lunes, 21 de marzo de 2011

Tras la resolución de la ONU sobre Libia




“Allí la gente no quiere que vayan tropas extranjeras. Es consciente de los peligros y desconfían sabiamente de las potencias occidentales”

VS 0 | | sección: web | 20/03/2011

Znet entrevista a Gilbert Achcar

¿Quién forma la oposición libia? Algunos han señalado la presencia de la antigua bandera de la monarquía en las filas rebeldes.

Esta bandera no se utiliza como símbolo de la monarquía, sino como la bandera que adoptó el Estado libio cuando se independizó de Italia. La utilizan los insurrectos para manifestar su rechazo de la bandera verde impuesta por Gadafi paralelamente a su Libro Verde, cuando imitó a Mao Zedong y su Pequeño Libro Rojo. La bandera tricolor no expresa en modo alguno un sentimiento de nostalgia por la monarquía. Según la interpretación al uso, simboliza las tres regiones históricas de Libia, y la media luna y la estrella son los mismos símbolos que aparecen en las banderas de las repúblicas de Argelia, Túnez y Turquía, no son símbolos monárquicos.

¿Quién constituye la oposición? Su composición, al igual que en todas las demás revueltas que sacuden la región, es muy heterogénea. Lo que une a todas las fuerzas dispares es el rechazo de la dictadura y el ansia de democracia y derechos humanos. Más allá de esto hay muchos puntos de vista diferentes. En Libia, particularmente, hay una mezcla de defensores de los derechos humanos, demócratas, intelectuales, elementos tribales y fuerzas islámicas, en suma: un abanico muy amplio. La fuerza política más destacada en la revuelta libia es la Juventud de la Revolución del 17 de Febrero, que defiende una plataforma democrática y reivindica el Estado de derecho, libertades políticas y elecciones libres. El movimiento libio incluye además a sectores de las fuerzas armadas y gubernamentales que han desertado y se han unido a la oposición, cosa que no ocurrió en Túnez ni en Egipto.

Por tanto, la oposición libia está formada por un conjunto variopinto de fuerzas y la conclusión es que no hay motivo para mantener una actitud distinta ante ellas que ante todas las demás revueltas de masas en la región.

¿Es o ha sido Gadafi una figura progresista?

Cuando Gadafi llegó al poder en 1969 representó una manifestación tardía de la ola nacionalista árabe que siguió a la segunda guerra mundial y la nakba de 1948. Trató de imitar al líder egipcio Gamal Abdel Nasser, a quien consideraba su modelo y fuente de inspiración. Así, cambió la monarquía por la república, abanderó la unidad árabe, forzó el cierre de la base aérea estadounidense de Wheelus en territorio libio y puso en marcha un programa de cambio social.

Después, el régimen siguió su propia dinámica en la senda de la radicalización, inspirándose en una especie de "maoísmo islamizado". A finales de los años setenta hubo amplias nacionalizaciones, que abarcaron casi todos los sectores. Gadafi se ufanó de haber instituido la democracia directa y cambió formalmente el nombre de la república, que pasó a denominarse Estado de las Masas (Yamahiriya). Pretendió haber realizado en el país la utopía socialista con democracia directa, pero fueron pocos los que se dejaron engañar. Los “comités revolucionarios” actuaban en realidad como un aparato gubernamental dedicado, junto con los servicios de seguridad, al control del país. Al mismo tiempo, Gadafi también desempeñó un papel especialmente reaccionario en la revitalización del tribalismo, para utilizarlo en beneficio de su propio poder. Su política exterior se tornó cada vez más temeraria y la mayoría de árabes acabaron tomándolo por loco.

Con la Unión Soviética en crisis, Gadafi abandonó sus pretensiones socialistas y volvió a abrir la economía del país a las empresas occidentales. Afirmó que la liberalización económica vendría acompañada de una liberalización política, imitando ahora la perestroika de Gorbachov después de haber imitado la “revolución cultural” de Mao Zedong, pero fue una promesa vacía. Cuando EE UU invadió Irak en 2003 so pretexto de buscar las “armas de destrucción masiva”, Gadafi, preocupado por la posibilidad de que él fuera el siguiente en la lista, operó un cambio súbito y sorprendente de su política exterior, ganándose espectacularmente la categoría de estrecho colaborador de los países occidentales, cuando hasta poco antes era calificado de “Estado canalla”. Colaboró especialmente con EE UU, prestándole ayuda en la llamada guerra contra el terrorismo, e Italia, llevando a cabo el trabajo sucio de repatriar a los inmigrantes potenciales que trataban de pasar de África a Europa.

A lo largo de todas estas metamorfosis, el régimen de Gadafi siempre ha sido una dictadura. Aunque Gadafi hubiera aplicado al comienzo algunas medidas progresistas, en la última fase no quedaba ni un soplo progresista o antiimperialista en su régimen. Su carácter dictatorial quedó demostrado por la manera en que respondió a las protestas populares: tratando de aplastarlas por la fuerza desde el principio. No hubo ningún intento de ofrecer alguna salida democrática a la población. Amenazó a los manifestantes con un discurso tragicómico que se ha hecho famoso: “Avanzaremos centímetro a centímetro, casa a casa, calle a calle… Os encontraremos en vuestras madrigueras. No tendremos piedad ni compasión.” No debe extrañar, si se recuerda que Gadafi fue el único gobernante árabe que criticó públicamente al pueblo tunecino por haber derrocado a su dictador Ben Alí, de quien dijo que era el mejor gobernante que podían encontrar los tunecinos.
Gadafi recurrió a las amenazas y a la represión violenta, afirmando que los manifestantes se habían vuelto drogadictos por obra de Al Qaeda, que les introducía sustancias alucinógenas en el café. Atribuir el levantamiento popular a Al Qaeda fue su manera de intentar ganarse el apoyo de Occidente. Si hubiera habido cualquier ofrecimiento de ayuda por parte de Washington o Roma, no cabe duda de que Gadafi la habría aceptado con los brazos abiertos. De hecho, expresó su amarga decepción ante la actitud de su compinche Silvio Berlusconi, el primer ministro italiano, con quien compartía fiestas, y se quejó de que sus otros “amigos” europeos también le hubieran traicionado. En los últimos años, Gadafi se había hecho amigo, en efecto, de varios gobernantes occidentales y otras figuras del sistema que, por un puñado de dólares, se habían prestado a hacer el ridículo intercambiando abrazos con él. El propio Anthony Giddens, distinguido teórico de la “tercera vía” de Tony Blair, siguió los pasos de su discípulo y visitó a Gadafi en 2007; luego describió en el Guardian cómo Libia estaba aplicando las reformas e iba camino de convertirse en "la Noruega de Oriente Próximo".

¿Cómo valoras la resolución nº 1972 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas del pasado 17 de marzo?

La resolución como tal está redactada de manera que hace suya y aparentemente responde a la petición de establecer una zona de exclusión aérea. En efecto, la oposición libia ha solicitado explícitamente esta medida, con la condición de que no se desplieguen tropas extranjeras en territorio libio. Gadafi cuenta con el grueso de las fuerzas armadas de élite, con aviones y tanques, y la exclusión aérea neutralizaría efectivamente su principal ventaja militar. Esta petición de los rebeldes está reflejada en el texto de la resolución, que autoriza a los Estados miembros de la ONU a “tomar todas las medidas necesarias… para proteger a los civiles y las zonas pobladas por civiles frente a la amenaza de ataque en la Yamahiriya Árabe Libia, incluida Bengasi, descartando toda fuerza de ocupación extranjera bajo cualquier forma y en cualquier parte del territorio libio.” La resolución declara la “prohibición de todos los vuelos en el espacio aéreo de la Yamahiriya Árabe Libia para ayudar a proteger a los civiles.”

Ahora bien, en el texto de la resolución no hay suficientes garantías que impidan su uso con fines imperialistas. Aunque el objetivo de toda acción es supuestamente la protección de la población civil, y no un “cambio de régimen”, la determinación de si una acción cumple este objetivo o no queda en manos de las potencias que intervienen y no en las de los insurrectos, ni siquiera en las del Consejo de Seguridad. La resolución es asombrosamente confusa, pero dada la urgencia de impedir la masacre que se habría producido si las fuerzas de Gadafi tomaran Bengasi y ante la ausencia de cualquier medio alternativo para conseguir el objetivo de protección de los civiles, nadie puede oponerse razonablemente a ella. Podemos entender las abstenciones; algunos de los cinco países que se han abstenido en la votación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas querían expresar su desconfianza y/o incomodidad ante la falta de una supervisión adecuada, pero sin asumir la responsabilidad de permitir una masacre inminente.

La respuesta occidental, desde luego, tiene sabor a petróleo. Occidente teme un conflicto prolongado. Si se produjera una masacre importante, tendría que imponer un embargo sobre el petróleo libio, con lo que el precio se mantendría en un nivel alto, y esto, tal como está actualmente la economía mundial, tendría importantes consecuencias adversas. Algunos países, inclusive Estado Unidos, han actuado con desgana. Únicamente Francia se ha mostrado decididamente a favor de una acción contundente, lo que puede tener mucho que ver con el hecho de que este país –a diferencia de Alemania (que se ha abstenido en la votación del Consejo de Seguridad), Gran Bretaña y, sobre todo, Italia– no tiene una participación significativa en el negocio del petróleo libio y sin duda espera conseguir aumentarla en la Libia de después de Gadafi.

Todos sabemos qué hay detrás de los pretextos de las potencias occidentales y del doble rasero que aplica. Por ejemplo, su supuesta preocupación por los civiles bombardeados desde el aire no pareció aplicarse a la población de Gaza en 2008-2009, cuando centenares de no combatientes murieron bajo el fuego de los aviones israelíes. O el hecho de que EE UU permita que el régimen de Bahrein, donde hay una importante base naval norteamericana, reprima violentamente la revuelta local con ayuda de otros vasallos regionales de Washington.

El caso es que si se deja que Gadafi prosiga con su ofensiva militar y tome Bengasi, habrá una importante masacre. Estamos en una situación en que la población corre realmente peligro y no existe ninguna alternativa plausible para protegerla. El ataque de las fuerzas de Gadafi se habría producido en cuestión de horas o a lo sumo de un par de días. Uno no puede oponerse, en nombre de los principios antiimperialistas, a una acción que evitará la masacre de civiles. De modo parecido, aunque conozcamos muy bien la naturaleza y el doble rasero de la policía en el Estado burgués, uno no puede oponerse, en nombre de los principios anticapitalistas, a que alguien la llame cuando está a punto de ser violada y no hay otra alternativa para impedirlo.

Dicho esto, y sin estar en contra de la zona de exclusión aérea, debemos expresar nuestra desconfianza y defender la necesidad de vigilar muy de cerca las acciones de los países que intervengan, a fin de asegurar que no vayan más allá de la protección de los civiles con arreglo al mandato de la resolución del Consejo de Seguridad. Al ver en la televisión a la muchedumbre en Bengasi aplaudiendo la aprobación de la resolución, vi un gran cartel que decía en árabe “No a la intervención extranjera”. Allí la gente distingue entre “intervención extranjera” –entendiendo por ello la presencia de tropas sobre el terreno– y la zona de exclusión aérea con fines de protección. No quiere que vayan tropas extranjeras. Es consciente de los peligros y desconfían sabiamente de las potencias occidentales.

Así, para resumir, creo que desde una perspectiva antiimperialista uno no puede ni debe oponerse a la zona de exclusión aérea, dado que no existe ninguna alternativa plausible para proteger a la población amenazada. Dicen que los egipcios están suministrando armas a la oposición libia, cosa que está muy bien, pero solamente esta ayuda no podía haber salvado Bengasi a tiempo. No obstante, una vez más, hay que mantener una actitud muy crítica ante lo que puedan hacer las potencias occidentales.

¿Qué ocurrirá ahora?

Es difícil saber qué va a ocurrir ahora. La resolución del Consejo de Seguridad no preconiza un cambio de régimen, sino la protección de los civiles. El futuro del régimen de Gadafi está en la cuerda floja. La clave está en si asistiremos a la reanudación de la revuelta en la parte occidental de Libia, incluida Trípoli, provocando así la desintegración de las fuerzas armadas del régimen. Si esto ocurre, tal vez Gadafi tenga las horas contadas. Pero si el régimen logra mantener el control en la parte occidental, entonces se producirá, de hecho, la división del país, por mucho que la resolución afirme la integridad territorial y la unidad nacional de Libia. Tal vez sea esto lo que haya decidido el régimen, que acaba de anunciar su acatamiento de la resolución de las Naciones Unidas y proclamado un alto el fuego. Entonces habrá seguramente una prolongada situación de empate, en la que Gadafi controlará la parte occidental y la oposición, la parte oriental. Está claro que la oposición necesitará tiempo para sacar provecho de los suministros de armas que recibe de Egipto y a través de Egipto hasta el punto de ser capaz de derrotar militarmente a las fuerzas de Gadafi. Dada la naturaleza del territorio libio, ésto solo podrá ser una guerra regular, una guerra de movimiento sobre vastas franjas de territorio, más que una guerra popular. De ahí que sea difícil predecir el resultado. La conclusión, en todo caso, es que deberíamos apoyar la victoria de la revuelta democrática libia. Su derrota a manos de Gadafi supondría un grave revés que afectaría negativamente a la ola revolucionaria que recorre actualmente Oriente Próximo y el norte de África.

19/3/2007

Gilbert Achcar es profesor en el School of Oriental and African Studies, University of London, y autor de Les Arabes et la Shoah: la guerre israélo-arabe des récits (Actes Sud, coll. Sindbad).

Traducción: VIENTO SUR

miércoles, 16 de marzo de 2011

JAPONIArekin ELKARTASUNA- CONTRA EL MIEDO NUCLEAR: ¡¡ GAROÑA CIERRE YA !!

NUKLEARraren aurkako MANIFESTAZIOA
OSTEGUNA  17  JUEVES
A las 17:30 – etan
ARRIAGA PLAZAn
BILBO



Ante la grave situación de sucesivos accidentes nucleares y alarma nuclear generalizada, que está sufriendo Japón tras el devastador terremoto y posterior tsunami, Ekologistak Martxan hemos decidido

·       Hacer pública nuestra plena solidaridad con el pueblo japonés y otros pueblos que muy probablemente se verán afectados por estos hechos
·       Denunciar una vez más el riego nuclear al que estamos sometidos de forma constante buena parte de las sociedades y pueblos del mundo
·       Recordar que muy cerca de nosotr@s tenemos un reactor nuclear (Santa María de Garoña) de la misma tecnología y época que los 3 reactores que están en grave riesgo en Fukushima
·       Reiterar nuestra exigencia de cierre inmediato de la central nuclear de Garoña

Por todo ello, hemos decidido convocar una Manifestación en Bilbao para el próximo jueves 17 de marzo, que partirá a las 19:30 de la tarde desde la Plaza del Teatro Arriaga.

Invitamos a toda la sociedad, pero especialmente a aquellas organizaciones sociales, ciudadanas, sindicales y políticas que han venido apoyando el cierre de la central nuclear de Garoña a apoyar activamente esta manifestación, difundir la convocatoria y acudir con sus símbolos e ideas a la misma

domingo, 13 de marzo de 2011

Manifestación: "Contra el racismo y la xenofobia"



El próximo viernes celebraremos nuestra manifestación anual contra el racismo y la xenofobia. Redadas racistas, discriminaciones en los bares, inmobiliarias que no alquilan a inmigrantes, multas a prostitutas y manteros... Frente a estas realidades que se viven en nuestro entorno, queremos alzar la voz y defender unas ciudades sin fronteras. Unas ciudades en las que todas sus vecinas y vecinos sean reconocidos iguales en derechos y respetados en sus diferencias. Nos vemos en las calles. No dudéis en traer vuestras propias pancartas.

http://www.sosracismo.org/

sábado, 12 de marzo de 2011

Defender a los libios

 

SAMI NAÏR Ola de cambio en el mundo árabe - Guerra civil en Libia

La Unión Europea no tiene nada más que una diplomacia decorativa y ridículamente retórica

 

Nos decimos a menudo que nos equivocamos, pero la realidad nos lo acaba recordando siempre: el mundo es un campo de fuerzas donde predomina exclusivamente la ley del más fuerte. No hay por tanto "comunidad internacional", o más bien, tan solo existe cuando conviene a los intereses de los más poderosos. Desde este punto de vista, lo que está ocurriendo en Libia es altamente edificante. Todo el mundo está de acuerdo en decir que Gadafi es un demente, que su familia es una panda miserable de sinvergüenzas, que el sistema sobre el que se basa su poder es totalitario y despótico, y que la revuelta del pueblo libio es legítima. Y la mayoría de las potencias occidentales, pero también de los países árabes, han condenado este régimen y han votado a favor de las decisiones tomadas en la ONU. Sin embargo, el dictador sigue haciendo estragos. Con su aviación, sus barcos y sus tanques, puede reducir a escombros Bengasi. No lo hace porque, a pesar de los miles de millones que ha repartido entre los jefes de las tribus, no ha logrado todavía restablecer el equilibrio tribal libio. Pero los civiles, convertidos a su pesar en milicianos, que manejan mal las defensas aéreas y combaten vehículos blindados con Kaláshnikov, no podrán dar muestras de heroísmo por mucho tiempo.

Revolución en Libia. Los límites del populismo bolivariano.

 
Sobre los límites del populismo bolivariano, con motivo del apoyo implícito de Chávez a la tiranía de Qaddafî, ante el estallido de la revolución árabe en Libia, y el bombardeo de la población civil.
Hrod Mérida | 2-3-2011 a las 5:02 | 733 lecturas | 61 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/revolucion-libia-limites-populismo-bolivariano
Ha hecho falta una revolución real en el tercer mundo para que la mayor parte de la izquierda antes fascinada con Chávez, un presidente que no se hizo marxista hasta su 6º año en el poder, se dé cuenta de los límites reales del populismo.

Que no puede haber socialismo si el control de la economía, si la toma de decisiones políticas, y todas las grandes decisiones del país no recaen directamente en manos de los ciudadanos.

Que el socialismo no es compatible con la concentración de poder por parte de un gobierno, ni con los intentos de supeditación de las organizaciones sindicales y obreras al Estado.

Dicho en palabras sencillas, y parafraseando al marxista egipcio Samîr Amîn:

Si el fascismo es un régimen en el que una clase media se alía con las clases altas para destruir las organizaciones obreras y aplastar la resistencia de las clases populares;

El populismo es un régimen en el que una clase media que llega al poder se alía con las clases populares para aplastar la resistencia de las clases altas, pero impidiendo a las bajas emanciparse, supeditando las organizaciones obreras a su control.

Esto es lo que ha venido pasando en los últimos años en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, el llamado bloque del ALBA, donde una serie de procesos electorales han llevado a una serie de gobiernos de marcada conciencia social, nacionalista y antiimperialista al poder.

Ellos han elevado en estas décadas el salario, han reducido la jornada laboral, han aumentado los impuestos sobre las petroleras, y han emprendido un importante proceso de nacionalizaciones, reparto de tierras, etc., pero, a la misma vez, no han acabado con el poder que ostentan en el país estas mismas multinacionales. En Bolivia y Ecuador las petroleras siguen devastando grandes regiones selváticas, bajo concesión del Estado, privando a las poblaciones indígenas de sus recursos y modos de vida. Sólo que ahora el Estado se lleva el 80% del beneficio y la multinacional un 20%, y antes, era al revés. 

Y es que hoy por hoy, y a pesar de tantas expropiaciones, muchas de ellas en concepto de "compra a precio de acción", dos tercios de la economía venezolana siguen en manos de los grandes empresarios y terratenientes.

jueves, 10 de marzo de 2011

Por la victoria de la revolución libia: ¡fuera Gadafi! Apoyemos la rebelión popular en Túnez, Egipto, Irán, Marruecos, Argelia...

  Luis M. Sáenz

Revista Trasversales número 21,  marzo 2011

La población libia lucha con extraordinario valor contra el régimen criminal de Gadafi. El resultado de esa lucha no está decidido. Es una lucha desigual y asimétrica: por un lado, una multitud, la gente común de libia, con escaso armamento y sin preparación militar; por otro lado, los sicarios de Gadafi y sus mercenarios, sus tanques, sus aviones. Con la rebelión simpatiza mucha de la gente común del mundo, con gadafi simpatizaron hasta ayer mismo los gobernantes occidentales que le recibieron con honores y propiciaron negocios con él, desde la industria energética hasta la venta de armas, y simpatizan aún dinosaurios post-estalinistas aferrados al poder que, como Castro o Daniel Ortega, no han dudado en expresar su apoyo al tirano, más sutilmente el primero, abiertamente el segundo.

Quien ame la libertad y la justicia sabrá de qué lado estar, sin verborréa ideológica, y se reconocerá en la rebelión de la gente común en el mundo árabe y en Irán. Quien ame la libertad y la justicia no se parapetará tras la "complejidad" y la "desinformación" para  cuestionar o calumniar la revolución libia, ni se escudará en el peligro islamista para dar soporte a regímenes corruptos frente a esta cadena de sublevaciones que comenzó en 2009 con la revolución verde iraní contra el régimen teocrático y que ha estallado ahora en túnez, egipto y libia, que resuena también en Marruecos, Argelia, Bahrein, Yemén..., o  en las/los jóvenes que en gaza y cisjordania comienzan a expresar tanto su odio a la ocupación colonial israelí como su rechazo a los régimenes de hamas y de la autoridad palestina. Es una lección extraordinaria, una muestra radical de la potencia de la gente común cuando se une contra las élites que monopolizan poderes y riquezas. Ya nada será igual, porque incluso si las revoluciones fuesen derrotadas o desviadas hacia la reinstauración de nuevas formas de dominación sus frutos vivirán en las mentes transformadas de sus protagonistas.

El roble y el bambú


Joxe Iriarte, Bikila / Rebelión

Escuchando las explicaciones jurídico-políticas dadas por Iñigo Iruin y Rufi Etxeberria en el Palacio Euskalduna, saltaba a la vista de que Sortu nacía “pasando por el aro” de las draconianas condiciones que la (recién modificada) Ley de Partidos exige para ser legalizado, tanto en relación al acatamiento del marco político-jurídico existente, como en lo relativo al desmarque y rechazo del empleo de la violencia. Diría más: chocaba la contundencia de las sanciones disciplinarias para quien trasgreda dichos propósitos. Tal planteamiento, impensable no hace mucho tiempo, corroboraba los cambios anunciados y puestos en práctica por la Izquierda Abertzale durante los meses anteriores. Cambios sin los cuales es imposible entender la naturaleza de la nueva formación política y sus estatutos.
 
Puede especularse si tal cambio es fruto de la necesidad (de operar en la legalidad) o de la convicción, o de ambas a la vez. Incluso si es muestra de debilidad (tesis de Ares) o de fortaleza (¿quién resiste mejor el huracán represivo, el robusto roble o el flexible bambú?). Todo ello se me antoja secundario. Lo importante es señalar la magnitud del cambio operado y su indudable realidad. En la IA se ha consumado un auténtica transformación estratégica para alcanzar sus objetivos históricos: la independencia y el socialismo. Objetivos que son los que de verdad le definen. La nueva estrategia se asienta en la constitución de un bloque soberanista-independentista que opere en todos los ámbitos políticos y sociales; que ocupe las calles y las instituciones, e impulse desde ambos ámbitos la confrontación democrática en demanda de un cambio de régimen. Y para todo ello ETA es un obstáculo.

Por su supuesto que a medio plazo su reflexión tendrá que ir más lejos. Si bien más vale tarde que nunca, los diez años perdidos desde la malograda experiencia de Euskal Herritarrok (sin Ley de Partidos pendiendo sobre su cabeza; con menos presos políticos que en la actualidad y bastantes de ellos a punto de terminar sus condenas; sin asociaciones de víctimas del terrorismo que claman ¡ni olvido ni perdón!), sin duda, pesarán mucho y obligarán a la autocritica (que tal vez abarque a la propia lucha armada durante la transición).

miércoles, 9 de marzo de 2011

Los jueces ven ilegal el recorte de los salarios en la red concertada

 

Kristau Eskola y AICE, junto con el consorcio Haurreskolak, deberán abonar a unos 15.000 trabajadores los sueldos íntegros desde septiembre

Fuente: El correo.
Los sindicatos STEE-EILAS, LAB, ELA, CC OO y UGT han ganado la batalla judicial a las patronales de los colegios concertados Kristau Eskola y AICE (Asociación Independiente de Centros de Enseñanza), y al consorcio Haurreskolak, por la rebaja salarial aplicada desde septiembre tanto a profesores como al personal no docente. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco considera que el recorte, similar al aplicado por el Ejecutivo autónomo en las nóminas de los funcionarios, no está «ajustado a derecho» al suponer el incumplimiento del convenio colectivo. Por lo tanto, las empresas que gestionan los centros privados sostenidos con dinero público deberán reintegrar a alrededor de 15.000 trabajadores las cantidades descontadas de sus salarios, que se han visto reducidos en torno a un 3,5% en los últimos seis meses en relación a las condiciones pactadas.

El recorte tiene su origen en las medidas anticrisis aprobadas por el Gobierno vasco que, al mismo tiempo que redujo el sueldo a los profesores de la red pública, metió la tijera en la partida destinada a pagar a las plantillas de la concertada. Los sindicatos advirtieron entonces a los centros que bajar los sueldos era ilegal, al suponer el incumplimiento del convenio colectivo vigente, y los jueces les han dado ahora la razón.

martes, 8 de marzo de 2011

COMUNICADO DE PRENSA 8 de MARZO de 2011 “ARGITAN”



Con motivo del Día Internacional de la Mujer, 8 de Marzo, El Centro Asesor de la Mujer de Barakaldo “ARGITAN” Emakumeentzako Aholku Etxea hemos realizado una  CONCENTRACIÓN a las 12:00     del mediodía en la Herriko Plaza de Barakaldo.
Nuestra campaña que gira en torno al lema “Igualdad real para todas las mujeres:
-       En el Espacio laboral: Derecho a un empleo digno y Derecho al mismo salario por el mismo trabajo.
-       En el Espacio doméstico: Derecho al reparto igualitario del trabajo doméstico y  los cuidados, además de Derecho a Servicios Públicos universales y gratuitos.
-       En el Espacio social y económico: Derecho a prestaciones económicas propias (pensiones, ayudas sociales), Derecho a una vivienda digna y Derecho al tiempo libre y al ocio.      
Exigimos “Todos los derechos para todas”. 


 Argitan lucha por los derechos de todas las mujeres y por un cambio social que propicie la igualdad real. Durante 15 años hemos constatado la importancia del acceso a la información para las mujeres, en especial para aquellas que se encuentran en situaciones difíciles. Este 8 de marzo volvemos a la calle  a reivindicar el lugar que a las mujeres nos corresponde en la sociedad, en todos los espacios: en el social, en el económico y en el político.

En esta línea presentamos el Balance de Atención a mujeres del Centro en 2010  y la Valoración del mismo.
            El Centro Asesor de la Mujer ARGITAN Emakumeentzako Aholku Etxea de Barakaldo atendió de Enero a Diciembre del año 2010 a 318 mujeres. Desde su apertura en marzo de 1996 han sido atendidas 4.403 mujeres. 
El motivo de consulta mayoritario sigue siendo la separación /divorcio (43,7%) principalmente con todas las cuestiones que esto implica: guarda y custodia de las hijas y los hijos, situación económica que genera, pensiones de alimentos, etc. Detrás de la necesidad de información sobre separación, se suelen solapar los malos tratos psicológicos y/o físicos. Aún nos encontramos con muchas mujeres que no reconocen el maltrato psicológico como violencia real contra ellas. A pesar de ello y de que sólo se denuncia entre un 15 y un 30%, durante el año 2011 48  (24 en 2009) han sido las mujeres de nuestro pueblo que han denunciado explícitamente en el Centro Malos Tratos y/o agresiones sexuales un 15,2%  (7,9% en 2009). Generalmente el dato se ha mantenido alrededor del 10% arriba y/o abajo en estos últimos  años.
Por todas estas razones y porque el Servicio de Salud Público (Osakidetza) no cubre suficientemente las problemáticas sociales específicas de mujeres como los malos tratos, la depresión, los conflictos de pareja, las dificultades en la separación, los trastornos de alimentación, etc. seguimos año tras año viendo cómo un número importante de mujeres pasa por la Atención Psicológica (9,1%), (6,2% en 2009) habiéndose destinado gran esfuerzo a la  atención colectiva debido a que se ha considerado importante aumentar los Grupos de Autoestima, demostrando que la labor que se realiza es necesaria para las mujeres. Además, los Talleres de Autodefensa que realizamos son considerados como un instrumento magnífico para mejorar la seguridad, la confianza y la autoestima, en definitiva, de las mujeres. En “Argitan” la atención personalizada y en grupo profundiza en las causas culturales y sociales de género que impiden a las mujeres su bienestar personal, y adquieren conciencia de que su problema no es individual sino colectivo, de origen social.
Por otra parte, los problemas laborales 8,1% (21,7% en 2009) como motivo de consulta y las Prestaciones sociales 19,8% (Renta Básica y Ayudas de Emergencia Social, Vivienda, etc.) para superar los problemas económicos por la falta de recursos, nos dan un reflejo de la Feminización de la pobreza (casi un 27,9% en total) en una época de crisis económica. Por esta razón, la Situación Económica  muestra que un 67,9% carecen de empleo o cobran pensiones escasísimas generalmente de viudedad, o reciben Ayudas Sociales  (en muchos casos separadas con hijos e hijas a su cargo). El 30,1% cuenta con ingresos propios, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones son empleos temporales, a tiempo parcial y con bajos salarios que generan una altísima precariedad laboral que lleva a las mujeres a sufrir riesgo de pobreza,  sobre todo cuando rompe la relación de pareja. Además sigue siendo notable la demanda de información sobre Trabajo doméstico por cuenta ajena, en la mayoría de los casos sin contrato y con menos derechos que el resto de los trabajadores.

Ante esta realidad, Exigimos a las Instituciones Medidas y Recursos (Pisos de Acogida, Servicios de urgencia, Juzgados de guardia, prestaciones económicas, guarderías, etc.) que ayuden a superar las desigualdades y discriminaciones, así como los Malos Tratos y Agresiones que pesan sobre las mujeres. Además, los Servicios Sociales no cubren la necesidad de URGENCIA que las Ayudas Sociales requieren para que la mayoría de las mujeres puedan solucionar su situación vital en esos momentos de Emergencia real, generalmente con hijas e hijos a su cargo.

Centro Asesor de la Mujer de Barakaldo
“ARGITAN”
Emakumeentzako Aholku Etxea

Ante la apertura del plazo para solicitar las ayudas sociales en Barakaldo: medidas reales contra la actual crisis económica



Hoy se abre el plazo para cursar las citas para solicitar las ayudas de emergencia para cubrir los gastos relacionados con el acceso y mantenimiento de una vivienda, para una parte pequeña de los gastos de luz, agua y comunidad. Además, si es que llega la escasa aportación económica del consistorio, para cubrir parte de los gastos relacionados con la atención no cubierta por el servicio vasco de salud, osakidetza, como son gafas, dentista, audífonos...

Como todos los años el Ayuntamiento informa casi de forma clandestina de la apertura del plazo para solicitar las ayudas sociales a las cuales tienen derecho las familias desempleadas, con empleos en precario, pensionistas o mujeres viudas. Además, introduce una serie de recortes sociales cuando más está golpeando la crisis económica en nuestra localidad: servicios sociales municipales saturados; alarmante aumento del desempleo; altas tasas de precariedad laboral; desahucios de viviendas…

Por este motivo decenas de personas desempleadas, varias de ellas ataviadas con tan sólo un tonel, se concentrarán a las puertas del Ayuntamiento para denunciar las consecuencias de la crisis económica en las familias barakaldesas, el alarmante aumento del desempleo, los recortes sociales aprobados por el consistorio fabril y la falta de personal en los servicios sociales lo que provoca que se tarde 6 meses en atender a las familias barakaldesas.

El paro ha aumentado en el último año un 17%, situando la tasa de desempleo en el 18%. Actualmente hay 8.300 personas en paro, 1.200 más que hace 12 meses. Esto ha traído como consecuencia que el número de solicitudes de ayudas sociales se haya incrementado en un 22% durante el año 2010.

Ante esta realidad de desempleo galopante, aumento de los desahucios y la pobreza denunciamos que el Ayuntamiento de Barakaldo:

1º-. Ha decidido recortar en un 50% la asignación presupuestaria destinada para las ayudas sociales. Así el programa municipal destinado a paliar las situaciones de dificultad económica de las familias de nuestro municipio, a través de las Ayudas Económica Municipales, se queda este año en 500.000 de euros, cuando el año pasado fue de un millón de euros.

2º-.Reduce las prestaciones sociales dirigidas a la tercera edad, pensionistas y viudas con escasos recursos del municipio.

3º-.Se decide recortar las prestaciones sociales municipales cuando ya el año pasado a cerca de 300 familias se les denegó una ayuda social para atender sus necesidades más primarias y los gastos necesarios para la adaptación y habitabilidad de la vivienda. A su vez, todas las familias solicitantes de las ayudas sociales municipales se encontraron con un recorte del 40% en las ayudas destinas al acceso y mantenimiento de la vivienda.

Así mismo exigimos a los partidos políticos y a los responsables municipales una mayor implicación en la creación de empleo para los parad@s de este municipio. Tanto a través de bolsas de trabajo (servicios de limpieza, obras municipales, jardinería etc..) como la exigencia a las empresas que realizan obras en el municipio la contratación de personas paradas de la localidad.

ASAMBLEA DE PARADOS y PARADAS DE BARAKALDO

BERRI-OTXOAK (PLATAFORMA CONTRA LA EXCLUSIÓN SOCIAL y POR LOS DERECHOS SOCIALES)

sábado, 5 de marzo de 2011

Libia y la izquierda Principios e incertidumbres


Santiago Alba Rico y Alma Allende

  1. Las teorías de la conspiración son convincentes porque siempre tienen un asidero en la realidad: las conspiraciones existen. La CIA, la OTAN, el Pentágono, la UE están conspirando ininterrumpidamente para asegurar sus intereses en todas las regiones del planeta. También conspira Rusia y China y Turquía y Paquistán y la India. También Cuba y Venezuela. Todo el mundo conspira porque la conspiración es uno de los instrumentos indisociables de la relación entre los Estados-Nación en un marco de luchas imperialistas, antimperialistas e interimperialistas.
  2. Nadie puede poner en duda, pues, que el imperialismo está conspirando en estos mismos momentos contra todos los movimientos populares y contra los que los representan. Las conspiraciones imperialistas conspiran también con el propósito de volver paranoicos a los revolucionarios; es decir, para que acaben completamente absorbidos en la idea no revolucionaria de la omnipotencia del enemigo. La diferencia entre una teoría de la conspiración y una teoría de la revolución es que ésta considera justamente que si el imperialismo conspira es porque no controla todas las fuerzas y que eso que llamamos “pueblo” mantiene siempre su potencia “residual” respecto de todas las conspiraciones. Ese “residuo”, incluso como conciencia deformada o imprecisa, tiene que ver con la realidad misma: la pobreza, el dolor, la frustración, la represión. Mohamed Bouazizi no se quemó en Sidi Bouzid el 17 de diciembre de 2010 manipulado por la CIA sino humillado por un aliado suyo. Las teorías de la conspiración son hegelianas: el curso del imperialismo coincide con el de la realidad. Las revolucionarias son más bien leibnizianas: el imperialismo tiene que poner constantemente en hora el reloj del mundo. Al paranoico se le podría decir: “tienes toda la razón; el imperialismo lo manipula y controla todo; la prueba eres tú”.

¡Apoyo a la revolución libia! ¡Fuera Gaddafi!



Declaración de la IV Internacional

La onda de choque de las revoluciones tunecina y egipcia continua expandiéndose en todo el mundo árabe e incluso más allá. Desde hace varios días, Libia se halla en el ojo del huracán revolucionario. Los acontecimientos evolucionan de día en día, de hora en hora. En estos momentos, todo depende de la extraordinaria movilización del pueblo libio. Cientos de miles de libios se han lanzado, muchas veces con las manos desnudas, al asalto de la dictadura de Gaddafi. Ciudades y regiones enteras han caído en poder del pueblo insurgente. La respuesta de la dictadura ha sido despiadada: represión implacable, matanzas indiscriminadas, bombardeo de la población mediante artillería pesada y aviación de guerra. Se está librando una lucha a vida o muerte entre el pueblo y la dictadura.

Una de las particularidades de la revolución Libia en relación con las revoluciones de Túnez y Egipto consiste en el estallido del aparato policial y militar, en los enfrentamientos que se producen en el seno del ejército, en la división territorial de la confrontación entre las localidades y regiones controladas por los insurgentes y la región de Trípoli, donde se concentra la fuerza militar de la dictadura. La dictadura Libia encarna demasiadas injusticias sociales, demasiadas violaciones de la democracia, demasiada represión y atentados contra las libertades y derechos más elementales. Es necesario acabar con ella.

La revolución libia se integra en un proceso que engloba al conjunto del mundo árabe y se extiende hasta Irán o China. Los procesos revolucionarios abiertos en Túnez y Egipto se radicalizan. En Túnez, los gobiernos van cayendo uno tras otro. La juventud y el movimiento obrero empujan al movimiento cada vez más lejos. Todas las formas de continuidad del antiguo régimen son cuestionadas. La reivindicación de una asamblea constituyente, opuesta a todas las operaciones de preservación del régimen, gana cada vez mayor fuerza. En ambos países, en Túnez y en Egipto, el movimiento obrero se reorganiza al calor de una oleada de huelgas que exige la satisfacción de reivindicaciones sociales vitales. Este ascenso revolucionario adquiere formas particulares y desiguales según los países: confrontaciones violentas en Yemen, en Bahrein, manifestaciones en Jordania, Marruecos y Argelia. Una vez más, Irán se ve alcanzado por una llamarada de luchas y manifestaciones contra el régimen de Ahmadinejad y a favor de la democracia.

En ese contexto, la situación de Libia reviste una importancia estratégica. Este nuevo ascenso comporta ya cambios históricos, pero sus desarrollos pueden depender de la batalla de Libia. Si Gaddafi retomase el control de la situación al precio de millares de muertos, el proceso se vería frenado, contenido e incluso bloqueado. Si, por el contrario, Gaddafi es derrocado, todo el movimiento se verá estimulado y amplificado. He aquí porque todas las clases dominantes, todos los poderes, todos los regímenes reaccionarios del mundo árabe a poyan de un modo u otro a la dictadura libia.

En ese contexto también, el imperialismo norteamericano, la Unión europea y la OTAN multiplican sus maniobras para tratar de controlar el proceso en curso. Más allá de los discursos de unos y otros, lo cierto es que las revoluciones que se han puesto en marcha debilitan las posiciones de los imperialismos occidentales. Como en tantas otras ocasiones, el imperialismo esgrime el pretexto de una “situación caótica” o de una “catástrofe humanitaria” para preparar una intervención y recuperar el control de la situación. Nadie debe llamarse a engaño en cuanto a los objetivos de las potencias de la OTAN: pretenden confiscar las revoluciones en curso a los pueblos de la región, e incluso aprovecharse de la situación para ocupar nuevas posiciones, sobre todo haciéndose con el control de los yacimientos petrolíferos. Por esa razón fundamental hay que rechazar cualquier intervención militar del imperialismo norteamericano. Corresponde al pueblo libio, que ha empezado el trabajo, terminarlo con el apoyo de los pueblos de la región. Todas las fuerzas progresistas, a escala internacional, deben contribuir a ello con su solidaridad y con su ayuda.

Desde ese punto de vista, estamos en total desacuerdo con las tomas de posición de Hugo Chávez, Daniel Ortega y Fidel Castro. Fidel Castro ha denunciado el peligro de una intervención del imperialismo norteamericano en lugar de brindar su apoyo a la lucha del pueblo libio. Hugo Chávez, por su parte, ha reiterado su apoyo al dictador Gaddafi. Semejantes tomas de posición resultan inaceptables para las fuerzas revolucionarias, progresistas y antiimperialistas del mundo entero. No podemos oponernos al imperialismo apoyando a dictadores que masacran a sus pueblos en revolución. Tal apoyo a las dictaduras sólo puede fortalecer al imperialismo. La tarea fundamental del movimiento revolucionario, a escala internacional, consiste en defender esas revoluciones, oponiéndose al imperialismo mediante el apoyo a las revoluciones y no a los dictadores.

Estamos junto al pueblo libio y las revoluciones árabes en curso. Nuestra solidaridad internacional debe manifestarse a favor de los derechos civiles, democráticos y sociales que emergen de esas revoluciones. Una de las prioridades del momento consiste en apoyar todas las ayudas al pueblo libio – ayuda médica procedente de Egipto o Túnez, ayuda alimenticia necesaria -, exigiendo la ruptura de todos los contratos comerciales con Libia, así como el cese de cualquier envío de armas. Hay que impedir la masacre del pueblo libio.

¡Solidaridad con las revoluciones árabes!
¡Apoyo al pueblo libio!
¡Ninguna intervención imperialista en Libia! ¡Fuera vuestras manos de Libia!

2 de marzo de 2011

Buró Ejecutivo de la IV Internacional


domingo, 27 de febrero de 2011

La revolución árabe El cinismo de “Occidente” Fidel Castro, Daniel Ortega y Hugo Chaves



Un breve comentario al calor de los acontecimientos que estamos viviendo en el mundo árabe. La revolución que se ha puesto en marcha desde hace un par de meses ha sacudido a todos los países, ha tumbado dos dictaduras (Túnez y Egipto) y abierto una confrontación en Libia que se asemeja a una guerra civil. Ningún dirigente árabe puede decir que esto no va conmigo. La revolución ha destapado muchas miserias, no solamente las del pueblo, sino otro tipo de “miserias”: las de los gobiernos de Occidente, las de los dictadores a los que no solo les chorrean los petrodólares sino la sangre de su pueblo, y finalmente, las miserias de los dirigentes que en nombre de la izquierda anteponen sus intereses personales a los de los pueblos. Este es el caso de Fidel Castro, Daniel Ortega y Hugo Chaves.

*LA REVOLUCIÓN ÁRABE nos está mostrando algunas cosas:

La primera, que eso de las revoluciones no es cosa del siglo pasado ni de unos cuantos lunáticos. La revolución del siglo XXI tiene viejos protagonistas: la exigencia de libertad e igualdad.

La segunda, los actores principales en estos días ya no son el mundo financiero de Wall Street, sino las calles de El Cairo, Trípoli, Rabat, Argel o Bahreim…

La tercera, que la clase trabajadora existe, y existe como tal, y no solo como fuerza de trabajo superexplotada: ahí están las huelgas, las demandas salariales y el nuevo sindicalismo incipiente en Egipto.

La cuarta, que el ejército puede ser un instrumento de represión o un aliado del pueblo para derrocar a los tiranos (por ejemplo la confraternización de militares y civiles en las calles de Bengasi, El Cairo y Túnez). La balanza se inclina de uno u otro lado dependiendo, en parte, de la movilización popular.

La quinta, que más allá de las fronteras impuestas por el viejo colonialismo, los árabes son una sola nación y un solo pueblo pese a sus gobernantes (además de la sincronización de la revolución, no hay más que ver la solidaridad que se está viviendo en la frontera de Túnez con Libia).

La sexta, que la revolución del siglo XXI no es igual pero se parece mucho a la de los siglos XVIII, XIX y XX (a pesar de las valoraciones sobredimensionadas e interesadas sobre el papel de Internet o la sociedad virtual); la movilización popular, la ocupación de la calle, las huelgas, los comités populares, el armamento de la población, la insurrección, hasta el enfrentamiento armado. Las redes sociales son un instrumento al servicio de… pero en última instancia el cambio político o social viene de los suburbios, las calles, los centros de trabajo o las universidades.

La séptima, que el peligro islamista es el “coco” que utiliza Occidente para desprestigiar la revolución árabe (curiosa coincidencia ésta con la propaganda de Gadafi sobre Al Qaeda).

La octava, que la juventud no está dormida ni alienada como dicen, sino que es la principal fuerza impulsora de la revolución árabe.

La novena, que los calificativos de “atrasados” o “fanáticos” a los árabes son un estereotipo ampliamente desmentido por los recientes acontecimientos.

Y la décima, pase lo que pase, no hay vuelta atrás, la hoguera está encendida, como dicen los geólogos “todo terremoto tiene sus réplicas”, o lo que es igual, la crisis financiera del 2007 nos ha traído una crisis global (económica, energética, alimentaria, social y ahora revolucionaria). Parafraseando a intelectuales como Wallerstein o Arrighi se trata de una “crisis sistémica”.

“Se puede incluso avanzar la hipótesis de que el capitalismo ha agotado su carácter progresista, en el sentido de que su reproducción pasa en adelante por una involución social generalizada.” (El capitalismo puro. Michel Husson).

*****************************

**EL CINISMO DE OCCIDENTE (nos referimos a Estados, gobiernos y, por qué no decirlo, a un sector de la sociedad). Comencemos por el terremoto y su réplica (2007-2011). Como dice Kennet Rogoff ex economista jefe del FMI, un artículo titulado “El comodín de la desigualdad”:

“A los ricos les está yendo esencialmente bien. Los mercados bursátiles globales se recuperaron. Muchos países son testigos de un crecimiento vigoroso de la vivienda, de las propiedades comerciales o de ambos. Los renacientes precios de las materias primas están creando enormes ingresos para los dueños de minas y pozos petroleros, incluso a pesar de que las subidas de los precios de los alimentos básicos están desatando disturbios, sino completas revoluciones en el mundo en desarrollo. Internet y el sector financiero siguen desovando nuevos millonarios y hasta multimillonarios a un ritmo asombroso”.

Tiene la palabra el famoso y nada izquierdista economista Paul Krugman en un artículo para el diario “El País” titulado “Sequias, inundaciones y alimentos”:

“Las consecuencias de esta crisis (se refiere a la subida de los precios hasta de 30%) van mucho más allá de la economía. Después de todo, la gran pregunta acerca de los levantamientos contra los regímenes corruptos y opresivos en Oriente Próximo no es tanto por qué se están produciendo sino cómo se están produciendo ahora. Y hay pocas dudas de que la subida del precio de la comida esté por las nubes ha sido el desencadenante importante de la cólera popular”.

En este contexto internacional de crisis y encarecimiento del precio de los alimentos nos encontramos con varios hechos: el primero, aunque parezca una obviedad bueno es decirlo, los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres (para muestras el Imperio: en EEUU, el 1% de la población controla la cuarta parte de la renta nacional). El segundo (otra obviedad), a los Estados de Occidente no les importan las víctimas ajenas, ni los derechos humanos, sino el petróleo y el gas que emana de esa región del mundo ¿Porqué no hacen nada ahora para presionar a los dictadores que están todavía en el poder como los reyes de Marruecos, Arabia Saudí, Kuwait o los Emiratos Árabes? Tercero, cualquier posible intervención de la OTAN o de la ONU en la crisis Libia es una injerencia inadmisible, dirigida a garantizar los intereses económicos de Occidente y no –como están afirmando los medios de comunicación- para garantizar los derechos humanos.

*********************************

***FIDEL CASTRO, DANIEL ORTEGA Y HUGO CHAVES han demostrado, una vez más, que por encima de los intereses de la revolución popular, defienden el derecho de los dictadores a perpetuarse en el poder (“cuando las barbas de tu vecino veas pelar….).

Dice Daniel Ortega dirigente del Frente Sandinista hablando en “Nueva Radio Ya” sobre su conversación con Gadafi:

“Le transmití la solidaridad del pueblo nicaragüense a todo el pueblo libio, a él la solidaridad de los sandinistas…

Fidel Castro tampoco le va a la zaga y después de muchos días de silencio, lo rompe de la siguiente manera:

“Se podrá o no estar de acuerdo con Gadafi. El mundo ha sido invadido con todo tipo de mentiras, empleando especialmente los medios de información. Habrá que esperar el tiempo necesario para saber qué hay de verdad o mentira” (Reflexiones).

¿Cuánto tiempo necesita Fidel Castro para informarse sobre las masacres de su amigo?

Por su parte Hugo Chaves ha preferido manifestarse en términos genéricos sobre la amistad que une al pueblo libio y venezolano. Por supuesto ni la menor condena a la brutal represión que Gadafi está llevando a cabo contra su pueblo -no hace mucho ambos dirigentes entrelazaban sus manos como símbolo de amistad- (ver foto colgada en Internet).

¿Cómo es posible (se preguntarán algunas personas de la izquierda) que estos dirigentes se identifiquen y no hagan una sola crítica a un sátrapa como Gadafi?

A nuestro entender, esto no parece especialmente raro dado que todos ellos han basado sus modelos políticos en un populismo carente de libertades y de justicia social. El mismo dictador libio no se ha cansado de “denunciar al imperialismo” mientras acumulaba una inmensa fortuna en bancos suizos, se hacía llamar el guía de la revolución a la vez que veraneaba con Aznar y Berlusconi, o vivía en medio de “excentricidades” tales como poseer un harén o comprar equipos de futbol.

A pesar de las ilusiones o frustraciones de algunas personas de izquierda. Este mundo, esta sociedad, no responde a un esquema tan simple como el de “países antimperialistas versus países imperialistas y sus lacayos”. Ortega ya no es el líder de la revolución sino un “respetable” político convertido a la socialdemocracia y atrapado por escándalos de corrupción. Fidel Castro lleva décadas liderando un régimen similar a los de Europa del Este o al de la R.P. China (pero deprimido económicamente).

¿Y Hugo Chaves? Su versión del “socialismo para siglo XXI” no va mucho más allá. Si ese es el modelo social al que algunos nos invitan a seguir los próximos cien años tendremos que resistirnos. A no ser que se entienda como socialista un nacionalismo burgués trasnochado mezclado con una buena dosis de populismo burocrático.

Para todos estos dirigentes, repetiremos las famosas palabras de Marx al inicio del Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte:

“Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos dos veces. Pero se olvidó de agregar, una vez como tragedia y otra como farsa. Caussidiére por Dantón, Luis Blanc por Robespierre, la Montaña de 1848 a 1851 por la Montaña de 1793 a 1795, el sobrino (Luis Bonaparte) por el tío (Napoleón Bonaparte).

Una vez como tragedia y otra como farsa…

Gadafi…

Hasta nunca…

Jesús Jaén

miércoles, 16 de febrero de 2011

Manifestación estatal el 12 de marzo: "Contra el pacto social, movilización y lucha"


Manifestación confederal en Madrid,  12 de marzo
.
Desde la Plaza de Cibeles a la Plaza de España.


Por la Jubilación a los 60 años – Por la Jornada Laboral de 35 horas – En defensa de los derechos laborales y sociales

MITÍN Y CONCIERTO, de 12,30 h a 17h

La CGT hace partícipes de esta convocatoria a todas las organizaciones sindicales y sociales que no aceptan el Pacto Social alcanzado por el gobierno, la patronal y el sindicalismo institucional de CCOO y UGT y que defiendan los derechos laborales y sociales de las y los trabajadores y clases populares.

Bayonne 100% à gauche (NPA) presentará candidatos en cuatro cantones vascos


Arantxa MANTEROLA | BAIONA


La plataforma Bayonne 100% à gauche (Baiona 100% a la izquierda) apoyada por NPA (Nuevo Partido Anticapitalista), presentó ayer los tres candidatos que optarán al escaño de consejero general en los tres cantones en los que está dividida la capital labortana.

Christine Labrousse se presentará junto a su suplente Philippe Aguado en Baiona-este; Serge Nogues con Chantal Dupuy-Fontagne y la ex-concejala Evelyne Baratchart-Damestoy con Christian Sarhy, en Baiona-norte. Además, habrá otro candidato NPA en el cantón de Atharratze (Marc Leroy).

Labrousse expuso las razones por las que han decidido participar en los comicios departamentales. El principio que guía sus candidaturas es que apuestan por «una política que priorice las preocupaciones del ser humano y no los intereses financieros».

Enfretarse a «la ley del lucro»

La constatación de que «Sarkozy y la patronal siguen haciendo pagar la crisis a los más pobres» y que «los partidos de izquierda -PS e, incluso, PCF- no contrarrestan» dicha política les ha empujado a «ser una fuerza de resistencia que no se echa atrás ante la ley del lucro».

En lo que respecta a los postulados programáticos referentes al marco competencial del Consejo General, los tres candidatos defienden, entre otros puntos, la defensa del servicio público y de los derechos sociales.

Se oponen a que ningún dinero público subvencione la educación privada y propugnan integrar a las ikastolas y a las calandretas en el sistema público. Además, son «totalmente contrarios» a la nueva línea del TAV y exigen la retirada de la euroorden.

lunes, 14 de febrero de 2011

¡Viva la revolución!


Revolución arabe en marcha


Comunicado del MATS: Aprendamos de Egipto


En el día de hoy, 11 de febrero, la Revolución Democrática en Egipto ha triunfado. El MATS envía un caluroso saludo al pueblo y a l@s trabajador@s egipcios que han conseguido, después de 18 días de movilizaciones, huelgas y más de 300 muertos y miles de heridos, expulsar al odioso dictador Hosni Mubarak. 

De algo ha servido la lucha, las huelgas y las concentraciones en la plaza de Tahrir y Alejandría. ¿Quién decía que los sátrapas y tiranos son invencibles? ¿Quién decía que frente a la opresión, la miseria y la explotación no  podíamos hacer nada? El pueblo árabe está dando al mundo una lección: dos revoluciones en un mes (Túnez y Egipto). Y esto no se ha acabado. Las manifestaciones, huelgas y concentraciones se suceden en Argelia, Yemen, Siria, Jordania…

Escribimos este comunicado a las pocas horas de la caída de Mubarak con la emoción y las dudas que embargan estas ocasiones. Seguramente, todavía no es el momento de la reflexión sino de la celebración. No obstante queremos sacar algunas primeras conclusiones de lo que ha pasado y está pasando en Egipto.

En primer lugar queremos resaltar la importancia trascendental que tiene la decisión de un pueblo de luchar, de movilizarse, de resistir a los ataques de las bandas parapoliciales, las amenazas del Régimen y, como veremos más tarde, la indiferencia de Occidente. Si los concentrados en la plaza de Tahrir hubieran huido a los primeros ataques, la revolución no habría sido posible. Si la clase obrera egipcia no se hubiera unido con sus huelgas a los concentrados en Tahrir –como hicieron los miles de trabajadores del Canal de Suez y de cientos de empresas- la victoria hubiera sido mucho más difícil. 

Esta es una lección que tenemos que aprender l@s trabajador@s españoles, tan acostumbrados a esperar que otros resuelvan por nosotr@s. Indiferentes y pasivos ante la que está cayendo sobre nuestros derechos sociales y laborales, y no entendiendo que no hay batalla más perdida que aquella que no se da.

Un segundo problema tiene que ver con la propia Revolución Democrática en Egipto. Es verdad que ha triunfado, pero solo parcialmente. El Régimen político que encabezaba Hosni Mubarak aún no ha sido destruido totalmente. La mejor prueba de ello es que el Ejército queda al mando de la transición. Es muy bonito ver a la población abrazarse con los soldados pero ¿Qué pasa con la cúpula militar y todos los mandos que han gobernado el país con mano de hierro durante 30 años? Si Egipto no quiere su 23-F necesita profundizar su Revolución. Avanzar la democracia, depurar los cuerpos y fuerzas policiales y militares, y sobre todo, exigir del nuevo gobierno un plan para paliar la miseria social, el paro y los bajos salarios. Para conseguirlo se necesitará, como ya está ocurriendo en Túnez, una nueva autoorganización de los trabajadores, la juventud y el pueblo.

No podemos eludir en esta nota, el cínico comportamiento de los Gobiernos de Occidente. Ahora los medios de comunicación nos quieren hacer creer que los dos grandes protagonistas de esta Revolución, han sido los militares egipcios y Obama. Unos por ser neutrales y el otro por su diplomacia. ¡Falso! Los generales no aplastaron con sus tanques la revuelta por miedo a una división de la tropa que ya estaba confraternizando con el pueblo. 

¿Y la diplomacia Occidental?  Su cinismo no tiene límites. Ahora todos se felicitan por el triunfo de la Revolución, cuando han sido ellos los que durante 30 años han apoyado al Dictador; han sido ellos los que le han protegido hasta el último momento intentando que Mubarak fuera el protagonista de una transición del Régimen; han sido ellos los que construyeron una alianza con la dictadura para salvaguardar los intereses del mundo capitalista occidental y del Estado de Israel. ¡Esa es la doble moral  de los que gobiernan este mundo!
Acabamos nuestra nota como comenzamos, saludando la Revolución Democrática que ha comenzado en Túnez y Egipto. Apoyando incondicionalmente su lucha. Deseando que la chispa de la revolución se extienda a todos los rincones del Magreb y Oriente Medio.


MOVIMIENTO ASAMBLEARIO DE LOS TRABAJADORES DE LA SANIDAD