses espurios.

La dictadura de Assad es una dictadura. No se puede estar en contra de la libertad o de los derechos humanos, valores sin significado para la nomenclatura y aparato represivo sirio. No es válido lo del enemigo de mi enemigo es mi amigo. Hay que estar con el pueblo sirio y no enfrentarle a la disyuntiva de que sus apoyos por conseguir librarse de la tiranía sólo se encuentran en el campo imperialista occidental y que los que se denominan antiimperialistas apoyan a un aparato dictatorial. Sí hay que discernir entre los opositores, ayudar a los rebeldes de la tiranía que, además, serían nuestros afines en cualquier parte del mundo, que serían los antifranquistas del ayer y que son los que apoyarán la lucha antiimperialista y antisionista del mañana.

domingo, 18 de diciembre de 2011

La autonomía secuestrada - Anne Vernet


Anne Vernet (1953) es doctora en Ciencias del Lenguaje y escenógrafa. Profesora de teatro durante 20 años. Autora de numerosos artículos sobre filosofía política, historia del arte y dramaturgia. Autora de las novelas La Seconde Chance (2009, éditions Sulliver) y Un trop-plein d’espace (2010, éditions Sulliver). Traducción de un fragmento del libro La Seconde Chance, pp. 160-168, con autorización de la autora y de la editorial. En nuestra opinión, en estas páginas no se nos presenta una simple utopía, un ideal para el futuro, sino que, muy por contrario, se nos pone cara a cara con el mundo actual y con los desafíos que nos plantea, tanto en su dinámica destructora como en sus propensiones y potencias emancipadoras. No obstante, toda gran novela admite tantas lecturas como lectores tenga. Tómese este fragmento como una incitación a la lectura de la novela completa, aunque por ahora no existe versión en castellano.

 En el año 2168 un historiador recupera esta grabación, a la que data como de finales de marzo de 2092. Resultaría aquí demasiado largo y complejo tratar de resumir qué significan la Confederación del agua, el Sigui, el Balance, el Jubileo, etc. (NT)

 “Por favor, ponme otro vaso”. Gorki llenó de nuevo dos vasos y llevó unos camarones en salsa tailandesa. “Sin duda, voy a hacerte preguntas ingenuas”, dijo Eilif mientras pelaba un camarón, “pero lo necesito. Explícame todo”. Gorki asintió. “En primer lugar, ¿cómo puedo adherirme?”.
- En principio, tienes la obligación de cuidar el agua allá donde te encuentres. Eso ya lo haces ahora. Además, debes rechazar la arbitrariedad y la violencia.
- “Vaya, vaya...”, Eilif mostró su conformidad.
- “Y también rechazar los privilegios, aplicar la igualdad”.
Gorki se calló. Eilif siguió callado esperando que Gorki continuase.
- “Salir del capitalismo”.
Eilif alzó la cabeza. “Compartir el trabajo, las competencias, los recursos, los productos y las decisiones. Cultivar lo existente e innovar...”.
- “En cada objeto hay sentido. Y también tendrás que responder a las llamadas de urgencia cuando sea necesario, aquí o allá. Si te comportas así podrás ir gratuitamente a cualquier lugar dentro de las regiones confederadas, para hacer lo que prefieras. Cada cual tiene acceso a todo”.
- “¿Y el trabajo? Tendré que cambiar de trabajo, ¿no? ¿Para qué puede servir un holografista publicitario fuera del capitalismo?”
- “Hace falta informar  de las creaciones, las innovaciones, las oportunidades. ¿Nunca has visto anuncios confederados”.
- “Sí, pero no imaginaba que fueran gratis, aunque debo decir que están muy bien hechos, frecuentemente mejor que...” Eilif hizo un gesto de hastío.
- “Todo el mundo puede ejercer su oficio, salvo en lo que se refiere al dinero y a la represión. No recibimos ningún salario pero tampoco sufrimos ninguna coacción. Ni jerarquía ni sumisión a la ganancia. Cada cual se autoevalúa. Si quieres, puedes cambiar de oficio o ejercer varios de ellos”.
- “¿Pero habrá algún tipo de obligación de trabajar en alguna parte?
- Por un lado, desarrollas libremente tu trabajo, y por otra debes asumir el requisito”.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Reflexiones ecosocialistas sobre capitalismo y crisis ecológica

Jorge Riechmann (Tratar de comprender, tratar de ayudar)

El trabajo y la naturaleza no deben ser mercancías

Desde la Antigüedad han existido mercados de bienes (severamente limitados con toda clase de medidas político-sociales); pero bajo el capitalismo los mercados adquirieron cada vez más importancia, y sobre todo se puso en marcha el proyecto utópico de un mercado global autorregulador. Con la Revolución Industrial arrancó un expansivo proceso de mercantilización que amenaza con extenderse a todos los factores de la vida social y económica, con gravísimas consecuencias. La advertencia de Karl Polanyi en La gran transformación, publicado hace casi setenta años, debería seguir resonando en nuestros oídos:

“La idea de un mercado que se regula a sí mismo era una idea puramente utópica. Una institución como ésta no podía existir de forma duradera sin aniquilar la sustancia humana y la naturaleza de la sociedad, sin destruir al hombre y sin transformar su ecosistema en un desierto.” [1]

El movimiento obrero sabe desde hace más de siglo y medio que la fuerza de trabajo --indisociable de su soporte físico, el trabajador-- no puede ser una mercancía como las demás sin poner en peligro la vida y la salud de los trabajadores. Ahora bien: de la misma forma, la naturaleza no puede ser una mercancía como las demás sin poner en peligro la integridad y la salud de la biosfera, la vida de la vida, de la cual nosotros (y las demás especies que habitan nuestro planeta) dependemos absolutamente.

En el capítulo 6 de ese libro capital que es La gran transformación Polanyi analiza los factores de producción –naturaleza, trabajo y capital— en términos de fictitious commodities o “seudomercancías”. En efecto, está claro que land, labour and money no son mercancías producidas para ser intercambiadas en mercados, sino que por el contrario constituyen prerrequisitos de la producción de mercancías que podrán ser luego, si acaso, intercambiadas. Al tratarlas como seudomercancías, la teoría económica dominante (el marginalismo neoclásico) deforma su propia construcción teórica e induce graves daños. Pues “el trabajo no es ni más ni menos que los propios seres humanos que forman la sociedad; y la tierra no es más que el medio natural donde cada sociedad existe. Incluir al trabajo y a la tierra entre los mecanismos del mercado supone subordinar a las leyes del mercado la sustancia misma de la sociedad.” [2]

jueves, 15 de diciembre de 2011

EL SISTEMA REFORZADO

“De cómo no se refundó el capitalismo Y algunas cosas más" - Jesús Jaén

 “Las finanzas centralizadas engendraron la industria centralizada, y a su debido tiempo los beneficios de la industria centralizada aumentaron el poder de las finanzas centralizadas”. Aldous Huxley (Ciencia, Libertad y Paz) escrito en 1946.

 1.- Han pasado cuatro años desde el estallido de la crisis y deberíamos poder extraer algunas conclusiones. ¡Qué lejos! quedan aquellas declaraciones de los líderes mundiales como Obama y Sarkozy que nos hablaban de la necesidad de “Refundar” el capitalismo del siglo XXI. ¡Qué lejos! sus intenciones de regular los Mercados financieros y acabar con sus prácticas corruptas y abusivas. Cuánto contraste de las palabras a los hechos ahora que vemos cómo los hombres del Goldman Sachs toman sus plazas apenas sin resistencia.

A excepción de Lehman Brothers y unos pocos bancos de inversión, la inmensa mayoría de las entidades financieras en bancarrota, fueron rescatadas por los gobiernos con el dinero público. Las cifras son mareantes (solamente en la UE 1,46 billones de euros aproximadamente).

Lo que estamos viviendo desde hace cuatro años es la historia contada al revés; ¡los rescatados nos vienen a rescatar a los rescatadores! Esa es la versión oficial, pero no es cierta. La realidad es esta: el sistema financiero fue a la quiebra, las finanzas públicas inyectaron miles de millones de dólares en los bancos y compañías privadas, y éstas a su vez prestaron a los Estados el dinero –que ellos les habían regalado- pero ahora con fuertes intereses. ¡La banca gana siga el juego!

La dinámica del capitalismo histórico siempre ha sido así. Es la lógica de un sistema que se basa en la acumulación y concentración de capital para lo cual se ve obligado a maximizar el beneficio a partir de la explotación de la fuerza de trabajo y los recursos naturales.

 2.- Una segunda conclusión: los líderes mundiales están a los pies de los Mercados financieros y lejos de enfrentarse a ellos, actúan en su apoyo. Es injustificable que se argumente que el poder del capital financiero es inmenso, ya lo sabemos (según Ramonet setenta y cinco veces el PIB mundial). Pero los gobiernos todavía cuentan con muchos resortes para frenar la dinámica depredadora de estos capitales. Cuentan con la legitimidad que dan millones de votos y cuentan con una batería legislativa para poner las reglas del juego dónde lo crean oportuno. La pregunta que nos hacemos millones de ciudadanos es muy simple ¿por qué no se han empleado los fondos millonarios del rescate a los bancos para “rescatar” de la miseria social a los seres humanos o evitar que la crisis la paguen los servicios como la sanidad o la educación?

La respuesta –a esta pregunta- por parte de las instituciones oficiales es esta: si cae el sistema financiero caemos todos. Otra falsedad. La historia ha demostrado suficientemente que las quiebras bancarias y las quiebras de países no significan necesariamente una catástrofe social insalvable. A este respecto el economista argentino Rolando Astarita cita el trabajo de Reinhart y Rogoff “Esta vez es diferente” en donde se demuestra que a lo largo de la historia se han registrado numerosos defaults de deudas externas (suspensión de pagos) de una serie de 66 países que representan el 90 por ciento del PIB mundial. Según el profesor Astarita, en la quiebra y la ruina de unos capitales está el éxito de los vencedores: “es el ciclo de renovación del capital”. (La gran recesión y el capitalismo del siglo XXI, J.A Tapia y Rolando Astarita, editorial Catarata).

Por lo tanto nuestros destinos no están ligados a este sistema, sí así fuera habría que llegar a la conclusión de que tras el capitalismo no hay vida. Lo cual, es tan falso como demostrable: la historia del capitalismo solamente ocupa la centésima parte de la existencia del homo sapiens sobre el planeta. Más aún, muchas personas estamos convencidas de que la superación de este sistema puede ser la única solución para nuestra especie y el ecosistema.

¿Dónde reside entonces la trampa de estos planteamientos que a menudo escuchamos en tertulias y a los políticos? Pues que están consiguiendo llevar adelante sus planes con el menor coste social posible. Sí antes tomaron al asalto los países del tercer mundo, ahora, toca arrasar el estado de bienestar en los países avanzados de Europa. Con el negocio de lasdeudas públicas (comprar la deuda de los países y prestando dinero a intereses escandalosos) o apropiándose del patrimonio público. Los sistemas sanitarios y educativos así como los servicios sociales que son conquistas de las últimas décadas, pueden acabar degradados y cotizando en las principales plazas financieras del mundo.

3.- Es difícil olvidarse que -desde 1989- se nos machacó con la fábula de que “el capitalismo era el único sistema posible” tras el derrumbe del comunismo totalitario. Treinta años después, la crisis sistémica, ha puesto en entredicho todo este discurso del “Pensamiento único”. Sin embargo la ideología neoliberal que ha ganado su batalla a la socialdemocracia, a los sindicatos y al keynesianismo, ya no se conforma con afirmar que no hay alternativa al capitalismo sino que además nos dice: “estos son lentejas si quieres las comes si no las dejas”.

Ante eso aparecen economistas de la escuela keynesiana como Paul Krugman, Vicens Navarro y otros muchos más. Pretenden levantar una alternativa económica e ideológica al neoliberalismo ¿cuál? La regulación de los Mercados financieros, menor control del déficit, reforma fiscal, inversión pública, bajar los tipos de interés, impulsar la demanda, etc. No discutiremos aquí la eficacia o ineficacia de tales medidas bajo esta crisis (hay opiniones para todos los gustos entre los economistas de izquierdas o derechas), lo que nos interesa saber es la capacidad de la sociedad para llevarlas a cabo. Sin duda muchas de ellas aliviarían el sufrimiento de millones de personas y deben ser apoyadas. Sin embargo parece evidente que las tendencias van en una dirección opuesta; o sea, a un reforzamiento del proyecto neoliberal que se impuso a partir de la crisis de los setenta.

Las alternativas programáticas al neoliberalismo instalado desde hace tres décadas en la economía mundial han sido y serán abundantes. Desde un keynesianismo de “izquierdas” hasta las propuestas directamente anticapitalistas o ecosocialistas como el decrecimiento. Sin embargo una gran parte de la sociedad las siente como inútiles, es decir, que son muy bonitas pero imposibles de aplicar.

Por lo tanto el problema más importante no parece ser la contraposición de estas propuestas sino el mostrar su viabilidad (cómo se podrían poner en práctica rompiendo el rodillo neoliberal). Y es aquí donde los proyectos keynesianos fallan estrepitosamente en la medida en que sus agentesprincipales (los movimientos sindicales tradicionales), permanecen anclados al pasado y atados a la dinámica del propio sistema (como se dice popularmente es cazar elefantes con perdigones). Mientras los sindicatos europeos convocan huelgas simbólicas de 24 horas, los dueños del poder financiero te destrozan las economías en cinco minutos en el mercado de la deuda soberana y, a partir de ahí, trazando la hoja de ruta de los gobiernos.

Las propuestas para salir de este atolladero no van a ser fáciles pero algunas señales hemos recibido en el 2011. Éstas no han venido de la mano de los sindicatos tradicionales sino de los movimientos alternativos como el 15-M en España y sobre todo las revoluciones democráticas en los países árabes. Lo que “más le duele” al poder no es tanto la huelga de duración limitada, sino la resistencia inquebrantable en Tahir y la Puerta del Sol, la desobediencia generalizada o la multiplicidad de acciones en las redes sociales o los centros más simbólicos de poder capitalista. En definitiva; solamente desatando una crisis social y política a la altura del desafío neoliberal podremos ir encontrando las “formulas” de resistencia y contraofensiva anticapitalistas; es decir, creando movimientos de resistencia que vayan arrancando conquistas y obligando al poder político y financiero a ceder en puntos básicos.

Hay una experiencia ilustrativa de lo que venimos diciendo que ha sido el 15-M. El ataque político más fuerte que ha sufrido ha sido -por parte de los partidos mayoritarios- al confrontarle con los millones de votos que obtienen PP, PSOE, CiU, etc. ¿Qué son unas cuantas miles de personas en Sol frente a una mayoría absoluta? Este intento de restarle legitimidad al 15-M demuestra también que las castas políticas ven un peligro real y potencial.

La respuesta a ellos no puede ser la confrontación de una movilización democrática frente a una democracia esclerotizada que todavía cuenta con el apoyo de una mayoría de la sociedad. El valor añadido que tiene el 15-M es múltiple en la medida que se ha convertido en un regenerador democrático y en una potentísima palanca de movilización social tanto ciudadana como entre las-os trabajadoras-os de la sanidad o la educación.

Nos gusta el 15-M por todo eso, nos gusta porque proyecta un nuevo mensaje a la sociedad al margen de la vieja cultura política o sindical que existe en la izquierda. Nos gusta por su fuerza globalizadora, solidaria,antisistema pero también por su pragmatismo y reformismo. En síntesis la potencia del 15-M es ésa. Pero esta otra también: ha demostrado que un sector de la sociedad todavía minoritario puede influir y determinar la política nacional saliendo del círculo de una democracia limitada.

4.- Una última reflexión. A la par que los Mercados han decidido el asalto total al estado de bienestar europeo (educación, sanidad y servicios sociales), los banqueros y tecnócratas del capital están tomando como un instrumento más, el control de los propios gobiernos “democráticos”. Los ejemplos de Grecia o Italia son ilustrativos así como del propio Banco Central Europeo. Ya no se limitan únicamente en poner los deberes a Merkel, Sarkozy o Cameron, ahora presiden el gobierno de la séptima economía del mundo. ¿Hasta dónde más?

Sí antes no han sonado, ya va siendo hora que suenen todas las señales de alarma social. La democracia parlamentaria, incluso ésta tan descafeinada, sigue siendo una conquista democrática pues tras ella están un montón de libertades y derechos civiles o democráticos irrenunciables que no hace falta enumerar. Alguien dijo que la principal lección de la historia es que nunca aprendemos de las lecciones de la historia. Hace más de ochenta años los movimientos fascistas y totalitarios irrumpieron en la arena mundial desatando la peor de las pesadillas humanas: la barbarie.

No es comparable ni probable que el conjunto de fuerzas que se agrupan en torno al proyecto neoliberal (desde los Mercados financieros hasta los lobbies fundamentalistas cristianos) recorran el camino de la anterior recesión o depresión mundial de los años treinta; los escenarios son muy distintos. Sin embargo su indiscutible acumulación y concentración de poder –en todos los sentidos- les lleva a subestimar las reglas de la democracia. Para ellos, ésta, no es otra cosa que un instrumento para sus objetivos; un clínex de usar y tirar, ahora me interesa y ahora no. Hace ocho décadas Antonio Gramci –fundador del PCI y víctima del fascismo- explicaba que una forma en la que la dominación capitalista logra legitimarse es utilizando la democracia y creando una hegemonía cultural en la sociedad.

Por eso parece importante que, a la vez que se pueden defender otras formas alternativas de democracia (como ha hecho el 15-M), basadas en la movilización social, la participación ciudadana o las convocatorias de lasredes sociales; no se llegue a descuidar una cosa tan elemental como el derecho a elegir a nuestras/os representantes políticos. Sobre todo teniendo en cuenta que el ejercicio de la democracia política (nos referimos a todas las formas democráticas ya sean directas o “por delegación”) es consustancial a cualquier proyecto social.

Jesús Jaén

EURO BAKAR BAT EZ HAIEN KRISIARENTZAT ! EURO BAKAR BAT EZ HAIEN ZORRARENTZAT

ELKARRETARATZEA ETA EKINTZA, BAIONAN,
Reduit plazan, abenduaren 17an, goizeko 10etan


Kapitalismoa porrotean

Gaindituak, gobernamenduak, haien kontseilariak, ekonomistak eta banku zentralak noraezean dira. Ez dakite zer egin krisiaren aurrean; krisia, geroz eta sakonagoa, sistema kapitalistaren krisia da eta jendarte osoa peko errekara darama zuzenki.

Zer zor ?

Frantses estatuak, beste asko bezala, ehun miliarka euro banatu dizkie bankuei eta multinazionalei, 2008ko krisia garaian, zorra handituz. Diru hau, enplegu eta lansarientzat baliatu ordez, bankularien eta finantzarioen espekulazioa elikatzera joan da; haiek dira estatuen aurka itzultzen direnak gaur egun, zorraren emendatzea ondorioztatuz.

Hau da krisiaren iturburuetariko bat; besteak –kronikoak -aberatsen aldeko neurri guztiak dira  :  zergen tikitzea eta zergarik ez pagatzeko ematen diren aukera ezberdinak,  enpresa buruei ematen zaizkien laguntza guztiak.

Langileentzat, zorroztasun neurriak; aberatsak beti aberatsagoak !

Zor hori, gurea ez den zor hori, aitzakia hutsa da ! Zorra ordaintzea, Sarko, Fillon eta konpainiak gure erantzukizuna dela sinestarazi nahi digute; langabezia, prekaritatea, errenta miserableak gehi hartzen dituzten zorroztasun neurri guztiak onartaraziko dizkigutelakoan ! Azkenetariko baten jomugan eritzen direnak dira, gehienak iruzurgileak direla erranez. Eraso gogorragoak aurreikusten ahal dira, 2012ko hauteskundeak eta gero.

CAC 40ko enpresa talde handiak osasuntsuak dira aldiz ! 2011ko azken azterketen araberan, haien etekinak, gorakadan, 87 miliar eurokoak lirateke (2007an, hazkundearen gailurrean, 101 miliarrekoak zirenean). Geroz eta etekin gehiago zapaltzaileentzat, geroz eta sakrifizio gehiago langileentzat !

Enpleguaren eta eros ahalen aldeko neurriak inposa ditzagun !

Zorra, zorroztasuna, sakrifizioak : finantza eta industri taldeen akziodun handiek ordain ditzaten ! Ezberdintasun sozialen larritzearen aurrean, gure eguneroko bizia defendatu behar dugu, hots enplegua eta eros ahalmena. Hau da garrantzitsuena eta horren inguruan ditugu sektore guztietako borrokak elkartuko.

Onartezina da, adibidez, PSA Peugeot Citroënek (1,1 miliar etekin 2010ean) 5000 enplegu desagerraraztea eta  BNP Paribas-ek (5 miliar etekin 2011ko lehen hiru hiruiletan zehar) 1400.

Lizentziamenduen debekua, lan postuen murrizketen gelditzea, lanaren banaketa (lan sarien tipitzerik gabe), behar diren lan postuen sortzea, aldarrikatu, exijitu behar ditugu baita hilabete sarien, pentsioen eta gutxienezko errenta sozialen emendatzea ere. SMIC-a gutxienez 1500 eurokoa (garbi)  izatea.

Ezinezkoa diote ? Alta egunero aireratzen diren miliarrek beste zerbait  erakusten dute. Horrez gain, bankuen eta enpresen  kontuak –egiazkoak -erakuts ditzaten eta orduan ohartuko gara benetako egoeraz !

Bide bakarra : elkartu eta  borrokatu, irabazteko !

Herri askotan, haserrea agerian da, erresistentziak eta borrokak antolatzen eta hedatzen dira, Grezian, Espainian, Britania Handian, Arabiar herrietan, Txilen, Israelen, AEBn… hau da bidea !

Medefek eta gobernamenduak gu “raketatzen” segitutzen utziko ditugu ala gibelaraziko ditugu ? Borroka sozialak barreiatuak dira. Koordinatu eta elkartu behar ditugu, mugimendu orokor eta indartsua eraikitzeko, hau da irabazteko bide bakarra.

OLDARTUk elkarretaratze / ekintza batera deitzen du,
Baionan, Reduit plazan, abenduaren 17an (larunbatarekin), goizeko 10etan

Oldartu: Action consommation Pays Basque,Collectif féministe contre les violencessexistes, Comité d’action Soule, Ikasi eta Irauli–Jeune Réagis!, Segi, CNT, ELB, LAB, Solidaires, AB, Batasuna, Indar beltza-Energie noire, NPA

martes, 13 de diciembre de 2011

Para denunciar la violencia sexista ¡Ocupa la calle!

Euskal Herriko mugimendu feministak, indarkeria sexistak eta honek aurkezten dizkigun milaka aurpegiak salatzeko, emakume eta gizon guztioi hurrengo abenduak 17an kaleak okupatzeko deialdia egiten du.
 
El movimiento feminista de Euskal Herria llama a todas y a todos a okupar las calles el 17 de diciembre y denunciar la violencia sexista y las mil caras con que se presenta esta violencia. Para construir otro modelo de sociedad el cambio es imprescindible y prioritario.

Comunicado al Parlamento Europeo


Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio

 La Primavera Árabe, que comenzó en Túnez y se extendió al resto de la región, es el resultado de décadas de represión y de violaciones de los derechos humanos por parte de los gobiernos de estos países. En este contexto, destaca el régimen sirio como uno de los más represivos de la región y de los más cerrados del mundo en cuanto al acceso a la información. El acceso de la prensa internacional está restringido y el mercado de telecomunicaciones completamente monopolizado por el régimen, lo que ha contribuido a mantener un silencio mediático en torno a los abusos en el país.

Desde que en marzo de 2011 los ciudadanos sirios salieron a la calle para reclamar libertad y dignidad, se ha visto el verdadero rostro del régimen que ha gobernando el país durante 41 años. Hemos sido testigos, gracias a los contenidos que los propios ciudadanos han compartido con el mundo a través de las herramientas y canales de Internet, de los asesinatos, torturas, violaciones y detenciones que lleva a cabo el régimen ante las reivindicaciones pacíficas de su propio pueblo.

El número de asesinados supera los 3500, según las Naciones Unidas, una cifra que otras fuentes estiman muy superior. Hay decenas de miles de detenidos y desaparecidos y las cifras aumentan cada día. Es por ello que desde la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio pedimos a la comunidad internacional y a la Unión Europea que tome medidas urgentes de apoyo al pueblo sirio en asus legítimas reivindicaciones de libertad y justicia.

Reclamamos:
- Que se cierren las embajadas representantes del régimen sirio y se expulse a sus embajadores en los distintos países.
- Que se demande la excarcelación inmediata de los manifestantes, activistas y de todos los presos políticos.
- Que se reconozcas al Consejo Nacional Sirio como el representante del pueblo sirio.
- Que se envíen observadores internacionales al país.
- Que se permita el libre acceso de la prensa internacional.
- Que se proteja a la población, incluidos quienes han buscado refugio en los países vecinos.
- Que se establezca un corredor humanitario para poder hacer llegar asistencia a la población que la necesite.

Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio


David Harvey: el regreso del marxismo


VS 0 | | sección: web | 08/12/2011 Razmig Keucheyan

 Hay una paradoja David Harvey, que nos informa a la vez sobre la obra de Harvey, y sobre la situación de la crítica teórica y política contemporánea /1. David Harvey es en el momento actual uno de los teóricos críticos –era geógrafo de formación- más conocidos. Sus obras están traducidas en varias lenguas, sus teorías son discutidas por los cuatro rincones del mundo. La influencia de sus trabajos se ha hecho notar, además de en la geografía,  en numerosas disciplinas, como la sociología urbana, la historia social, o también la economía política.

Sin embargo, Harvey pertenece a una corriente hoy minoritaria en el pensamiento crítico contemporáneo, es decir, el marxismo. Tras su primera obra consagrada a la epistemología de la geografía (Explanation in Geography, 1969), en la que defiende una perspectiva “positivista”, Harvey no ha dejado de afirmar su voluntad de proseguir, actualizándola, la “crítica de la economía política” de Marx. Da fe de ello de la forma más brillante el imponente libro titulado Limits to Capital, publicado en 1982. Por otra parte, se puede  señalar que Harvey dialoga en lo esencial en su obra con el propio Marx, con el Friedrich Engels de La situación de la clase obrera en Inglaterra, pero no con la tradición marxista que vino a continuación. Lenin, Gramsci, Bujarin, Trotski… están relativamente poco presentes en su obra. Respecto a esto, la referencia a Rosa Luxemburg y a su concepción de la acumulación del capital en El nuevo imperialismo (2003), cuando Harvey elabora su teoría de la “acumulación por desposesión”, es algo excepcional.

La constatación de la que se puede partir es pues la siguiente: uno de los pensadores críticos más discutidos y celebrados en el momento actual pertenece a una corriente minoritaria del pensamiento crítico contemporáneo. ¿Cómo comprender esto?

Durante cerca de un siglo, digamos desde finales del siglo XIX al último tercio del siglo XX, el marxismo fue el principal lenguaje en el que se enunció la protesta política. Fue la “columna vertebral” del pensamiento crítico, presente en todos los sectores, desde la economía al feminismo, pasando por la teoría de la cultura o los planteamientos críticos de la cuestión racial. Por supuesto, la influencia del marxismo no fue la misma en todas partes, su profundidad fue variable según los países y movimientos. Por otra parte, el marxismo se ha caracterizado siempre por una gran diversidad, tanto que los tipos de marxismo dominantes según las regiones y las épocas no han sido los mismos. Sin embargo, esta corriente ha sido hegemónica durante cerca de un siglo, y esto no solo en el movimiento comunista (en el sentido amplio), sino también por ejemplo en la socialdemocracia, que no ha dejado de emplear las categorías del marxismo, combinándolas con las del keynesianismo.

Hoy, naturalmente, el marxismo continúa existiendo. Se puede incluso defender la idea de que en el plano de la sofisticación teórica, nunca ha sido tan interesante como en el momento actual. En el terreno del análisis económico, los trabajos de pensadores como Robert Brenner o Giovanni Arrighi –con quien Harvey ha colaborado estrechamente, y con el que ha publicado una apasionante entrevista en la New Left Review en 2009, poco antes de la muerte de Arrighi /2- no tienen equivalentes. En materia de historia de las ideas, raros son los autores que pueden rivalizar con la erudición y el sentido de los problemas de un Perry Anderson. En el terreno de la historia social y de la geografía, autores como Mike Davis y el propio Harvey son muy estimulantes. En ciencias políticas y en teoría de las relaciones internacionales, Benedict Anderson, Robert Cox y Leo Panitch, en estilos diferentes, escriben cosas apasionantes. Habría también que evocar, para ser completo, todo el continente de los autores “postmarxista” y “paramarxistas”: Etienne Balibar, Alain Badiou, Ernesto Laclau, Jacques Rancière, que aún tomando distancias más o menos grandes con el marxismo, continúan siendo influidos por él.

Más capitalismo verde

 
Un balance de la cumbre del clima en Durban

Josep Maria Antentas y Esther Vivas | Público

Se salva a los mercados y no al clima. Así podríamos resumir lo que constata la recién terminada 17ª Conferencia de las Partes (COP 17) de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Durban, Sudáfrica, celebrada del 28 de noviembre al 10 de diciembre. La rápida respuesta que gobiernos e instituciones internacionales dieron al estallido de la crisis económica en 2008 rescatando a bancos privados con dinero público contrasta con el inmovilismo frente al cambio climático. Aunque esto no nos debería de sorprender. Tanto en un caso como en otro ganan los mismos: los mercados y sus gobiernos cómplices.

En la cumbre del clima de Durban dos han sido los temas centrales: el futuro del Protocolo de Kioto, que concluye en 2012, y la capacidad para establecer mecanismos en la reducción de emisiones; y la puesta en marcha del Fondo Verde para el Clima, aprobado en la anterior cumbre de Cancún, con el objetivo teórico de apoyar a los países pobres en la mitigación y la adaptación al cambio climático.

Tras Durban podemos afirmar que un segundo periodo del Protocolo de Kioto ha quedado vacío de contenido: se pospone una acción real hasta el 2020 y se rechaza cualquier tipo de instrumento que obligue a la reducción de emisiones. Así lo han querido los representantes de los países más contaminantes con Estados Unidos a la cabeza quienes abogaban por un acuerdo de reducciones voluntarias y rechazan cualquier tipo de mecanismo vinculante. Pero si el Protocolo de Kioto ya era insuficiente, y de aplicarse evitaba sólo 0,1º centígrados de calentamiento global, ahora vamos de mal en peor.

Entorno al Fondo Verde para el Clima, si en un primer momento los países ricos se comprometieron a aportar 30 mil millones de dólares en 2012 y 100 mil millones anuales para 2020, cifras que de todos modos se consideran insuficientes, la procedencia de estos fondos públicos ha quedado por determinar mientras se abren las puertas a la inversión privada y a la gestión del Banco Mundial. Como han señalado organizaciones sociales se trata de una estrategia para “convertir el Fondo Verde para el Clima en un Fondo Empresarial Codicioso”. Una vez más se pretende hacer negocio con el clima y la contaminación medioambiental.

Otro ejemplo de esta mercantilización del clima ha sido el aval de la ONU a la captura y almacenamiento de CO2 como Mecanismo de Desarrollo Limpio, que no pretende reducir las emisiones y que agudizaría la crisis ambiental, especialmente en los países del Sur candidatos a futuros cementerios de CO2.

Así, los resultados de la cumbre apuntan a más capitalismo verde. Como indicaba el activista e intelectual surafricano Patrick Bond: “La tendencia a mercantilizar la naturaleza se ha convertido en el punto de vista filosófico dominante en la gobernanza mundial medioambiental”. En Durban se repite el guión de cumbres anteriores como la de Cancún 2010, Copenhague 2009… donde los intereses de las grandes multinacionales, de las instituciones internacionales y de las élites financieras, tanto del Norte como del Sur, se anteponen a las necesidades colectivas de la gente y al futuro del planeta.

En Durban estaba en juego nuestro futuro pero también nuestro presente. Los estragos del cambio climático están teniendo ya sus efectos: liberación de millones de toneladas de metano del Ártico, un gas 20 veces más potente que el CO2 desde el punto de vista del calentamiento atmosférico; derretimiento de los glaciares y de los mantos de hielo que aumenta el nivel del mar. Unos efectos que incrementan el número de migraciones forzadas. Si en 1995 había alrededor de 25 millones de migrantes climáticos, hoy esta cifra se ha doblado, 50 millones, y en el 2050 ésta podría ascender a entre 200 y mil millones de desplazados.

Todo apunta a que nos dirigimos hacia un calentamiento global descontrolado superior a los 2º, y que podría rondar los 4º, para finales de siglo, lo que desencadenaría muy probablemente, según los científicos, impactos inmanejables, como la subida de varios metros del nivel del mar. No podemos esperar hasta el año 2020 para empezar a tomar medidas reales.

Pero frente a la falta de voluntad política para acabar con el cambio climático, las resistencias no callan. Y emulando a Occupy Wall Street y a la ola de indignación que recorre Europa y el mundo, varios activistas y movimientos sociales se han encontrado diariamente en un foro a pocos metros del centro de convenciones oficiales bajo el lema ‘Occupy COP17’. Este punto de encuentro ha reunido desde mujeres campesinas que luchan por sus derechos hasta representantes oficiales de pequeños estados isleños como Las Seychelles, Granada o Nauru amenazados por una subida inminente del nivel del mar, pasando por activistas contra la deuda externa que reclaman el reconocimiento y la restitución de una deuda ecológica del Norte respecto al Sur.

El movimiento por la justicia climática señala como frente a la mercantilización de la naturaleza y los bienes comunes es necesario anteponer nuestras vidas y el planeta. El capitalismo se ha demostrado incapaz de dar respuesta al callejón sin salida al que su lógica productivista, cortoplacista y depredadora nos ha conducido. Si no queremos que el clima cambie hay que cambiar radicalmente este sistema. Pero los resultados de Durban apuntan en otra dirección. El reconocido activista ecologista nigeriano Nnimmo Bassey lo dejaba bien claro con estas palabras: “Esta cumbre ha amplificado el apartheid climático, donde el 1% más rico del mundo ha decidido que es aceptable sacrificar al 99% restante”.

*Artículo en Público, 13/12/2011.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Movilización para Desatascar los Recortes Sociales de la Diputación de Bizkaia

 
“Desatascando lo Recortes Sociales de la Diputación de Bizkaia”

•Esta mañana diferentes colectivos sociales de Bizkaia se han concentrado ante el Palacio Foral de la Diputación de Bizkaia bajo el lema “Desatascando los Recortes Sociales de la Diputación de Bizkaia”.

•Cerca de 50 personas con buzos de trabajo, botas de agua, vallas de obra y desatascadores en mano han querido denunciar que desde el estallido de la crisis las dificultades económicas de las familias vizcaínas se han visto agravadas de forma considerable. Baste recordar que las cifras del paro ha aumentado de forma espectacular: de los 48.530 de octubre del 2008 a los 80.320 de la actualidad, es decir, en los tres últimos años el desempleo se ha incrementado en un 65%. Cada día son desahuciadas de sus viviendas 4 familias vizcaínas.
POR UNOS SERVICIOS SOCIALES DIGNOS

•Mientras se dan estas situaciones nos encontramos como la Diputación de Bizkaia disminuye en un 80% los recursos económicos destinados a las Ayudas Especiales para la Inclusión Social. El presupuesto para este año era de 3.615.000 euros mientras que para el año que viene sólo se consignan unos escasos 737.000 euros. Esta prestación es el único recurso que tiene la Diputación para paliar las situaciones de pobreza que se dan en la provincia.
NO A LOS RECORTES SOCIALES

•Con esta iniciativa se quiere exigir a la Diputación que se ponga “manos a la obra” para que las Ayudas Especiales para la Inclusión Social, que con carácter específico concede la Diputación para aquellas personas que no pueden acceder a ninguna otra cobertura social, dispongan de una dotación presupuestaria suficiente.

•Esta medida es más necesaria si cabe sí tenemos en cuenta que el año que viene se incrementará el número de personas y familias que solicitarán esta ayuda al endurecer el Gobierno Vasco los requisitos de acceso a la Renta de Garantía de Ingresos y la Prestación Complementaria de Vivienda.
GRUPOS CONVOCANTES: COLECTIVOS SOCIALES DE BIZKAIA:
Argilan (Bilbao), “Asamblea de Invisibles”, M15M Bizkaia-Bizkaiko Herri Asanblada, Berri-Otxoak (Barakaldo), Consejo de la Juventud de Euskadi, Danok Lan (Galdakao), Elkartzen, Mujeres del Mundo, Posada los Abrazos y SOS Racismo.

BERRI-OTXOAK
(Plataforma Contra la Exclusión Social y Por los Derechos Sociales)
www.nodo50.org/berri_otxoak
Informazio bulegoa berrietxea@nodo50.org oficina de información

Nuevas revueltas contra el sistema

Por Immanuel Wallerstein

Acuñé el término ''movimiento antisistémico'' durante la década de 1970 con el fin de disponer de una formulación que agrupara los dos tipos específicos de movimiento popular existentes analítica e históricamente, los cuales además habían rivalizado entre sí de innumerables formas: los reconocidos bajo las denominaciones de movimiento ''social'' y de movimiento ''nacional''.

 

Los movimientos sociales fueron concebidos primordialmente como partidos socialistas y sindicatos; intentaban intensificar la lucha de clases en el interior de cada uno de los Estados contra la burguesía o los patronos. Los movimientos nacionales eran aquellos que combatían por la creación de un Estado nacional, bien combinando unidades políticas separadas que se consideraba que formaban parte de una nación -como aconteció, por ejemplo, Italia-, o bien logrando la secesión de Estados considerados imperiales y opresivos por la nacionalidad en cuestión, como sucedió, por ejemplo, con las colonias de África o Asia.


Ambos tipos de movimiento emergieron como estructuras burocráticas significativas durante la segunda mitad del siglo XIX y se hicieron más fuertes con el paso del tiempo. Ambos tendieron a conceder prioridad a sus objetivos sobre cualquier otro objetivo político y, específicamente, frente a los de su rival social o nacional. Esta tendencia acabó con frecuencia en duras denuncias recíprocas. Ambos tipos apenas cooperaron políticamente y, cuando lo hicieron, tendieron a contemplar tal cooperación como una táctica temporal y no como una alianza fundamental. Sin embargo, la historia de estos movimientos entre 1850 y 1970 revela una serie de características comunes. 


La mayoría de los movimientos socialistas y nacionalistas se proclamaron repetidamente como ''revolucionarios'', es decir, se declararon partidarios de que se produjeran transformaciones fundamentales en las relaciones sociales. Es cierto que ambos tipos albergaron en su seno habitualmente un ala, en ocasiones constituida como una organización independiente, que abogaba por un planteamiento más gradualista y que, por lo tanto, renunciaba a la retórica revolucionaria. En general, sin embargo, inicialmente -y con frecuencia durante muchas décadas- quienes ocupaban el poder contemplaron a todos estos movimientos, incluso aquellos que presentaban un perfil más moderado, como amenazas para su estabilidad o, incluso, para la propia supervivencia de sus estructuras políticas

martes, 6 de diciembre de 2011

La revolución continúa - Primavera árabe


Gilbert Achcar

 VS 0 | | sección: web | 30/11/2011

 Cuando ya se levantaban voces desde la derecha y de parte de la izquierda declarando el fin de la “primavera árabe” y recomendando a las masas rebeldes que volvieran a sus casas, los últimos días han dejado claro que el proceso revolucionario que comenzó en Túnez a finales del año pasado sigue vivo y coleando. En efecto, ha recobrado fuerzas y está experimentando un nuevo impulso, al que sin duda seguirán otros en el curso de los próximos años.

La revolución prosigue por todas partes, desafiando los intentos de abortarla o de desviarla de su rumbo progresista y liberador. Estos intentos están siendo patrocinados por EE UU, protector de la mayoría de los regímenes que están en la picota, y supervisados por los bastiones de la reacción árabe en los países petroleros del Golfo. Se trata de un vano intento de apagar las llamas de la revolución a base de bombear petrodólares, por mucho que cuenten con la ayuda –a cambio de una porción del pastel– de los dirigentes de la Hermandad Musulmana, a su vez respaldados por el emirato de Catar, y de grupos salafistas apoyados por el reino de Arabia Saudí.

La revolución prosigue por todas partes, como en Yemen, donde las manifestaciones del viernes pasado se convocaron bajo el lema de “Nuestra revolución continúa” para rechazar el acuerdo de “compromiso” bajo el cual [el presidente] Saleh, con una sonrisa de oreja a oreja, estampó su firma. La monarquía saudí trata de imponer el pacto a los yemeníes a fin de perpetuar el régimen de Saleh, como el de Mubarak en Egipto, mientras el propio Saleh sigue dirigiendo el espectáculo entre bastidores, en el mismo Yemen o desde Arabia Saudí, verdadero santuario de déspotas corruptos que recibió con los brazos abiertos a Ben Ali, ofreció refugio a Mubarak y hospitalizó a Saleh cuando éste fue herido.

La revolución prosigue por todas partes, como en Egipto, donde las masas han salido a la calle en un nuevo levantamiento contra el régimen militar. Han tomado conciencia de que el mando militar, al que por un tiempo consideraban leal al pueblo, es una parte inseparable, de hecho un pilar fundamental, del régimen cuyo fin había exigido el pueblo. La mayor de las revoluciones árabes, por su escala y su importancia, ha recobrado vitalidad. La visión y resolución de quienes han llevado adelante la lucha sin amedrentarse ante el aislamiento temporal han dado sus frutos: estaban convencidos de que la enorme energía liberada el 25 de enero pasado no se había agotado y de que debe seguir bregando en las luchas democráticas y sociales. Estas luchas gemelas solo pueden triunfar si van juntas. Es lo que sucedió cuando cayó el tirano y tendrá que suceder de nuevo, a escala más amplia, cuando el movimiento obrero haya consolidado su nueva organización.

La revolución prosigue por todas partes, como en Túnez, donde en los últimos días se han alzado las masas en la cuenca minera de Gafsa, cuyo levantamiento en 2008 allanó el camino a la revolución que estalló dos años después en Sidi Buzid. Han vuelto a reclamar la demanda original de la revolución tunecina: el derecho al empleo. No se han dejado engañar por la “transición ordenada” organizada por la “élite” social dominante para preservar su condición después de haber dejado caer en Ben Ali como chivo expiatorio. Esta “élite” trata hoy de asimilar a los oponentes de ayer.
La revolución prosigue por todas partes, como en Siria, donde la lucha popular continúa intensificándose a pesar de la brutalidad del régimen y las atrocidades de la represión. Cada vez más soldados se atreven a desertar de las filas del ejército para cumplir realmente su misión de defender al pueblo, mientras se frustran los llamamientos a una intervención militar extranjera por parte del ala derecha de la oposición. Esta derecha espera que la intervención extranjera les entregue luego el poder en bandeja de plata y teme que el levantamiento popular logre tumbar al régimen por su propia cuenta.

La revolución prosigue por todas partes, como en Libia, donde se alzan cada vez más voces que denuncian el intento de someter el país a la tutela extranjera. Los revolucionarios amazigh, que desempeñaron un papel importante en la liberación del país de las garras del tirano, se han negado a reconocer al nuevo Gobierno porque este no les ha reconocido sus derechos. Se formulan cada vez más demandas sociales, tanto en las regiones más depauperadas bajo el régimen anterior como en el corazón de la capital. Todo esto se produce en ausencia de un aparato que tenga el monopolio de las armas y sea capaz de proteger a quienes acumularon riqueza y privilegios durante la larga dictadura de Gadafi.
La revolución prosigue por todas partes, como en Marruecos, donde la mayoría de la población ha boicoteado las elecciones mediante las cuales la monarquía trató de contener las protestas populares esperando que sus acólitos en la “leal oposición” fueran capaces de apagar el volcán. Pero este sigue rugiendo en forma de manifestaciones convocadas por la verdadera oposición. Y las condiciones de vida intolerables hacen que resulte inevitable una gran erupción.

La revolución prosigue por todas partes, como en Bahréin, donde las masas rebeldes no se han dejado engañar por la pantomima de la “investigación” que EE UU impuso al reino para facilitar la firma del contrato de suministro de armas que estaba previsto. Siguen manifestándose y protestando, día tras día, convencidas de que al final la victoria será suya y de que la dinastía de Al Jalifa y su patrono, la Casa Saudí, no se la podrá negar para siempre. La caída de la monarquía llegará inevitablemente.
La revolución prosigue por todas partes, incluso en Arabia Saudí, donde hace unos días se levantó la población de Qatif a pesar de la mortífera represión del régimen. Seguirán luchando hasta que el “contagio” se extienda a toda la península arábiga y al conjunto de su población pese a la malvada instigación sectaria que se ha convertido en la última arma ideológica de la tiranía saudí y el establecimiento oscurantista wahabí que la apuntala, junto con sus protectores estadounidenses. Cuando caiga el trono de la dinastía saudí en la península arábiga, desaparecerá el bastión principal de la reacción árabe y el más antiguo aliado e intermediario de la hegemonía de EE UU en nuestra región (más antiguo incluso que el aliado sionista). Ese día se hundirá todo el orden autocrático y explotador árabe.

Pero mientras tanto, la revolución debe proseguir. No cabe duda de que conocerá fracasos, retrocesos, reveses, tragedias, trampas y conspiraciones. Como dijo una vez el principal dirigente de la revolución china: “La revolución no es un banquete, un ensayo, una pintura ni un bordado; no se la puede hacer avanzar poco a poco, paso a paso...” Por tanto, la revolución debe proseguir sin descanso teniendo presente otra máxima famosa de uno de los líderes de la revolución francesa: “Quienes hacen la revolución a medias solo cavan su propia tumba. Lo que constituye una república es la destrucción de todo lo que se interpone en su camino.”

29/11/2011

Gilbert Achcar es profesor de Estudios sobre el Desarrollo y Relaciones Internacionales de la School of Oriental & African Studies, Universidad de Londres


sábado, 3 de diciembre de 2011

Quirnes son los mercados y como nos gobiernan



Hitzaldia:
 

Abenduak 14, asteazkena ­ 19.30etan
Hika Ateneo, Muelle de Ibeni, 1 48006 Bilbao


Abenduak 15, osteguna, 12etan
EHUko Ekonomia Fakultateko Gradu Aretoan

 
Descripción
 
TAMBIÉN EL JUEVES 15 DE DICIEMBRE A LAS 12 EN EL SALÓN DE GRADOS DE LA FACULTAD DE CC. ECONÓMICAS DE SARRIKO (UPV/EHU). ABENDUAREN 15EAN ERE SARRIKOKO EKONOMIA FAKULTATEKO GRADU ARETOAN, 12ETAN.

Con las aportaciones de Bibiana Medialdea, profesora de economía aplicada en la Universidad de Valladolid y pertenece al consejo asesor de la revista Viento Sur.

Ha coordinado la edición del reciente QUIÉNES SON LOS MERCADOS Y CÓMO NOS GOBIERNAN, que tiene la intención de “bajar la economía a la calle”, pero sin renunciar al exigible rigor de los contenidos. 


INFORMACIÓN DEL LIBRO EN: http://www.icariaeditorial.com/libros.php?id=1240
La conferencia en Sarriko la organiza el Departamento de Economía Aplicada I de la UPV/EHU. CONTACTO: patxi.zabalo@ehu.es